Disclaimer: Fullmetal Alchemist no me pertenece. Y ésta es una traducción del fic original escrito en inglés por la talentosa Nike Femme.
Agradezco a Lady Seika Lerki por ayudarme revisando mi traducción.
xXx
Author's Note: been getting loads of questions … and decided it wasn't a bad time to answer a few of them, so Q&A stuff is down at the bottom…
Nota de la Autora: he estado recibiendo una gran cantidad de preguntas y decidí que no sería malo responder algunas de ellas, así que miren al final. (ojo, éstas fueron preguntas formuladas en el fic original)
Full Circle
(Círculo Completo)
Capítulo 17: Facetas del Amor
El joven de cabello dorado vestido con el distintivo abrigo rojo, tarareaba contento mientras trotaba cruzando la irregularmente denominada plaza de desfiles en el medio de una masa de carpas, lamiéndose sus dedos para limpiárselos y sacudiéndose las migas del frente de su camisa. Había hecho una rápida parada en la carpa-comedor, esperando encontrar a Al y también robar un pegajoso bollo que ahora le estaba dando un placentero golpe de adrenalina superior al del café. Un atemorizado soldado se había aventurado a decir que pensaba que el Mayor Alphonse Elric podría haber ido a visitar a alguno de los heridos en el área post-operatorio, así que Auric se había dado media vuelta, luego de amablemente transmutar la tinaja de agua color desagüe que se hacía pasar como té – o cocoa, nunca le aclararon cuál – en café, ganándose de ese modo la adoración de los hombres, lo cual si bien es cierto siempre era bueno para el ego, resultaba un poquitín odioso para la preferencia de Auric por el perfil bajo. No se requiere de mucho para hacer feliz a alguna gente, pensó filosóficamente, y en realidad, la alquimia estaba demostrando ser bastante divertida. A pesar de que todavía no se sentía preparado para ir más allá de sencillas transmutaciones.
También se había encargado de insinuar que la sugerencia la había filtrado el General Mustang, lo cual ciertamente iba a ser bueno para la reputación de Roy de ser un líder preocupado y previsor con el que podían contar para cuidar de sus hombres en asuntos tanto grandes como pequeños y eso ciertamente extendería sorprendentemente el largo camino hacia generar la clase de buena voluntad popular que necesitaría para ascenderlo a Fuhrer. Dicho evento efectivamente terminaría el contrato, habiendo satisfecho el propósito del mismo. Lo cual removería la restricción impuesta en la conciencia de Auric con respecto a la regla del Gremio acerca de no establecer relación personal alguna con los clientes. Lo cual por lo tanto incentivaría a Auric en asegurar que el contrato sea completado lo más pronto posible para que entonces él pueda averiguar si las manos de Mustang eran tan buenas haciendo…otras cosas como lo habían sido al trenzarle el cabello. Mmm. Haciendo un esfuerzo, se sacudió esos pensamientos calenturientos. Sí, hasta ahora había hecho un trabajo decente esta mañana.
Auric bufó divertido al pillarse a sí mismo analizando y diseccionando sus motivos secretos; tú podías sacar al Guardían fuera del Gremio, pero aparentemente parecía que no podías sacar al Gremio del Guardián. Pero entonces si las historias de Al y los viejos reportes de Ed eran ciertos, Ed se había salido con la suya maquinando unos cuantos planes retorcidos en el pasado, así que quizás lo que él tenía era sólo un talento natural innato para la intriga. La legendaria impaciencia del Alquimista de Acero de no soportar ciertas cosas, Auric tenía el gran presentimiento de que su anterior identidad había sido todo un problema para aquellas personas a quienes las cosas se les habían dado fáciles, e incluían el ser perspicaz o el idear escapatorias, si ponía su mente a pensar en ello – ese asunto con el oro y la hazaña en la ciudad minera, por ejemplo. El Guardián rió entre dientes para sí – estaba empezando a tenerle cariño a Ed. Había habido personas peores que él.
Jean Havoc yacía boca abajo y observaba a hurtadillas el largo pasillo que recorría la sala post-operatoria. Ninguna enfermera a la vista, y Riza había salido para atender la reunión de staff del General Mustang. Excelente. Cuidadosamente buscó la cajetilla de cigarros y la caja de fósforos que había atesorado debajo del colchón después de haberlos 'pedido prestados' a uno de los camilleros. Dándole golpecitos a la cajetilla con su palma hasta que un delgado cartucho salió de ella, sonrió de satisfacción mientras llevaba el cigarrillo hacia sus labios…sólo para encontrar que éste le era arrebatado por alguien rubio. Y este fastidioso alguien ni siquiera tenía senos.
