ENAMORADOS

Amor

- ¿alguna vez pensaste que terminaríamos así?- un encanecido Zuko se recargaba de un árbol… mientras su ya anciana esposa se recostaba en él… como siempre lo habían hecho por los últimos 80 años.

- no… fue mejor de lo que me imagine- exclamo Katara en un suspiro mientras miraba esos ya envejecidos ojos dorados, los cuales se notaban un poco opacos por la edad y se comía una manzana.

-Tú y tus manzanas

- y tu que me las cortas del manzano- le sonrió

- ay Katara, yo siempre supe que llegaríamos a ser muy viejos, pero llegar a más de cien años de edad no me imagine que ocurriera.

- es una sorpresa- tomo las arrugadas manos de su esposo- nuestros hijos se hicieron grandes… cada quien forjo una familia, y tuvieron hijos, y estos también tuvieron hijos… incluso ya hay muchos tataranietos por ahí rodando y conquistando.

- jejejeje, si… ya estamos muy viejos Katara…

- estarás tu… yo aun me siento joven, jejeje

- Bueno… estamos viejos… y en cualquier momento nos podríamos ir- Zuko no pudo ocultar un deje de tristeza en su voz.

- pero vivimos mucho Zuko… más de lo que hubiéramos pedido, vivimos una vida muy feliz, llena de muchas cosas buenas… alguna que otra pelea, pero es normal en un matrimonio… soy muy feliz Zuko… y más por que estoy contigo- se levanto de su lugar y se acerco abrazar a su esposo.

- y yo también soy muy feliz… gracias por todos estos años y por toda esta familia- la abrazo y ambos miraron a esa enorme familia que tenían. Todos reunidos para celebrar un año más de matrimonio de sus patriarcas… había ya personas envejecidas, otros eran muy jóvenes, pero todos eran parte de la familia de Zuko y Katara… - te amo Katara- le susurro mientras buscaba de nuevo esos labios que lo habían vuelto loco desde que era aun muy chico.

- te amo Zuko- Katara cerro la distancia y beso con sus arrugados labios los labios de su esposo… volviendo a sentir ese gran amor que ambos compartían.

Un día, Zuko comenzó a sentirse muy mal… y de golpe, muchas enfermedades aparecieron en su cuerpo, la edad lo había alcanzado, y aquel súper hombre que alguna vez sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos habían amado… se marchito irremediablemente. Katara se sumió en la tristeza… y en el momento que ambos se despidieron se dieron un último beso… el último en sus vidas.

El funeral fue doloroso, toda su familia lloro la muerte de su más grande pilar, hubo mucha gente en su funeral. A pesar de que Zuko tenía un carácter fuerte, era muy amable con todos y ayudo a muchos, todos le dieron sus condolencias a la viuda, quien intentaba por todos los medios de controlarse, pero no lo lograba.

Pasaron dos años más, Katara cayó presa de una extraña enfermedad, y aunque luchaba, no resistió y una mañana la encontró una de sus tataranietas.

Ambos pilares se habían ido, y lloraban con desconsuelo su familia, pero sabían que ellos sus patriarcas no podían permanecer el uno sin el otro… y se habían ido a reunir al paraíso…

………………………………….

- hola- un niñito de unos cinco años, saludo a una niña de tres años que le había llamado la atención por que era muy bonita.

- hola- sonrió la niña tímidamente- ¿Cómo te llamas?

- mi nombre es Zuko… ¿y el tuyo?

- Katara… - la niña tomo dos emparedados de su lonchera y le dio uno al niño- ¿quieres?... mi mamá los hizo con cajeta

- ¡gracias!- sonrió avergonzado el niño- me gusta mucho la cajeta… ¿quieres jugo de manzana?

- ¡Claro! me encanta la manzana…- ambos niños rieron mientras comían tranquilamente sus desayunos.

Veinte años después esos niños se estarían casando.

………………………………………..

Dedicado a mi amiga Hotaru… ¡Te quiero un montón amiga!

Y aquí termina mi participación en la Zutara Week… gracias a todos los que me leyeron… muchas gracias…

Espero verlos pronto…

Reviews PLIS!...

Atentamente

Himeko Zukara Lovebender