Notas de RedLioness (autora): este capítulo final contiene escenas varón/varón que son muy NC-17.
Si te gusta, y no veo por qué leerías esta historia completa si no te gustara, entonces ¡bon apetit!
Si no te gusta, márchate callado.
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-Así que si esto fue el baile¿cómo va a ser la cena?- fastidió Jack, blando como un pez destripado contra el pecho de Chase.
-Iba a telepotarnos a Tokio, habiéndote bañado, desnudado y vendado, y entonces comería sushi de tu estómago desnudo- contestó el señor dragón, y suspiró con anhelo.
Todavía podía probar el gohan fresco… Chase incluso había buscado hasta hallar un juego de kimono, hakama, tabi y zori, y los había dejado envueltos con pulcritud, para poder recuperaros rápido, y poder disfrutar de lleno la experiencia. Lo que no iba a suceder, ahora.
-Oh, mi Dios, eso es sexy- gimió el pelirrojo.
El guerrero murmuró algo que podría haber sido un acuerdo con él, cuando llevó al desvalido adolescente a su alcoba. El disparo de Phooka lo había paralizado, pero la boca de Spicer todavía era totalmente funcional. A estas alturas, Chase habría preferido el silencio. Su noche se había estropeado, y el señor dragón estaba de un humor de perros.
-Siempre hay un próximo fin de semana- dijo el pelirrojo, esperanzado.
Chase resopló, y depositó a Spicer en la cama. Empezó a desnudar al paralizado joven, maldiciendo los planes arruinados durante la noche.
-¿Chase?-
-¿Qué pasa?- gruñó el señor dragón, empezando a sentirse frustrado por habérsele arruinado su noche romántica.
-Me divertí esta noche-
-Spicer, o me mientes o te burlas de mi. Ninguna de las opciones me satisface ahora-
-No estoy bromeando-
-¿Encuentras casi ser comido por un hada celosa, y paralizado con un disparo de elfo, luego arrojado medio desnudo en el templo Xiaolin, divertido?- preguntó Chase.
Había terminado de deshacer las hebillas y los broches de las complicadas botas, y las puso en el piso al lado de la cama.
-Bueno, quizás no esa parte. Pero antes, cuando estaba hecho una muñeca y bailando para ti, mostrándome para ti; siendo tu tesoro- Jack prácticamente ronroneó la última frase –Fue genial. Y siento mucho que no conseguimos sushi. ¡Hagámoslo de nuevo, pronto!-
-Te estaba usando como cebo para predadores sexuales- lanzó Chase, determinado a no terminar la noche con una nota optimista –Habían dos que, estoy seguro, iban a intentar raptarte, y cuando lo hicieran, iba a golpearlos hasta la muerte-
Hubo una larga pausa.
-¿Ibas a hacerlo?-
-Mmm- el guerrero se había movido hacia los pantalones de Spicer, y estaba arrastrando la firme prenda para sacárselo al flácido joven.
-¡Eres tan maligno!- Jack respiró, mareado -¡Oh, deberías haberme dicho¡Hubiera sido más que un truco!-
Chase se frotó la frente. A veces, la incapacidad de Spicer de ser verdaderamente malo le hacía olvidad al señor dragón cuánto lo amaba el albino, cuando mostraba su lado cruel.
-Siento que el resto de la noche se estropeara, porque me dieron un tiro de elfo- dijo Jack con tristeza –Todavía puedes tener sexo conmigo si quieres-
Chase hizo una pausa en el acto de desatar las correas que envolvían las muñecas del genio albino.
-¿Qué dijiste?-
-Sé que no puedo moverme, pero todavía puedo sentir. Estuvimos toda la noche uno sobre el otro antes que el kelpie se presentara. Si quieres hacerle al amor a alguien que no se puede mover, me encantaría. Sabes que puedes hacer lo que quieras conmigo, Chase- profesó el pelirrojo, ofreciéndose por completo al señor del mal.
