Disclaimer: Fullmetal Alchemist no me pertenece. Y ésta es una traducción del fic original escrito en inglés por la talentosa Nike Femme.
Agradezco a Lady Seika Lerki por ayudarme revisando mi traducción.
xXx
Comentario de la Autora:
Less of a note, more of a plug. Announcing a change to the opening theme song for Full Circle! It's now Loop And Loop by Asian Kung-fu Generation (same band that did Rewrite), which is the last track on their latest album, Sol-fa. If you haven't heard it, go find it – the entire album is awesome, but for some reason this song really sticks in my head. The lyrics are also incredibly appropriate (the record label has an official translation up on their website for anyone who's interested). And for the one person who asked me about a closing theme song, from the same album, third track, To Your Town – Kimi No Machi Made.
Más que una nota, es una propaganda. ¡Anuncio el cambio del tema de apertura de Full Circle! Ahora es Loop And Loop (Curva y Curva) de Asian Kung-fu Generation (la misma banda que hizo Rewrite, el cuarto opening del anime), el cual es el último tema de su último álbum, Sol-fa. Si no lo han escuchado, vayan y búsquenlo – todo el álbum es increíble, pero por alguna razón esta canción realmente se quedó en mi cabeza. La letra también es increíblemente apropiada (la etiqueta del disco tiene una traducción oficial en su página web para quienes estén interesados). Y para la persona que me preguntó sobre el tema de cierre, del mismo álbum, tercer tema, To Your Town (A Tu Ciudad) – Kimi No Machi Made.
Full Circle
(Círculo Completo)
Capítulo 23: ¿A Dónde Ir A Partir De Aquí?
Puñetazo. Puñetazo. Patada frontal.
Edward Elric llevó una bocanada de aire hacia sus pulmones mientras retornaba a su posición original, equilibrado perfectamente sobre la parte anterior de la planta de sus pies. Su pecho se hinchaba más fuerte de lo usual, notó con fastidio – era evidente que todavía sentía los efectos secundarios de las varias palizas que se habían librado en el frente, y la resurrección estaba ligada con ser difícil para un cuerpo. La piel sobre su corazón quemaba como cuando había regresado la primera vez, y él ansiaba que se detuviera por un momento para así poder frotarse en esa zona y tratar de menguar el dolor, pero no dejó caer sus manos de su posición de 'en guardia'. Él sabía que se estaba presionando mucho y demasiado pronto, ¿pero eso cuándo lo había detenido alguna vez? Sin mencionar que si se apretaba el pecho de repente, él estaba más que seguro que uno de los Elric iba a sufrir un ataque al corazón, y ése no iba a ser él, y tendría todo un infierno a la vista tratando de explicarle a Winry cómo él había asesinado accidentalmente a Al.
"Roy. Deberías tomarte un descanso, has estado trabajando como un loco durante los últimos dos días." Maes Hughes se paró justo dentro de la puerta, su rostro cordial como siempre, pero sus ojos oscuros con preocupación mientras miraban la constitución demasiado delgada de su más cercano amigo y oficial superior. Durante su recorrido, él se había detenido en la enfermería para obtener un reporte del estatus del Fuhrer-electo, y aún cuando los doctores le habían asegurado de que Roy se estaba curando de sus heridas, ellos también habían expresado su preocupación sobre el estado general de salud del hombre. Él sabía que Hawkeye se iba a asegurar de que Roy comiera regularmente, si no siempre saludable, pero él necesitaba algo más que comida. Las ojeras bajo sus ojos y en las depresiones de sus mejillas decían a gritos que necesitaba un descanso. El Brigadier de pronto se encontró paralizado ante la realización de que ambos eran ahora mucho más viejos que cuando lo habían estado en esos lejanos años cuando se habían conocido por primera vez y habían hecho un juramento que cambiaría el curso de sus mundos. Más viejos, sí, pero quizás no más sabios, pensó con nostalgia.
