Espero qe les esté gustando a todos la novela
Acá les estoy dejando el capítulo 15 .. )
Espero que les guste, y me alegro de qe la mayoría siga leyendo la novela, y me encanta qe me banquen de esa manera cuando paso un montón de tiempo sin subir el fic. Perdónenme por favor porque a mi me... "incomoda" medio, escribir algunas escenas, entonces a menos qe sea necesario no las describo mucho, pero las escenas de... sexo (:S) no van a estar muy bien escritas justamente por eso.
Por favor, agréguenme en el Messenger, soy de hotmail:
charitom7 o storminlondon ... si ?? Porqe si pongo el mail entero, no se qe pasa qe no aparece, es medio raro .. :S
Roo
Los qiero !!
PD: Empecé a escribir una nueva novela qe dentro de poco la voy a empezar a subir tb !! :)
Capítulo 15: Por el plan, por ella.
By R.Martínez
Draco corría detrás de Harry, la gente los miraba al pasar.
- Deben de querer matarse, es normal.
- Déjalos, no veo nada de raro.
- Malfoy lo matará.
Esas eran tan solo unas pocas de las frases que oían al pasar corriendo. Se abalanzaban al piso y a las paredes apenas las escaleras llegaban a destino. Se chocaban el uno con el otro, y todo aquel que pasara por sus caminos era empujado violentamente. Llegaron a la enfermería.
- Necesitamos ver a Hermione Granger - gritaron los dos al unísono.
- Me temo que la señorita Granger no está aquí - respondió confusa la recepcionista.
- ¡¿QUÉ?! - gritó Malfoy, Harry solo estaba confuso.
- Dios, eres un estúpido Malfoy... - dijo y se dio vuelta.
- ¿Por qué? ¿Qué hice?
- ¡Porque me preocupé y pensé que me hablabas de verdad! Por eso te mostrabas preocupado por Hermione, porque me estabas tendiendo una trampa, dios, eres un idiota. ¿No sabes que podría estar herida de verdad y tu sigues actuando como si fuera una "sangre sucia" más, que ni siquiera es una persona? No entiendo, aunque Hermione sea una sangre sucia inmunda, como la quieras llamar, porque eres un bastardo humano no significa que Hermione sea una insufrible sabelotodo ni nada pareci--
- ¡BASTA! - gritó en secó Draco - ¡Basta!
- ¿Qué diablos te pasa, Malfoy? ¿Eh? ¿A qué estás jugando?
- Mira, Potter... Dios, no puedo creer que vaya a hacer esto, pero mientras buscamos a Hermione, te explico...
- ¿Draco con Potter? ¿Estás seguro Zabbini?
- Te lo juro por mi vida Nott – dijo el moreno.
- Creo que estás alucinando--
- ¡Sé lo que veo y o que alucino Thoedore!
- Humm... No lo creo Blaise, de seguro que se estaban peleando, nada serio – sugirió con aire aburrido sin levantar la mirada de su libro.
- Te digo que los vi, estaban corriendo uno detrás del otro, iban los dos a la enfermería y los dos tenían expresión preocupada en su rostro, como si estuvieran yendo a ver a alguien.
- Tal vez estaban yendo a ver a Hermione.
- ¿Granger? ¿Estás bromeando? ¿Por qué diablos Malfoy iría a ver a la sangre sucia? – preguntó Blaise sentándose frente a Nott.
- Por tu estúpida apuesta, ¿tal vez? – comentó en un tono sarcástico Nott, bostezando y tapándose la boca.
- No creo que Draco se precipite tanto, no puede ir tan lejos. Es un Malfoy. Los Malfoy no sienten nada, no demuestran sus sentimientos a nadie. Y si los tienen, son una vez en un millón, no creo que Granger, que la sangre sucia sea ese millón.
- Se dice: "ese-uno", Zabbini – corrigió bromeando Theodore – y puede que Hermione sea ese uno, para Draco puede ser cualquier cosa.
- Dios, y yo soy el que está alucinando...
- ¡Tienes que estar bromeando Malfoy! – ladró Harry.
- ¡Baja el tono Potter! Y no, no estoy bromeando. Pero me debes jurar que no se lo contarás a nadie.
- ¿Por qué tendría que jurarte algo a ti? – preguntó con indiferencia.
- Hazlo por Hermione – le dijo, parándose frente a el.
- De acuerdo – vaciló Harry -, aún así... No entiendo que fue lo que ella vio en ti – suspiró.
- Ajá – comentó esta vez Draco como si no le importara. Lo único que quería era encontrarla... Sana y salva.
