Capítulo 5

Perdón que sea medio cortito el capítulo, :S

Gracias a,

DracoOHermioN

Babiiestarpinkmalfoy

pily-sofy

Ailei-chan

ChinitaMalfoy

Por leer la nove, espero qe lesesté gustando, a ellas y a todos... 

También me gustaría decirles a Dani, Menny, Bego, Anne, Sof y todas mis amigas del msn qe concí por flogs, en gral, de Draco, Hermione, Tom, Emma, etc qe las adoro chicas, qe nunca creí poder querer tanto a gente qe conozco hace tan poco tiempo, y qe son geniales cada una y todas de ustedes, gracias por ayudarme con mis problemas amorosos – la depresión amorosa qe tngo por Tom, Draco, Emma, Hermione, Dramione, Temma/Tomma, (cmo es??) – LAS AMOOOOOOO (LL

Capítulo 5

Luego de la fiesta

Draco no podía dejar de pensar en ella, no importaba lo que hiciera, no se la podía sacar de la cabeza. Se acordaba de la imagen de la chica bajando por la escalera, con sus hombros al descubierto, dejando ver sus hombros, llenos de pecas. Se notaba que tenía la piel más suave que la seda y esto le encantaba... Nott le hablaba, pero el no escuchaba. Caminaba a paso apresurado, dejando a Theodore atrás, hasta que este le gritaba y Draco volvía a su lado, y luego, volvía a repetir lo sucedido, y así el rubio se cansaba cada vez más de la tranquila y calmada voz de su amigo diciendo, "Draco, ¿Qué haces?", el no respondía, pero no le importaba, no quería. Pansy, ahí esta, piensa en Pansy... Ella es hermosa, es tu novia, y no es sangre sucia como Granger, es... seductora y nunca me cansaré de ella se dijo a si mismo con la voz menos convincente de todas. ¿Por qué? ¿Por qué eso le pasaba justo a el? ¿Por qué de una sangre sucia? ¿Por qué de ella? Tendría que ser al revés, ella tendría que estar mal por el, no el por ella. No, Draco no estaba 'mal' por ella, nunca lo estaría. O nunca lo admitiría.

- Nott, necesito que me ayudes, que me hagas un favor gigantesco – pidió Malfoy en un tono cansino – no le puedes decir a nadie que yo te lo pedí, y menos a ella... - La única respuesta de su amigo fue una sonrisa debilucha, pero llena de lealtad.

- Claro amigo – le aseguró con una palmada en la espalda, y se acercó para que Draco le dijera al oído que era lo que quisiera que Theodore haga.

- Hola Hermione – saludó el moreno con una sonrisa en los labios.

- Hola Theodore, ¿te diviertes? – le preguntó, mientras que miraba a los otros bailando.

- Eh... Si, pero me pareció más divertido venir a saludarte. Y charlar...

- Oh, de acuerdo, ¿pero no tienes miedo de que te vean los de tu casa? – comentó dedicándole una tierna sonrisa, ella se dio cuenta de que no había ninguno de Slytherin en el salón, aún así Theodore ni le prestó atención. - ¿qué?, ¿qué tengo? – le preguntó con el entrecejo fruncido, al ver que este la miraba con de una manera rara con la cabeza un poco inclinada y con una débil y sincera mirada en su rostro.

- No, es solo que... Hacía tiempo que no te veía sonreír así... ¿Es por Malfoy? – le preguntó. Hermione se sorprendió, ¿por qué conectaba todo con Malfoy? ¿Es qué no se acordaba de que ellos dos estaban peleados? En realidad, siempre habían estado peleados, pero en ese mismo momento ellos se habían peleado cuando hubieran podido iniciar una amistad, o algo parecido...

- Eh... No, con Malfoy casi ni me relaciono... Solo hablamos un par de veces y nos peleamos... Más de un par de veces – agachó su cabeza, con sus mejillas sonrojadas.

