Disclaimer: Los personajes que se presentan en esta historia son propiedad de la autoría de Masami Kuromada y Toei Animation. La historia que se presenta es ficción ya que nunca ocurre en la serie original, y su fin es meramente de entretenimiento sin intención de ofender o plagiar a alguien.

"Pensamientos de un Caballero Vol.1"

:7:

Ahora que todo ha acabado, me pregunto ¿Qué seguirá? ¿Acaso me convertiré en un vago recuerdo? ¿Un rumor susurrado por la humanidad?, quizá no haya tiempo para responder a eso, y si así fuera… ¿Tú también me olvidarías?; una luz de victoria te sigue, iluminándote más de lo que las estrellas puedan brillar en el oscuro cielo, uno tan oscuro que me ha envuelto, casi asfixiando mi alma sin dejar escapar mis gritos de desesperación, de imploro por verte una vez más. La tierra gira, sin detenerse a pensar sobre nuestra nombrada existencia en un susurro de la historia… un mito tal vez. Si pasan siglos, si pasan milenios, si el fin de todo llega… seguiré siendo tu Caballero.

Dohko de Libra.

:8:

Juré protegerte con mi vida, a ti mi predilecta Diosa, tan hermosa como la vida, tan poderosa como la furia interna de la tierra, y sin embargo tan frágil como una rosa en invierno. Tanto tiempo ha pasado desde que dejé de existir, pero los recuerdos aún viven, no puedo olvidar, aunque a veces lo desee. Fulminante y fría viene a mi mente la noche en la que deseé estar más muerto que ahora, deseando que rápidamente toda la pesadilla que nos envolvía terminara. Quizá tenía miedo, quizá no sabía cómo controlar aquella mentira que nos destruyó a todos los que una vez nos hicimos llamar hermanos y Santos a tu nombre… quizá no quería apartarme de tu lado…

Milo de Escorpio.

:9:

Athena es mi razón, en vida lo fue, en muerte lo es. Su verdad me guía, su cosmo me protege y su esencia me ilumina aún. Ella es mi Diosa, mi señora, mi protectora. Mi pasión por vivir fue por ella, mis victorias son de ella, y mi último aliento es para ella. Si vivo, moriré por ella, y si muero viviré en ella, en su memoria, en su ser. Tu sangre derramada me hizo sentir más muerto de lo que ya estaba; sin poder estar a tu lado. Y tus lágrimas puras me hicieron sentir frío, inerte, invisible. Nada podía hacer, excepto esperar a que un día nos volviéramos a encontrar, y tú, gentil y plena, recordaras mi rostro cuando lanzara mi última flecha… una flecha llena de amor para ti.

Aioros de Sagitario.