Chase siguió mirando fijo en los ojos rubí de Spicer. Era verdad que el pálido adolescente era una molestia a veces, y muy mareado para ser considerado malo de verdad, pero a veces, los profundos sentimientos de Jack asustaban al guerrero, de una forma que no podía explicar.
Este es especial.
Él había dicho esas mismas palabras antes en la noche. Chase sabía que Jack lo amaba. El descarado joven le decía esas palabras diez veces al día. El guerrero se había acostumbrado a hacerlo a un lado, asumiendo que porque Jack lo decía tan seguido, esas palabras no significaban nada para él. Por un largo momento, Chase intentó decidir qué sentía exactamente por la criatura de porcelana que estaba reclinada, desvalida, en su cama.
Habían pasado siglos desde la última vez que el señor dragón había estado enamorado.
Intentó recordar si era así como se sentía.
Sin una palabra, Chase Young se inclinó y besó a Jack Spicer. El joven lo besó en respuesta, tanto como le era posible, dada su dificultad. Cuando el guerrero se retiró un poco, para continuar desvistiendo al pelirrojo, el genio gótico fue obligado a romper el beso, dando un ligero gimoteo de frustración.
Chase se sacó su propia ropa en un momento, y se recostó a un lado del hombre más joven, alzando la cabeza de Jack y acunándola en la curva de su brazo. Se besaron y se besaron y se besaron mientras la mano libre del guerrero quitaba la última prenda de Jack, jugando despacio con el cuerpo desnudo.
Chase pasó su mano arriba y abajo del pecho del pelirrojo, haciendo una pausa para molestarlo, frotando los pezones del joven. Cuando Spicer estuvo gimiendo y jadeando, el señor dragón dejó los hinchados pezones y movió su mano sobre el estómago del pálido adolescente. Se detuvo muy cerca del muy duro miembro del pelirrojo, molestándolo.
Jack lloriqueó y gimió suavemente cuando su amante lo acarició. Podía sentir cómo se endurecía, aunque no hubiese nada que pudiera hacer por eso.
-Oh, Chase, sí- jadeó.
Chase Young hizo una pausa. El hermoso guerrero chino se alejó un poco del joven mortal, sólo mirándolo por un largo rato.
Jack pestañeó, devolviéndole la mirada a su amo. No podía leer las emociones que veía en los ojos de Chase; el guerrero no tenía por costumbre que su expresión mostrara lo que estaba pensando. Jack, por lo normal, pensaba que era rabia o diversión o anhelo lo que irradiaba el inmortal.
Ahora, algo profundo y desconcertante, y casi un poco triste lo miraba. ¿Por qué Chase estaría triste? Jack probó la única cosa que, dadas las circunstancias, haría a cualquiera sentirse mejor.
-Te amo-
A Jack le gustaría oír esas palabras. Pero si había una cosa que había aprendido en los últimos años, era a mantener sus sueños bajo control.
Esto hizo que Chase se viera más confundido. Acarició el pelo carmesí de su amante, casi de forma brusca, sus labios se separaron como si quisiera hablar. Ninguna palabra vino. En cambio, el guerrero se inclinó y besó de nuevo al pelirrojo, esta vez con una desesperación que confundió de verdad al joven.
El guerrero antiguo rodó para quedar sobre Jack, frotando su endurecida erección contra el tenso cuerpo del joven. Por lo normal, Chase encontraría increíblemente aburrida la incapacidad para moverse de Spicer, pero por alguna razón, estaba tan metido en sus pensamientos que apenas podía verlo de frente. Inexplicablemente, mientras él estaba caliente como el infierno, también estaba superado por el extraño impulso de tratar a Jack como si estuviese hecho de vidrio.
Jack gimió y jadeó, prácticamente ronroneó su felicidad al tener al más grande villano de la historia tratándolo como un ser sexual. No sólo lo trataba como si fuera sexy, sino que también lo había llamado hermoso más de una ocasión ésa noche.
Chase sabía, incluso cuando oyó la hermosa canción de amor gemida en su oreja, que el frottage no iba a satisfacerlo esta noche.