- No entiendo, ¿por qué te pones así? Digo, solo hablaron una vez, o no se... Algo así y ya estás enojada con el más que de costumbre – esto le abrió un poco los ojos... Se dio cuenta que había hecho gran escándalo, aún al tratarse de Malfoy. Sabía que era absurdo, estaba completamente conciente de ello. Pero al mismo tiempo sabía que en esos últimos días de miradas, pequeñas charlas y grandes (pero normales) peleas, el Slytherin la había hecho sentir mal, y simultáneamente había ejercido un poder gigante sobre ella. Tan solo una mirada, tan solo una mirada bastaba para que ella se sonrojara por completo y sentir algo muy raro hacia el. También estaba conciente de eso.

- No... No tengo idea, tal vez --

- Hermione, acéptalo... Sientes algo por Draco, no me lo puedes ocultar – al escuchar su nombre sintió una corriente de cariño hacia el, nunca se había fijado... Draco, era simplemente maravilloso, y pegaba totalmente con el – Hermione, Hermione... ¡Hermione! – la llamó casi gritándole... Ella finalmente giró su cabeza hacia el – ¿No te digo? Acéptalo...

- Dios, Theodore eso es ridículo, digo... Estamos hablando de Malfoy, Draco Malfoy, el chico que por dos años y ahora en el tercero y hasta fin de año, y de vida, me llamará "sangre sucia", "insufrible sabelotodo" y demás...

- Ok, de acuerdo, gracias por tu ayuda Hermione – le dijo y sonriendo se fue del salón, dejándola sola... Y un poco confundida y dolida en el fondo.

- ¿Y? ¿Qué te dijo? – le preguntó Draco ambicioso, mordiéndose el labio inferior. Cuando Nott había llegado, Malfoy estaba caminando por los jardines de un lado al otro con una mano detrás de su espalda y la otra en su boca.

- Dijo que casi no te relacionas con ella, así que no te conoce casi nada, pero se pone roja cuando habla de ti o cuando yo le hablo de ti, así que... Siente algo por ti, no sabe que es, pero igual te tendrías que ganar su confianza – le explicó. Draco soltó un largo y molesto suspiro mientras que se pasaba la mano por el cabello en señal de cansancio.

- No puedo ir yo a ella, tiene que venir ella a mi, Theodore, ¿es que no me conoces? – bufó su amigo.

- Mira, si te conozco, te conozco más que nadie... Lo que pasa es que ella no es como las demás... Te lo puedo jurar que no es normal, es... difícil – Draco lo miró como extasiado por unos momentos, luego empezó a reírse, mas Nott seguí serio, mirándolo desde arriba como el rubio se retorcía en el suelo de la risa.

- ¿Granger? ¿Difícil? Si, seguro, escuché que hasta ahora en este tercer año tiene a un millón atrás...

- Eso no quiere decir que sea fácil, al contrario... Si tiene a un millón atrás es porque no dejan de seguirla aunque ella no les de ni la hora.

- No, quiere decir que está con Krum, que eso si quiere decir que es fácil... Víctor Krum, dios...

- Bueno, no estamos hablando de eso, estamos hablando de Hermione, ahora... ¿Por qué no vas a hablarle? Baila con ella, cualquier cosa... – dijo con simplicidad, pero Malfoy nuevamente se rió.

- ¿Hablar con ella?, ¿bailar con ella? Si, claro Theodore, ¿no quieres que también la abrace? – le preguntó sarcástico Draco, su amigo alzó ambas cejas – Theodore, están todos los de Slytherin y creo que... nos verían – repitió también sarcástico.

- Dios, tu habla con ella, yo me encargaré y les diré que la estás molestando o algo así...

