-¿Por qué estás haciendo esto?- preguntó Jack, limpiándose el té de la barbilla.
Chase no contestó de inmediato. El señor del mal estaba demasiado ocupado, limpiando senderos errantes de té en el cuello de Spicer con su lengua.
-Porque me agrada hacerlo- retrucó el señor dragón.
Los dos acechadores/admiradores de Spicer estaban merodeando cerca, como por casualidad, esperando que el hermoso joven dejara el cuidado de su guardián. Chase apenas podía esperar; el rubio parecía lo suficientemente desviado como para ignorar su intelecto, aunque el moreno parecía querer intentar aprovecharse de la delgada figura de Jack, y su debilidad física, para tomar al albino por la fuerza.
Era todo lo que Chase podía hacer para impedir frotarse las manos con anticipación.
-Vamos, Chase- la voz de Jack atrajo la atención del señor dragón al joven en su regazo –La ropa, la danza, la cita... tú nunca... es decir... es que... –
-¿Spicer?- lo incitó Chase, deseando que Jack fuese al punto.
El pelirrojo todavía miraba al guerrero sosteniendo la bebida, pasando su dedo pulgar de forma irregular sobre la mano grande, fuerte del guerrero.
-¿Acaso... te aburriste de mi?- preguntó con un hilo de voz.
-¿Aburrido¿Qué te llevaría a pensar que me aburrí de ti?- exigió el guerrero.
En verdad, la pregunta había agarrado a Chase fuera de guardia. ¿Por qué pensaría Spicer que él se había aburrido? Lo había traído desde el otro lado del mundo, lo había vestido elegante, y lo había mostrado al mundo. ¿Qué parte de eso demostraba que Chase estaba aburrido?
Jack volvió su cabeza y no quiso encontrar los ojos de su amante.
-No eres una geisha, Spicer; mírame- pidió el guerrero.
Jack lo hizo, con sus ojos muy abiertos.
-¿E-e-e-e-es sólo... todo este esfuerzo es por mí¿Sólo porque quieres que yo lo disfrute? Y-yo no lo comprendo (1)-
Los dorados ojos de Chase se estrecharon. Los orbes ambarinos crecieron de repente y brillaron. Jack retrocedió cuando vio esto, intentando bajar del regazo del señor dragón, pero el brazo de Chase alrededor de su cintura lo sostuvo. El joven dejó escapar un gritito asustado cuando el guerrero lo volvió a sentar con rapidez, apretándolo contra el pecho del antiguo guerrero.
-Escúchame, Jack Spicer- gruño Chase en la pequeña oreja –Expenderé cualquier esfuerzo que elegí en tu ingrato ego. ¡Tú puedes ver esta noche como un desesperado esfuerzo para condimentar nuestra vida amorosa, pero yo estoy gozando presumir a mi hermoso amante, y continuaré haciéndolo en cualquier momento que lo desee!-
-¿P-presumiendo?- Jack hizo eco de sus sorpresa.
Chase dejó ver una gran sonrisa contra la oreja del pelirrojo, y entonces pellizcó con rapidez el cuello del joven, sólo un poco más atrás de la curva de la mandíbula. Se ganó un delicioso gemido que sólo sirvió para agitar a los dos hombres que esperan por Jack.
-Eres tan ciego a veces, Spicer- murmuró el guerrero, yendo de asesino a divertido en un momento -¿No ves cómo estos hombres te miran? Te desean. Desean tu piel suave y tus bonitos ojos y tu talentosa lengua. Te quieren desnudo y jadeante y rogándoles que te penetren. Todos aquí queremos poseerte, Spicer-
Los ojos de Jack se ensancharon. Miró de forma indirecta a Chase, con un excéntrico ruido arrastrándose en su garganta.
-Oh, sí- ronroneo Chase en confirmación –Pero no lo conseguirán¿verdad? Solo yo recibo esas cosas de ti, Jack Spicer. Eres mío-
El señor dragón aplastó su boca contra la del adolescente, en un beso brutal.
-Me perteneces a mí, en cuerpo y alma. No comparto ni regalo mis posesiones. Sin embargo- Chase hizo una pausa para llenar la cara del pelirrojo con ligeros, tiernos besos –Disfruto exhibiendo mis tesoros ante aquellos quienes los codician-
-"¿Tesoros?"- repitió Jack, como un loro.
-Oh sí- gimió el guerrero.
Jack se estremeció con deleite.
