El vestido qe tiene Hermione lo cambié, sorry .. :S Los qiero, Un beso y gracias a todos los qe leen la novela, SI ALGUIEN la lee .. ¬¬ xD ese es mi mail, por si alguien me quiere agregar.
Perdonen que lo "apresure" tanto todo, no ?? Pero no se qe poner en el medio, :S
Capítulo 4
El baile
No había nadie en la lechucería. Solo estaban el y las sucias y aburridas lechuzas, cada una en sus pequeñas jaulas pegadas a las paredes. El lugar estaba más sucio que nunca, estaba oscuro y lleno de... excremento de ave, dejémoslo ahí. Draco estaba sentado, arrodillado en el piso, abrazando sus rodillas, con la cabeza contra la pared y los ojos clavados en un pájaro que lo esperaba, estaba esperando una carta de respuesta de parte de el muchacho, aunque este no tenía la menor intención de dejar de repasar las líneas de la carta que le había llegado un rato atrás. Hacía más o menos dos horas que estaban así. La lechuza lo miraba, y en un par de ocasiones se había intentado acercar a el, o sino lo había agarrado desprevenido y se había echado a volar sobre su cabeza a tirarle con el pico de sus rubios mechones como si fueran gusanos. Pero Malfoy le había pegado y la lechuza había vuelto a su lugar. En ese mismo momento, esta estaba mirando la carta, las manos del muchacho, pero el tenía el fuerte y asustadizo sentimiento de que la lechuza lo estaba mirando fijamente en los ojos, como si fuera una persona transformada que trataba de decirle algo por medio de miradas. Draco se aburría había esperado ya mucho tiempo y todavía no llegaba... No llegaba, y presentía que no iba a llegar... Que no iba a llegar nunca. Releyó la carta, en una pulcra, prolija y hermosa letra,
Draco,
Te veo hoy en la lechucería a las 7.30, no faltes. Te espero,
Hermione.
Draco abrazó la carta en su pecho, luego la olió con los ojos cerrados, disfrutó unos segundos de aquel aroma. Era el mismo perfume que la chica usaba. Miel. Miel y caramelo.
El muchacho se pasó la mano por el cabello, luego se levantó del suelo co un impulso y justo Granger había aparecido enfrente de el, había entrado en el horrible cuarto sin que el siquiera se diera cuenta. Ahora que lo veía, o ahora que ella había entrado.
- ¿Hace cuánto que estás esperando? – le preguntó la chica preocupada.
- Desde que me mandaste la carta que estoy aquí, alrededor de 3 horas. Dices que me esperabas, fue al revés – le espetó lentamente Draco acercándose más a ella – no importa, está bien... – le susurró al oído, luego le corrió un mechón castaño de la cara y lo llevó atrás de su oreja, llevó su mano a la mejilla de la muchacha. Era suave y al leve contacto de su mano con la piel de su cara, esta, había tomado un rubor colorado. La muchacha cerró los ojos y sonrió levemente a medida que el Slytherin le acariciaba. Luego se acercó a ella y la besó. Hermione no parecía sorprendida. Le devolvió el beso, tierna y lentamente. Draco le puso las manos en la cintura. Hermione enredó las suyas en su cuello, mientras que con sus delgados y suaves dedos lo acariciaba.
- ¿Entonces ya lo dejaste a Krum? – le preguntó Draco, al dejar de besarla.
- Eh... Si, seguro – le respondió, era obvio que estaba mintiendo. Aunque ella no sabía que Malfoy no se daría cuenta, el cuerpo de este se tensó frente a la respuesta de su novia, pero no lo pudo evitar, la estaba por besar, cuando de repente... despertó.
Tenía la respiración agitada, estaba sudando un poco y las manos le temblaban. Su corazón le latía muy rápido, con una estremecida mano se revolvió el pelo y se lo peinó hacia atrás, para que lo único que pasara sea que le volviera a caer sobre toda la cara. Estaba pálido y con los ojos muy abiertos. Poco a poco respiró más lento, y el corazón le empezó a palpitar a velocidad normal...
¿Acaso me estaré volviendo loco? – se preguntó a si mismo - ¿Cómo puedes tener ese sueño con... Granger? ¿Tendrá de verdad ese perfume? No me acuerdo... Tampoco me importa, y no tendría porqué hacerlo... Dios, la odio Se mintió finalmente al acordarse de su bello rostro y sonrisa. Cuando se encontró más tranquilo después de unos minutos se volvió a dormir.