- Oh, eh... De acuerdo, pero llévate a Pansy, no me la banco más y es la única persona a la que quiero ver ahora... – le ordenó

- De acuerdo – dijo y así y sin más se fueron los dos para adentro. Theodore se fue para la izquierda, Draco para la derecha, donde se encontraba ella, sentada en un banco, con su vestido sangre y su cabello estaba un poco despeinado y desarreglado por el hecho de que había estado bailando, unos mechones rebeldes le caían por los hombros, se notaba que le molestaban, porque de vez en cuando le caían en la cara y se los corría, pero a Draco le parecían... Sexys. Vio que estaba hablando con la comadreja y Potter, dios... Como los odiaba. Para tomarse su tiempo y esperar a que se vayan los otros se fue hacia la mesa de tragos, dónde no había casi nadie. Se sirvió un whisky de fuego... Luego otro, y otro y otro y otro y otro y otr...

A la larga distancia, seguían hablando los tres, Draco ya estaba molesto, enfadado, cansado de esperar... Al fin se fueron los otros dos y la dejaron a ella... Tranquila, sola... Se dirigió sigilosamente hacia ella, que miraba al vacío, como buscando a alguien. El Slytherin pensó que tal vez lo buscaba a él y una malvada y pícara sonrisa se formó en sus labios. Pero de repente su rostro se iluminó y dejando ver su maravillosa dentadura, sonrió. Dios, tiene la sonrisa más hermosa del mundo se pensó el, ella se paró aun sonriendo y Draco notó que había estado buscando al estúpido de su novio, "Vicky". Draco no estaba ni seguro de que ella lo llamara así, pero a el le parecía un nombre idiota y que iba justo con él... Rápidamente, para que no lo vieran, se escondió detrás de una columna que había al lado del banco en el que Hermione estaba sentada recién. Desde su escondite, Draco pudo notar dos cosas, que los de Slytherin no estaban en el salón, así que si le daban ganas podía hacer lo que quisiera con Granger, y que Krum ni siquiera le dirigió una mirada ni palabra a Hermione, quien se mostró confusa. Pero luego vio que la chica, sorprendida se dio cuenta que tenía una nota en la mano. La abrió y la observó por un segundo, luego, sonrió con ternura, lo que a Draco le pareció... Precioso. ¿Qué le estaba pasando? El no tendía a usar esas estúpidas y cursis palabras, y tampoco tenía pensamientos tan ridículos. ¿Qué demonios le había hecho Granger? De seguro que había sido el alcohol. Esta salió corriendo del salón, agarrándose el vestido cerca de la zona de la cintura, porque sino el vestido le quedaba muy largo para correr. Draco, apresurado la siguió. La siguió por unos largos pasillos. Parecían infinitos, eran fríos, alargados y angostos. El no estaba seguro, de si debía seguirla o llamarle la atención y molestarla... U otra cosa... De repente Hermione paró en seco y se dio vuelta. Vio a Draco atrás suyo, como el no se había percatado de ello siguió corriendo, y como ella había parado, se chocaron. Quedando a escasos centímetros de distancia. Se quedaron unos segundos así, cada uno mirando a los ojos del otro, y Draco miraba también sus labios, como ella lo hacía... O a el le parecía. Se dio cuenta de que la muchacha estaba furiosa, pero confundida... Y a la vez parecía entre deseosa y aliviada...

- ¿Qué haces Malfoy? – empujó al rubio, alejándolo de ella bruscamente. El se quedó boquiabierto, como no pudo darse cuenta que al estarla corriendo, estaba haciendo ruido con los pies.

- No se, dime tú, ¿a dónde te diriges Granger? – le preguntó fríamente, sin saber que contestar.