-Mi pequeña muñeca de alabastro, con ojos de rubí y pelo de granate-
Chase inclinó el vaso casi vacío para que la fría base entrara en contacto con el estómago desnudo de Spicer. El adolescente se arqueó y gimió, y repitió estas accionas cuando el antiguo guerrero succionó el lóbulo de su oreja de marfil con su boca, mordisqueándolo un poco.
Más que sólo los dos perseguidores de Jack estaban mirando fijo ahora. Una pequeña muchedumbre se había juntado para mirar al muchacho-juguete gótico y su papi asiático. Chase sonrió de oreja a oreja ante los espectadores, y entonces empujó al pelirrojo de su regazo.
Spicer gruño cuando fue arrojado de su lugar, tambaleándose unos pasos antes de poder ponerse de pie. Por alguna razón, se sentía más ligero. Jack se volvió y miró hacia Chase.
El señor dragón estaba reclinando tan suntuosamente como cualquier rey en su trono de plástico duro. Le lanzó una sonrisita a Jack llena de oscuros, malignos deleites.
-Ahora vuelva a la pista de baile. Haz que alguien vulva a casa y se suicide por no poder tener algo tan bueno como tu-
Jack cabeceó como un autómata, con su cabeza todavía zumbándole. El joven caminó tieso hacia la pista de baile. Las palabras de Chase y el significado detrás de ellas se arremolinaron sobre su cabeza, y Jack no notó nada más mientras intentaba ordenarlos.
Jack era el juguete de Chase.
Dejando de lado chistes sobre juguetes de chicos y juguetes, eso era lo que Jack Spicer era para Chase Young: un juguete sexual.
¡Vea a la nueva muñeca Jack Spicer!
¡El sueño de un fetichista¡Ten algo de sexy acción gótica hoy!
¡Dos firmes aberturas durante horas de traviesa diversión¡No se requiere inflar o baterías!
Jack lo sabía. Y le gustaba.
Lo supo desde el día -Geez¿de verdad había sido sólo hace seis meses?- cuando Jack había ido a la guarida de Chase por su sesión periódica de "ruego-por-atención-y-aprobación". Como de costumbre, Chase se había negado, y lo había insultado hasta que Spicer estuvo al borde de las lágrimas. El pelirrojo sollozó toda oferta que pudiese hacer vacilar al señor del mal, y, en su estado de desesperación, dijo con brusquedad la frase mágica:
-¿¡Qué es lo que quieres¡¿Mi cuerpo¡Es tuyo¡Por favor, Chase!-
Jack se había tapado la boca con la mano al instante. Chase de seguro iba a matarlo ahora; él era el poderoso Chase Young. Podía tener cualquier persona o cualquier cosa que deseara. No había ninguna razón por la que quisiera a un tipo raro blanco y huesudo. Probablemente se había enojado por el pensamiento que Jack lo quisiera de ésa manera.
Pero Chase no lo había matado. El señor dragón sólo había levantado una ceja, y había sonreído con esa sonrisa típica de sí mismo, tan sexy.
-¿De verdad, Spicer?-
Para abreviar, Jack estuvo sobre sus manos y rodillas, y le había dado su virginidad a su ídolo. Justo allí, en el cuarto del trono. Con la ayuda de un poco de aceite de oliva que Chase apresuradamente recuperó de la cocina. Ése había sido un gran día.
Desde entonces, el trato de Chase para con él se había ablandado considerablemente. Young todavía lo trataba con diferencia cuando se encontraban en Duelos, o en cualquier otro asunto relacionado con la maldad, pero en soledad a Jack lo trataba con algo semejante a ternura.
Chase todavía era brutalmente honesto con respecto a las habilidades de lucha de Jack, pero el lugar de decirle que era un gusano débil y patético, dijo algo más o menos así:
"No eres un guerrero, Jack. Lucha con tu cerebro en lugar de con tu cuerpo"
Y ahora él estaba sacando a Jack y poniéndolo elegante y llamándolo tesoro y estatua de alabastro... No cuadraba. El mago de la tecnología sabía mejor que nadie cómo Chase podía ser cálido y luego frío, pero su trato con el pelirrojo antes que se volvieran amantes no habían sido nada cercano a rencoroso. ¿Y de repente él era el tesoro del guerrero maligno?
Una epifanía salió de la mente de Spicer con toda la sutileza de un elefante bailando ballet (2).
Si te encontrabas con alguien que tenía sensualidad, alguien por quien incluso profesaras idolatría y le rindieras culto a la tierra que pisara, y entonces hicieras un movimiento y ésa persona te rechazara, eso dolía.
