Disclaimer: Ninguno de los personajes de JK me pertenecen. No gano dinero con esto, solo lo hago por mera diversión y matar momentos de ocio

Advertencia: esto es Slash. Para aquellos incultos, inocentes o ignorantes que no sepan lo que es una historia sobre una relación de dos personas del mismo sexo. Así que aquellos que son inocentes dejen de leer

Aquellos que quieren seguir leyendo les aconsejo que primero lean la 1° parte, "Harry Potter y el heredero de Gryffindor" y a aquellos que ya lo leyeron les aconsejo que lo relean para recordar

Capítulo 19 - Lose you tonight

Harry seguía teniendo aquellos perturbadores sueños en los que se veía a si mismo como Voldemort mientras entraba en su mente. El señor tenebroso lo sabía y, aparentemente, había hecho todo lo posible por evitar que el moreno se adentrara en su mente sin ningún resultado, el moreno se atrevía a pensar que no estaba entre sus planes, pero era un efecto colateral del hechizo. Aunque había una parte buena en todo aquello, gracias a estos sueños había conseguido seguir los pasos principales de ataque que tendría lugar en Hogwarts en, lo que podrían ser dos meses y medio, cada una de esas veces Harry se apresuraba a avisar a Dumbledore. Dentro de si mismo sospechaba que el director estaba tan nervioso con él por ese ataque que seguía sin tener una fecha fija.

Esos sueños no solían dejar a Harry dormir mucho más de cuatro horas al día, una vez que despertaba no había esperanza de volver a caer en los brazos de Morfeo por lo que Harry seguía con sus experimentos durante la noche en su nueva habitación.

Harry se había mudado a las habitaciones de Binns hacía ya dos días. No supo cómo ni porqué pero alguien había creído divertido difundir su vampírico secreto a la prensa amarillista, más específicamente, a un diario amarillista que exprimió la noticia todo lo posible. Imprimiendo evidencia de todo tipo para identificarlo como un vampiro.

Luego de eso las cosas se salieron de control, era difícil sentirse bienvenido en la habitación de Gryffindor cuando Dean y Seamus escondían collares de ajo en su ropa de cama así que Harry optó por una solución rápida. Tomó todas sus cosas y se mudó a la habitación de su antiguo profesor donde podía trabajar hasta altas horas de la noche si era necesario y dejar de estar bajo la mirada vigilante de sus compañeros, algunos de los más jóvenes cargando estacas de madera en sus bolsillos.

Por eso mismo aquella mañana de jueves dejó la poción en la que había trabajado y con la que había hecho muchos progresos, cocinarse a fuego lento en la habitación mientras terminaba algunos trabajos pendientes en la sala. Los reportes ya hechos se acumulaban en una pila, pero la lista de pendientes parecía no tener fin. Por suerte ya no tenía tantas cosas por las cuales preocuparse, estaba al borde de un ataque nervioso cuando decidió que ya era suficiente de atravesar el océano con una roca de diez kilos atada al cuello y delegó su puesto de capitán a Ron para poder concentrarse en los estudios, o eso había dicho.

También gastaba buena parte de la mañana leyendo el periódico, a pesar de que seguían apareciendo artículos con respecto a su condición, había pequeños asaltos con la marca tenebrosa que ocupaban los titulares cuando menos una vez por semana, al trazarlos todos en una pequeño mapa Harry cayó en cuanta de un detalle que parecía saltar frente a sus ojos. Voldemort estaba dando golpes a ciegas en los que no había ninguna constancia, su golpe desesperad sería atacar Hogwarts para obtenerlo a él y recuperar algo de poder, si la orden y el ministerio trabajaban debidamente como un equipo cabía la posibilidad de que el ataque sobre Hogwarts fuera el ultimo ataque que dieran los Death Eaters.

Harry masajeó sus sienes con paciencia mientras terminaba un trabajo para su clase de Historia de la magia cuando escuchó golpes en la puerta. Ese, evidentemente, era Ron, solo él sabía de aquel lugar, a parte de Draco, pero no había razón por la que el rubio tocara a su puerta.

- ¿Qué pasa? -preguntó cansadamente el moreno, lo que el pelirrojo interpretó como un "adelante" y se hizo paso hacia la habitación.

- Faltaste a clase de adivinación, eso es lo que pasa. -

- No necesito malgastar el escaso tiempo que tengo en escuchar predicciones exageradas sobre mi muerte. -Explicó Harry a su amigo- ¿Algo más?

- Si, tendría que defenderte menos de todos aquellos que dicen que eres un monstruo si no te comportaras como un completo ermitaño -Ron, en este punto ya estaba frustrado, pero procuró relajarse- no puedes apartarte así del mundo, Harry. No es sano.