-Quiero estar dentro de ti- gruñó en su oreja.
-¡Chase, sí¡Toma lo que quieras!- jadeó el pelirrojo, incitando al monstruo maligno a seguir.
Chase descubrió los dientes con un gemido, abriendo su boca para morder el hombro de Spicer. De repente, se detuvo. Por alguna razón que no podía identificar, no quería morder. Mas bien, no quería morder a Jack. Quería tocarlo y acariciarlo y lamer al joven, rondando a su alrededor como un gato en celo, pero no quería herir al pelirrojo de ninguna forma.
Era una sensación tan extraña que Chase no reaccionó por un minuto.
Chase retiró su cuerpo del de Spicer. Con manos temblorosas, el señor dragón sacó las sábanas cercanas al cuerpo de Jack, agarró las almohadas de la cabecera y los puso al lado, rescatando una para ponerla cerca de la cadera del pelirrojo.
Entonces, gentil-como-nunca, el monstruo Heylin hizo rodar a Jack hasta que quedó sobre su estómago, y con cuidado colocó sus brazos y cabeza en las posiciones usuales. La almohada restante sostenía la cadera de Spicer, inclinando y levantando el cuerpo del adolescente, listo para usar.
Y todavía algo era diferente.
Por ésos momentos, Chase debería estar esforzándose para mantener su forma humana. Su dragón debería haber estado luchando para salir, rugiendo por satisfacción y una amenaza de violación si sus demandas no se cumplían. El guerrero empezó a comprender que su dragón estaba calmo, contento de sí mismo. Sería satisfecho; lo sabía y quería esperar, tomándose el tiempo necesario para acoplarse suavemente con su compañero.
¿Mi compañero?
-¿Chase?-
Jack no podía volver su cabeza para ver por qué su amante había hecho una pausa, pero la pregunta en su voz era obvia.
-Spicer... Jack, quiero probar algo nuevo- dijo Chase, agachándose sobre la forma expectante del pelirrojo.
-Bien-
Acuerdo al instante. Confianza al instante. ¿Cuándo fue la última vez que alguien había confiado en él tan completamente¿Alguna vez alguien había confiado por completo en él? El guerrero hizo una pausa, colocando una serie de ardientes besos en la columna del pelirrojo. El joven ronroneó y se estremeció. Era evidente que su cuerpo todavía podía tener reacciones involuntarias.
Rápido, Chase se levantó para recuperar su lubricante, sabiendo que lo que iba a hacer lo iba a poner duro. Volvió a la cama y empezó a preparar a Jack para su unión.
Spicer gimió deliciosamente al primer toque del aceite entre sus muslos. Deseó poder arquear su cadera para empujar los dos dedos en su trasero. Su voz trinó suave cuando el guerrero lo fastidió con mansos empujones. Podía sentir sus propios músculos apretándose alrededor de los dedos exploradores, aunque no les hubiera ordenado hacerlo. Al parecer, a estas alturas era instinto.
Chase gruñó con aprobación cuando vio el placer del joven pálido que causaban sus dedos, tocando y sondeando y estirando. Jack lo necesitaría.
El joven en cuestión clamó cuando Chase estimuló su próstata con habilidad, mientras agregaba otro dedo. El joven albino gritó como su lo hubiesen herido. Era tan bueno. Chase era tan bueno. Realmente, el hombre era un dios del sexo caliente. Jack había tenido mucha suerte al ser elegido por Chase.
-¡Chase, ahora, por favor!- jadeó el pelirrojo.
Chase dependía ahora de cuatro dedos, empujando y retirándose rítmicamente. La voz de Jack estaba subiendo en deleite; estaba llegando cerca del clímax.
-¡Chase, Chase, por favor!-
-¿Ahora, Spicer¿Estás listo?-
-¡Sí!-
Gruñendo en su garganta, el guerrero rápidamente retiró sus dedos. El señor de dragón puso más lubricante en su miembro, y luego se tendió con gentileza sobre la espalda del pelirrojo.
