Capítulo V "Las malas noticias, aunque equivocadas siempre son las primeras en llegar…"
Bella POV
Lo último que recuerdo es que Jake estaba reanimándome, había jalado de mí y me sacó del agua, durante el camino a casa mi mente seguía ahogada, no presté atención a nada mientras Jacob me llevaba de vuelta a Forks. Cuando apagó el motor, vi que estábamos frente a mi casa y solamente ahí mi mente volvió a reaccionar. Con suma facilidad me tomó en sus fuertes y cálidos brazos y me llevó hasta la entrada de la casa, en movimientos torpes por el aturdimiento, saqué las llaves y abrí la puerta, Tan fácil como cargar una bolsa con comida él subió las escaleras con migo a cuestas y me llevó hasta mi habitación, dondé me depositó sobre la cama, no dudé y me acurruqué un instante y balbuceé unas palabras para Jake…
Perdóname Jake…
Tranquila – Posó su ardiente mano sobre mi frente y me obsequió una sonrisa consoladora…
La garganta comenzara a matarme, me sentía sucia, el exceso de sal estaba pasándome la cuenta, me dolían mucho los ojos, pero decididamente me puse de pie, abrí la puerta y le pedí a Jacob que me dejase sola un momento, explicándole previamente lo que me proponía hacer, le dije que me esperara abajo y le prometí no tardar, el entendió y salió de la alcoba con una gran sonrisa en sus labios, entonces fui a mi armario a por una toalla, una muda de ropa limpia y me pasé al baño, me duché con agua tibia limpiando de la sal mi cabello y cuerpo, se sentía bien cada vez que masajeaba con Shampoo mi cabello y con jabón mi cuerpo… La garganta me seguía matando, tenía tanta sed y, entonces los vagos recuerdos de mi salto llegaron, aquellas llamas ondulantes sobre el agua, me sentí estremecer, pero… luego el recuerdo de la voz de Edward llegaron a mí, ¿Qué me importaba todo lo demás? Si me dolía o no… su voz de terciopelo-miel-y-luna me había llenado.
Estaba completa en esos momentos. Cuando salí de mi letargo temporal, pude ver por lo arrugado de mi piel que ya era momento de salirme de la ducha y corté el agua, sequé mi cuerpo y lo envolví con la misma toalla, dirigiéndome hacia el espejo del baño en donde me contemplé un momento mientras desenredaba mi cabello, cepillé también mis dientes y volviendo a ordenar todo, y dejando la ropa sucia dentro de la cesta de ropa, coloqué sobre mi cuerpo la muda de ropa y salí del cuarto de baño.
Cuando me disponía a poner los pies en los escalones para empezar a bajar, se oyeron en la puerta de la entrada unos rítmicos golpeteos y un gruñido de Jacob, mi corazón inerte latía ante la expectación y bajé corriendo las escaleras para abrir, pero Jake ya estaba allí y abrió… mi mandíbula cayó… era, Alice, sin más, sin duda alguna me arrojé a sus brazos…
Oh, Alice!! –Chillé emocionada mientras la abrazaba y ella correspondía sorprendida…
¡Bella! ¿Estás… viva? –Parecía confundida.
¡Claro que lo estoy! –volví a chillar algo confundida y molesta por su pregunta, pero tomó pocos latidos de corazón razonar y darme cuenta de lo que habría pensado…
¡Oh, demonios! –Maldije- ¿Me viste saltar?
Si… y pensé que te habías suicidado….
Claro que no… - En ese momento un carraspeo ronco interrumpió la charla.
Ehem!
Jake… oh, Jake… -No supe que más decir, sabía que a él no le agradaban los Cullen.
¿Quién es tú amigo, Bells? – El tono de voz de Alice era poco amigable, su nariz estaba arrugada, creía entender el porqué, mirando a Jacob noté que para él también era desagradable.
Él es Jacob Black… Ella es Alice Cullen – Hice el respectivo movimiento de manos antes las presentaciones, pero ninguno pareció notarlo… se miraban mutuamente de forma "amarga"
¡Me voy! – Anunció Jake, pasando por mi lado y empujando a Alice cuando salía.
Más cuidado, ¡Chucho! –Gruñó Alice haciéndose a un lado.
Nos vemos… -Jake se fue sin poder hacer yo más nada, Alice me había empujado dentro de casa y comenzó el interrogatorio.
¿Cómo es eso de que no trataste de suicidarte? ¿Por qué saltaste?
Solo lo hice por imitar a unos amigos
¡Debí suponerlo! Esto es bueno, no te suicidaste, pero… viajé de Denalí y… les dije a todos lo que había visto…
¿Qué? ¿Lo sabe Edward? – dije su nombre por acto reflejo…
Sí, pero ya le eh dejado un mensaje en su celular… no contesta las llamadas, se comunica con Carlisle cada dos meses, pero le dejé un mensaje en su móvil.