- ¿Porqué Hermione tarda tanto? – se quejó Ron por última vez, tirándose del pelo. El estaba caminando de un lado a otro, Harry estaba tirado en el sillón, frente a la chimenea, y sus parejas, estaban desparramadas, hartas de esperar, dicho sea de paso, en unas sillas que había alrededor de una pequeña mesa.
- No lo se, Ron – respondió con un evidente aire cansino Harry.
- ¿No podemos irnos, y que Hermione nos encuentre luego abajo? – inquirió Parvati, obteniendo como resultado no más que unos insultos de Ron y una mirada cansada y fría de Harry. Lo único que se le ocurrió hacer fue encogerse de hombros.
- ¿Pero que demonios está haciendo en el baño? – preguntó por última vez Ron, pateando la mesa en la que estaban sentadas sus parejas. La hermana de Parvati saltó de la silla, sobresaltada. Con una furiosa mirada salió de la habitación, como Ron no le dio importancia, Harry fue a buscarla con un bufido, para que luego Ron no se quejara. Este se dejó caer en el sillón que Harry acababa de abandonar. A los pocos minutos volvieron los dos, la muchacha parecía cansada de todo, pero Ron no se dejó molestar, la agarró violentamente por el brazo y antes de salir por el retrato de la Dama Gorda dijo solo unas pocas palabras; - Nosotros iremos abajo, no pienso esperarla más, ¿vienes Harry?
Harry lo miró decepcionado, y luego se dirigió a Parvati, haciéndole un gesto con la cabeza, ella le sonrió débilmente y se fue con Ron y su hermana, mientras dejaban a Harry esperando, solo.
- ¿Y los demás? – preguntó de repente una suave voz, a espaldas de Harry.
- Ya bajaron – dijo, llevándose una mano a la frente – por cierto, ¿Qué te hizo estar tanto tiempo en el bañ... – preguntó finalmente, dándose vuelta – Oh... – replicó, casi respondiéndose a si mismo.
- Demonios, ¿Por qué se está tardando tanto? – preguntó Malfoy pasándose la mano por el pelo, desordenándolo. Pansy apareció en las escaleras del cuarto de niñas. Estaba... linda. Tenía un vestido negro corto, por las rodillas, con unas medias de red y unos tacos negros. Draco pensó que más que linda estaba vestida... como una prostituta. Hace un tiempo atrás le hubiera encantado que se hubiera vestido así, provocativa y tal vez, hace un tiempo atrás, ni siquiera hubieran ido al baile... Pero en ese entonces, tan solo porque en esos días, se estaba sintiendo atraído a Granger. No sabía porqué, tampoco sabía porqué el día anterior en vez de haberla besado, por lo menos para molestarla, o para provocarla y volverla loca o algo así, se había burlado de ella e ido del baño, dejándola sola. Y pudo jurar haber oído un sollozo antes de irse, pero se dijo a si mismo que no era posible que ella estuviera llorando por el, aunque luego de pensarlo unos minutos, se dio cuenta de que si podría. Pansy pensó que Draco se babearía apenas la viera, pero al ver que no lo hacía, le pareció raro, y decidió dar ella el primer paso.
- ¿Vamos? – le preguntó con una sonrisa, que ella encontraba seductora, pero Draco la encontraba estúpida, muy estúpida. Pansy le puso el brazo para que lo tomara y se fueran juntos al baile. Draco, con un poco de hartazgo lo agarró bruscamente y la llevó escaleras abajo. Ya se encontraban en el pasillo que daba a la puerta del Gran Salón cuando Malfoy vio a Krum, parado bajo la gran puerta de madera. Estaba vestido normalmente, con su ropa habitual, en realidad era un atuendo especial, pero eran todos iguales. Cuando pasó por su lado, lo empujó violentamente. Luego se volvió hacia el y le dirigió una mueca de desprecio y asco. No sintió ni un poco de culpa cuando vio la cara de pobrecito que le ponía. Le importaba un bledo, a decir verdad... Al igual que su idiota novia, hija de muggles... Ya, eso era una total mentira. Aunque el no lo quisiera admitir, la estaba empezando a adorar, como una obsesión con ella, no dejaba de mirarla, no dejaba de pensar en ella, no dejaba de... de quererla, por más que odiara aceptarlo.