Auric miró irritado a su alguna vez subordinado. "¡Qué pasa hombre!, ésta es una sala de hospital, Havoc. Tú no vas a encender ningún cigarrillo aquí."
Havoc se dejó caer lánguido con la cara enterrada dentro de las almohadas. "Vamos, jefe, ¡tenga corazón!..¡me estoy volviendo loco aquí!" Elevó su cabeza nuevamente. "Ya es suficiente el estar sobre mi estómago gracias a esos malditos huecos que ese Homúnculo puso en mi espalda, ¿ahora quieren quitarme los cigarrillos? Ése es un castigo cruel e inusual, ¡eso es lo que es!"
"¿Qué mejor momento para dejarlo que éste?" respondió Auric sin mostrar simpatía alguna. "De todas formas es un sucio hábito – deberías de dejarlo ya mismo si realmente quieres una oportunidad con la Capitán Hawkeye."
"Nah, creo que ella ya ha caído bajo mi encanto libertino," dijo Havoc despreocupado. Luego su ceja se frunció. "Oiga jefe…¿eso significa que tú recuerdas haber sido Auric?"
El recordatorio de que Havoc – y probablemente todos los del círculo cercano a Roy con excepción de Maes y Al – creían que él era Ed, sacudió a Auric por un segundo, y se reprendió a sí mismo por olvidar momentáneamente que tenía que actuar un papel. Él había trabajado con esta gente por sólo un corto período, pero los había llegado a conocer y respetar, e incluso querer, y había esperado que el sentimiento fuera mutuo. ¿Acaso ellos estaban tan entusiasmados en deshacerse de él y de que Ed vuelva? "Um. Claro. Algo así. ¿Por qué?"
"No sé. Creo que quería agradecerle por su consejo respecto a Riza, y estaba preocupado de que eso nunca ocurriera. Pero si recuerdas lo que él me dijo, entonces supongo que será la misma cosa si te agradezco a ti. Es fabuloso que no hayas perdido la memoria de Auric, jefe, él era un buen chico. No es que no sea maravilloso el tenerte de vuelta, claro está," añadió apurado Havoc, "el General ha extrañado tenerte cerca para gritarte, y en vez de ello se desquitaba conmigo y con Fury, pero no era lo mismo."
Auric gruñó con sentimientos encontrados. "General bastardo, ya veremos quién le grita a quién. ¿Entonces él te agradaba?"
"Claro, él era genial. A veces tenía mal genio como tú, pero era un poco mejor controlándolo, eso es todo. Aunque ahora tú pareces… diferente, jefe. Más calmado, menos gruñón. Me imagino que eso tiene que ver con el hecho de haber logrado tu meta de recuperar el cuerpo de Al, ¿eh?"
"Cuatro años es un montón de tiempo para madurar," dijo Auric harto de escuchar lo mismo, seguro de haber tenido antes una conversación similar con Mustang. ¿Acaso realmente había sido tan impulsivo en el pasado?
Havoc se encogió de hombros lo mejor que pudo con los vendajes envueltos a su alrededor y las múltiples intravenosas en su brazo. "Oye, ¿recuerdas cómo luchar como Auric? Y por otra parte ¿Cómo fue que recuperaste tu memoria?"
Optando por pasar por alto la segunda pregunta, el Guardián levantó sus cejas incrédulo. "¿Te perdiste lo que pasó con el Fuhrer?"
"Disculpa jefe…escuché que fue realmente impresionante, ¡y que al final lo desintegraste! Supongo que tu alquimia no ha sufrido por el desuso durante cuatro años. Pero no vi nada, lo siento… estuve un poco ocupado estando noblemente herido y en los brazos de la Capitana, si entiendes lo que quiero decir," le guiñó Havoc.
Auric suspiró, pero una amplia sonrisa se formó en los extremos de su boca mientras negaba con su cabeza al irreprimible Teniente. "Descansa Havoc. Y que no se te ocurra si quiera pensar en encender un cigarrillo, o si no te enviaré a Hawkeye. Ah y por cierto, felicitaciones – ahora no se te ocurra hacer nada estúpido como para perderla."
Havoc sonrió con nostalgia. "La única forma de que eso ocurra sería si el General cambiara de parecer." Un par de dorados irises se sacudieron para encontrar sus ojos, y frunció el ceño ante la enigmática apariencia en ellos. "¿Qué pasa?"