Desde el punto de vista de Spicer, todo lo que él podría ver era una mano sobre su pálida propia.
-No te lastimaré- prometió el señor dragón.
-Sé que no lo...- Jack se cortó en seco.
La mano que sostenía la propia estaba cambiando. Los huesos crujieron cuando se agrandaron, tornándose en las temerosas garras. Las escamas verdes surgieron para cubrir la oscura piel. A lo largo de su espalda, el pelirrojo podía sentir el cuerpo que lo cubría hacerse más ancho, más largo y más pesado. Las sábanas contra sus piernas se movieron con brusquedad cuando una pesada cola pasó por debajo de ellas.
Chase se había convertido en dragón.
-O-oh- dijo Jack débilmente –Siniestro-
-No te lastimaré Jack. No quiero hacerlo- gruñó el guerrero, con su voz extraña y agitada.
Tan suave como podía, la bestia empujó su erección en Spicer. El joven dejó escapar un lamento musical, mitad miedo y mitad maravilla. Chase bajó su cabeza para dejarla descanar en el hombro del pelirrojo, y empezó a dejar salir su lujuria.
Chase Young nunca había hecho esto en 1.500 años. Incluso con sus amantes que habían sido guerreros fuertes, había tenido demasiado miedo de perder el control como para permitirse este paso final. Incluso con sus amantes que tenían formas monstruosas, simplemente Chase no lo había querido hacer.
El sexo como dragón simplemente estaba fuera de alcance.
Pero ahora este suave, desvalido joven había venido a él, y lo habían satisfecho en todos los sentidos posibles, y había logrado incluso domar su dragón lo suficiente para que Chase se arriesgara a unirse de ésa manera.
Y la bestia era mansa.
Chase no había esperado eso. Jack de verdad no se lo había esperado. Pero el Dragón-Chase se zambulló y movió con facilidad en su cadera, empujando y saliendo de la firme abertura, calentándose con empujones largos, lentos. Después de unos momentos de tal tratamiento, Jack suspiró y se relajó, cerrando sus ojos en beatitud. Todavía se estremecía y gemía un poco, pero era suave y dulce, no de la forma en que Chase normalmente le hacía el amor. Estaba feliz que el guerrero no le hubiera dicho lo que planeaba; Jack se habría asustado demasiado como para intentar.
-Chase... oh, Chase... – gimió el pelirrojo, con suavidad -Es tan bueno... -
Un gruñido bajo, gutural, fue su respuesta. Jack sentía el movimiento del largo, temible hocico de Dragón-Chase al lado de su cabeza. El pelirrojo sólo podía ver los dientes, afilados como navajas de afeitar, que todavía lograban darle miedo siempre que los veía. Pero en lugar de descubrirse en un gruñido o rugido, esa noche eran sólo dientes. La lengua larga, bífida de Chase resbaló entre ellos, y fue hacia la boca de Jack.
El genio gótico abrió su boca para recibir la lengua de Chase, con cálidos toques de la propia. El reptiliano gemido del guerrero sacudió ambos cuerpos, agregando vibración al juego de agradables sensaciones.
-¡Ahnn¡Az eo e nueo!- logró decir el pelirrojo a través de la lengua del dragón.
Chase cumplió con avidez, completamente tocado por la forma en la que Jack chupaba y acariciaba su lengua bífida, como si fuera la cosa más maravillosa del mundo. ¿Cuántas veces habrían podido probar esto antes¿Cuántas veces habría podido experimentar Chase esta nueva forma de besar? Jack de verdad era un genio por haber inventado semejante maravilla tan rápido.
La voz del adolescente albino estaba empezando a subir en deleite. Chase rompió el beso, renuente, para no estrangular al joven por accidente. Spicer lloriqueó cuando su lazo se rompió. El señor dragón lamió la cara de Jack, y tembló con necesidad cuando el joven extendió su propia lengua, pasándola por la de su amante.
-¡Chase¡Chase! ¡Chase! ¡Chase!- las palabras de Spicer se disolvieron en un grito de placer. Sus músculos se cerraron herméticamente alrededor del miembro enterrado profundo en su interior, cuando llegó al clímax.