- De todas maneras... ¿Cómo te pasó a ti? – preguntó Harry. Cuando el Slytherin estaba tranquilo era más normal de lo que pensaba, pero de todas maneras, no podrían ser amigos, habían sido enemigos desde siempre y Malfoy era mortífago, y estos habían matado a los padres de Harry -, digo... ¿Qué fue lo que viste en ella?
- Qué es lo que no vi en ella antes, es la pregunta... Potter – se lamentó, esta vez se notaba un poco más interesado en la conversación, aunque no estaba muy cómodo, no le importaba.
- Dios, no sabía... ¿Pero de verdad la quieres, o es solo un juego? Dios, es solo un juego, ¿verdad? Es una especie de apuesta, ¿o algo así? – preguntó Harry parándose frente a el, con la frente arrugada y el ceño fruncido se detuvo en seco.
- ¡No es ninguna apuesta, estúpido! Yo de veras la am... – pero frenó de inmediato al darse cuenta de lo que estaba por decir.
- ¿Qué? – preguntó con una voz estupefacta Harry - termina tu frase Malfoy, ¡vamos! – lo único que se oía de parte de Draco era su respiración violenta y un aire furioso que hacía que su pecho se levantara y bajara continuamente – ¿De veras la... La... La amas? – preguntó con una mueca de desconfianza.
- Más que a nada – admitió con los labios apretados luego de unos segundos de silencio - pero me cuesta admitirlo.
- ¿Por qué? – preguntó el Gryffindor confuso.
- "¿Por qué?" Dios Potter, eres más idiota de lo que creía, eh... – comentó de corrido con los ojos cerrados y pellizcándose el puente de la nariz.
- No, tu lo eres. ¿Qué es lo que te cuesta admitir?
- Porque soy un Malfoy. Los Malfoy no podemos enamorarnos de nadie, no podemos dejar nuestros sentimientos a la luz, no podemos ir diciendo por ahí que amamos a sangres sucias ni nada por el estilo. ¿Es qué no entiendes?
- Si te entiendo, pero si de veras la quieres tanto, me parece que lo mejor sería decirle. ¿O ella ya sabe?
- No se...
- ¿Qué, le dijiste?
- No se...
- ¿Pero ella te quiere a ti?
- No se...
- Ah, pero tu eres un idiota.
- No se...
- Perfecto, eh, Malfoy... ¿Porqué demonios no le dices que la amas y así ya no estarán peleados? – sugirió Harry, pero el rubio le echó una mirada severa.
- ¿Es que no acabas de escucharme? – preguntó incrédulo.
- Si que te escuché, pero si de veras la amas le tienes que decir. Así sabrá la verdad y dejarán de-- Espera un segundo...
- ¿Si, Potter? – preguntó pasándose la mano por el rostro, evidentemente harto.
- ¿Por qué estoy ayudando a mi enemigo a estar con una de mis mejores amigas? No tiene sentido, los dos nos odiamos y solo estamos juntos porque estamos buscando a Hermione – dudó Harry - ¿no es así?
- Si, mejor cállate porque tus consejos no me sirven para nada y lo único que quiero en el mundo es encontrar a Hermione, por lo menos en este momento – comentó Draco por lo bajo.
- Dios que eres insoportable... Oye, ¿escuchaste eso?
- No...
- ¡Shhh! Cállate – ordenó. Los dos dejaron de caminar por los pasillos y se quedaron quietos. En el medio del silencio se oyeron unos sollozos, se asomó por detrás de una columna - ¿Her... Hermione? – llamó Harry.
- ¿Ha... Harry? –adivinó la muchacha levantándose.
- ¡Hermione! – gritó el moreno y corrió a abrazarla - ¿Qué hacías aquí?
- Nada, es que... Necesitaba relaj-- ¿Qué haces tú aquí? – preguntó seria – Harry, ¿porqué está el contigo? – repitió.
- Eh... Estábamos buscándote – explicó.
- ¿Por qué está el aquí? ¿No tendría que estar con su nueva novia, ¿Pansy? – preguntó Hermione, sus ojos estaban llenos de venganza y de sarcasmo.
- ¿Es qué ahora estás celosa?
- ¿Quién hablo de celos? – preguntó acercándose a el.
- Tu, acabas de hacerlo, al involucrar a mi actual 'novia' Pansy, en la conversación sin que nadie la mencionara – Hermione esbozó una pequeña sonrisa cínica de lado y se dio vuelta.
- Harry... ¿Nos podemos ir?
- ¿Es qué no me vas a responder Granger? Son celos, ¿verdad? ¿Por qué otra razón no me responderías entonces? – preguntó antes de que Harry hiciera nada, agarrándola por el brazo.