"Primero que nada, ten más fe en Riza. Ella no toma decisiones a la ligera," fue la calmada respuesta. "Y segundo…no te preocupes con eso de que el General vaya a cambiar de parecer."
El herido parpadeó. "¿Por qué no? Él ya lo ha hecho antes, sólo para molestarme."
Un gruñido medio divertido. "Sí, él puede ser un total pendejo – créeme, yo lo sé – pero él no es de los que traicionan. Especialmente cuando sabe que la persona a la cual estaría traicionando no dudaría en dejarlo lastimado. Permanentemente." Y Auric mostró un destello de sus colmillos y sus ojos centellearon peligrosamente.
La boca del mayor se abrió tanto que pensó se le iba a dislocar la mandíbula. Y luego una amplia sonrisa se deslizó en su rostro. "¿Alguna vez te he dicho que te amo, jefe? No, espera, mejor que sea que te respeto y admiro – Mustang podría convertirme en tostada quemada si pensara que te estuve seduciendo. ¡En realidad, creo que hablo en nombre de todos los hombres de Amestris cuando digo que tienes mi eterna gratitud!..¡no puedo creerlo! Digo, yo sé que él batea para los dos lados (1), pero…¡wow!..¿Cuándo?..¿Fue antes? Acaso ustedes ya han – no, pensándolo bien, ¡no quiero saberlo! Pero…¡wow! El Fuego y el Acero - ¡el Dúo Dinámico! Quién lo diría…y…¡wow!" Havoc supo que estaba pisando sobre terreno peligroso cuando ojos aleonados se entrecerraron y el color se incrementó en las mejillas del rubio joven. Apresurado apuntó hacia la intravenosa en su brazo. "Vamos jefe, ¡tú bien sabes que no podrías lastimar a un inválido que está siendo medicado!" sonrió socarronamente.
"Podría intentarlo," fue la siniestra respuesta.
"¡Au!, ¡no hay necesidad de ponerse así, jefe! Yo estoy feliz por ti – ¡y por mí!" balbuceó Havoc un poco mareado, y Auric se hizo una nota mental de chequear con las enfermeras la dosis de morfina que estaba recibiendo Havoc; parecía…excesiva. "En realidad es como romántico, sabes… tú: regresando, sin saber quién eres; él: sin contártelo, queriendo dejarte libre mientras sufre en silencio; tú: finalmente recordando quién eres para así salvarle la vida…" se detuvo somnoliento. "¿Me pregunto qué clase de historias contará la gente acerca de Riza y de mí?"
Auric se movió nerviosamente, rodó sus ojos y se volteó para retirarse. "Ahórrese lo demás, Teniente; estás empezando a sonar como el Mayor Armstrong. Y yo ya habría renunciado si tú estuvieras a cargo," aconsejó sobre su hombro. "Y ser el blanco de Hawkeye en sus prácticas de tiro sería como un lindo paseo por el parque comparado con lo que yo te haría." Un pensamiento se le vino a la mente, y se volteó para mirar a Havoc quien aún sonreía como idiota. "Dime, ¿has visto a Al? Vine aquí buscándolo."
"¿Al? Claro, él estuvo aquí," asintió Havoc, disolviéndose su maniática expresión. "Pero jefe…Al se fue contigo hace quince minutos. ¿Acaso lo perdiste o algo así?"
Los ojos de ambos se encontraron en temerosa comprensión. Y luego Auric salía disparado de la sala al tiempo que Havoc llamaba a gritos a los policías militares que se encontraban cerca de la puerta.
Roy se recostó en su silla y miró arriba hacia la mediocre lona verde de la carpa que en esos momentos servía como oficina y cuartel mientras un nervioso Coronel hablaba y hablaba sobre varios detalles logísticos. Lo que había parecido espacioso teniendo sólo a él y Auric se estaba tornando absolutamente claustrofóbico con su mucho más amplio staff todos apretados y sentados sobre cualquier superficie disponible que había. Sin embargo no había forma de evitarlo, ya que las carpas más grandes habían sido designadas según sus órdenes para propósitos más esenciales como albergar a los heridos y alimentar a los hombres. Él sabía que en ese momento había por ahí un número de oficiales muy molestos, pero francamente, tenía que mantenerse indiferente en este punto. Cómo algunas de esas pomposas, egoístas y tristes excusas de líderes habían llegado tan alto en la escala militar estaba fuera de su entendimiento – él consideraba que el desahucio de sus palaciegos cuarteles que habían estado ocupando en medio de la zona de guerra sin tener siquiera pensamiento alguno por el bienestar de las tropas era un pequeño primer paso en cambiar las cosas para mejor. Sus ojos se pusieron vidriosos y perdieron el foco mientras su mente empezaba a ordenar las numerosas intrigas políticas que él estaba manipulando en Central desde la distancia.
