No he podido desoir las voces que me pedían un epílogo para la historia así que aquí teneis el pequeño añadido, jejejeje.

Confío en que os guste y este a la altura del resto del fic, aunque yo no estaba muy convencida pero en fin!!

Saludos a todo el mundo y mileeeeees de gracias por los maravillosos rew del capítulo final. Sois geniales

Un saludos grande para todo el mundo

SIBI

DIARIO DEL ÚLTIMO ENCUENTRO (Epílogo)

PENSAMIENTOS DE LA DR. TEMPERANCE BRENAN

Un rayo de luz se ha colado intruso en la habitación, dibujando como en un juego mis facciones dormidas, pero he sentido sobre mi su calidez y sobre todo he entendido la grandeza del mensaje que me guarda.

Mis ojos se han abierto despacio, dandole la bienvenida a esa luz que me saludaba, porque era la luz más hermosa de todas. No un artificioso tubo de neón en un sótano frío o un foco hiriente de luz dañina en una habitación oscura. Tan sólo un maravilloso rayo de luz del sol, sin intermediarios, llegando hasta mi por el enorme ventanal de la habitación del hospital.

Pero lo mejor de todo, es su significado. Porque llega hasta mi como una visión preciosa de la nueva mañana que aguarda en la ciudad bajo mis pies, porque con él he vuelto a la vida de nuevo, porque gracias a él soy una nueva Temperance Brenan, gracias a ese rayo de luz que me muestra el cielo de Washington, enseñandome de una forma clara y abrumadora que ya no abrá nunca más sótanos oscuros o habitaciones llenas de sombras.

Una pequeña sonrisa surge en la comisura de mis labios, la primera que recuerdo desde hace ya cuatro días, la primera de muchas, espero. Y se lo debo todo al hombre que comparte esta cama junto a mi, con su brazo protector sujetando la cintura de mi cuerpo vendado. Velando en su sueño la paz del mío. Haciendome sentir que todavía puedo aventurarme a tener fe en la raza humana, aunque la fe sea algo tan intangible y etereo.

Con cuidado de no despertarle, y de no empeorar mis heridas me giro con suavidad hacia él. Rostro con rostro, disfrutando de la expresión de tranquilidad que me transmiten sus facciones, de como ese peregrino rayo de sol que me ha devuelto a la consciencia, dibuja cada una de las línas de su rostro.

Con la mano que llevo menos cubierta, dibujo yo también esas líneas, y me pregunto cuantas de ellas abre provocado yo. Cuantas son causa de la evidente preocupación que siente por mí, por lo que me sucede y lo que siento, por cada uno de los pequeños aspectos de mi insignificante existencia. Aunque se que para él es importante. Con un dedo tímido repaso los contornos de su sonrisa.

¿Cuantas de esas líneas llegaron a él antes que yo?, las aprecio y odio a partes iguales porque significan que tuvo una vida sin mi. Vivió, amó, pensó y sufrió antes de conocerme y me sorprendo a mi misma deseando que no hubiese sido así. Que nuestros caminos hubiesen coincidido mucho antes, porque siento dentro de mi que no he conocido la vida de verdad hasta que lo conocí a él.

Gracias por todo; por tu valor y tu compañía, por ser mi caballero y protector, por ser mi amigo y confidente, por estar ahí para mi en todos y cada uno de los momentos del día. Pero sobre todo gracias por seguir a mi lado a pesar de todo.

Una lágrima estúpida e irracional cae por mi mejilla, dibujando un camino de verdades inciertas, haciendome saber que de toda esa experiencia cruel aun puedo destacar una sóla cosa, y es que ahora se lo importante que es él en mi vida. Más alla de argumentos de compañerismo o ayuda mutua, sin lógicos razonamientos, tan sólo con la intensidad de esa ola en mi pecho, de esa marea que me llenó en el momento en que dentro de aquella ambulancia vi de nuevo sus ojos. En aquel instante lo supe, entendí que había encontrado la manera de llegar hasta mi, que no era una de aquellas horribles ensoñaciones que me habían asediado los momentos previos a perder la consciencia dentro del tanque, sólo se trataba de la pura y simple verdad de que él había cumplido su promesa, se había quedado conmigo hasta el último momento.

PENSAMIENTOS DEL AGENTE ESPECIAL S. BOOTH

Un contacto dulce y suave llega hasta mi a través de las brumas del sueño. Haciendome salir de ellas de la mejor manera posible. Con lentitud abro los ojos para descubrir que es su delicada y maltrecha mano la que mantiene ese contacto sobre mi mejilla.

