Los huevos se abren
Al ver Melanie que el huevo se abría, lo tomó en sus manos y corrió a sentarse en un sillón de la sala común, al tiempo que sirius la seguía, mientras le preguntaba agitado:
Oh Melanie! ¡¡Qué haremos ahora?!-a lo que Melanie respondía un poco más tranquila-¡No estoy listo para ser padre!! Aún me estaba preparando…
Mira, sir… Black, tú cálmate, y ven acá-sirius se sentó junto a ella, mientras observaba por encima del hombro de la rubia el huevo, que se había cambiado del azul de siempre a un potente amarillo, que contrastaba con la rayas negras de antes, con la diferencia de que se habían vuelto más gruesas que de costumbre.
Ver el cascarón era de por sí una obra de arte, puesto que el amarillo envolvía al negro, mientras el negro hacía lo propio, parecían estar luchando, esto puede sonar extraño, puesto que estamos hablando de colores, pero así era. Melanie y sirius estaban absolutamente extasiados, al ver como, de repente, dos siluetas blancas se destacaban del fondo, sorprendentemente parecían caminar la una hacia la otra, y, cuando se encontraron, literalmente se fundieron en un abrazo, al tiempo que desaparecían en un haz de luz; justo en ese momento, la cáscara se rompió finalmente, dando paso a una bolita de pelos del tamaño de una quaffle, muy mojada, de la cual salieron dos ojillos que los miraron con una mezcla de temor y sorpresa. El moreno estaba con los ojos como platos, mientras que la rubia tan solo observaba al animalito, que ya no era una "bolita", sino, que se había estirado, con lo que los sorprendidos padres pudieron notar que se trataba de un perrito dálmata, sólo que éste era de aprox. dos palmos de alto (n/a: mas o menos del tamaño de un monitor corriente).
El perro se sacudió el agua, y, al ver a los anonadados chicos que se encontraban frente a el, pareció comprender toda la situación; y sin pensarlo mucho, se les echó encima, dándoles lametazos en toda la cara. La rubia, que no había logrado reaccionar hasta ese momento, tomó al cachorro en sus brazos y le dio un leve abrazo, a lo que éste respondió con un suspiro de complacencia.
Eh… no acapares a nuestro hijo-interrumpió sirius, Melanie soltó al animal y cuando se lo estaba pasando, de repente, el cachorro desapareció
Oh, melanie…melanie, melanie…-sirius parecía realmente preocupado-¿Qué has hecho mujer??
Yo…yo…-melanie estaba incluso más asustada que sirius, sostenía al perro, pero no lograban verlo- ¡¡no sé!!-de repente, apareció la cabeza del perro
Aaahhh!!-chilló melanie, que le pasó al cachorro a sirius, mientras hacía eso, la cabeza desapareció y en su lugar, la cola y las patas se hicieron visibles, no así el tronco
Eh… hay que llevarlo con Pomfrey…¡¡YA!!-dijo, mientras se levantaba corriendo, melanie lo seguía de cerca.
Cuando llegaron a la enfermería, corrieron dentro, con lo que madame Pomfrey se percató de su presencia
Por favor jóvenes, esto es una enfermería, no un hipódromo!!
Lo siento madame, pero….¡mire!-dijo sirius con la respiración entrecortada por la carrera, mostrándole al cachorro, que en este momento sólo tenía visible el tronco (n/a: entiéndase: sin patas, ni cola, ni cabeza –jajaja-)
Qué?-preguntó con la mayor indiferencia la mujer
Cómo qué?-interrumpió melanie furiosa-Le parece poco que desaparece así nada más, NECESITO ¿me escucha? NECESITAMOS que nuestro cachorro esté normal NO PUEDO TENER UN HIJO ASI!!
Está normal, lo más normal posible
¿cómo normal?-repitió sirius sulfurado- Que no ve?? De-sa-pa-re-ce - el moreno agitaba al cachorro frente a madame pomfrey
señor Black, son ustedes los que no ven-dijo impasible la mujer-¿esa es la tarea que los de séptimo año tienen, verdad?-melanie y sirius asintieron en silencio-Bueno, hoy se me han presentado varios casos parecidos, entiendan que cada animal tiene diferentes cualidades, el perro puede hacerse invisible-dijo esto mientras los dos chicos miraban anonadados al dálmata, que había vuelto a hacerse visible y los miraba con una sonrisa.
Ajenos a lo que melanie y sirius pasaban; remus, sophie, lily y james estaban sentados tranquilamente en la sala común, todo iba bien hasta que:
¿Qué es…? ¡¡Ah!!-chilló Lily, al ver que el huevo, que había colocado convenientemente en su regazo, se estaba rompiendo-Ay dios, ay dios…-lily miraba preocupada la cáscara, que se rompía cada vez más, mientras que en la cáscara se formaban dibujos parecidos a los de sirius y mel, con el detalle de que estos eran rojos y negros, al final, dos figuras blancas se destacaron, se fundieron en un abrazo y un haz de luz verde chocó contra ellos. A todas estas, James había corrido junto a lily y observaban juntos los extraños diseños que se formaban, hasta que la cáscara finalmente se acabó de romper, y de ella salió un gatito blanco, muy mojado, lanzando bufidos de insatisfacción mientras intentaba secarse con la falda de Lily.