Roy levantó la mirada irritado, su boca enmarcada por delgados y profundos juegos de líneas de fatiga – ¿y acaso de algo más? "¿Alguna vez vas a tocar?.. ¿O es que mi primer edicto como Fuhrer va a tener que ser una orden fija para todos de tocar la maldita puerta antes de entrar a mi oficina?
"Yo sí toque. Tú no me oíste," señaló su amigo, paseando por la alfombra y dejándose caer bruscamente en una silla. "Lo que justamente viene a probar mi punto. Estás perdiendo tus facultades al presionarte tanto a ti mismo – un poco más con eso y te volverás un incapaz. Deja que tu personal haga algo del trabajo, por el amor de Dios, ellos están para eso."
"Hay demasiado por hacer en estos momentos, yo no puedo…."
"Oh sí, tú sí puedes. Relájate. El Padre Hughes tiene todo bajo control. Armstrong está finalizando los planos para la reconstrucción y los tendrá en la mañana para que los revises. Havoc está trabajando en los arreglos de seguridad, por ahora, de la ceremonia, y después – tú sabes que vas a tener que tener un guardia personal permanente de ahora en adelante, ¿o no? Hawkeye se encarga de la logística, y Fury ha demostrado una aptitud excepcional para la diplomacia, así que lo he puesto a trabajar encargándose de los emisarios de los varios otros estados. Hasta Xing está enviando una delegación, para que sepas. Y tienes que darme una medalla por esto – hasta he persuadido al Alquimista de Acero para que participe en tu inauguración.
Roy parpadeó, inclinándose sobre el espaldar de su asiento. "¿Qué?"
"Ya sabes, ¿esa gran fiesta de la próxima semana, la ceremonia que representa el logro coronado de todo por lo que hemos trabajado desde Ishbal?..¿La fiesta en la que tú te conviertes en el supremo gobernante de Amestris y cambias este mundo para mejor?" Maes ondeó un brazo vagamente en dirección a los ventanales, los que enmarcaban una resplandeciente imagen de Ciudad Central, los edificios brillando en rojo y oro mientras el sol se hundía lentamente bajo el horizonte.
Una mirada fulminante. "Maes. ¿Qué quisiste decir…exactamente…con eso de hacer participar a Fullmetal?"
El hombre sonrió. "Porque, ¡él va a tomarte juramento! Un brillante trabajo de propaganda, incluso si yo mismo tengo que decírmelo."
Roy cerró sus ojos, se frotó cansadamente la longitud de su nariz y deseó una fresca tasa de café. Aunque él sabía que podía simplemente llamar y pedir una, ninguno de su personal podía hacerlo justo de la forma como lo prefería. La cual justo resultaba ser de la forma cómo Edward Elric y su alter ego lo hacían. Negro, aromático, tan fuerte que los aceites formaban un remolino del color de la cocoa en la superficie y te pateaba como una mula. Él sospechaba que para hacerlo así debía haber una pizca de cáscara de huevo involucrada, pero nunca había encontrado el momento adecuado para preguntar por la técnica. "Maes. Lejos está para mí el reventar tu burbuja, pero dado el humor que ha tenido Fullmetal últimamente, sospecho que me va a estar maldiciendo, no juramentando."
"Me alegra que haya traído eso a colación, Fuhrer-electo," dijo Maes sugestivamente, sus ojos se desvanecieron bajo el reflejo de la puesta de sol en sus anteojos. "Ahora, cuéntale al Padre Hughes acerca de los problemas en el paraíso." Levantó una pila de álbums de fotos, dejándolos caer en la mesa ante la aterrorizada mirada de Roy. "O si no, podemos revisar mis últimas fotografías de Alicia…y por cierto, éste es un segundo juego, así que todas son enteramente prescindibles."