Chase gruñó, sintiendo cómo su interior se volvía líquido cuando Jack se cerró a su alrededor, masajeándolo, succionándolo. Un rugido de triunfo salió de su garganta cuando se unió a su amante en el orgasmo.
Momentos después, Chase Young se derrumbó sobre el mejor amante que había tenido en su vida. El mejor amante que había dejado salir un rechinamiento estrangulado alguna vez, cuando forzó a respirar a sus pulmones. Con una sonrisa maliciosa y un crujido de magia, Chase Young volvió a su forma humana.
-Eso ayudó poco- jadeó Jack.
Chase no podía hacer nada; se rió y llevó su peso a sus codos, para que el joven bajo él pudiese respirar con facilidad. El señor del mal hizo una pausa para llenar de besos el cuello y los hombros del pelirrojo, encantado con la reacción del joven ante su forma monstruosa. Spicer se estremeció y tembló, todavía sensible por el orgasmo.
Chase se retiró, dejando el trasero de Spicer y abrazando al mago de la tecnología hasta su lecho.
-Eres mío- susurró cerca de su oreja.
-Por el resto de mi vida- estuvo de acuerdo Jack, con una sonrisa.
La sonrisa cayó del rostro del guerrero. Su Jack todavía era mortal. Él viviría sólo sesenta años más; menos si continuaba su lucha contra los monjes Xiaolin. Chase sólo podría disfrutarlo por muy poco tiempo.
Eso era inaceptable.
Sin una palabra, Chase se alejó del pelirrojo y salió de la cama.
-¿Chase?-
El guerrero no dio ninguna señal de haber escuchado al joven. En cambió, agarró una túnica de seda, sacó su pelo del cuello y dejó la alcoba sin volver la mirada. Jack frunció el entrecejo. ¿Quizá iba a tomar una ducha? El pelo de Chase todavía tenía restos de algas, después de todo. Al guerrero no le podía gustar eso.
Jack suspiró y permitió que sus ojos se cerraran.
No estuvo seguro cuándo Chase volvió a la cama, con su pelo todavía con restos de algas. Spicer le permitió al otro acunarlo con fuerza contra su pecho, y suspiró con felicidad. Acababa de cerrar los ojos de nuevo, cuando sintió que el guerrero tomaba su mano izquierda. Jack abrió los ojos justo para ver al señor dragón deslizar un anillo plateado en su dedo anular.
Era un grueso anillo de plata antigua; la decoración principal era la cabeza de un dragón chino en la parte superior, pero había intrincadas escamas y crestas esculpidas alrededor, envolviéndolo. Los ojos del dragón eran pequeños rubíes, mientras que un enrome diamante representaba la mística "perla" en la frente del dragón.
-Este anillo siempre permanecerá en tu dedo, Jack Spicer. Te unirá a mí y te protegerá del daño- dijo Chase –Todavía eres joven, Jack. Pero cuando esté satisfecho con tu desarrollo físico, quitaré la molesta carga de tu mortalidad-
Los ojos de Jack se ensancharon. Dejó e estudiar el anillo para concentrarse en la mirada de Chase.
-Y entonces estarás a mi lado por toda la eternidad-
-¿Ch-Chase?- preguntó el pelirrojo, con su garganta empezando a cerrarse. Podía sentir que las lágrimas se acumulaban en sus ojos.
-Nunca sufriré a otro en mi cama. Te quiero a ti, Jack Spicer. Desde ahora hasta el fin del tiempo-
Las lágrimas escaparon de los grandes ojos rojos, derramándose hacia las sábanas de seda.
-Te amo, Jack-
Jack Spicer dejó caer su cabeza en el pecho de Chase Young y lloró de felicidad.
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El Sol estaba empezando a subir cuando Phooka abrió sus ojos para ver a Sólo lavado en seco de pie frente a él. Sólo que ésta vez tenía un par de pinzas en la mano. El torturado duende logró mostrar una pequeña sonrisa.