Ya veo - ¿Por qué me sentía triste? Tenía razones… Jacob se había ido molesto, ¿pero era acaso que esperaba que con Alice llegara él? Aún lo esperaba, aún lo amaba… Aún quería buscarlo, quería estar con él de eso no había más duda… Aguardaba su regreso, por nulas que fueran las posibilidades.
Edward POV
Perdido en Sud-América, ¡Ja! Esto era lo último que había necesitado para sentirme patético, era como ya lo había dicho para mi mismo muchas veces "Un rastreador del asco" ni llamarme rastreador podía, no servía, Perdí su rastro y hasta ahora comenzaba a preguntarme si había captado correctamente su asqueroso efluvio… Caí tan fácil, una trampa ¡Argh! Gruñí al cielo, y resonó mi ira como el rugir de un león, estaba más que furioso. Pateé una roca en el bosque y ésta se rompió no sin antes destrozar con su golpe seco un tronco de árbol de mediano grosor.
Me maldecía a mi mismo en mil y un improperios y aún así 1000 años no me bastarían para quedar satisfecho, pero mi profunda ira hacia mi mismo fue aplacada por una tristeza tan grande… Había llamado a Carlisle para como era ya costumbre cada pocos meses dar noticias, (aunque sin lujo de detalle) y recibir de ellos… Rose fue quién me contestó esta vez y el mundo que ya estaba abajo para mi, descendió hasta los infiernos al enterarme de que… Bella… Bella estaba… muerta… Muerta.
La última palabra retumbó en mi cabeza, Alice había visto que Bella saltaba de un acantilado y ahí desaparecía… No lo podía creer, no quise seguir hablando y corté la llamada y desconecté el móvil… Caí de rodillas, mi rostro se deformó por la pena, la sorpresa, la ira y otros tantos sentimientos que emergieron con aquella noticia…
¡¡Nooo!! Yo, que había dejado a Bella para que fuera humana, para que viviera y ella me lo había prometido, viviría… ¿Por qué lo hizo? ¿No estaba Charlie con ella? ¿Y Reneé? ¿Sus amigos? ¿Por qué? Mi mente en ese entonces se llenó de preguntas sin respuesta y las que posiblemente las tenían carecían de fundamento suficiente, divagaba en mi dolor.
Iba a regresar, estaba decidido, le iba a pedir que me dejara volver a ella ¿y ahora?
Y ahora que ella estaba… ¿Muerta? La sola palabra me hacia estremecer, dolía como nunca… ¿ahora a quien iba a abrazar?, ¿dónde se había ido el rubor de sus mejillas…?
… Desde que había recibido la noticia, habían ya transcurrido dos días y yo estaba sumergido en un infierno mental y sentimental, acurrucado como otras tantas oportunidades pensándola, pero ahora mi mente no dejaba de ver su piel pálida, sus ojos cerrados… ¡No quería! Estaba planeando una forma de ir a reunirme con Bella…
"Un mundo sin ti no me interesa" – Llegaron a mi esas palabras, ahora se hacían concretas, estaba viviendo en un mundo sin Bella… pero no duraría mucho, sabía que hacer y a quien recurrir, Los Vulturis… quien mejor que ellos. Tenía que hacerlo… un mundo carente de su sonrisa no era mundo para mí, no me importaba.
Pero no se la razón de por qué… Magia, o solo suerte pero mientras me ponía de pie, encendí el celular, como si hiciera la diferencia… pero llamaría una última vez a Carlisle, para darle mis cariños a él, que le diera un beso a Esme de parte mía, un abrazo a Emmet y a Jasper y Rosalie, una caricia o quizá un pellizco a mi duendecilla… pero sin revelar mis intenciones. Y, entonces un mensaje en el buzón de voz desmoronó todos mis planes y el silencioso corazón de mi pecho se estremeció…era Alice…
-"Edward, ¡Bella sigue viva! Estoy con ella ahora en Forks, por favor créeme, ella está bien, solo practicaba salto en acantilado… estúpido, ¿no? Pero por favor, cree en mi, lo que vi no fue cierto, la eh regañado… perdóname… "- Fin del mensaje-
Inhale profundamente, aunque no lo necesitaba, se sentía bien… Sonreí, sonreí como en mucho tiempo no lo había hecho y lo decidí, volvería ahora para pedirle una nueva oportunidad, no aguantaba más, debía regresar y pedirle a ella aunque fuera en vano que me dejara quedar con ella, a su lado, volverla a besar, verla sonrojar, hacerla mía… Ya no aguardaría más… Si era necesario, me arrodillaría y suplicaría por una oportunidad de reconquistar su amor… "Edward, Ya no más demora" – me dije a mi mismo, antes de volver hacia el norte y empezar a correr.