Roy decidió que había estado equivocado acerca de su primer edicto como Fuhrer. Luego de la maldita inauguración…si es que sobrevivía a la maldita inauguración…él iba a tener contenido en ley que Maes Hughes estaba estrictamente prohibido de portar fotografía alguna de su familia dentro de un rango de treinta metros de distancia del Fuhrer.
Agacharse. Golpe corto. Golpe corto. Puñetazo derecho. Patada circular.
Él podía sentir que sus músculos empezaban a abatirse, sintiendo que empezaban a pesarle tanto como el automail, pero determinado decidió ignorar el dolor al tiempo que se enfocaba en el saco de arena que tenía al frente, el cual estaba empezando a lucir abatido. Por el rabillo del ojo, pudo observar a Alphonse parado junto a las pesas pretendiendo que en verdad estaba trabajando su cuerpo superior, pero era descaradamente obvio que lo que en realidad estaba haciendo era observar a su hermano mayor oblicuamente por los espejos. Al podía ser toda una mamá gallina, demonios. Le dio una mirada de odio al saco de arena y lo golpeó más fuerte de lo puramente necesario. Sus nudillos se quejaron en protesta ya que había evitado los guantes y se había colocado cinta adhesiva en las manos. Normalmente él había obviado incluso eso: tú no ibas exactamente a ser capaz de decirle a tu enemigo que se tome un momento mientras de ponías las cintas adhesivas en tus manos, y eso lo prevenía de utilizar otras armas, pero Al había insistido y Ed había estado demasiado cansado como para discutir. Además, de todas formas no estaba planeando entrenar – él sólo quería concentrarse en dejar descargar sus frustraciones en algo inanimado.
Gancho. Gancho. Bloqueo. Patada frontal. Patada lateral. Patada giratoria.
Era una extraña sensación, el hacer algo que venía a ser tan suave como para ser instintivo, y aún así el saber que esto no era algo que había aprendido – al menos, no antes de esos cuatro años en los que había sido otra persona. Su estilo siempre había sido más rudimentario, aprendido por necesidad y diseñado para hacer el mayor uso de su automail y de su habilidad para utilizar la alquimia sin círculos de transmutación. Esta nueva-vieja habilidad era más elegante, definitivamente el producto de un intenso entrenamiento – él incluso recordaba haberlo aprendido de una vieja mujer Guardián llamada por alguna extraña razón, Izzy – pero exactamente así de letal. Izzy también le había enseñado a usar sus sais, y recordaba bien el doloroso proceso de aprender a usarlos – y de aprender a evitarlos cuando eran usados contra ti. Él tenía las cicatrices que lo probaban. Y tú nunca olvidas recibir un golpe de Izzy. Ella hacía que Armstrong pareciera un debilucho de 45 kilos, y le había enseñado cómo tirar su cuerpo tras sus propios golpes. Una leve sonrisa cruzó su rostro mientras la recordaba dándole sermones con aspereza, "Así que no tienes tanto peso como otros – ¿y qué? Usa tu agilidad a tu favor y sólo has que cada kilo cuente." A él ni siquiera le importaban las implicancias sobre su estatura cuando provenían de ella.
"Y tú estás seguro de que no dijiste nada referente a su estatura."
"Por última vez, Yo.No.Dije.Nada. Y en todo caso, ¿por qué estás asumiendo que su estado de ánimo tiene que ver con algo que yo hice?" Café. Cualquier clase. Roy dio secamente una orden por el intercomunicador, y Hawkeye debió de haberse percatado de su terrible estado de ánimo, porque el café que apareció casi de inmediato estaba medianamente decente. Ellos debieron de haberlo pedido de afuera desde antes. Lo cual significaba, se percató deliberadamente mientras bebía de su taza y sentía las aletargadas células de su cerebro activándose, que ellos habían sabido desde siempre lo que Maes estaba planeando hacer.
Traidores.
