Capítulo 5

Capítulo 5

Sorpresas y sensaciones nuevas

Luego de pasar la tarde en compañía de sus respectivas parejas, se fueron juntos a la sala común, para comentar el maravilloso (por parte de sophie) y estresante (por opinión de Melanie) día junto a los merodeadores. Eran ya las siete pasadas cuando Lily y James llegaron, absolutamente exhaustos y sucios. Los comentarios no se hicieron esperar:

¿Ustedes se estuvieron revolcando en tierra toda la tarde?-comenzó sirius, luego alzó una ceja, pícaro-Mmmmm… ¡picarones!

¡Ya cállate canuto! ¿Qué no ves que estamos molidos? –respondió levemente enojado James

Ciertamente Black… ¿puedes dejarnos en paz?-preguntó Lily, al tiempo que ella y James se sentaban juntos en el sillón más próximo. Al ver esto, Melanie abrió desmesuradamente los ojos:

Wow, wow chico…De verdad… ¿Qué le hiciste a lily para que se ande sentando al lado tuyo?

Nada Mel, tan sólo estamos exhaustos… ¿puedes dejarnos en paz tu también por favor?

Uuuuuy…-replicó sirius-Bueno, yo mejor me voy, ustedes están demasiado amargados hoy.

Nada de irte Black!-interrumpió Melanie-Mejor vienes conmigo, que tu y yo tenemos un castigo pendiente con Filch, así que vamos… ¡camina flojo!-sirius miró con cara de pocos amigos a Melanie, pero igual le hizo caso y la siguió. Al ver esto, sophie y remus se quedaron boquiabiertos, era algo prácticamente imposible que sirius le hiciera siquiera algo de caso a Melanie, pero hoy, ya nada podía sorprenderlos, Lily y James ¿juntos? y Melanie y sirius ¿sin discutir?, era demasiada información en un solo día, por lo que dejaron que Lily y James se durmieran en el sillón mientras ellos acababan la tarea de pociones.

Ajenos a las cavilaciones de sus amigos, Melanie y sirius se dirigían tranquilamente hacia su castigo con Filch en la sala de trofeos. Cuando llegaron, Filch los estaba esperando junto con su gata, la Sra. Norris, que en cuanto vió a sirius comenzó a lanzarle bufidos de odio; Melanie creyó ver a sirius enseñándole levemente los dientes a la gata, pero luego se dijo a sí mima que seguramente sería cosa de su imaginación.

Jóvenes,-dijo Filch –caminen, tienen muchos trofeos que limpiar… ¡a la manera muggle! ¡Ja!-soltó una carcajada y se adelantó hacia dentro. Ya en la sala, les tendió un par de trapos, un balde con agua y se marchó con una última carcajada.

En cuanto el conserje salió del lugar, los castigados se dirigieron una mirada y cada uno agarró un trapo y se fue cada quién por un lado, puesto que el salón era muy grande.

Pasaron varias horas y los dos seguían sin siquiera dirigirse una mirada; pero, como era inevitable, justo cuando iban por la mitad de su parte, se toparon el uno con el otro.

Black, limpia por otro lado ¿quieres?-le reprendió Melanie a sirius

Mira Jhonson, si quieres, tú limpias mi última parte, pero no voy a pararme sólo porque no quieres estar cerca de mí –replicó éste mientras se cruzaba de brazos. Estuvo así mientras Melanie barajaba las posibilidades:

Oh, está bien Black, hagamos esto-dijo Mel, ya cansada (por un día) de pelear con él-Tú, limpias esta parte de abajo, y yo limpio los trofeos de arriba, pero a la vez para que así acabemos esto lo más rápido posible.

Está bien, Jhonson, hecho- dijo mientras le tendía una mano para cerrar el trato, la cual Melanie estrechó con gusto

Excelente, pero…necesito una escalera-dicho esto, sirius rápidamente cogió una escalera que estaba muy bien escondida al final de la sala- Muchas gracias-dijo Melanie, dedicándole inconscientemente una pequeña sonrisa. Sirius estaba anonadado, aunque no lo demostró: "¡Me sonrió! ¡Melanie me sonrió!...un momento… ¿Melanie?, ¿desde cuando le dices Melanie a Jhonson? Amigo, ésta chica te está lavando el cerebro, por pasar tanto tiempo con ella".

Mientras esto pasaba por la mente de sirius, Mel ya se había subido tranquilamente a la escalera, cuando de pronto Peeves entró como un torbellino a la sala, y sin siquiera decir una disculpa, tumbó la escalera donde estaba parada Melanie, y con grandes carcajadas se alejó tan rápido como vino. Cuando Peeves tumbó la escalera, Melanie ya estaba contando cuantos días tendría que pasar en la enfermería cuando, al caer, no sintió el piso tan duro y frío como había pensado, sino más bien tibio..¡Y sorprendentemente blando! Lentamente, abrió los ojos, y se encontró con un par de ojos de un hermoso color gris-azulado, pertenecientes a nada más y nada menos que sirius black, el chico con el que más peleaba de todo Hogwarts, y estaba bastante sorprendida de que justamente ésos, fueran los más bonitos que había visto.

Sirius estaba prendado de los preciosos y expresivos ojos marrones de Melanie, que lo miraban con una mezcla de temor y seguridad, lo que por ese momento estaba volviendo loco a sirius. Sentían la respiración del otro justo en la boca, sirius incluso alcanzaba a oler el suave perfume que usaba Melanie, olía a geranios blancos, disfrutó del olor por unos largos segundos, mientras que mel se deleitaba con el color de sus ojos. Sentían la respiración del otro, melanie con sus manos colocadas en el musculoso pecho de sirius, y éste último había puesto sus manos (sin querer) en lo brazos de la rubia. Lentamente fueron acercando, casi con temor, sus rostros, sus narices ya se rozaban, y habían cerrado los ojos, preparados para un beso, que sin siquiera planificarlo, los dos deseaban ardientemente, sus labios estaban a punto de rozarse, cuando…

¡Ustedes!-Filch había llegado, y había interrumpido ese mágico momento, desmoronando todo lo que los dos chicos habían imaginado que pasaría después del beso; por lo que se levantaron, rojos como un tomate, y cada uno iba a tomar un trapo de nuevo cuando Filch los detuvo- mcGonagall dijo que continuaran mañana, y más les vale no faltar-los chicos asintieron en silencio, todavía con los colores subidos a la cara, y cada quién cogió su bolso y se fueron juntos a la sala común, en donde Melanie corrió a su cuarto, sin darle a sirius la oportunidad de hablar con ella.

En cuanto Melanie entró a su cuarto, se echó a su cama a pensar, pensar en lo que había pasado y en lo que habría podido ser…"Todo por culpa de Filch… ¡si no nos hubiese interrumpido" al recordar éste detalle, comenzó a darle puñetazos a su almohada, mientras murmuraba "!!Por Filch, por filch!!", hubiese continuado con eso si no fuese porque escuchó como sirius gritaba con pánico:

¡¡MELANIEEEEEEEE!! ¡¡MEEL!! ¡¡ayúdame!!-en cuanto oyó este grito de auxilio, Melanie bajó corriendo las escaleras, en donde inmediatamente sirius se le tiró encima:

¡¡Melanie!! Oh, Melanie, mira esto-dijo al tiempo que le mostraba el huevo, que estaba roto justo a la mitad.