-¡Sólo lavado en seco¿Tres deseos, como acordamos?- logró decir.
-Mi nombre es Matthias. Puedes llamarme Matty. Y no, no quiero sus deseos. Tengo tu cuerno-
El joven rubio empezó a trabajar en los eslabones de las cadenas, que sujetaban al hada a la viga férrica.
-¿M-mi cuerno?- jadeó el keplie.
-Jack dijo que si yo tomaba algo tuyo, eso te ligaría a mí. Fui a casa y lo busqué; no dice kelpies específicamente, pero funciona en todas las otras hadas de agua. Supongo que funciona en ti, también, pero nadie quiso probarlo alguna vez- dijo Matty, trabajando en un manojo especialmente duro de alambre.
-¿Estás ligándome? Pero podrías tener deseos a cambio; los deseos son mucho mejores que un duende limitado- intentó Phooka.
-Bien, si he aprendido algo de las películas y la TV, es que los deseos sólo regresan para morderte el trasero- Matty hizo una pausa y pestañeó hacia Phooka –Me gustaría más que tú me mordieras el trasero-
En su dolor, le tomó un minuto al kelpie digerir las palabras del mortal.
-¿¡Me estás tomando como amante!?-
-Jack estaba enamorado de un monstruo, y parecían tener una relación bastante buena. No te preocupe, no te detendré de comerte a las personas, si eso es lo que necesitas hacer. Quiero decir, no podemos hacer nada al respecto de cómo estamos hechos-
La primera cadena estaba cortada, permitiéndole a Phooka alejarse de la mordedura del hierro.
-Ni siquiera tienes que preocuparte por entregar tu trasero. Amo ser sumiso- Matty movió sus pestañas de nuevo hacia el Monstruo Pagano del Infierno.
-¡Vas a ser mi nuevo papi!-
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Fin
Continuará…
En la segunda parte.
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Algo tarde, pero seguro. Si no actualizo el sábado, entonces actualizo el domingo, y sanseacabó. Terminé el viernes, en horas extras y con un final en dos semanas, así que, quizás, la semana que viene demore en publicar. Voy a tomarme un respiro en las traducciones, y en dos semanas vuelvo con la traducción de la continuación, "A matter of perspectiva" Eso depende si les interesaría leerlo en castellano o no, ya que la autora lleva publicados cuatro capítulos y no parece haber llegado ni cerca del final.
BlackLady-AoD: agradecimientos a la autora, yo sólo traduzco. La explicación del nombre de "Sólo lavado en seco" está en capítulos anteriores. Espero que en este capítulo se te hayan aclarado las dudas. Muchas gracias por tu apoyo.
Elena: pero un programa no te corrige ciertas cosas que una persona sí… Y también tuve tu mismo problema ye hice lo mismo para solucionarlo. Los errores son los que se me escapan, porque me aseguro de revisarlo antes de subirlo. Gracias por tu apoyo.
Sani: buenas y santas os de la Diosa. No te hagas drama, la cosa es que ahora pudiste leerlo y reírte un rato. Muchas gracias por tu apoyo.
Melii: olas, parece que les gustó el fanfic. No sólo termino de traducirlo con este capítulo, sino que en unas dos semanas subo el primer capítulo de la continuación. Gracias por tu apoyo.
Fine-June: genial es la autora, yo sólo intento acercarles el fanfic en castellano. Los fanfics traducidos que no he actualizado no es por haraganería: es que las autoras originales no han actualizado, y cuando lo hagan, tendrás la traducción del capítulo. Por eso cosas como 2Actualizo o te mato" no funciona con las traductoras. "Trébol de Plata" se mío, el otro (JE-EY) es de RedLioness. Muchísimas gracias por tu apoyo.
Hiwatari: ok, ahora sí te entiendo mejor. Actualizaré cuando la autra continúe el fanfic, antes me es imposiblñe. Muchas gracias por tu apoyo.
Nos leemos en la continuación
Nakokun