- No, no te respondo porque me doy cuenta de que eres tan estúpido que mi aliento no debería gastarse en alguien como tú, prefiero gastarlo en alguien como Zabbini que por lo menos es lo inteligente suficiente como para seguirte y ver que demonios haces a estás horas de la noche fuera de la sala común de Slytherin – explicó todavía mirándolo a el.
- ¿Dónde lo ves a Zabbini, Granger? Estás hablando estupideces...
- ¿Qué dónde lo veo a Zabbini? – rió levantando una ceja y sin dejar de mirarlo, lo rodeó, haciendo que este se diera vuelta y viera a Blaise parado allí, solo, en el medio de la oscuridad. No hablaba, tan solo estaba callado y lo miraba – Ahora, mírame a mi – susurró, y se largó, dejando a los tres chicos solos.
- ¿Esto también es parte de la apuesta, Malfoy? – preguntó furioso el Slytherin.
- Potter vete – ordenó el rubio volviéndose.
- ¿Qué apuesta? ¡Vete tú, idiota! – gritó Harry, estaba enojadísimo.
- Potter, te digo que te vayas – dijo abriendo los ojos para que entendiera que luego le explicaría todo. Se puso frente a el, acercando un poco su cara a la de el.
- Esto no terminó aquí – dijo, y sin que Zabbini viera cerró los ojos y asintió, como si le estuviera diciendo que entendía, que no había nada que explicar, y que estaban en paz. De todas maneras no le caía bien.
- ¿Qué demonios haces aquí, Blaise? – le preguntó Draco furioso una vez que vio que Harry ya se había ido.
- ¿Qué que demonios hago aquí? Te vine a buscar, antes te había visto con Potter, y ahora te veo con el y con Granger, ¿qué demonios te pasa a ti? – imitó Blaise.
- Arruinaste mi escena, estaba conquistando a Granger con una escena y tu viniste y arruinaste todo. ¿Cómo quieres que prosiga con la apuesta, si tú no me dejas ni siquiera actuar? – preguntó Malfoy.
- ¡Esto ya no es por la maldita apuesta Malfoy! ¡Te estás yendo demasiado lejos! – vociferó.
- ¿¡Qué sabes tu?! Tengo todo bajo control, apenas termine esta apuesta no me juntaré nunca más con Granger, es solo una estúpida apuesta de la que no hay que volver a hablar nunca más, así que no me vengas a molestar más – aulló, y se largó, dejándolo nuevamente solo.
Entró a su cuarto, ¿cómo podía? Era una estúpida, y Zabbini también. En ese preciso momento prefería a Potter antes que a Granger. Era una idiota, histérica, dramática y tonta persona. De seguro que las lastimaduras de aquellos estúpidos accidentes que tuvo le habían dejado mal la cabeza, furioso se sacó el anillo y lo guardó en un cajón. Se estiró y se tiró en la cama.
- ¿Draco? ¿Estás allí?
Pansy asomó su cabeza por el agujero de la puerta que estaba entreabierta. El cuarto personal de Draco era tan grande como dos cuartos de los normales, con muebles y decoración el doble de mejor que la Sala Común, después de todo... Snape no podía defraudar a su alumno preferido.
- Si Pansy, estoy aquí, ¿qué quieres? – respondió tratando de parecer lo más agradable posible.
- Bueno – pasó todo su cuerpo dentro del cuarto y cerró la puerta tras ella -, ahora que somos novios me gustaría preguntarte si podríamos ir a Hogsmade juntos este fin de semana, ¿quieres? – preguntó entusiasmada mientras le mostraba el anillo en su mano derecha.
- Eh, si, seguro – aceptó y Pansy se tiró a sus brazos a abrazarlo.
- ¿Te cortaste el pelo? – le preguntó sentándose a su costado mientras le corría el pelo de la cara.
- No hay una peluquería en Howgarts Pansy, no me lo cortaría yo solo...
- Oh, claro... Que tonta.
Se rió de su propio chiste y Draco levantó desdeñosamente una ceja. La muchacha volvió a abalanzarse sobre el pecho de el y lo único que se le ocurrió hacer fue acariciarle el cabello, podía escuchar la respiración de ambos y una muy suave llovizna que se venía avecinando desde hacía ya unos días.
- De todas maneras, ya éramos novios, ¿no es así Draco? – preguntó mirándolo disimuladamente. El rubio se levantó rápidamente, sentándose en el borde de la cama, haciendo que Pansy casi cayera de ella. Puso los codos sobre sus rodillas y tapándose la cara con el rostro, la miró y notó que las lágrimas inundaban sus ojos.
- ¿Quién te dijo que somos novios Pansy? – preguntó levantándose y yendo hacia la ventana.