Eh, Potter, trae una toalla! ¿Qué no ves?-interrumpió Lily
¿Yo?-replicó el aludido-Pero si tu…
Yo soy la madre, y te digo que necesito una toalla…¿pero por qué sigues aquí? ¡corre!-James corrió escaleras arriba hasta su cuarto, murmurando por lo bajo que era una injusticia.
Lily, estaba observando mejor al animal, que en este momento se limpiaba con afán. Era un gato pequeño y peludo, muy peludo, con el pelaje blanco nieve y delgados anillos de color negro y rojo en la cola. Cuando James volvió de buscar la toalla, se sentó al lado de lily:
Aquí tienes-le alargó la toalla, la cual Lily agarró de mala gana, intentando secar al animalito, que para nada quería, por lo que se le montó encima a James
Dame al gato Potter…
No
¿Cómo que no? ¡Es MI hijo!
Y también es MI hijo, y no quiere que lo seques, puede hacerlo solo, ¿ves?
Esto es increíble, acaba de nacer y ya lo malcrías, ¡eres insoportable Potter!
Cálmate pelirroja, que yo no tengo la culpa que el bicho haya sacado tu carácter, imagínate lo terco-dijo james mientras rodaba los ojos, e intentaba acariciar al animalillo.
Este, que ya estaba molesto por lo de la toalla, se alejó, queriendo escapar de James, de repente, los miró fijamente a los dos, parpadeo con sus ojos violeta y, de la nada, otro gatito exactamente igual apareció en el hombro de Lily.
¿Qué…?-comenzó, pero no logró acabar, porque, de la nada comenzaron a aparecer por toda la habitación: en el sofá, la alfombra, frente a la chimenea, incluso encima de James y Lily. Los animales cubrieron prácticamente toda la sala común.
¡¡AAAAAAHHHHH!!-el grito desesperado del par de chicos se escuchó por todo Hogwarts.
De repente un chiquillo de primer año entró por el retrato, y al encontrarse con tal espectáculo solo atinó a salir corriendo, sin llegar a escuchar el grito de Lily:
¡¡NO DEJES QUE…!! salgan…-muy tarde, los gatitos salieron corriendo en cuanto vieron la posibilidad de ser libres.
Corrieron todos hacia la puerta, como una gran ola blanca y peluda; cientos de gatos se desparramaron por todo Hogwarts, y, ni Lily ni James, pudieron detenerlos.
Mmmmm… Eh, Potter, creo… que deberíamos buscarlos
¿Ah? Oh, sí
Muy pronto salieron a paso rápido recorriendo el castillo, en busca de los mininos.
Cuando lograron conseguirlos a todos, o por lo menos la mayoría, decidieron que era hora de hacer una pequeña visita a madame Pomfrey, dadas las circunstancias.
Corrieron hasta la enfermería con todos los gatitos encima, todos maullando a la vez o tratando de zafarse de sus captores arañándolos o lanzando bufidos de insatisfacción.
Prácticamente tumbaron las puertas al entrar, y, enseguida se pusieron a gritar los dos a la vez, sólo se escuchaban fragmentos de las frases que decían mezcladas con los maullidos de los gatos:
¡Madame!...¡¡Miau!!…¡¡miau!!…el…¡¡miau!!…no sé…¡¡miau!!…multiplicarse… ¡¡miau!! muchos¡¡miau!!…correr…¡¡miau!!estudios…¡¡miau!!tarea…¡¡miau!!no puedo¡¡miau!!…difícil…¡¡miau!!miau!!ni idea¡¡miau!!…loca…¡¡miau!!que pasa…¡¡miau!!no…¡¡miau!!horrible…¡¡miau!!
¡¡CÁLLENSE!!-gritó madame Pomfrey-Ahora-comenzó con voz tranquila- Eso es la tarea de los de séptimo año, ¿verdad?-asintieron-Bueno, como ya les dije a la mitad de sus compañeros, cada animal tiene diferentes cualidades, y el gato puede multiplicarse, ¿contentos?-asintieron de nuevo- Y, cuando vuelvan a su sala común, por favor, corran la voz de las cualidades de los animales, que ya estoy HARTA de decir lo mismo una y otra vez-Los chicos asintieron, un poco atemorizados por el cansino tono de madame Pomfrey, así que salieron rápidamente de la enfermería, rumbo a la sala común, ahora más cómodamente, pues el gato ya había "recogido" sus clones, y ahora cargaban con un solo gatito que ronroneaba en brazos de Lily. Iban en silencio, hasta que James interrumpió:
Oye Lil… Evans, ¿ya pensaste como lo vamos a llamar?-Lily bufó y dijo
¿Una duda por vez, si?-mientras, sin quererlo, ella y james esbozaban una tímida sonrisa, tan imperceptible que el otro jamás supo que sucedió