Sus preciosos ojos claros hieren mi corazón en un segundo, cuando vuelve a mi la sensación de completa realidad, firmemente posados en los mios. Con un brillo cristalino que me indica que las lágrimas están retenidas allí, ¿pero por cuanto tiempo?. Correspondo a la tímida sonrisa que dibujan sus labios, y la mano que tenía anclada en la fina cintura asciende para detener el recorrido de una de esas retenidas lágrimas que ha logrado escapar, dibujando suavemente el contorno de su hermoso rostro.

Pero a pesar de saberme despierto no aparta su delicada mano de mi, la mantiene ahi transmitiendome a través de su contacto un calor maravilloso que llena mi piel de pequeñas descargas, porque me hace sentirla viva y a mi lado.

La acerco con suavidad un poco más hacia mi hasta poder posar mi frente sobre la suya, hasta que sus cabellos hacen cosquillas en mi nariz. Nunca rompe el contacto de nuestros ojos. Creo que intenta transmitirme a través de él todas esas palabras que se atascan en nuestras gargantas, todos esos complicados sentimientos en los que ella se siente tan perdida y en los que yo me siento tan feliz.

Sólo los cierra cuando deposito un suave beso en su frente, esa frente que se mantenía unida a la mia por un delicado contacto. Cuando me aparto los abre de nuevo con una sonrisa aun más grande dibujada en los labios, me gusta tenerla así entre mis brazos. Sin la necesidad de hablar, porque existen pequeños momentos en que las palabras sobran. Subo mi otra mano y ocupa lugar al lado de su compañera, copando entre las dos el óvalo de su cara. Con devoción beso primero uno de sus ojos y después el otro, ahora las lágrimas no se contienen y la acerco hacia mi, hasta que su cabeza ocupa la posición más natural del mundo entre mi cuello y mi hombro, como si hubiese nacido para permanecer allí todo el tiempo del mundo.

Cuando siento que sus sollozos se calman un poco giro de nuevo su rostro hacia mi, porque no deseo estar sin verlo ni un minuto más de lo estrictamente necesario, porque deseo seguir contemplandolo el resto de mi vida. Beso el camino que sus lágrimas han marcado en ambas mejillas y ella rie con esa risa franca que me recuerda a la de un niño porque esta libre de artificios y falsedades. Frente, ojos, mejillas, deseo que con cada uno de mis besos se borre de su memoria cualquier sufrimiento de los días anteriores, se que es imposible, pero no por ello dejo de intentarlo.

Ahora es ella la que con sus pequeñas y vendadas manos coge mi rostro y lo enfoca hacia si. Besa mi frente con reverencia, como si sintiese un arrepentimiento profundo por hacerme sufrir por ella, ¿no entiende que sufriria mil vidas por ella?. Entiendo lo que sufre, lo se porque lo leo en sus ojos, lo se porque si hay alguien en este mundo que entienda de arrepentimientos, sin dudas soy yo. En culpas yo poseo el doctorado.

La miro a esos inmensos orbes claros intentando transmitirle que repetiria cada una de mis acciones sin dudarlo por ella, y cuando voy a separar mis labios para decirselo ella me lo impide, posa un dedo sobre ellos y se acerca a besar cada uno de mis ojos, copiando los movimientos con los que hace un segundo intentaba confortarla. Son ahora mis ojos los que se llenan de lágrimas por su dolor, las dejo correr libres, porque la injusticia de que un corazón tan grande halla tenido que sufrir tanto me parece demasiado horrible para confrontarla. La gente que no te conoce Huesos piensa que eres fría pero no es cierto, tu generosidad no tiene límites y me lo demuestras con acciones todos los dias.

Besas con infinita suavidad el reguero que han marcado las lágrimas sobre mi rostro y ahora soy yo el que rie como un niño, porque el entendimiento que compartimos es tan grande que hasta aquí seguimos sin necesidad de palabras.

Nos miramos a los ojos una vez más, puedo leerte en ellos Huesos. Saber que piensas, que sientes y por primera vez en todos estos años veo allí un reflejo de mi mismo. Veo la preocupación, el cariño y sobre todo aquello que hemos intentado evitar, pero que es imposible huirlo. Veo amor Temperance, y ya no estoy dispuesto a dejarlo ir, no puedo permitir que muera sin que tenga la oportunidad de salir de donde lo ocultamos.

Sello tus labios con los mios, en un movimiento natural y único, en el momento perfecto y justo, ni un segundo antes ni uno después de que nuestras miradas lo pidiesen a gritos. Siento nuestra conexión única fortalecerse para siempre, y allí en aquella cama de hospital, con tus labios descubriendo los mios de verdad por vez primera, puedo comprender que a pesar de todo lo que hemos pasado, el futuro es hermoso y brillante, porque ahora tu estas a mi lado. Poque gracias a Dios este no ha sido nuestro último encuentro.