Desde su incómodo lugar con lápiz y papel sobre una caja misteriosamente etiquetada como "Almacenes Generales", Hawkeye observaba con afecto a su Comandante en Jefe mientras éste se reclinaba en su silla, presionaba las yemas de sus dedos de ambas manos poniéndolas en punta ante sus ojos y asumía la actitud negligente que había calmado a los hombres de menor rango en la complaciente idea de que Roy Mustang estaba aburrido, o desinteresado, o simplemente soñando despierto, cuando en realidad él era simplemente capaz de delegar parte de su mente para la tarea de escuchar y escudriñar dicha información en la búsqueda de algo importante mientras el resto de su mente estaba dedicándose al planeamiento abstracto. Cualquiera que pudiera pensar en tomar ventaja del supuestamente distraído General, era puesto rápidamente en su sitio, e incluso algunos cometieron el mismo error dos veces. Ella suponía que esa actitud casual que ocultaba un fiero intelecto y voluntad era parte de lo que ella amaba en el hombre.
¿Amaba?
Sí, pero no estaba enamorada. Una vez más Auric había demostrado ese maldito talento de calar en el corazón de las cosas para llegar a la verdad. Él había afirmado que ella amaba al General, y eso era totalmente cierto. Riza Hawkeye no era una mujer sentimental, y ahora que había despejado su mente de la niebla del deseo durante esa catártica purga de llanto, finalmente entendió que ella había confundido el amor que sentía por lo que él era con el estar enamorada. Oh, ella lo apreciaba grandemente como persona, y aún creía en lo sueños de él, y admiraba su fuerza, y se permitía que él la liderara. Ella siempre lo haría. Y él había entendido aquello, y él apreciaba su amistad y respetaba su coraje, de buena gana había tomado la pesada carga que acarreaba el liderar. A diferencia de ella, sin embargo, él jamás había confundido eso con amor. Ese estado en donde tú amabas a la persona no por sus fortalezas, y no a pesar de sus defectos, sino por quién eras, debido a que las debilidades y falta de fuerzas es lo que te hace humano, ese estado en donde tú estás dispuesto a derrumbar los demonios del otro y a dejar que el otro enfrente a los tuyos – eso era estar enamorado. Y mientras una pequeña parte de ella deseaba que Roy fuera esa persona – un deseo que compartía con la mayor parte de la población de mujeres solteras de Amestris, ella sabía que no sería capaz de enfrentarse a los demonios de él, los que eran particularmente despiadados y podían acobardar al más fuerte de los hombres. Ella necesitaba que él sea el Alquimista de Fuego, Roy Mustang, el atractivo, arrogante, carismático líder que era, quien la hacía creer que el mundo podía ser cambiado para mejor a través de sus esfuerzos. Y ella siempre le estaría agradecida de que nunca, ni una vez, se había quejado del peso de esas expectativas o que le haya permitido que lo vea abandonarlas. Ella lo amaba por ello. Pero no estaba enamorada de él, ni él de ella.
Ella, sin embargo, sabía quién era el objeto de sus afectos. Y por el simple hecho de que ella lo amaba, esperaba que esa otra persona también estuviera enamorada. Si alguien podía preservarlos de sus propios demonios, esos eran Fuego y Acero. Ella estaba muy contenta de que Ed haya regresado, por el bien de Roy. A pesar de que esperaba de que Auric no se hubiera ido completamente – en realidad ella nunca le había agradecido por abrirle los ojos y liberarla de la prisión en la que ella misma se había colocado. Era gracioso cómo alguien que profesaba una indiferencia para con los lazos emocionales fuera de los de su Gremio podía ser tan bueno navegando en el espacio entre los de los otros. La claridad en el concepto de distancia combinada con la capacidad innata de Ed para la empatía y compasión, suponía. No que él nunca había hecho realmente al General beneficiario de esos sentimientos – o quizás él sólo había tenido alguna manera única de expresarlos. Ahora que se ponía a pensar en ello, el sarcasmo del General probablemente habría caído también en esa categoría.