- Yo decidiré cuando me quiera volver a acercar a la gente. Y no será pronto si la situación no cambia. La gente me ve y me verá por algún tiempo como un monstruo. Por el momento prefiero centrarme en otras cosas que no sean la opinión pública y la prensa amarillista. -

- Bien ¿Cuándo menos piensas ir a la siguiente clase? -Harry negó con la cabeza mientras centraba su atención en un pedazo de pergamino.- Lo imaginaba, pero si quieres despedirte más te vale que lo hagas pronto.

- ¿Despedirme? -

- Si, y se te acaba el tiempo, Sirius se irá a la hora de la comida, dentro de una hora. -

- ¿A dónde se va? -

- ¿Quieres decir que no lo sabes? -Ron parecía más desconcertado que Harry- Sirius se irá, Harry. Una misión para la orden. Con suerte volverá dentro de un mes o algo por el estilo. Creí que te lo habría dicho. -

- Nunca mencionó una palabra -Dijo Harry despegando la mirada de su pergamino. Se puso de pie lentamente y pasó al cuarto donde encontró el caldero con la poción negra adentro hirviendo. Harry observó detenidamente la consistencia, cuando comprobó que era completamente líquida y negra como la tinta sirvió un poco en un frasco transparente cercano, con la poción así Harry pudo comprobar que todo lo había hecho bien así que tapó el frasco y lo guardó en su túnica. Salió a la salita donde Ron todavía estaba. Tomó rápidamente su mochila.- Nos vemos en clase.

Harry corrió como hacía mucho no lo hacía, esperando encontrar a Sirius todavía ahí. Todavía recordaba la sangrienta batalla tres semanas atrás en la que murieron doce miembros de la orden. Tenía que despedirse. Si Sirius se iba a una misión en este punto de la batalla como había muchas probabilidades de que no regresara.

Sirius no podía irse, simplemente no podía.

Llegó a sus habitaciones rápidamente y tocó a la puerta. Estaba tan exaltado que casi se comía las uñas, un hábito que jamás había tenido.

Su llamado fue contestado. Su padrino abrió la puerta y cuando sus ojos ubicaron a Harry el adulto no pudo, si no, verse sorprendido.

- Harry, pasa. -A pesar de todo lo que había pasado Sirius no parecía ser capaz de dejar de lado aquel tuteo tan condescendiente que tenía con Harry dada su relación casi familiar. Dejó pasar al moreno sin esperar una respuesta de su parte.

- ¿Es cierto que te vas? -Preguntó el moreno, este sintió un golpe duro cuando vio las cosas de su padrino empacadas y una pequeña maleta esperando cerca de la puerta.

- Tengo que hacerlo. La orden me necesita. -

Harry dudó por un segundo, bien podía darle una fría despedida a su padrino en la que podía ser la última vez que se veían, o tomar la poción y arriesgarse a las consecuencias. Pero si servía, si antídoto realmente servía entonces sería libre de decirle la verdad a Sirius. Optó por lo segundo y, dándole la espalda a su padrino bebió el contenido completo del frasco que cargaba. Siguió tomando su varita mientras sentía como su cuerpo rechazaba el líquido que acababa de beber, pero juntó su fuerza para no vomitar mientras recitaba un antiguo hechizo élfico y, por unos segundos, todo se volvió negro.

Cerró los ojos y esperó, a lo lejos escuchaba la voz de su padrino, primero distorsionada, pero luego comenzó a escuchar y ver claramente. Todo pasó rápidamente y tan pronto como enfocó propiamente la cara de su padrino no lo pensó dos veces antes de lanzarse contra el y abrazarlo con fuerza.

La cara de Sirius era todo un poema, una extraña pero etérea mezcla entre confusión, preocupación y, en alguna parte, gozo de que su ahijado lo volviera a abrazar luego de tanto tiempo.

- Perdóname. Perdóname por todo. -susurró el Gryffindor contra le pecho del adulto.

- ¿Qué es lo que pasa, Harry? -Preguntó al fin el profesor acariciando suavemente la cabeza de su ahijado. Había hecho esa pregunta muchas veces antes sin obtener una respuesta real. Pero aquella vez estaba convencido de que Harry se lo diría.

Harry suspiró y se aferró un poco más fuerte a su padrino, con cuidado de no lastimarlo por sus poderes vampíricos. Entonces fue cuando comenzó a contarle...

U.U.U.U.U

Luego de casi una hora Harry estaba en el baño de hombre de aquel piso analizando su reflejo en el espejo. Se veía terrible.

Harry se había desahogado con su padrino y de inmediato sintió como si una piedra que tenía atada al cuello desapareciera. Antes de irse Sirius le aseguró a Harry que todo estaría bien lo que le dio muchas esperanzas, más de las que había esperado.