- No lo se, "dime tú" – le burló en tono sarcástico, Draco se rió. Luego se quedó mirándola por un largo tiempo, contemplándola... Era, tan solo... Hermosa, ese vestido resaltaba su hermoso cuerpo y cada una de sus perfectas curvas, que Draco no había notado casi nunca, claro... ¿Cómo podría haberlo hecho? Ella siempre usaba sus sweaters sueltos, camisas abrochadas del todo y las polleras muy largas, y aparte se ponía esas medias que dejaban ver sus piernas, en eso... Nunca se había fijado tampoco, nunca lo había notado, y ahora que se fijaba tenía las piernas largas, perfectas y bronceadas - ¡Oye! Planeta tierra a Malfoy... – le llamó, pero este no contestó. Se quedó embobado con las piernas de Hermione, luego con su pelo, y luego con su cara. Esas pecas, le daban ganas de... No sabía de que, pero le encantaban... En ese mismo momento, sintió una punzada en la sien. Luego otra, más suave... Luego otra más fuerte, y con esto un fuerte dolor de cabeza hizo que se cayera al suelo, se agarró la cabeza, desesperado, todo empezó a dar vueltas – Malfoy... ¿Qué haces? – preguntó Hermione, despreocupada cruzando los brazos, pensando que se trataba de una broma... De repente Draco dejó de moverse, por un momento se dejó de agarrar la cabeza, escuchaba a Hermione hablando, pero no oía. El ruido cesó, pero el dolor persistía en el cerebro de Draco. Vio que Hermione estaba arrodillada frente a el, entre preocupada y enojada... Desvió su mirada a sus ojos miel, eran tan hermosos, por un momento contemplándolos el dolor paró. Hermione frunció el ceño, estaba asustada... Draco estaba pálido y la miraba fijamente, por un momento Hermione pudo encontrar calidez en sus ojos, como si la mirara con ternura. La Gryffindor notó que Malfoy le dedicó una leve sonrisa y a ella no se le ocurrió otra cosa mejor que devolverle la sonrisa. ¿Qué tenía que hacer? No había nadie alrededor y la enfermería estaba en el último piso, muy lejos... De repente el chico hizo un movimiento raro con las piernas y Hermione decidió ponerse atrás de el, en caso de que vomitara o algo parecido... Se sentó contra la pared, y le puso la mano en la frente al Slytherin, a quien lo acostó sobre sus piernas. El tacto de la cálida y suave piel de Hermione en la helada frente de Draco le tranquilizó profundamente, sabiendo que ella se preocupaba por él. La muchacha notó que tenía la piel fría, pero la sangre hirviéndole, era... Raro – Malfoy... Malfoy, ¿me escuchas? Dra... ¿Draco? – no lo podía creer, ninguno de los dos, más el muchacho que ella... Le había llamado por su nombre, y no sabía porque, pero pudo jurar que de sus labios salía y parecía más dulce y cariñoso que de cualquier otra boca. Con la mayor intención de aprovecharse de la situación para... El Slytherin pudo divisar entre la nublada vista que tenía la cabeza, la cara de Granger mirándolo desde arriba, y unos pocos cabellos, que a la luz de la luna por la ventana parecían dorados, caían sobre la frente del muchacho - ¿Me puedes escuchar?

- Si, Granger – le contestó tratando de parecer lo más frío posible... No sabía porque pero nunca había podido demostrar un poco de afecto en su voz, en su tono, en su mirada... Mucho menos a una persona que recién conocía... Mucho menos a ella.

- Vamos, levántate, te tengo que llevar a la enfermería... – dijo, y le puso un brazo enfrente de sus narices para que la agarrara y se levantara. Draco se restregó los ojos con la palma de la mano, al verlo haciendo un gesto así, a Hermione le pareció de un pequeño niño, y no pudo evitar una sonrisa...

- De acuerdo, de acuerdo – agarró la todavía tibia mano de la muchacha y ella tiró de él, y se quiso librar de la mano de su enemigo. Pero el no cedió, ni la retiró, se quedó mirando sus manos, unidas. Hermione no hizo presión ni trató de sacarla, la mano de Draco estaba húmeda y temblaba un poco... Lo miró con los ojos anegados en lágrimas, nunca lo había visto así de tierno, más bien... nunca lo había visto, asi, tan... Calmado. El Slytherin la miró a ella, parecía triste, pero feliz, de estar con ella... Luego, el fuerte dolor volvió, y de la nada, se demsayó de nuevo.