Como, mucho.
En lugar de sufrir en silencio, podrías intentar ahuyentar a esa persona siendo cruel, o mostrándole su verdadera forma monstruosa, o incluso arrojándolo a un dinosaurio.
Y entonces, si esa persona hiciera un movimiento hacia ti, estarías a su lado con alegría. Entre los momentos que tenían sexo como conejos, mimarías y malcriarías a ésa persona, y se pondría a sacarlo, ponerlo elegante y presumirlo.
Y si todas esas cosas fueran verdad...
...entonces Jack era más que sólo una diversión pasajera.
¿Chase Young se preocupaba por él?
¿Quizá ellos eran verdaderos amantes y no sólo dueño y juguete sexual?
El corazón de Jack se hinchó.
Bien, su amante lo quería allí, y agitando su trasero en la pista de baile, y si eso era lo que su amante quería¡entonces eso sería lo que su amante conseguiría!
-¡¡Chase Young es mi amante!!- aulló Jack al mundo en general -¡¡Soy un dios de alabastro!!-
Con eso volvió a la multitud danzante.
.-.
Chase se preguntó qué estaba pasando por la cabeza del mago de la tecnología cuando estaba de pie, inmóvil, en la pista de baile. Por un momento, pensó que el Té Helado de Long Island, que había estado vertiendo por la garganta del adolescente, era demasiado fuerte para que lo manejara, pero Jack se enderezó y aulló su declaración de amor al club antes de volver a la multitud.
Chase se rió entre dientes para sí. Tonto muchachito mortal...
Llevando el frío vaso a sus labios, el guerrero bebió a sorbos lo último de la bebida. Los dos perseguidores de Jack flotaron hacia la pista del baile, así como algunos quienes habían sido atraído por las acciones de Jack y Chase en la mesa. Qué maravillosa se estaba volviendo la noche.
-Vaya juegos que juegas, Medio-Dragón- observó una voz uniforme.
Chase no mostró ninguna señal exterior de haber oído el comentario. En el retiro de su propia mente, el señor dragón dijo una muy mala palabra. Si había tenido suerte, el portavoz no había visto a Jack retozando en el regazo de Chase.
-Y vaya juguetes bonitos que encuentras-
Doble mierda.
-Me pregunto... ¿podrías tener un juguete con el que yo pueda jugar?-
Chase bajó el vaso como por casualidad.
-Si deberías preguntarte algo, es cómo puedes ser tan tonto, por olvidarte que no comparto a mis amantes-
-Nunca te importó cuando yo extendía mis encantos-
El portavoz estaba en el asiento que Jack había intentado tomar. Chase todavía se negaba a echar una mirada a su alrededor; dondequiera que estuviera quien hubiese hablado, no la daría el gusto.
-Nunca fuiste mi amante, necio-
De repente, dejando de lado la presunción, Chase le dio un golpecito al vaso, hacia su mal recibida compañía. Si hubiese hecho contacto, haría dejado suficientes fragmentos de vidrio en un cráneo humano como para matar. El portavoz alzó una mano y el vaso se detuvo en el medio del aire, para luego caer a la superficie de la mesa.
-Eras sólo algo con quien tenía sexo de vez en cuando-
Chase volteó la cabeza por fin. Un hermoso hombre le devolvió la mirada. Los rizos negros como tinta estaban en sus hombros y espalda. Chispeantes ojos verdes bajo las cejas perfectamente formadas. Pómulos tan afilados que podrían tallar el metal atraían la atención, y, bajo los ojos, una boca bien formada, sensual. La sonrisa maliciosa, que había estado jugando en sus labios lujuriosos, murió con el último comentario de Chase.
El efecto global era de una belleza perfecta, antinatural, inalcanzable.
-Oh, eso no parece falso del todo- dijo Chase, imitando el tono que Spicer había usado antes en la tarde.
-Y tu verdadera forma es tan agradable de ver- retrucó el extraño.
-Esta cara fue la mía propia, alguna vez. ¿Puedes decir lo mismo, Mitad-Cabra?-
El recién venido ignoró e comentario y llevó su atención a la pista de baile.
-¿Y qué hay de tu juguete¿Es esa su forma verdadera?
Triple mierda de perro.
Esta reina sobrenatural siempre había sido visto matando humanos, quienes se habían acercado a él; un buen logro, apacible para divertirse un momento. Chase dudaba muchísimo que hubiese cambiado sus modales, en cualquier momento, en los últimos doscientos años.
-Tiene esa adorable forma de mono- declaró el guerrero, sin mentir y sin decir la verdad.
