RAYMAR: gracias!! :) me alegra que te guste :D
Capítulo 2:
Una joven de diecisiete años, pelirroja y de ojos verdes brillantes, estaba sentada en un sofá de su casa junto a sus dos amigos.
-¿Qué piensan hacer ahora que salimos de Hogwarts?-preguntó un muchacho de cabello castaño y ojos color miel.
-Tú ya sabes que quieres ser Auror.-lo cortó su novia, Esmeralda, acomodándose su negra y larga cabellera y fijando sus ojos castaños en el joven.- Y yo también.
-¿De veras? Genial. Entonces… ¿Tú, Lily?
-Admito que me gustaría ser Auror…-dijo, pensativa.-Supongo que estaría bien en ese trabajo…
Entonces escuchó un grito ensordecedor, Lily se levantó en el acto y salió corriendo a la cocina, de donde venía el ruido. Seguida de sus dos amigos.
-Petunia, ¿Qué sucede?-preguntó Lily, entando en la cocina.
-¿Eso te parece poco?-chilló ella, señalando la mesa. Había un plato con comida y sobre él, estaba posada una lechuza.- ¡Llévatela de aquí!
-Está bien, está bien.-Lily caminó hasta el animal y lo acarició con delicadeza. Éste saltó del plato y se posó en su brazo.
-Trae una carta.-observó la pelirroja. Y ella y sus dos amigos salieron de allí, y se dirigieron a la habitación de la chica.
-Creo que ya sé de quién es la carta.-dijo Remus, reconociendo la lechuza de su amigo.
-Pues a ver…-dijo Lily, sacándole con cuidado la carta del pico, rasgó el sobre, extrajo el pergamino y leyó en voz alta:-Querida Lily: Sé que hace poco que estamos de vacaciones, y no me gustaría molestarte antes de cuentas. Pero es muy necesario. Hoy Cris y Sirius estaban muy cursis en mi casa y eso hizo que me dieran ganas de verte. ¿No te gustaría visitarme uno de estos días? ¿De ser posible hoy? Espero tu respuesta. Con cariño, James.
Lily suspiró.
-Qué tonto.-dijo sonriendo. Tomó una hoja y un bolígrafo (tengan en cuenta que están en el mundo muggle) y cuando su respuesta estuvo lista, se la entregó a la lechuza.
-Iré hoy.-informó a sus dos amigos.- ¿Quieren venir? Sería una buena sorpresa para el querido Cornamenta.
Ambos se miraron un momento, y luego asintieron con la cabeza.
-Hace un tiempo que no veo a James y Sirius. Será un buen momento.-dijo Remus.
Los tres amigos salieron de la habitación, bajaron las escaleras y ya se disponían a marcharse cuando Lily los interrumpió:
-Tengo que avisarle a mi hermana.-dijo-Espérenme un momento.-volvió a entrar en la cocina, Petunia estaba sentada en una silla leyendo el periódico.-Pet, voy a salir.-le dijo Lily con una tímida sonrisa.-Volveré dentro de unas horas.
-Está bien, pero si Vernon llega a buscarme antes de que tú llegues te harás cargo de darle una explicación a mamá y papá.-respondió duramente, sin desviar la vista del diario.
-No volveré muy tarde.-discutió ella.
-Me alegro porque sabes que no puedo estar todo el día cuidando de ellos mientras tú sales.-dijo, aún sin levantar la mirada.
-No.-respondió con los dientes apretados.-Nos vemos en unas horas.-y sin decir más, salió a toda prisa de allí, y junto con Remus y Esmeralda se dirigieron a la casa de James.
-James: Si nos encontráramos cada vez que Sirius y Cris se ponen cursis no estaríamos un segundo separados. Igualmente sí, iré. Ya estoy saliendo con Remus y Es de invitados, ¿si? Nos vemos en unos minutos. Cariños de Lily.-leyó el moreno en su habitación y no pudo creerlo. Iba a encontrarse con Lily, por fin. El año anterior habían estado bastante separados por sus deberes de prefecta y además por el intenso estudio por los exámenes de séptimo año. Por eso, en vacaciones, quería recuperar el tiempo perdido y verla hasta el cansancio.
Bajó alegremente las escaleras (lo cual era un cambio muy grande, ya que siempre se desaparecía en lugar de caminar) llegó y se sentó en un sofá junto a el moreno y la ex-rubia.
-Lily va a venir.-anunció con una sonrisa.
-Genial-dijo Cris, aún más sonriente que él.-Hace bastante que no la veo. Ya quería hablar con ella.
En ese momento, el timbre volvió a sonar.
James se puso de pie de un salto. Se dirigió frente a un espejo rápidamente e hizo todo lo posible por aplanarse el pelo.
-Vamos, James. ¿Si no podías peinarte a los cinco años por qué podrías ahora?-dijo Sirius.
Después de once inútiles intentos por acomodar su melena azabache, se dirigió rápidamente a la puerta.
-Bienvenida, hermosa dama.-dijo, haciendo una reverencia.
-Muchas gracias, y yo que pensaba que no te habíamos enseñado buenos modales.-respondió su abuela, entrando a la casa, seguida de su marido. Mientras Cris y Sirius se carcajeaban.
-Sí, sí, muy gracioso.-dijo James con ironía y cerró la puerta con un golpe seco, sin sacar los ojos de sus dos amigos.
-Linda forma de saludar a tu novia.-dijo una voz femenina detrás de la puerta.-Cerrarle la puerta en las narices.
James abrió mucho los ojos, se volteó y abrió la puerta rápidamente.
-¡Lily!-exclamó él. Dejando pasar a la pelirroja y a los dos jóvenes.-Bienvenida.
-Qué lindos modales, James.-observó Esmeralda con una risita.
Éste sonrió forzadamente. Mientras sus abuelos miraban con una sonrisa a Lily.
