MELANCHOLY…

Sus ojos se entreabrieron lentamente mientras que la música penetraba por sus oídos…No había nada ni nadie más en aquella habitación; un cuarto que ha quedado vacío, sin nadie que lo visite, sin que lo habite…un cuarto que era tuyo, donde sólo han quedado las memorias, buenas y malas, por las que ambas pasamos.

¿Ne, Hachi? ... ¿Oboeteru ka?

¿La vez en que nos vimos por primera ocasión en el tren…Cuando nos reencontramos en la casa?

¿Crees tú que todo es a base de coincidencias? Recuerdo que alguien me lo dijo…No existen las coincidencias, sino lo que es inevitable.

¿Acaso nuestro encuentro fue cosa del destino? Je. Si lo pienso bien, mi vieja yo jamás pensaría en algo como eso…Irascible, incomprensible, pero cierto. Pero hay algo que no quiero creer aún, y eso es tu felicidad… ¿acaso el verla frustrada, también era parte del destino…de la vida?

Puede ser que te encuentres contenta en éstos momentos con lo que tienes, pero cada vez que nos reunimos, que te veo cara a cara y me sonríes; cada vez que vez a Nobu me doy cuenta que la felicidad que estas llevando no es mas que terrenal, una realidad cruel y perturbadora.

¿Acaso había manera mas desgraciada para sacar a alguien de su sueño¿Y de no haberla…por qué¿Qué tuvo que ocurrirte a ti? Una de las personas que más quiero, mi primera y única mejor amiga…

No tienes idea de lo doloroso que nos resulta, no solo a mí, verte sufriendo; el saber que no sonríes desde el fondo de tu corazón como cuando nos conocimos. Cuanto tiempo ha pasado desde que supimos que eras realmente feliz…Ni siquiera yo lo se¿tu lo recuerdas…Nana?

Me encojo en el frío y duro piso, mientras las lágrimas comienzan a resbalar paulatinamente por mis mejillas hasta acabar en las tablas, me aprieto el pecho, siendo consumida por la frustración y el dolor…siendo torturada por mis especulaciones, los recuerdos y la música de fondo… ¿sabes? Ésta melodía la compuso Nobu. Él no es nada bueno con el piano, pero, cuando estuvimos en el estudio, es como si sus dedos supieran hacia donde ir…

Que melodía tan triste, melancólica, dolorosa…me tortura tan sólo oírla, pero no puedo parar de repetirla una vez tras otra; incluso si el corazón se me encoje y explota por la frustración, me es imposible pararla. ¿Sabes por qué? Pues ella me recuerda a ti, a mí…

Cuando escuché acerca de que te casabas, te marchabas de ésta casa…también recuerdo cuando no dejaba de pensar en Ren, y tu me acompañaste al concierto, tomaste mi mano en apoyo y me sonreíste.; las lágrimas que juntas derramamos observando el espectáculo, imaginarme las que se esparcieron por las sábanas, tuyas, a escondidas, ante la desesperación y confusión…

Las que pudiste haberme ocultado cuando mas sola y arrinconada estabas…Aun me pregunto¿por qué no me lo contaste¿Tal vez por que no confiabas…? No esa no eres tú, posiblemente porque no querías que me preocupara vanamente, como en estos momentos no dejo de hacerlo.

Verte en las fiestas me regocija de alegría, pero también me hace sentir culpable de tus desgracias, de no saber como sacarte de ellas…Hachi…no puedes imaginar lo importante que resultas para mí.

Yo no tengo mas deseos que hacerte feliz…se que puedes…ser incluso mucho mas feliz de lo que soy yo.

Escucho como tocan la puerta repetidamente, pero no soy capaz de levantarme por mi misma. Mi mente esta sumida en un trance mientras que mis ojos se pierden ante la imagen de la pared blanca. Posiblemente sea Ren de nuevo que viene a buscarme…él es mi única tabla de salvación, mi consuelo, para éste mundo…el que me hace sentir que estas en buenas manos, sabiendo yo que podría ser todo una farsa, una simple mentira; pero ya vez, sabes que jamás me he podido negar a él…por mas que lo intente

Mi llanto se transforma en sollozo de un segundo a otro, los golpes a la puerta se hacen mas desesperados, creo que incluso puedo identificar los gritos desesperados…no parece ser tan sólo una persona, acaso Ren ¿estará acompañado…¿Será Yazu…?

En esta clase de situaciones no puedo identificar siquiera en que día estoy viviendo, la hora que es…el hambre y el sueño son nulos cuando las reflexiones acuden a mi mente…

¿Sabes? Es bastante extraño, sería un poco más normal si se tratasen de mis propios problemas, pero todos tienen que ver contigo. Tu tristeza, frustración e infelicidad significan también las mías…

Tal vez si seas verdaderamente dichosa, pero cuando nos vez, cuando encuentras a lo que pudieras ser…cuando lloras en mi hombro confesándome que aún lo amas, todo se me viene abajo…

Por eso, no tengo más deseos a que tú seas feliz, Hachi…

Suena Raro ¿verdad…? Tal vez debería esperar ser de lo mas feliz con Ren y dejarte a un lado, pero es imposible…eres una de las personas que mas quiero, que amo…por eso, por eso no puedo dejarte aparte.

No se cuando me he quedado dormida en éste sitio; mi cuerpo está frío, tal vez porque el clima ha ido irregular éste mes, y porque me desplomé aquí, sin cobija alguna. La puerta, escuché como si la forzaran, los gritos aclamando mi nombre, que no pude contestar.

No quiero saber de nada ni nadie, tan sólo quiero desear…

¿Ne, Hachi, podrías crees que podríamos volver el tiempo, a cuando éramos como una familia…Cuando nos felicitabas y celebrabas dándonos la mejor de las comidas en casa, acompañado de cerveza y pastel?

¿Habrá manera de que puedas ser feliz con Nobu, de que no vuelvas a derramar lágrimas de dolor?

¿De qué todo ese arrepentimiento se vea fuera y ambas podamos disfrutar, sin angustias ni penurias…?

Por favor, Dios, Rey de los demonios, Buda… ¿Pueden cumplirme ese deseo…?