-Ah... ¿Embaucador? (3) -
-En todo sentido de la palabra-
-¿Alguna habilidad de lucha?-
-Ni una. Está absolutamente desesperado-
-Tus gustos han cambiado, Chase Young-
-Este es especial- dijo Chase de repente.
Maldiciendo interiormente la admisión, y preguntándose tardíamente si era verdad, el antiguo guerrero estrechó sus ojos ante el otro ser sobrenatural.
-Si algún... accidente le sucediera, yo sería sumamente infeliz-
-Mmm-
Esa media-sonrisa estaba jugando de nuevo sobre los labios del extraño.
-¿Me oyes, Phooka?-
-Oh sí; te ataste a este. Él es especial. Un verdadero favorito. La propia muñeca de porcelana de Chase Young-
-Correcto- gruño el guerrero, calmándose un poco.
-Entonces¿debería interesarte el saber que está besando a un rubio en la pista de baile?-
-¡¿Qué?!- la cabeza de Chase se levantó de repente, mirando alrededor y causando que su largo pelo se moviera sobre su cabeza como una nube.
-Sólo pensé que debía mencionártelo- Phooka se rió entre dientes.
Chase había estado esperando al rubio de los pómulos, pero un pequeño, joven muchachito, aun más delgado que Jack, estaba apoyándose en el gótico. El rubio había puesto un brazo alrededor del cuello del mago de la tecnología. La mano derecha de Jack sostenía la muñeca del otro joven, como si la hubiese agarrado intentando detenerlo. Pero todo parecía haberse detenido, y la forma en que estaban inclinadas sus cabezas...
Un gruñido inhumano surgió de la garganta de Chase mientras el señor dragón se levantaba de su asiento.
.-.
-¡¿Dice qué?!- chilló Jack, intentando bajar su cabeza para ver su propia clavícula.
-¡Tu nombre es "Propiedad de"!- el rubio se rió como tonto, manoseando la etiqueta en el cuello de Spicer, en medio de su ebriedad.
El joven era más pequeño que Jack, y estaba tan bebido, que no se detuvo a asombrarse. Jack quería librarse de la sanguijuela, pero estaba bastante seguro que el otro chico-juguete se caería de lleno al piso primero, y luego sería pisoteado hasta la muerte.
Jack no podía resistir ver sangre.
-¿Te puedo llamar "Propiedad"?- preguntó el rubio, inclinando su cabeza de forma tal que alguien podría encontrar adorable.
-"Propiedad de"¿eh¿Es mi apellido "Chase Young"?- preguntó el pelirrojo, seco.
-¡Yup!-
Jack rodó sus ojos. Podría haberse enojado más temprano, pero después de la dulzura de Chase, podría dejar pasar la travesura. El rubio se apoyó pesadamente en Jack.
-¿Quieres bailar conmigo?-
-¡No!- Jack miró a su alrededor, a la muchedumbre bailando ¿No tienes un papi en alguna parte?-
-Huh-uh. ¿Quieres ser mi papi?-
-¡No!-
-Podría hacer esa cosa de cuero- dijo el joven más pequeño, continuando como si no hubiera oído al pelirrojo –Oh, te gusta que te llamen "señor"¿verdad¡Te llamaré "señor"!-
Jack empujó el rubio son cuidado hacia atrás. El frágil joven chocó con Chase, que apareció en la pista de baile como por arte de magia, y posiblemente así fuera. El guerrero empujó de nuevo al joven hacia el pelirrojo.
-¡Déjame, sanguijuela! aulló Spicer.
Chase se detuvo.
Jack estaba intentando sacarse de encima al rubio, con poco éxito. El mago de la tecnología no había querido las atenciones del joven. El vaho de alcohol que subía del otro adolescente, hacía completamente posible que él hubiese agarrado a Jack, y lo hubiese besado, antes que el gótico supiese lo que estaba pasando.
-¡¿No quieres ser mi papi?!- se lamentó el rubio, con lágrimas formándose en sus grandes ojos azules.
-¡Ya tengo un papi y él no entendería¡Vete a fastidiar a alguien más o-o-o te pegaré! Geez¿alguna vez pensaste que avanzas demasiado rápido? Yo... ¡Chase!-
Jack había notado al guerrero, quien miraba la escena cono ojos divertidos, al final. Un avergonzado rubor se apresuró por las pálidas mejillas de Spicer. Chase dejó ver una sonrisa maliciosa, y caminó acercándose al adolescente pálido.