"Creo que el 101 se ha movilizado hacia el oeste, Coronel Schmidt, no al este. ¿O es que nuestras brújulas invirtieron su polaridad espontáneamente?" El General Mustang ni había abierto sus ojos ni había levantado su voz, pero el tono que usó hizo que el ya nervioso Coronel dejara caer el reporte que estaba leyendo. Se lanzó para recogerlo, dejando caer más papeles en el proceso, pero fue salvado de una mayor mortificación por el súbito ingreso de un aterrorizado sargento.
"Le pido disculpas por la intromisión, ¡General Mustang, señor!" el sub-oficial dio un grito ahogado mientras intentaba ponerse en atención, remover su casco y propinar un saludo militar en el limitado espacio disponible para hacerlo, rodeado de oficiales por todos los costados.
Los ojos de Roy se habían abierto y se había puesto de pie en un abrir y cerrar de ojos, toda apariencia de letargo había desaparecido en un instante al momento que reconoció la tensión no fingida en la voz del hombre. "¿Qué ocurre, Sargento?"
"¡Es el Mayor Elfic, señor! Ha desaparecido, y creemos que los Homúnculos lo deben haber atrapado con engaños. Y el Alquimista de Acero ha ido tras él solo, ¡señor!"
Un silencio ensordecedor descendió en la reunión. Y fue roto un segundo después por frenéticos gritos cuando los oficiales levantaron sus voces con sugerencias, cada uno tratando de atraer la atención del General. Y luego volvió a caer otro silencio ensordecedor cuando el General lanzó una lengua de fuego en el aire a sólo centímetros de sus cabezas. Todos ellos lo observaron mudos. Roy los mantuvo fijos con una fría mirada, luego dijo de golpe, "Dupliquen a los centinelas alrededor del campamento principal. Vuelvan a asignar las claves y contraclaves, y tienen permiso para disparar inmediatamente si las respuestas son insatisfactorias, sin importar quién es la persona que aparenta ser, ¿está eso claro?" Todos asintieron. "Brigadier Hughes, lo dejo a cargo aquí. Yo apuraría la evacuación de tantos heridos como fueran posibles."
"¿A dónde va, señor?" Preguntó urgido Hughes.
Roy le lanzó una mirada de advertencia. "Voy a tomar un grupo de búsqueda e iré tras Acero y Al."
"Con todo respeto, señor…" empezó su amigo, y Roy lo cortó, sabiendo lo que iba a decir, sabiendo que él estaba intelectualmente en lo cierto y aún así sabiendo que a un nivel completamente diferente, Maes estaba equivocado.
"Los Homúnculos son nuestra amenaza más inmediata, Hughes. Si no nos encargamos de esto ahora, el caos y la matanza que pudieran causar con la ayuda de sus aliados serían devastadores, no sólo aquí sino en todo el país. Eso nos conduciría a una guerra civil. Y nosotros no podemos darnos el lujo de perder más alquimistas – ya hemos perdido prácticamente a toda una generación en esta maldita guerra, y vamos a necesitarlos para reconstruir Amestris."
"Roy…" Tú estás racionalizando esto, parecía decir la mirada de Maes. "Acero es lo suficientemente capaz de defenderse a sí mismo, así como lo es el Alquimista de Tierra, señor. Así como están las cosas, con el Fuhrer muerto, usted es demasiado importante como para exponerse al peligro de esta manera, señor." Él quería muchísimo a los chicos, casi tanto como adoraba a Alicia, pero también tenía un trabajo que hacer como Oficial Ejecutivo, y en el primer lugar de la lista de cosas de lo cual era responsable un Oficial Ejecutivo estaba la seguridad de su Comandante en Jefe. Especialmente sabiendo que dicho Comandante en Jefe estaba probablemente teniendo problemas con ser objetivo en esta situación.
"Contra un Homúnculo, sí. Pero no sabemos cuántos quedan por ahí. Sabemos que Lujuria y Envidia siguen vivos, y quizás también Ira y Pereza. Las probabilidades de dos contra uno no son buenas cuando estás peleando contra criaturas sin alma, Brigadier. Y aunque aprecio la preocupación, yo aún sigo siendo, primero y ante todo, un Alquimista Estatal. La Artillería Humana: Lo que envía la milicia cuando todos los otros métodos han fallado, ¿recuerda? Y pienso que esta situación califica." Roy estaba ya abotonándose su chaqueta y los otros oficiales que habían estado espectando este pequeño entreacto con la boca abierta fueron los siguientes. "Caballeros, ya tienen sus órdenes. Mayor Armstrong, permanezca aquí, reúna a los otros alquimistas y fortifique las defensas del campamento. Capitán Hawkeye, usted…."
