Miedo

Miedo

Se veía hermosa en ese vestido blanco, su cuerpo estaba tan bien marcado que no podía dejar de sonreír al verla caminar hacia él… pero algo estaba mal… Katara se siguió de largo y se fue a encontrar con alguien en el altar… y ese no era él… Zuko intento gritar, pero su voz era muda… intento correr, pero sus pies parecían clavados firmemente al piso de aquella capilla.

- ¿aceptas a esta mujer como tu legítima esposa?- fue la pregunta del sacerdote a ese tipo.

- ¡por supuesto!... ¡acepto!

- ¿y tu Katara… aceptas a este hombre como tu esposo?- ahora era hacia ella, y por un momento pareció que giro su cabeza a mirarlo, pero sus ojos estaban brillantes, parecían que estaba feliz.

- si… acepto- sonrió y sus ojos se llenaron de felicidad.

Intento gritar… la frustración que sentía era terrible, comenzó a sentirse mareado y todo se volvió negro… despertó en una banca de un parque, cuándo se levanto, frente a él estaba ella, su rostro se veía tan hermoso, pensó que a lo mejor se había quedado dormido en el parque como a veces acostumbraban cuando salían a dar un paseo, pero sus ojos se aterraron cuándo sus ojos repararon en su vientre, el cual se suponía debía ser plano… un pequeño bultito se asomaba por entre la ropa de ella, y más terrorífico fue cuando de nuevo, aquel tipo de nuevo se acercaba a ella robándole un beso apasionado…

- ¡NO!- Zuko se levanto como resorte de la cama- Katara- exclamo mientras sus ojos se llenaban de lagrimas.

- Zuko- murmuro somnolienta Katara- ¿quieres hacer el favor de no hacer ruido?... tu hijo y yo tenemos sueño- se acurruco a él para seguir durmiendo.

El solo hecho de escuchar a Katara hablar, hizo que Zuko se asustara, y giro su rostro para mirarla, estaba acostada a su lado, cubierta por una suave manta, respirando tranquilamente y abrazando sutilmente a su pequeño vientre abultado.

- Katara- susurro Zuko y se acerco abrazarla… intentando recuperar su aliento y tranquilizándose… había si do un sueño… más bien una pesadilla – te amo mi amor- comenzó a sollozar levemente y esta vez Katara si despertó del todo.

- ¿Zuko que te sucede?- se levanto para mirarlo bien, pero el se lo impidió cuando busco refugio en su cuello y se desahogaba de la frustración que había sentido en ese sueño.

- un sueño… un horrible sueño- gimoteo

- Zuko… tranquilo… ya paso… estoy aquí… bueno, estamos aquí- tomo las manos de Zuko que la tenían agarrada y llevo una hasta su vientre, en ese momento, la vida que Katara llevaba se movió suavemente.

- lo sé, discúlpame, es que me sentí muy mal

- ¿Qué soñaste?- abrazo a Zuko y empezó acariciar su cabeza.

- soñé que te casabas con otro y que a mi me olvidabas…

- jajajaja- se rió un poco Katara al escuchar el motivo de la pesadilla de Zuko.

- ¿Qué?

- Zuko… me case contigo hace dos años y ahora esperamos un bebe.

- sí, pero los sueños traicionan.

- si, y se llaman inseguridades… bueno, en este momento se llaman chipilera.

- ¡QUE!- se levanto de Golpe, haciendo reír a un más a Katara – ¡me dijiste sensible por que mi bebe crece en tu cuerpo!

- aja- sonrió y se sentó en la cama- andas así desde que el bebe esta en camino, y así te pondrás siempre que venga uno.

-no es cierto- desvió la mirada

- si lo es

- ¡que no!

- si…- se acerco a él- o ya se te olvidaron tus extraños antojos

Zuko se avergonzó recordando últimamente sus extraños antojos de picante y cosas fritas.

- eso se llama hambre.

- ¿y tus antojos de fresas con crema?

- pues…

- ¿y los dulces de leche?

- eso tiene explicación

- ¿Y la carne con mucho queso?

- ¡Katara!- Zuko hizo como niño chiquito en un berrinche

- ¿y tus pasteles de chocolate?

Zuko sitio que algo en su cabeza estallaba, encogió los hombros y se giro a verla a los ojos

- ¿hay pastel en la nevera?- su rostro parecía el de un niño con antojo de dulce.

- aun hay… ¿te doy una rebanada?

- por favor- musito con vergüenza Zuko – y una sincronizada de piña con queso

- Katara tomo de la mano a Zuko y ambos se fueron a la cocina… Katara riéndose y Zuko morado de la vergüenza y sonriendo tímidamente… la pesadilla solo fue eso… una pesadilla…

- ¡ay no!- exclamo Katara- ya no hay pastel

- ¡NO!- grito Zuko de la frustración

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Dedicado a mi grupito del P3… amigos… ¿recuerdan mis chocolates?... un homenaje a esos días tan lindos…

Reviews!…

Atentamente

Himeko Zukara Lovebender