-Spicer¿esta cosa te besó?-
-¡¿Que?! No, él simplemente estaba leyendo mi etiqueta- Jack ofreció la pieza de metal brillante -¿"Propiedad de Chase Young"¿Cómo llamas a eso?-
-La verdad- Chase sonrió con malicia.
-¡E-este es tu novio? Es sexxxxxxxy- babeó el rubio, escuchando al guerrero antiguo –Holaaaaaaaa-
Con la tercera rueda fuera de balance, listo para chocar contra Chase. Antes que sus pechos se encontraran, el rubio se detuvo de repente, chillando de dolor.
Jack tenía un mechón de pelo del otro joven.
-¡No le digas "hola" a mi Chase en ése tono de voz!- siseó el pelirrojo, tirando del chico hacia atrás -¡Marica!-
-¡Owwie!-
-¿Tu Chase?- hizo eco el señor dragón, encantado con la súbita muestra de celos del albino.
-¡No me llames marica!- siseó el rubio, liberando su pelo de los dedos del pelirrojo.
-Bien¿cuál es tu nombre?- preguntó Jack, parado de forma defensiva delante del guerrero.
-No sé. ¿Qué dice mi cuello?-
Se olvidó de la pelea al instante, como pasa a menudo con alguien muy bebido. Jack miró el cuello del otro joven.
-Dice "sólo lavado en seco"-
-También un nombre espléndido- dijo una nueva voz.
Jack sintió una mano cerrarse sobre su brazo con la pura presión mecánica de... bueno, una presa. Haciendo una mueca de dolor, echó una mirada a su alrededor, encontrándose con una cara increíblemente hermosa.
-¿Y cuál es tu nombre, pequeño mono?- ronroneó la cara bonita.
A pesar de la creencia popular, Jack estaba bastante satisfecho de sí mismo con respecto a los seres mágicos. Pasaba más tiempo con ellos que con humanos normales. Para los otros Heylin, sus sentidos estaban embotados y débiles, pero comparado con otros humanos, Jack tenía mucho que decir sobre seres mágicos.
Desde sus experiencias con Shen-gong-Wus y lo Heylin, Jack había estudiado la mitología mundial. Sabía la diferencia entre un leprechaun (4) y un cluricaun (5) sin tener que preguntar. Podría ver al instante si una criatura de piel roja era un tengu (6) o un oni (7), y que la mejor forma de escapar de un kappa (8) era engañarlo, haciéndolo inclinarse.
Bien, nada de esto le había sido útil todavía, pero nunca sabías cuando lo sería.
Mirando fijo de forma antinatural a ésa cara bonita, con esos ojos verdes muertos, y ése débil olor, como el del fondo de un estanque, que hacía cosquillas en sus fosas nasales, de algún modo la palabra "goblin (9) de agua" subió a su mente.
Sin apartar sus ojos de la criatura, Jack extendió una mano hacia Chase, abriéndola y cerrándola convulsivamente. El guerrero trató de alcanzarla, pero fue retirada de su alcance.
-¡Phooka¡Suéltalo enseguida!- gruñó Chase.
Phooka lo ignoró y empezó a olfatear a Spicer en una forma, decididamente, inhumana.
-¡¿Phooka¡¿Eres un kelpie (10) extraño?!- chilló Jack, alarmado.
Sólo su maldita suerte; una de las más letales hadas del agua lo había atrapado a sólo metros (11) del océano. Estaba más que muerto.
-Eres humano- declaró Phooka con frialdad –Huelo magia en ti, pero eres un Hijo de Adán-
-Uh... ¿Sí?- dijo el pelirrojo con voz débil –Nunca dije que no lo fuera-
La cabeza del kelpie se dirigió en un segundo hacia Chase.
-¡Yo era sólo algo con lo que tenías sexo¿pero esto es tu favorito especial¡¿Y mentiste para intentar esconder su humanidad de mi?!-
-Libera a Jack enseguida- dijo el guerrero, con su voz cayendo a temperaturas bajo cero –O acabaré contigo-
-¡Tú!-¡¡Tú, amante de humanos!!
-¡Chase!- chillo Jack.
-No, creo que no lo soltaré, Mitad-Dragón. Pienso que el pequeño No-Mono y yo tendremos un paseo por la playa- gruñó Phooka, tirando de Jack hasta que el pelirrojo quedó contra su pecho.
-¡¿La playa¡Nooooo¡Él me va a comer¡Chase!- gritó Jack, azotado contra su aprehensor.
