Plegaria
- muy bien hijo mío… di tus votos.
Zuko no podía contener la emoción de ese momento, y sonriendo con demasiada alegría, sujeto las manos de Katara y la miro a esos ojos celestes refulgentes de amor.
- Katara- comenzó- quiero ser el hombre de tu vida… quiero ser el que te protegerá, el que te amara hasta la muerte y más allá- a Katara comenzó a llenársele los ojos de lagrimas, su corazón comenzó a llenarse de alegría- toma mi corazón es tuyo… te lo entrego con todo mi amor, también toma mi vida… sin ti no podría vivir ni un instante, te prometo cuidarte, darte amor a manos llenas… a protegerte de todos los peligros, luchar contigo día a día para hacerte feliz – Zuko tomo un respiro, necesitaba aclarar su voz, las lagrimas de felicidad se acumulaban en su garganta y apenas si podía hablar- amare a nuestros hijos y velare para nunca les falte nada…
La manera en que Zuko hablaba, hizo que los presentes se enternecieran, y muchos incluso lloraban al ver esa escena tan poco peculiar… es que Zuko era de los que no lloraban a menudo, y cuando lo hacía era algo inédito… pero verlo llorar a él y a Katara diciéndose sus votos nupciales, arranco muchas lagrimas… sobre todo a los padres de Katara y la madre de Zuko.
- Katara- exclamo Zuko- ¿me aceptas como tu esposo?
- ¡te acepto con toda el alma!- abrazo a Zuko y sollozo levemente.
Muchos de los presentes aplaudieron el momento… hasta que el sacerdote hizo que de nuevo guardaran silencio. La ceremonia aun no acababa, faltaban los votos de Katara.
- ahora tus votos hija
- Zuko- apenas si murmuraba Katara, es que la emoción era muy grande, por lo que Zuko apretó sus manos para ayudarla hablar y le dedicaba una enorme sonrisa- gracias por prometerme eso… ahora yo te prometo que te are muy feliz… te cuidare, te amare hasta más allá de mi muerte, quiero ser la mujer de tu vida… la que tanto anhelabas tener… prometo que velare para que nunca te sientas solo, te acompañare en todos tus proyectos, seré tu compañera y amiga, en quien te puedes refugiar y contar tus sentimientos… quiero ser la madre de tus hijos, los amare con toda mi alma por que ellos serán parte de ti… tu también toma mi alma, te la entrego, y también toma mi vida… desde siempre ha sido tuya. – Katara no pudo controlar su llanto de felicidad, contagiando aun más a los presentes- ¿Zuko… me aceptas como tu esposa?
- ¡te acepto con todo mi ser!- la abrazo y de nuevo aplaudieron el momento- aunque creo que desde que te conocí te tome como tal- le susurro al oído, recordando todo lo que tuvieron que pasar para poder estar juntos.
- yo también lo hice… y desde siempre estuve esperando para decírselo a todos- levanto su mirada y ambos se entregaron con un beso.
- creo que esa parte no iba- fue la sincera respuesta de Toph mientras era sujetada de la mano por un Sokka en un mar de llanto.
- ¡y eso que importa!... ¡mi hermanita ya se caso!- gimoteo Sokka y de nuevo se recargaba del hombro de su prometida.
- Sokka… ¡no me mojes el vestido!- Toph le dio un ligero golpe.