- Ya vengo, me voy a retocar un poco el maquillaje al baño cielo – le susurró al oído Pansy. ¿Es que lo hace a propósito? No se lava los dientes, me escupe su aliento a caca en mi oído y encima de que tardó como cinco horas en el baño en la Sala Común, ¿ahora quiere pasar otras cinco? Draco estaba empezando a impacientarse, Pansy lo sacaba de sus casillas, y ese mismo día lo estaba poniendo de muy mal humor Aparte, ¿Cielo? Desde cuándo le decía así, no tenía idea el.... Decidió esperarla dentro del Gran Salón, tal vez de paso encontraría a Hermione. Granger, Granger, sangre sucia, sabelotodo, devora-libros, como quisiera. Pero nunca Hermione, nunca. De repente recordó que ella iría con Krum, que como era un campeón del torneo, entraría acompañado de ella, mientras el, Draco, se quedaba mirándolos como un estúpido. No sentiría celos, no esa noche. Haría que ella sintiera celos de el.
Lo que ninguno de los dos sabía era que esa noche, sus vidas cambiarían para siempre. A causa de un minuto de debilidad, de un segundo de felicidad, de una mirada cálida, de un sentimiento hermoso.
Al entrar en el Gran Salón, Draco se fijó por todas partes por las dudas, pero no la encontró por ninguna parte. En la entrada habían colocado una escalera para que por ahí bajaran los campeones con sus parejas. Aunque desde afuera no se veía. Estaba perfectamente disimulado y arreglado para que no se notara que la escalera no iba allí, ocupada de una punta a la otra de la puerta y se abría hacia los dos costados, era de piedra, con el pasamanos de mármol. Todo blanco, el lugar estaba blanco como la nieve. Como estaba el techo y como se veía por las ventanas, la nieve caía como nunca. Era un paisaje hermoso. Primero bajó Draco, y como se suponía todas las Slytherins se quedaron mirándolo. Luego bajó Pansy, después de tan solo unos minutos, lo que sorprendió a Malfoy, pensó que se quedaría un rato mucho más largo... Cuando descendió por las escaleras, la manera con la que el blanco mármol contrastaba con su vestido y el color de sus blancas y delgadas piernas la hacían aún más linda. En ese caso el único que quedo embobado fue Zabbini, y a Draco le pareció bello. Estaba pensando que Pansy tenía unas piernas hermosas, en realidad... De seguro que como la deforme que era ella ya de por sí, y de raza, que Granger tendría las piernas deformes y el trasero caído. Nunca se había fijado. Pansy era perfecta, no sabía de que se quejaba. Podía ser un poco tonta, pero... Mejor para el. Pasaron unos minutos y todos hablaban y bailaban la música de "espera" que había. Al fin, empezaron a aparecer los campeones, primero pasaron Harry y Parvati, luego Cedric y Cho Chang, luego Fleur y un muchacho que Draco no reconocía. Todos bajaban lentamente para lucirse por la escalera, y finalmente apareció... GRAN-GER. Le resultaba tan difícil decirle asi, sin saber siquiera porque. Apareció, allí. Nunca la había visto tan arreglada. El estar tan hermosa, hacía parecer, para Draco, que el tiempo se detuviera y que todo a su alrededor pasara y sucediera más lento.
Llevaba el pelo recogido en un rodete, lo que dejaba ver bien su cara, que ahora que lo notaba era, no tan redonda, lo que le daba un aspecto de niña delicada, que iba perfecto con la pecas de su nariz. No se veían muy bien a distancia, pero Draco estaba prestando tanta atención que podría hasta si quisiera, contarlas. No llevaba nada de maquillaje, a pesar de un poco de brillo en los labios, de todas maneras no necesitaba más, ni eso. Estaba hermosa natural también. A medida que iba bajando una preciosa sonrisa de lado se iba alargando, y convirtiendo en una tierna risa. El vestido que llevaba, era... resplandeciente. Era del color de los ojos de Draco, pero más apagado, más gris. Con dos breteles de hombros, escotado, con una pequeña y delicada puntilla más clara que quedaba hermosa. El vestido le llegaba hasta los talones y al costado de su pierna derecha casi a la altura de la rodilla se abría un poco hasta llegar al talón. Se deslizaba por la escalera, dejando ver sus –perfectamente formadas y preciosas – piernas, con unos tacos color gris más apagado aún y más oscuro, con una especie de "hilo" que se ataba hasta llegar a unos pocos centímetros de su tobillo. Draco no lo podía creer, estaba hermosa. Nunca la había visto así, ni así de arreglada, ni así de linda, ni así... de esa manera. En ese momento apareció Krum detrás de ella, pasando normalmente, invitándola con el brazo a bajar el resto de la escalera acompañada de el. Luego, con el poco aliento que le quedaba, sonrió.
