Selección de aulas

Habían pasado unos días de relativa calma entre los merodeadores y sus eternas enemigas. Todo parecía tranquilo, sin mayores contratiempos que las quejas de Melanie y Sirius por estar toda la semana castigados juntos con la profesora Whipett; tan solo hacia falta verlos en el Gran Comedor a la hora de la cena, justo cuando iban saliendo rumbo al despacho para ver cual era su castigo:

- Camina Black! Pareces una tortuga

- Y quien te está pidiendo que me esperes Jhonson!-así seguían peleando, hasta que llegaron a la puerta del despacho, donde callaron y se miraron con rabia por enésima vez. Entraron, la profesora los recibió y les indicó que se sentaran con un gesto de la mano:

- Jhonson, Black, ya casi los mandaba a buscar…

- Lo siento profesora, lo que pasa es que ciertas personas-miró a su acompañante-caminan demasiado lento

- Y además –intervino Sirius- hay otras personas que se quejan tanto, que parecen que tuvieran ochenta años, por dentro y por fuera profe…

- ¿Ah si? Pues…

- ¡YA! Dejen de discutir alumnos, que todavía no les he indicado cual es exactamente su castigo-se oyó un murmullo de disconformidad de parte de Sirius-Bueno, si me dejan continuar, su castigo es el siguiente: Limpiarán la sala de trofeos, a la manera muggle, bajo la supervisión de Filch

- ¡Pero profesora!-replicó Melanie-Eso no es justo, además, no voy a pasar toda la tarde con éste-señaló despectivamente a Sirius.

- Tranquila, que no pasará toda la tarde, si no todas las tardes de esta semana incluyendo el sábado, limpiando la sala de trofeos. Van a comenzar mañana por la tarde, justo después de su última clase, y recuerden que Filch los estará esperando, y puede castigarlo un mes más si llegan tarde-al escuchar esto, Sirius reaccionó:

- No profesora, usted despreocúpese que vamos a ser muy puntuales¿no Jhonson?

- Ajá Black, puntuales…-respondió ésta, todavía de mala gana

- Bueno, está bien, pueden retirarse-aunque apenas la profesora iba por la primera palabra, los dos ya estaban casi en el pasillo, discutiendo de nuevo, por supuesto.

A la mañana siguiente, justo a primera hora tenían clase de Estudios Muggles, por lo que todo el grupo de séptimo se dirigió al cuarto piso. Cuando entraron, se les pidió de nuevo que se pusieran con sus parejas, lo que conmocionó otra vez a Lily, ¿Por qué era con Potter? De tantos chicos que había¿por que le había tocado justo con ese?

Mientras Lily pensaba esto, James estaba bastante distraído observando la belleza de ella al andar, como meneaba su roja cabellera mientras se sentaba justo a su lado, y sobre todo esos ojos verdes, igual de verdes que las esmeraldas, eran hermosos. De repente, una voz los sacó a los dos de sus cavilaciones:

- Bueno chicos, Hoy es prácticamente el primer día de "padres" desde que les asignaron a su huevo, espero que les esté yendo bien porque si no tendrán las consecuencias en su calificación final-cuando dijo esto varios cuchichearon-Como la clase pasada no nos dio tiempo de indicarles cual era el aula de cada pareja, ahora mismo les voy a dictar el numero, en la que podrán estar el tiempo que deseen, pero con fines educacionales, obviamente, sin desórdenes ni fiestas. Ahora, cuando les llame, un representante de cada pareja vendrá a recoger la llave:

Flint y Stuart –Flint se levanto de su asiento a recoger la llave-Les tocó en el segundo piso, aula 15

Amsie y Shortcut- uno se paro y repitió el procedimiento- Segundo piso, aula 16

Malfoy y Grant, Cuarto piso aula 25

Así siguió hasta que a lo último llegó a las aulas correspondientes a los merodeadores:

Brooks y Lupin -Remus se paró de la mesa y recogió la llave correspondiente- Aula 73, sexto piso

Jhonson y Black, aula 75, sexto piso –llegados a este punto, la única pareja que faltaba era la de Lily y James-

Evans y Potter, no había aulas disponibles en los pisos de abajo, por lo que son la única pareja que tiene un aula en el séptimo piso –la profesora hizo ademán de entregarles la llave, por lo que Lily se levanto a cogerla, al tiempo que la profesora decía- aula 99.

Al final de la clase, la profesora les había indicado que deberían pasar toda la tarde en sus aulas correspondientes (con el huevo) donde habría un pergamino con las lecciones que deberían llevar a cabo; por lo cual, después de salir del gran Comedor juntos, nuestros protagonistas se decidieron a subir el montón de escaleras que conducían a los pisos superiores, en donde se encontraban las aulas.