- Tú, tú... Tú me diste... El anillo y... Beso, mua mua... – tartamudeó señalándose los labios. Se dio vuelta, mirándola en el suelo desde arriba.
- Dios, ¡¿qué?! – preguntó Draco irritado, la muchacha terminó de contener las lágrimas y comenzó a llorar. El plan Draco, el plan, concéntrate, solo hasta que Hermione vuelva, solo hasta ahí, luego serás libre... se dijo a si mismo se volteó y la miró nuevamente molesto.
- Lo siento Pansy, no fue mi intención lo que pasa es que...
La Slytherin se tiró contra el y lo besó desprevenidamente mientras que, para hacer equilibrio, Draco se agarraba de la columna de la cama. Poco a poco fue quitándole la corbata, luego la camisa, y el resto de la ropa. Lo único que el pensó durante 'el proceso' era una cosa: Lo hago por el plan, por ella
La clase de cuidado de las criaturas mágicas le había parecido igual de aburrida y absurda que siempre. A Hermione tampoco le gustaba mucho pero no podía dejar de ir porque Hagrid era un amigo de ella, a pesar de que fuera un profesor. Lo único que hicieron fue hablar, burlarse de los demás, Draco leyó un poco de un libro que le interesaba verdaderamente y molestar un poco más. Al terminar todos salieron corriendo y al hacerlo Zabbini, que lo hizo justamente a propósito, le tiró todos los libros a Hermione, haciendo que ésta se quedara unos minutos sola, levantándolos.
Draco siguió caminando, tenía que pensar en alguna manera para que Hermione volviera a el, ella se rehusaba y Pansy lo seguía... Transformando cada vez más y más en un objeto sexual, que a Draco no le importaría con nadie, ya que el hacía lo mismo con todas con las que el salía. De repente, se topó con algo o alguien en el suelo justo cuando... Eso se estaba levantando, al tratar de no perder el equilibrio, el Slytherin se agarró de la túnica de aquello y lo mismo hizo la otra persona. Cayó el objeto borroso sobre Draco, quedando cara a cara.
- ¡Maldita sea! ¿Qué diablos-- Oh... Hola Her--Granger. Hola Granger, de nuevo... Digo, ¡LEVÁNTATE! – dijo y la empujó, levantándose el primero y ofreciéndole la mano a ella. La Gryffindor la rechazó y se levantó por su cuenta. Los libros estaban regados nuevamente por el suelo.
- Dios, que eres testarudo, para que lo sepas...
Trató de seguir hablando, pero una fuerte y seca tos la interrumpió. La suya misma. No paró durante los siguientes veinte segundos, y Draco no sabía qué hacer.
- ¿Estás bien? – se puso en cuclillas para levantar los libros, pero Hermione lo apartó bruscamente.
- Déjalos.
Draco trataba de parecer frío y distante. Lograba ponerse ansioso y tranquilizarse al estar en su presencia. Al estar cerca de ella sentía como si fuera a caerse y a hacer el ridículo, pero de todas maneras, tan solo el hecho de acordarse de que ella estaba cerca o de que ella existiera, lo tranquilizaba, y el saber que ella estaba bien le mejoraba la vida del todo. Nada malo podía pasar estando ella viva. Bueno, casi nada... El estar separados era la peor tortura que podía pasarle, y seguía con su misma opinión; el estar cerca de ella le hacía mal, y el estar lejos también. El ataque había parado durante unos segundos, pero luego volvió. Se agarró de su brazo para poder mantener el equilibrio al estar arrodillada.
- ¿Qué demonios te pasa? - preguntó preocupado, aunque parecía más furioso que nada. Notó que estaba un poco pálida y su voz sonaba un poco ronca.
- ¿Has visto a Harry? - le preguntó soltándolo bruscamente.
- Me dejas y no aguantas ni un día sin querer a otro, ¿no es así? - preguntó sosteniéndole la mano y acercándola a el para poder susurrarle aquellas palabras al oído.
- Dios, ¿sabes qué? Pues, por mi púdrete. ¡Yo no te hice nada, y tendrías que estar aliviado porque te dejé! Vete al diablo - maldijo furiosa y salió caminando con aire violento. El la persiguió y tironeó de su brazo, haciendo que ella se quedara pegada contra el pecho de el.
- ¡Ah!
- Tu fuiste la que me dejó, así que no me digas que--
Una fría mano se dirigía a su mejilla justo cuando el la agarró, notó como forcejeaba sin parar hasta que su mano dejó de hacerlo, sus ojos dejaron de parpadear, su nariz dejó de inhalar y exhalar, su boca dejó de moverse y su pulso dejó de palpitar.