"Yo voy con usted, señor," lo interrumpió con firmeza. "Alquimista Estatal o no, alguien tiene que cubrirle las espaldas." Ella se encontró con su mirada y la mantuvo fijamente mientras levantaba su rifle y se palpaba sus bolsillos buscando municiones de repuesto. "No me gustaría encargarme del papeleo si lo matan. Señor." Eso le ganó una mirada sardónica, pero él no hizo ningún comentario adicional, simplemente asintió.
"Vámonos."
Nota de la Autora:
Respuestas a algunas preguntas que he recibido:
1) ¿Qué canción te imaginas para esta historia/relación Roy & Ed si éste fuera un verdadero anime? (una pregunta muy interesante, realmente no había pensado en ello a pesar de las alusiones musicales en los capítulos 10 y 15)
Canción de la Historia: apegándome a la regla, pienso que tendría que ser el tema del cuarto opening, "Rewrite"/"Reescribir" por Asian Kung-Fu Generation – me encantan los acordes del inicio, y los cambios de atmósfera entre la fatalística indiferencia de la estrofa y la súbita elevación en los amplificadores en los coros. De lo contrario, La siyuu de Edward Elric Paku Romi canta esta extraordinaria canción "Jiri," ("Reason"/"Razón") en su personaje de Tao Ren en el anime Shaman King (quien en algunos aspectos se parece mucho a Ed en términos de personalidad), y que también es fabulosa, especialmente en el coro.
Canción de la Relación: "Spin"/ "Girar" por Lifehouse. Es una impresionante canción. Y de nuevo, el tema de la necesidad de dejarse llevar y sólo rendirse, y acerca de dejar que alguien sea tu ancla en este loco mundo. Sí, soy un poquito obsesionada con la dicotomía de dejarse llevar para así conseguir lo que buscas.
2) ¿De dónde vino esta inspiración?
De una sola escena que literalmente apareció en mi cabeza, el final del Capítulo 5 cuando Roy y Ed se vuelven a encontrar por primera vez luego de cuatro años. Y luego pensé, "¿Qué pasaría si Ed no recordara a Roy?..¿Cómo se sentiría Roy?" Y como que todo despegó a partir de ahí.
3) ¿Por qué no hay escenas explícitas?
Porque está catalogada como T por una razón, y existen muchos escritores por ahí que escriben lo explícito muchísimo mejor que yo. Lo cual no quiere decir que nunca vaya a escribir un fic catalogado como M, sólo que eso no va pasar en esta historia. Romanticismo y ternura, provocación y deseo, alusión, emoción y groserías, sí. Descripciones gráficas, no. Lo siento.
4) ¿Con quién se quedará Roy, con Auric o Ed?
Todavía no estoy segura. Lo siento. Pero me estoy imaginando que con un poco de ambos. Para aquellos que han estado leyendo desde el inicio saben que esta historia tiene vida propia y hace lo que quiere. No estamos en ninguna parte donde pensaba deberíamos estar cuando empecé a escribir esto, pero al menos (juzgando por todos los fabulosos reviews) el viaje ha sido interesante para todos.
Gracias nuevamente –NF
Nota de la Traductora:
(1) Esta es una de las frases más complicadas que haya podido traducir… ¡Es que cada país tiene una expresión distinta para decir que a una persona le gusta ambos sexos… sniff! Por enésima vez tuve que sacrificar la forma como se dice en mi país… y es que 'patear con los dos pies' no lo conocían ninguna de las tres personas a las que pregunté. Y 'patear para los dos equipos tampoco' como me dijo una amiga chilena… y mejor no les cuento lo que me sugirió otra amiga colombiana… Así que esta vez, Seika, tú ganas.
Y aquí les tengo las direcciones de las canciones: sólo le quitan los espacios y colocan el signo de 'igual' entre la 'v' y el '-' en la primera y entre la 'v' y la 'A' en la segunda:
Jiri: http : / / www . youtube . com /watch ? v -oOozd2i4ko
Spin: http : / / www . youtube . com / watch ? v Aj-wQrsvK9k
Sé que estas notas son más largas de lo habitual, y las preguntas no las hicieron uds., salvo la que cuestiona con quién se quedará Roy al final, pero pienso que les debe de haber parecido interesante conocer un poco más de la autora ya que ya deben de estar cansados de esta traductora ¿no creen?
