Capítulo IV "Recuerdos"

Edward POV

Estaba más que claro, no pasaba día sin que la pensara… mi Bella, ella debía estar viviendo su vida en Forks, Charlie no la dejaría caer, ¿Qué pensaría él? De seguro me detestaba, como todas las personas que la querían a ella.

Mientras mis pensamientos volaban hacia Forks mi cuerpo, como la cascara vacía que es deambulaba adentrándose a Texas, por l parte del desierto y podía ver la fauna típica de esos lugares… los coyotes, pequeños zorros, todos corrían al sentir mi esencia y no los culpaba, aunque esta vez no quería cazar, ninguno de esos pequeños animales me satisfacían siquiera, nunca ningún animal había logrado llenar aquella sed con totalidad, pero… Pero solo por ella lograba desaparecer mi deseo de sangre humana, así transcurrió otro día mientras yo vagabundeaba por el desierto, me sentía sin más motivación alguna que el seguir a esa vampiresa, pero el ánimo en mi no era el mejor, estaba furibundo, desmotivado… estaba perdido en el desierto, me había dado cuenta de que no podía encontrar a aquella inmortal.

Bella POV

… En uno de los tantos momentos que estaba con Jacob, volví a probar el ponerme en riesgo solo para oír su aterciopelada voz, desde aquella vez a la salida del cine eh estado planeando mil formas para volver a escucharle, todo el dolor se iba cuando su voz llegaba a mi, aletargaba mi dolor y aunque luego, por las noches éste volviese, no me importaba… todo era grandioso cuando su delicada y elegante voz llegaba a mi cabeza.

Jacob no sospechaba nada, y eso de algún modo me calmaba, ¿qué pensaría mi mejor amigo si le dijese que arriesgo mi existencia por oírle a él? A ese "él" que se había ido para proteger la vida que yo me empeñaba arriesgar solo por el placer de sentirle cerca… Claro, había ganado unas cuantas buenas cicatrices e idas extras de visita al hospital, pero Charlie se había tragado todas y cada una de mis excusas, como caídas en el garaje de Jacob, tropezones en excursiones, como poseía dos pies izquierdos, papá no se extrañaba de mis "accidentes casuales"

Ahora con Jacob estábamos mejorando las motos, o bueno, él lo hacia y me enseñaba con mucha paciencia, socorriéndome como tantas veces del peligro.

Edward POV

Había vuelto a correr, luego de una estancia obligatoria de tres días largos en Texas, estaba corriendo nuevamente por Centro América, el rastro de la presa ahora era fresco, nuevamente su aroma inundaba mi nariz… Ya lo sabía, era un pésimo rastreador ¿Cómo lo hacia James? O como le hacia el rastreador de los Volturi, Demetri? Debía pedir clases con urgencia, era patético.

Entrada la noche, me senté en el césped, estaba melancólico, extrañaba a Bella más que nunca, me llenaba de celos el pensar que ese chico Newton al que tanto detestaba estuviese cerca de ella como "algo más"… Yo había dejado libre el camino, pero aún así, sentía deseos de gruñir, me inundaba la ira, pero por sobre todo el dolor… terminé recostado, acurrucado abrazando mis rodillas mientras soñaba despierto con ella, todo lo que hacia era por ella, Bella, mi hermosa niña, las memorias de la primera vez que me posé en su ventana y oí mi nombre de sus labios, cuando empecé a entender cuanto le amaba, la primera vez que le acaricié y sentí el calor de sus mejillas y cuerpo, nuestro primer beso, cuando la arrullaba con su nana… "Bella, Te Amo" mis labios lo dijeron tan claramente, mi voz se fundió en un sollozo apagado, no podía sollozar ni llorar, eso lo sabia bien, pero en estos momentos sentía que lloraba y no podía más, me dolía el inerte corazón que había en mi, mis ojos se oscurecieron y se clavaron en el cielo "Tengo que volver" Esa frase tan llena de determinación rompió vanamente el hilo de mis pensamientos… tenia que volver, así era, debía hacerlo, pararme una vez más en su ventana y pedirle, suplicarle si era necesario el que me dejara volver con ella.

Entonces, en un nuevo impulso de determinación me puse de pie y comencé a correr en dirección al aroma cálido y pulsante de un Jaguar, corrí como tantas otras veces, pero ya no me provocaba placer alguno, estaba… muerto, era la palabra correcta, Muerto.

Bella POV

En una de las tantas e innumerables salidas con Jacob, habíamos visto a Sam y a los demás practicar salto de acantilado, se veía tan adrenálinico, excitante… Perfecto, esa era la palabra, era ideal para lograr hacer que la voz de terciopelo y miel de mi Romeo ausente viniese a mi, esto implicaba gran peligro y era lo ideal para que él me hiciese sentir que aún me cuidaba, así que un día, escapando de Jacob, me dirigí a aquel acantilado donde habíamos visto a la manada saltar y me quité los zapatos y con sumo cuidado subí a la parte más alta y desde ahí empecé a dejarme llevar mientras contemplaba el embravecido mar, dejando espacio para que en mi mente llegaran una por una las palabras de su dulce voz… Pronto la escucharía y el dolor remitiría… Mi corazón, latía expectante, ansioso…

Bella.

Sonreí y exhalé el aire.

¿Si? No contesté en voz alta, por temor a que el sonido de mi propia voz rompiera aquella hermosa ilusión. Sonaba tan real, tan cercano. Sólo cuando desaprobaba mi conducta, como ahora, emergía el verdadero recuerdo de su voz, la textura aterciopelada y la entonación musical que la convertían en el más perfecto de los sonidos.

No lo hagas, -me suplicó.

Querías que fuera humana,- le recordé.- Bueno, pues mírame.

Por favor. Hazlo por mí.

Es la única forma de que estés conmigo.

Por favor. -Era solamente un susurro en la intensa lluvia que me revolvía el pelo y me empapaba la ropa; estaba tan mojada como si aquél fuera ya el segundo salto del día.

Me puse de puntillas.

¡No, Bella!- Ahoraestaba furioso, y su furia era tan deliciosa...

Sonreí, levanté los brazos como si fuera a tirarme de cabeza y alcé el rostro hacia la lluvia. Pero tenía demasiado arraigados los cursillos de natación en la piscina pública: la primera vez, salta con los pies por delante. Me incliné, agachándome para tomar más impulso...

... y me tiré del acantilado.