Capitulo 3
Buen consejo de una buena amiga
- ¡¡Esmeraldaaaaaaaaaaaaaaaaa!!
La voz se Guzmán me saco de mi mas íntimos y profundos recuerdos, solo se necesito un jalon para traerme de vuelta a la realidad. Una vez estuve en mis cinco sentidos mire a Guzmán:
- ¿Que?
- ¿Te eh notado algo distraída hoy? (Me mira preocupado) ¿te sucede algo?
- No
- (Me mira preocupado) ¿Segura?
- Si (Le sonrío) estoy segura
- De acuerdo
Guzmán volvió a sus libros, mientras yo volví a mis pensamientos. Unos minutos después al mirar el reloj me di cuenta de que tenia una hora antes de ir a encontrarme con Ikki y que podía ir a ver a Marin:
- ¿Guzmán?
- (Me mira) ¿Si?
- ¿Me puedo ir?
- Si (Me mira preocupado) Puedes irte
- (Me levanto) Bueno (Le doy un beso en la mejilla) bye
Guzmán me sonrío antes de que yo saliera del despacho. Según le había dicho a Guzmán me encamine a la casa de Marin:
- Oh, hola Esmeralda (Me cede el paso) entra, enseguida llamo a Marin
- (Sonrío) Gracias
Cuando la mujer subió las escaleras yo entre en la sala. Unos minutos después, minutos que me pareciesen horas Marin y yo vamos a la cocina y mientras tomábamos un jugo comenzamos a hablar.
- ¿Que sucede? (Me mira intrigada) No es común que dejes tu entrenamiento con Guzmán para venir a mi casa, ¿pasa algo malo?
- Ikki... (Suspiro) apareció...
Marin dejo caer el vaso al suelo para taparse la boca a la vez que todo el líquido en su boca salía disparado al piso:
- ¡¡El Ikki que mataron los vampiros!!
- (Me abrazo a ella llorando) El mismo
- ¿Y que tiene de malo? (Me obliga a mirarla) ¿esta vivo no?
Ante esta pregunta miro a Marin con las ganas de llorar se vieron renovadas y a la vez que estas salían de mis ojos le digo:
- Ese es le problema, no esta vivo es un vampiro
- (Sorprendida) ¡¡como!!
- Es un vampiro y quiere que me valla con el...
- ¿que quieres tú?
- Bien sabes que lo ame, no, lo amo con el alma y que daría la vida por estar a su lado, pero tengo una responsabilidad con el mundo, con mi madre, con Guzmán y conmigo misma.
Ante esta Marin me mira y con tono de reproche me dice:
- Me parece que esas son solo excusas para esconderte de Ikki Esmeralda Rivas, quieres estar con el vete sin miedo, de todas formas al morir tu otra será convocada y tomara tu puesto en el momento.
- No, mi misión esta primero
- Como tú quieras. Pero te diré algo, tal vez este sea tu premio el estar con el aunque te tengas que convertir en lo que se supone que combatas, si la rechazas tal vez no se vuelva a abrir, así que piénsalo bien, dejara ir al amor de tu vida, por una misión que otra puede cumplir por ti, amiga mía, entiendo que aprecies tu misión, pero con el amor esta tu felicidad y tu felicidad es Ikki.
- Pero... (Miro por la ventana) temo hacer una locura...
- Por amor harás una locura (Sonríe) y yo te apoyare al 100
Luego de que mis oídos escucharan estas palabras me levanto y abrazo a mi amiga, mi amiga del alma, le doy un gracias salido de mi corazón.
Camino a mi casa, mirando las estrellas en firmamento recorde tantas noches que camine hacia mi casa cogida de la mano con Ikki y por primera en vez en mi vida me senti tan sola, tan desesperada y sobre todo, y aunque suene raro, senti que mi corazon se dividia en dos... dos caminos distintos y de los cuales solo uno podria elegir caminar hacia mi futuro.
En uno estaba la mujer que me dio la vida; mi hermana, mi sangre; mi vigilante, quien me entrego durante tantos años de mi vida y que me importa como si fuera el padre que nunca tuve; una amiga que sabia me seguiría y apoyaría hasta el final; y la humanidad que de mi protección necesitaba.
En el otro estaba mi futuro, el hombre que alguna vez ame con toda el alma y con quien por supuesto quería pasar el resto de mi vida o la eternidad si las circunstancias me daban esa solución. Con ese pensamientos me quede dormida esa noche y con su rostro soñé toda la noche, pues sabia que el velaba mis sueños aunque yo no lo viera.