-¡Jack!-
El olor a fondo de estanque se volvió increíblemente fuerte por un momento, entonces las sombras subieron y se tragaron a Jack Spicer y al kelpie.
.-.
.-.
Para compensar las dos semanas de cuasi ausencia, les traigo un nuevo capítulo de este fanfic, calentito y recién terminado de corregir. Lo traduje completo ayer, así que espero les guste. No actualicé porque tenía un parcial importantísimo, y el esfuerzo valió la pena: aprobé con un hermoso 80.
Ah, y en este capítulo tuve que buscar en algunos libros para explicarles de qué seres hablaba Jack. Busqué en "Hadas, duendes y otros seres mágicos celtas" de Roberto Rosaspini Reynolds, y "El secreto de los ninjas" un libro de los de "Elige tu propia aventura" escrito por Jay Leibold.
AndreaZthator: no sé si fuiste vos quien me lo recomendó, pero igual lo tenía señalado para traducir. Gracias por tu apoyo.
Chibi-Kaisie: y ya somos varias, chica. Muchas gracias por aclarármelo, pensaba que sólo era un argentinismo. Muchísimas gracias por tu apoyo.
Lady-Orochimaru: la autora es muy buena, concuerdo con vos. Estove lejos del sitio por exámenes, pero ya volví. Muchísimas gracias por tu apoyo.
Elena: y por eso lo traduje, chica. Muchas gracias por tu apoyo.
Me demoré porque traje por error otro capítulo, sin traducir, y como vivo a un viaje de colectivo del centro, sólo hasta ahora pude subirlo. Pero la espera valió la pena, porque busqué sobre los seres que menciona Jack.
(1) Esta NO ES la traducción literal, por lo que o tiene otro sentido que no comprendí, o la autora cometió un error de tipeo. La frase original era "I just don't buy it".
(2) Por supuesto que no decía esto en el original, pero el significado es el mismo. "Tan sutil como un elefante en un bazar" sería otra forma de expresarlo.
(3) La palabra original era "Trickster", o sea, un tipo de ser sobrenatural que engaña a los mortales.
(4) Leprochaun: es un tipo de duende de los árboles, según la cultura celta. Habita sólo en irlanda, y se lo conoce por distintos nombres, según la región. Miden entre medio metro y 60 centímetros de altura, aunque por lo general menos, y tienen carácter ciclotímico, por lo que pueden estar deprimidos un momento y al otro explotar de alegría. Tiene piel oscura, cara arrugada, ojos vivaces y una gran nariz bulbosa. Esto último se debe a dos de sus tres vicios: el whisky de malta y un tipo de cerveza especial (el tercero es el tabaco, que fuman en pipas de madera). Son mentirosos declarados, y nunca han podido sen engañados por un mortal. Se dice que guardan un caldero de oro con celo, y si bien contadísimas veces un mortal los atrapó, en el último minutos siempre escapan.
(5) Cluricaun: así se llama a los Leprochaun cuando terminan su trabajo, y se van de fiesta, a beber y divertirse.
(6) Tengu: criaturas místicas japonesas que, según la mitología nipona, fueron las primeras en ensañarles sus técnicas a los ninjas. A veces ayudan, a veces hacen cosas diabólicas; a menudo se las describe con grandes narices o picos, alas, cuepro de anciano y largas garras o uñas. Usan capas de plumas y hojas, viven en los árboles de las montañas y, según algunos, son el espíritu condensado del principio yin (lado negativo, oscuridad).
(7) Oni: demonios japoneses. Si bien no se los describe como malos –como los demonios occidentales- pueden ser traviesos o hasta crueles.
(8) Kappa: demonio japonés con forma de mono, con una "fuente" de agua en su cabeza. Para vencerlo hay que hacer que se incline y se le vuelque el agua.
(9) Goblin: nombre genérico que se les da, en la cultura celta, a las entidades féericas –del mundo de las hadas- malignas o dañinas; por lo general de forma humana, aunque mucho más pequeños y de cuerpo grotesco y deforme. Suelen ser muy peligrosos para los humanos.
(10) Kelpie: es un caballo de agua, quien vive en las Tierras Bajas de Escocia, según la cultura celta. Habita en ríos y arroyos, aunque este parece no tener problema en mudarse al océano. Por lo general se transforma en caballo, tentando a los transeúntes a que lo monten, para luego arrojarse al río ó arroyo en donde vive, y devorar a sus jinetes.
(11) Como ya saben, cambio yardas por metros, para hacerlo más comprensible.
Nos leemos
Nakokun
