Capitulo 10
La Muerte de Jessica

Todo lo que se veía era el humo y el polvo esparcidos por el gran estrépito de la puerta al caer al suelo. Mi mirada se encontró con la de Jessica, unos ojos tan fríos como una vez estuvieron para calmar el dolor y la desesperación de una niña de 14 años tras enterarse que su novio había muerto.

En mi hombro se encontraba una espada sostenida por un cinto que era adornado por diseños de dagas sagradas que cortarían cualquier animal sobrenatural, mientras en mis manos descansaban dos de las nombradas dagas listas para rebanar la carne de aquellos que se atreviesen a enfrentarla...

- Vengo por el y mas les vale que no se interpongan en mi camino...

Jessica se hecho a reír... pero una daga enterrándose en su hombro y otra en su pierna derecha le cayo la boca...

- Bueno si quieres ir por las malas por las malas iremos...

Le dije lanzándome contra ella y todo lo que se encontrara entre Shun y yo...

Entre cada golpe esta lanzaba un comentario hiriente al aire "donde esta ella si tanto lo ama" "sabes cuantas veces estuve con tu amorcito estos dos años" y con cada comentario a mi me llegaba un recuerdo de estos dos años para darme fuerza y arrastrarla por el suelo…

- Por que el interés en esa cosa

Me dijo señalando a Shun, quien respiraba dificultadamente, debido al continuo rose de los rayos solares sobre su piel. La mire con odio…

- Eso no te incumbe Jessica, solo me lo llevare y punto…
- ¿Así? Y crees que yo lo dejare ir así nada mas

La miro con suficiencia, mostrándole una cruel sonrisa que solo mis enemigos eran capaces de ver. Aquellos a los que mas odiaba, como así también me gustaba aterrorizar y humillar para desahogar únicamente mi mal humor… ese día en cambio desahogaba el dolor vivido por dos años… el amor que creí muerto ahora revivido requería de venganza que enseguida tomaría en contra de ella…

- Si… si no quieres morir a manos de la cazadora…
- ¡¡PUES FIJATE QUE NO!!
- Es…me…ral…da…

Lo mire recordando que estaba allí. Me había cegado tanto por el odio que había olvidado a que había venido… "Primero Shun" me dije a mi misma "luego entonces te vengas de ella"

- Ya voy… (Le dije dispuesta a ir hacia el)

Di unos pasos dirigiéndome a donde se encontraba este atado, percatándome de la luz solar entrando por los grandes ventanales de cristal, del casi imperceptible humo que comenzaba a salir del cuerpo lastimado de este. Pero no hice mas que dar cinco pasos mas y Jessica se cruzo en mi camino con la peor cara de perra que había visto en toda mi vida.

- Eres sorda o que… te dije que el no se va…
- (Me hecho a reír en son de burla) Ok

La empuje con tal fuerza que ella cayo a unos dos metros de donde yo estaba, por lo que no perdí la oportunidad y cerré los grandes ventanales, para evitar así que Shun siguiera sufriendo a causa de los rayos solares.

- ¡¡OYE!!
- (La miro desafiante) ¡¡QUE!! Eres tan cobarde como para no desahogarte con el hombre que te tiene tan furiosa, sino que lo haces con su hermano!! (La miro con lastima) eres patética…
- No permitiré que me hables así en mi casa…
- Yo te hablo como a mi me venga en gana Jessica… ¿Sabes por que? Por que para tu desgracia estas en mi territorio y toda persona que necesite y busque de mi protección, la consigue…

Le grite sacando parte del dolor acumulado en mi alma. Recordando el dolor en la mirada de Ikki la primera vez que nos encontramos, el rostro lleno de lagrimas de mi hermana June, cuando se dio la noticia de la muerte de los muchachos y mis propias lagrimas en la oscuridad de mi alcoba, pues yo si no tenia quien me consolara, siendo yo quien debía consolar el dolor y la angustia de mi hermanita de apenas 14 años de edad.

- Y para rematar tu mala suerte Ikki y Shun están bajo mi protección desde antes de que tuvieras la brillante idea de llevártelos… (La agarro por el cuello) y al llevártelos firmaste tu pasaje al infierno ¡¡de donde no debiste haber salido…!!

Jessica me miraba impasible, con una sonrisa irónica en el rostro y una mirada de total y completa burla en el rostro.

- Bien la felina ah sacado sus uñas y ¿ahora que harás?
- La espada…que esta en la pared… to..ma..la…

Jessica se tenso al instante, luego miro a Shun mas molesta que antes…

- TU CALLATE Y NO TE ENTROMETAS

En esos segundos en que ella se distrajo yo tome la espada que se encontraba en la pared tras Shun y sin mas demora se la enterré en el pecho.

El espectáculo dado fue increíble. Solo enterré un poquito la espada en ella y luego la solté, al instante siguiente, al verse libre, se enterró por completo en su pecho mágicamente, acto seguido salio un brillo de su boca. Haciendo parecer la luz solar salir de su cuerpo, escuche a Shun gritar mientras su cuerpo se llenaba de quemaduras, por lo que corrí a cubrirlo con mi propio cuerpo para protegerlo de los rayos solares que cada vez llenaban la alcoba con mas intensidad.

Desde donde estaba pude notar como la piel de Jessica se ponía roja, negra y finalmente comenzaba a caer, esta entre gritos me maldecía a mas no poder mientras yo solo sonreía satisfecha con mi trabajo. Sus hombres también se habían hecho polvo hacia mucho tiempo, mucho antes que ella.

Finalmente con un último grito de dolor ella cayó al suelo hecha cenizas.

Al verla caer al suelo hecha ahora solo un montón de cenizas, me levante con sumo cuidado de encima de Shun y me baje de la plataforma, pisando el suelo ahora lleno de cenizas por todos lados. Me incline sobre el, desate sus muñecas y luego sus piernas. Para luego ayudarlo a ponerse de pie, al tocar el suelo un grito de dolor y angustia salio de sus labios.

Luego de que este se calmara un poco y el ardor pasara, salimos de la mansión mirándola por una ultima vez, para luego seguir para mi casa en donde nos esperaban Ikki y June.

Lo mire atentamente, en esos dos años este había cambiado mucho, sus ojos naturalmente igual a los de su hermano, ahora poseían una fina línea rojiza en el iris, su rostro antes el de un niño ahora era maduro, pero con un dejo de crueldad y desprecio en los ojos.

Mire al cielo, ahora con un fino tono naranja, el día había terminado bien. Habíamos acabado con una enemiga mortal para nuestra felicidad. Ahora no solo yo e Ikki podríamos ser felices, sino también mi hermana June y el hermano de Ikki, Shun.

Claro antes de irnos debíamos estar seguros de que June y Shun estarían bien y que no nos necesitarían mas…

Luego entonces podríamos ser felices sin impedimentos, terminando lo que hacia muchos años habíamos deseado terminar…

Buscar nuestra felicidad en otro lugar lejos de los dolorosos recuerdos del pasado… de un pasado que yo era conciente Ikki deseaba olvidar mas que nada en este mundo… o al menos parte de el…