- Guau, miren a la sangre sucia, de seguro que ni se bañó, se huele la impureza ya desde aquí – dijo, mirando a los Slytherins alrededor de ella, todos riéndose del comentario. Luego hizo un gesto con la mano como si estuviera oliendo algo podrido. Y luego, con su voz de pito, se siguió riendo al unísono de todos sus estúpidos amigos. Todos menos Theodore y Draco.
En ese mismo momento, mientras que ella reía como si todo estuviera bien, el se dio cuenta que Pansy era insoportable. Solo era linda y besaba bien, pero era insoportable, no salía de encima de el nunca, tenía la voz chillona y su risa era molestísima. Se reía de cualquier estupidez y lloraba por todo. Draco se dio vuelta y la miró a los ojos fijamente, y furioso por un minuto.
No podía mostrar su debilidad allí, ni en ninguna parte. Si el se la llevaba a Pansy a hablarle a otra parte, Zabbini los seguiría, y si el se enteraba, era igual que lo supiera todo Slytherin o aún peor... Todo Hogwarts. No iba a poder hacer nada, lo mejor que se le ocurrió hacer fue irse con Nott, que era el único con el que podía hablar en esos momentos. Lo agarró del brazo y lo llevó afuera.
- ¿Qué te está pasando? – le preguntó calmado mientras que se metía las manos en los bolsillos del pantalón y pateaba una roca, mirando al suelo. Draco no sabía como lo hacía, pero siempre estaba así, nunca faltaba el respeto a nadie, casi nunca se enojaba y siempre estaba calmado...
- Nada, quiero ir a dar una vuelta... – respondió de mal humor, sin saber muy bien que decir.
- No, digo... ¿Qué te está pasando con ella? Digo... ¿con Hermione? – le preguntó, encogiéndose de hombros, sabía que si le preguntaba se enfadaría aún más, pero se moría de curiosidad. El iba atrás de el, como un perrito, y Draco iba delante de el, al escuchar la palabra ella se vio venir que estaba hablando de... GRANGER.
- NO ME PASA NADA THEODORE, ¿PORQUE CADA VEZ QUE ESTOY ENOJADO PIENSAS QUE ES POR ELLA? – le gritó volviéndose repentinamente hacia el con los puños apretados, y haciendo fuerza con la mandíbula para tranquilizarse. El sabía que si le gritaba a Theodore el no se enojaría, le tenía miedo... Todos le tenían miedo a el. Y lo tomaba como un cumplido.
- Porque me doy como la mirabas cuando bajó por la escalera, me doy cuenta como la mirabas en clase de pociones, me doy cuenta de lo feliz que estás y de la sonrisa en tu rostro cuando estabas soñando con ella y me doy cuenta... de que la amas – le dijo, bajando el tono de voz a medida que veía la seriedad en la cara de Draco. Luego, soltó una especie de suspiro y una risita nerviosa.
- Pfff... De seguro... Tu estás loco – bufó, dándose vuelta, planeaba seguir caminando, hasta que sintió la mano de Nott en su hombro y lo volteó de nuevo.
- Draco, se de lo qué hablo. ¡¡A mi ya me ha pasado, y por más que odie admitirlo tengo que, y no hay otra salida!!
- Ah, ¿si? ¿Con quién te ha pasado? – respondió, con una pícara sonrisa.
- Eh... Bueno, con nadie, pero--
- ¿Ves? No lo entiendes es complicado, no es cualquier caso, ella es una Gryffindor, una sangre sucia. Una hija de muggles, aunque estemos juntos yo no podría dejar de odiarla por ser una insufrible sabelotodo y mi papá... ni siquiera quiero IMAGINARME lo que hará si se entera – le interrumpió, pero hacia el final de la frase se dio cuenta de qué estaba hablando... Estaba hablando como si hubiera aceptado que le parecía linda, como si hubiera aceptado que le gustaba y que pensaba en ella todo el tiempo. Y finalmente como si estuviera saliendo, o peor aún, deseando salir, el, Malfoy, con ella.