Maes se recostó en su silla frunciendo el ceño. "Porque siempre es así. Incluso cuando él era más joven, Roy. ¿Nunca lo notaste?"
"Yo nunca lo imaginé. Eso lo sabes." Roy no tuvo que decir nada más ya que Maes se encontró con su mirada con entendimiento, luego la desvió diplomáticamente. A pesar de su astucia e ingenio, a pesar de su talento para leer y manipular a una persona que siempre la había pensado de intocable, la única persona a cuya presencia él había pensado nunca sería bienvenido, podía y de hecho compartía sus sentimientos. O en todo caso, había compartido. Él estaba empezando a preguntarse si había malinterpretado completamente la situación.
"Bueno. Entonces trabajemos asumiendo que no tiene nada que ver contigo," dijo el Brigadier, sentándose un poco más derecho. "Vamos, Roy, dame el beneficio de esos aclamados poderes de observación. ¿Notaste últimamente algo más en Ed?"
Los ojos de Roy se entrecerraron abstraídos mientras miraba fijamente hacia lo lejos. Maes observó silencioso, sabiendo cómo trabajaba la mente del hombre, sabiendo que en esos momentos Roy estaba rebuscando entre su archivo mental, permitiendo a su subconsciente deambular libremente y sacar sus propias conclusiones. Luego, "Perdido," dijo Roy finalmente. "Parece perdido. Como si no supiera a dónde ir a partir de aquí."
Gancho izquierdo. Golpe vertical derecho. Una patada circular. Patada de gancho en giro bajo, luego medio, luego alto, luego de nuevo en la otra dirección.
Era importante ser capaz de ejecutar movimientos en ambas direcciones, para no dar al oponente ninguna indicación sobre tu mano o pie dominante. Irónicamente, esto estaba probando ser más fácil ahora que había recuperado su memoria, simplemente porque parecía que Auric había sido diestro mientras que Ed había favorecido mayormente a su mano izquierda, al menos, desde cuando su brazo derecho había sido reemplazado por automail, haciéndolo el brazo dominante de facto para el combate. Así que ahora él era ambidiestro en el mejor sentido de la palabra, y no tenía sentido el dejar que habilidades perfectamente buenas se desperdicien; él estaba más que seguro de que la Maestra Izumi estaría de acuerdo con él, dado su énfasis en entrenar el cuerpo al mismo tiempo que la mente. Después de todo, él había pasado cuatro años como un Guardián de la Puerta; intercambio equivalente prácticamente dictaba que debía sacar algún beneficio de ello. Él continuó moviéndose fluidamente durante su rutina, permitiendo que los movimientos rítmicos arrullen su mente hacia una rotunda calma, en la cual él casi pudo sentir los dos grupos de recuerdos luchando por interconectarse entre sí, por conciliar las peculiaridades del otro. Él sabía que estaba próximo a lograr una especie de unión completa, pero era una lucha permanente, y una que encontró difícil de expresársela a alguien, porque todos estaban tan felices de tenerlo de vuelta que no quería preocuparlos con el conocimiento de que estar de regreso no era el escenario feliz y soleado que ellos estaban haciéndolo parecer.
Golpe corto. Golpe corto. Cruz. Cruz. Gancho ascendente. Gancho ascendente. Gancho. Gancho. Martillo de revés. Martillo de revés. Patada lateral. Patada lateral.
Oh, era maravilloso tener de regreso a Al. El saber que finalmente había mantenido su promesa de devolverle el cuerpo a su hermano y retornarlo a una vida normal. Y, tenía que admitirlo, estaba ansioso por volver a ver a Winry, y por escuchar a la Abuela Pinako gruñéndole, y por ver a esa adorable tocaya sobrina cuyo rostro conocía a través de las fotografías que Al le había mostrado y de los recuerdos del breve encuentro de Auric. Era bueno ver y trabajar con Hawkeye, y Havoc, y Hughes, y Armstrong, y todos esos rostros conocidos quienes, se había percatado sólo después, habían llegado a significar mucho para él. Los familiares edificios de Central nunca habían parecido tan grandes como cuando ellos finalmente habían bajado del tren de regreso del frente y se había puesto al día en el mareado tumulto de una aliviada población. ¿Estaba feliz de tener esta vida de regreso? Sí. Sí lo estaba.
