HAPPINESS AND DREAMS AREN'T THE SAME
Las lágrimas no cesan de rodar por mis mejillas al estar arrodillado frente a la cama, en aquella oscura habitación actualmente desalojada. Mi corazón se encoje de tristeza y los lamentos no paran de brotar de mis labios; por más que deseo sonreír y desearte la felicidad, mi mente testaruda me impide aceptarlo plenamente, no quiero dejarte ir, pero si regresas así conmigo temo no traerte mas que preocupación y sufrimiento.
¿Cómo es que no sonríes como antes, qué no celebras como siempre, qué cada vez que intercambiamos miradas nos perdemos en la ajena, sumidos en una desesperante angustia?
Lo puedo suponer de mi persona…soportar verte con otro hombre, lejos de mi regazo, destruye mi alma, mis ilusiones y sentimientos, pero ¿Por qué pareces compartir mi desgracia? ¿Es qué él no ha sabido como tratarte…?
Una punzada más me atraviesa el pecho, llevando ambas manos a éste y tomándolo con presión. Ahora que no hay nadie puedo liberar mi frustración de ésta manera, en el sitio donde alguna vez viviste, donde compartimos tantos momentos juntos, como amigos, como novios y amantes.
Creo que jamás podré pagarle a Nana todo lo que le debo, lo que ha hecho por mí, y más últimamente que mis depresiones no me permiten concentrarme plenamente en el trabajo.
¿Ne Hachi, oboeteru?
¿Recuerdas aquel día en que nos conocimos, en éste mismo departamento? ¿Que escuchaste, como nuestra fan número uno, la primera canción que nos guiaría al estrellato? ¿Y…que mencionaste que era tu melodía preferida?
Ahora, más que nunca, me siento identificado con esa canción. No puedo hacer nada sin tu amor, sin ti, mi vida no tiene sentido…Me pregunto si tendrás idea de lo feliz que me hace el verte en cada concierto, siendo la primera, y lo deprimente que es observarte sonreír, durante las fiestas, con aquellos gestos tan dolidos y cargados de culpa.
¿Es por mi culpa?
¿Te sientes responsable de mi condición?
Si es así, soy la peor escoria que pudo haber existido…Yo, que tanto promulgaba el protegerte de toda infelicidad, soy ahora quien te la estoy causando. No soy mejor que un monstruo, tal vez y sea peor que aquel 'hombre' que ahora cuida de ti.
¿Sabes, Hachi?
A veces me he puesto a pensar ¿Por qué nuestro sueño no pudo pasar a ser una realidad? ¿Tan imposible era que una persona lo fuese…? ¿El ser feliz con el ser que más amaba? ¿Está…prohibido?
Ya no se que es lo que debo hacer, como debo reaccionar, que tengo que cumplir para poder olvidarme de ti. Eso es lo que piensa mi yo consiente. Siéndote sincero, aunque los momentos que guardemos sean tristes, dolorosos o que nos traigan nostalgia e infelicidad, no los deseo olvidar, no quiero apartarme, no deseo amar a otra persona que no seas tú, porque eres la única que en verdad me ha comprendido, me ha apoyado, me ha amado…
¿Puedes ver el cielo, Hachi? Está llorando…parece que acompaña mis lágrimas fuera de ésta habitación, queriendo consolarme…ó ¿Acaso tu también estás llorando? Me pregunto si alguno de nuestros amigos será quien la haya invocado. Últimamente nos hemos visto identificados con nuestro single.
Estiro el brazo y tomo entre mis dedos la guitarra. ¡Oh! Mi fiel amiga, que me acompañas en las penurias y alegrías, expresando entre tus cuerdas los sentimientos que mi mente desea gritar y que mis labios no obedecen.
De mis dedos fluyen las notas, como si el instrumento fuera otra extensión de mi cuerpo. Sello mis ojos debajo de los párpados y no permito que las lágrimas continúen saliendo. No puedo seguir así…pero tampoco quiero dejarte atrás.
¿Qué debería hacer entonces para dejar de sufrir? ¿Acaso encontrar una nueva enamorada? ¿Será ello posible…? ¿Volveré a amar a alguien tan fervientemente como lo he hecho contigo? No, lo más probable es que mi corazón albergue tu imagen y sonrisas, apretujando mi corazón cada vez que vuelva a mi algún aspecto tuyo: tu voz, aroma, sonrisas, llanto…
Los sueños y la realidad se hallan en planos distintos. Cumplir un sueño no implica que éste mismo te de la felicidad…a veces, hayas a la persona correcta para ti en donde menos lo esperabas; y cuando la tienes en la palma de tu mano. Una realidad repetitiva y dolorosa; pero más acertada no lograba ser.
El gruñir del trueno nubla mi música, separando mis ojos de mi fiel amiga y centrarla en la solitaria ventana…
¿Ne, Hachi…si pudieses regresar el tiempo, a qué época de tu vida irías? ¿Serías capaz de corregir algo? ¿De borrarme de tu destino? O acaso… ¿Poder escapar de la cruel realidad y encerrarnos perpetuamente en nuestras noches de luna llena?
Soy un romántico, por ello pienso que cualquiera de las posibilidades es buena; pero también soy egoísta, porque sin importar cual escoja el Rey Demonio, quiero que te traiga de vuelta a mi…