Subieron juntos un buen tramo de escaleras, hasta llegar al sexto piso, desde donde Lily y James se verían obligados a subir solos hasta el piso de arriba. Sophie inició la "despedida":

- Bueno chicos, aquí nos separamos ¿no?

- Mmmmm, si Sophie, creo que si…-Lily estaba un poco preocupada por ese "pequeño" detallito.

- Eh James¿Si puedes salir vivo de esta?, mira que esta chica es toda una tigresa…-intervino Sirius

- ¿Qué insinúas Black?-Melanie jamás se podía aguantar una oportunidad para pelear con él

- Yo solo digo que…-pero Remus no le dejó continuar:

- Melanie, Sirius, ya quédense quietos, y venga Lily, ya quita esa cara, pasará más rápido de lo que te imaginas.

- Si claro…-refunfuñó por lo bajo Lily, no estaba para nada cómoda con ese arreglo.

- Bueno chicos, ya vayan subiendo, mientras que nosotros nos vamos ya-continuó Remus

- Si…-añadió Sophie, antes de agarrar a Melanie del brazo e intentar llevársela, mientras que Remus hacia lo propio con Sirius, a la vez que este ultimo maldecía por lo bajo su suerte.

Cuando Lily y James se vieron solos, tuvieron que subir al piso de arriba, mientras Lily le pedía –un poco nerviosa-, la llave para asegurarse si el número de aula era el correcto:

- Eh… Potter¿me podrías pasar la llave para asegurarme de qué número es?

- Calma Evans, pero si tanto la quieres…-acto seguido le tendió la llave, tras lo cual Lily la tomó. Vió que era una llave muy antigua, de tamaño mediano y gastada, de un bonito color bronce con algunas líneas que indicaban lo vieja que era.

- Mmmmm, ya estamos en el séptimo piso, pero… esta apenas es el aula 78-dijo Lily, y era verdad, estaban ya como cinco metros después del principio del pasillo, y apenas iban por el salón 78.

- Parece que sí, pero bueno, mejor caminamos por que si no se nos va a pasar toda la tarde buscando-intervino James. "Siempre positivo" pensó Lily, con lo que una pequeña sonrisa apareció en su rostro, pero la borró de inmediato, no podía estar "contenta" a lado de Potter, iba en contra de "sus principios".

Estuvieron caminando juntos y en silencio por más o menos una hora, realmente ese pasillo parecía interminable, y las aulas jamás acababan, había de todos lo números, pero daba la impresión de que nunca llegarían al 99. Tenia toda la pinta de que estarían paseando por aquel pasillo por horas y horas, hasta que vieron que de pronto las aulas acababan, y la pared daba paso a un gran ventanal de piso a techo, que dejaba al descubierto una hermosa vista, que mostraba el mejor paisaje de Hogwarts que habían visto hasta el momento; mostraba el lago, que con el sol parecía de oro liquido, vieron la cabaña de Hagrid, de la cual salían virutas de humo a través de la chimenea, también se podía ver el principio de bosque prohibido, en el cual se reflejaba, justo en las puntas de los pinos, el leve resplandor del atardecer; y una leve neblina, junto a los últimos rayos del sol, daban un aura "mágica" al lugar.

- Wow…-Lily reacciono luego de ese estado de "hipnosis" en el cual había caído, a la vez que se paraba a observar a James, el cual estaba igual que ella, maravillado y un poco desorientado por la magnifica vista.

- Esto está impresionante… No pensé que en el colegio hubiese vistas así-James por fin había hablado

- Es hermoso, muy hermoso

- Si…-los dos estaban en tal estado de contemplación que no se habían dado cuenta de que una puerta había aparecido al final del pasillo, casi donde acababa el enorme ventanal.

Lily y James caminaron hacia el final, sin ver realmente hacia ningún otro lado que no fuese la preciosa vista, hasta que se dieron cuenta que el ventanal acababa, y que justo al lado, había una puerta, con una diminuta placa color oro con la siguiente inscripción:

Aula 99

- ¡Eureka!-gritó James, estaba muy contento, habían encontrado la dichosa puerta luego de mucho "buscar".

- ¡Bien!-Lily también estaba feliz-Venga, dame la llave para ver si abre- tras lo cual este se la pasó.

Lily metió la llave adentro de la cerradura, intentó girarla, pero no pudo, por lo que James tomó sus manos (el seguía detrás de ella) y la intentaron girar juntos, y ahora si que dio vuelta, y con un leve chirrido, la puerta se abrió, dando paso a un lugar que los dejó completamente impresionados.