El problema era, que él también había sido feliz como Guardián. Así que él no había sabido quién había sido antes, pero había tenido amigos, y una comunidad a la cual pertenecer, y a Al, de alguna forma, y la vida había sido más simple. Ser leal al Gremio. Ayudar a la gente. Vivir o morir con honor – el Gremio no le prestaba atención a cuál, con tal de que lo hagas en una forma que mejorase su reputación, y podía ver la lógica en ello. De cualquier modo, todo el poder de negociación que poseían para su supervivencia yacía en la reputación colectiva de todos. Permanecer juntos, guardar distancia con los otros, porque los lazos emocionales eran una cosa desastrosa. Y nunca preocuparse por el futuro, porque de todas maneras, cada Guardián sabía cómo iba a terminar su vida. Morir de viejo era, generalmente hablando, un asunto puramente teórico para un Guardián. Había sido una buena vida, en muchos aspectos. Reír con Alp en camino hacia otra misión de espías, establecer la ley en algún autoritario terrateniente de distrito quien se estaba entrometiendo en los asuntos de otros, amando y dejando a alguna joven muchacha o muchacho – de nuevo, el Gremio era indiferente con la preferencia, con tal de que no te quedes emocionalmente atado – de vez en cuando. Reír. Pelear. Ayudar. Amar. Morir. Simple. Él podía ver de dónde había venido esa independiente confianza de Auric que parecía haber sido su característica distintiva – venía del saber exactamente quién eras en este mundo y cuál era tu propósito. Y cuando Auric había cruzado, ese fatalístico estado de ánimo lo había ayudado a definir su propósito. Salvar a Al en este mundo. Ayudar en la guerra. Ser agradable con todos sin excepción mientras no intentasen matarte. Recordar mantener siempre el sentido del humor, porque ¿cuál era el sentido de una larga vida si te sentías miserable? Y si él sobrevivía a todo ello, bueno, entonces él cruzaría ese puente cuando llegase a él.
Patada trasera. Patada trasera. Un salto en giro. Patada voladora.
Ed sólo deseaba poder adoptar esa perspectiva así de fácil. Sin embargo, no era que machacara en hierro frío, o que cayera en letra muerta, pero desde su punto de vista, él ya había cruzado todos sus puentes y el camino bajo sus pies había desaparecido abruptamente y desvanecido en la maleza. Como debía ser. Él había sabido que traer a Al de vuelta requeriría de su vida a cambio, y había estado preparado, dispuesto y capaz. Él había hecho la paz consigo mismo con su decisión. Se había despedido. Parte del berrinche de Winry en el teléfono había sido por la carta que él le había enviado por correo el día que desapareció, pidiéndole que cuide de Al, diciéndole que estaba agradecido de haberla tenido en su vida, y pidiéndole que le perdonara por partir una última vez más. "¿Realmente pensabas que esa carta era suficiente?" ella había chillado llorosa. "¿En algún momento se te ocurrió pensar cómo me sentiría yo?..¿Cómo se sentiría Al?..¡Para ser un genio, eres el más completo tarado en existencia, Edward Elric!" Aparentemente, la carta había llegado al mismo tiempo que el telegrama con los detalles de su desaparición y solicitando su presencia al pie de la cama de Al, y Winry había tenido un ataque de nervios en el umbral de la puerta. Frente al cartero. El cual ella nunca olvidaría, siendo Risembool un pueblo tan pequeña. Oops. Se estremeció mentalmente en disgusto – en retrospectiva, y con el beneficio de cuatro años de madurez, eso sí parecía un poquito brusco. Pero en ese entonces él había estado tan concentrado en terminar, en tachar ese 'Recuperar el cuerpo de Al' de su lista de cosas que cumplir, y había estado tan seguro de que eso iba a acabar con su muerte, que realmente no había pensado tanto en lo que pasaría después. Como lo demostraba claramente la actual situación con Mustang.
Codazo. Martillo de revés. Patada lateral. Patada circular. Patada de gancho en giro, alto.
Luego de la euforia inicial de discutir su paso a través de la Puerta, de ver a Al, de darle a ese asqueroso Homúnculo su merecido, había parecido sólo natural el aprovechar la ola de osadía y adrenalina en los brazos de Mustang, porque había extrañado al bastardo, extrañado reñir con él, extrañado luchar con él, extrañado la mirada, el sonido, el olor, el sabor y el tacto de él. Él no había tenido tiempo para preocuparse si el sentimiento era mutuo. Y no podía negarlo…el hombre sabía besar. Las rodillas de Ed se tambalearon ante el recuerdo, el cual por supuesto insistió en llamar a otros más antiguos, los de una noche, cuando él había cogido su valor con ambas manos y decidió que si iba a morir, primero iba a vivir. Siendo aquí morir la palabra operadora.
Maldición, ¡él no había imaginado que tendría que regresar y enfrentar al hombre! El ingenuo alquimista de dieciséis años dentro de él estaba mortificado y se preguntaba qué era exactamente lo que el bastardo pensaba de él. Era seguro, él parecía interesado, y estaba siendo sospechosamente amable, pero tú no podías confiar tanto en ese bastardo manipulador como para que puedas dejarlo perplejo. El veterano Guardián de veinte años dentro de él estaba grandemente divertido y bastante dispuesto a recoger lo que el de dieciséis años había dejado, engreído en su certeza de que el General estaba deseoso por comprometerse. Después de todo, los juegos mentales eran parte de la diversión – pero estaba ese asunto de honrar su contrato, y las reglas del Gremio específicamente prohibían involucrarse con un cliente. Y el producto de los dos estaba desarrollando una migraña al tratar de averiguar cómo enfrentar la dicotomía. Hasta el momento, lo mejor que había surgido era la evasión. La cual, a juzgar por las cada vez más sospechosas miradas Al, no iba a funcionar por mucho tiempo. Y de cualquier forma, él había accedido a hacer juramentar al idiota como Fuhrer la próxima semana, lo cual significaría tener que pararse ante él y mirarlo a los ojos. Frunció acusadoramente el ceño al saco de arena antes de atacarlo en una oleada de golpes que de algún modo terminó con un sai temblando en medio del saco, el cual siseó tristemente al tiempo que la arena empezaba a derramarse a través de la rasgadura, y un par de vidrios rotos.
"Mierda. Um. Al, necesito ayuda" Ed sabía que él mismo lo podía arreglar, pero no confiaba en sí mismo para no destruir unas cuantas cosas más en su actual estado de ánimo.
Al suspiró mientras abandonaba la pretensión de entrenar y juntó sus manos para arreglar el desastre antes de que la Mayor Hawkeye se entere de ello.
Nota de la Traductora:
Agradezco como siempre la acogida y los comentarios.
Y aquí están las canciones a que hace referencia Nike. Ambas son bastante buenas. Aunque nadie me quita la idea de que el cuarto opening o el sengundo son los mejores. Como siempre, le quitan los espacios y en este caso, colocan el signo de 'igual' seguido de 'guión bajo' entre la 'v' y la 'U' en el primer casi y sólo el signo de 'igual' entre la 'v' y la 'l' en el segundo.
Loop and Loop:
http : / / www . / watch?v Urq88zyiIo
To Your Town:
http : / / www . / watch?v lZYO7gzkqKA
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Y no se olviden de dejar review, nos vemos.