Harry mojó sus manos y esparció el agua por su cara lavando las lágrimas que había derramado antes. Supuso que la camisa azul que Sirius llevaba pagaría las consecuencias le las lágrimas de sangre del moreno, pero eso no importaba demasiado, lo que en realidad era digno de un grito de júbilo era que por fin lo había logrado, se deshizo del hechizo por escasos 20 minutos y pagaría las consecuencias. Si sus cálculos eran correctas le esperaba toda una tarde de vomitar sangre sin parar y una jaqueca que duraría días gracias a la poción que tomó. Era mucho como para que su organismo lo asimilara y no sufriera por ello. Pero lo había conseguido y ya sabía que era su siguiente paso.

Limpió por completo su cara y la secó con una toalla cercana. Tomó una pluma y un pergamino y comenzó a escribir antes de que el efecto del antídoto pasara y no pudiera continuar.

U.U.U.U.U

Una congregación de Gryffindors, Ravenclaws y Hufflepuffs en una ventana, algunos de ellos con cámaras, solo podía significar una cosa para el resto del cuerpo estudiantil. Draco y Mary estaban dando una caminata por los terrenos del colegio.

Los dos Slytherins habían hecho una costumbre salir a caminar durante los recesos de comida. Por lo general solo caminaban por los terrenos a paso lento platicando entre ellos. Nadie se atrevía a acercarse lo suficiente como para escuchar lo que se decían, la ultima persona que lo había intentado (Un Gryffindor) tuvo tiempo suficiente para analizar su error mientras pasaba dos semanas en la enfermería.

Los rumores decían, como era normal, que aquellos dos estaban en medio de un cuarteto amoroso, ahora que Blaise salía con Mary, que no tardaría en ser descubierto por sus parejas. Todos aquellos que tenían una cámara esperaban ansiosamente a que esos dos intercambiaran algo más que palabras y vender las fotos al mejor postor.

Todos los Slytherins conocían lo suficientemente bien a su príncipe y sabían que Malfoy sería incapaz de hacerle algo así a Brianne frente al ojo público. Costaba mucho creerlo si el rubio la había desposado a su corta edad por su voluntad, a pesar del escándalo que podría haber surgido por el bebé si no lo hacía.

- Sigo sin entender por que insisten en hacer eso - Dijo Brianne bajo el disfraz de su esposo- Inclusos sus mentes inferiores debieron haber notado, después de casi cuatro semanas, que no pienso hacer nada más que hablar. -

- Su boda fue el acontecimiento social del año -Explicó la Slytherin a su lado- si llega a haber una infidelidad tan rápidamente sería un banquete para la prensa. -

- Supongo que tienes razón. -

- ¿Cuándo entenderás que yo siempre tengo la razón? -Mary se sentó debajo de un árbol y descansó su espalda contra la corteza. Espero a que Brianne hiciera lo mismo- La vida de casada no debe ser muy entretenida. No te he visto descansar en semanas.

- Eso es por que no sabes la carga de trabajo que dejan a los de Séptimo, lo único que me consuela es saber que cuando yo lo sea no tendré encima de todo, el trabajo de ser capitán de quidditch. -Brianne encendió un cigarrillo ante la vista de todos los curiosos. Detestaba tener que fumar en los terrenos de la escuela y no en su habitación, pero Draco había insistido en que no era bueno para el y sus hijos estar tan cerca del fumo del tabaco, sin importar que tan fumadora era. Brianne no quiso discutir por que en el por que en el fondo sabía que tenía razón.- ¿Cómo van tus planes para el babyshower? -

- Mejor de lo que esperaba -contestó- las invitaciones ya están listas, solo necesito invitar algunos familiares de tu esposo ¿Alguna idea de quien puedo llamar y se molesten en venir hasta aquí? -

- Rachel y Alex, son sus primos. Bastante simpáticos y a Phillipe, es un familiar lejano, pero increíblemente cortes y adorable. Vive en Francia. -

- Creo que eso llena la lista. -Dijo ella anotando los nombres con cuidado en un trozo de pergamino- Dijiste que iban a ser trillizos… -

- ¿Y que con eso? -

- Espero que no lo tomes a mal, pero no eres exactamente del tipo maternal y cuidar de tres niños ya va a ser de por si difícil ¿Crees poder controlarlos? -

- Si son tan Slytherin como creo que serán no habrá problema. Siempre y cuando sean bien portados conmigo y su padre… Espero que no crean que… -

Una lechuza dejó caer un rollo de pergamino sobre las piernas extendidas de Brianne que se quedó con la palabra en la boca. Abrió con curiosidad el pergamino. A dentro encontró lo que parecía ser la letra de una canción escrita por alguien que carecía del sentido estético de una buena caligrafía. Comenzó a leer y se sorprendió al notar que aquella canción la había escrito su padre.

Don't run away
I can't live without you
Please stay
And I learn to love you right

I was waiting for you
Waiting for all my life
And I've been crying for you
Dying for you all this time
I was waiting for you
Waiting for all my life
And I'm not gonna
Lose you tonight
No, I ain't gonna lose you tonight

Don't run away
I never wanted to hurt you
Please stay
And I learn to treat you right

I was waiting for you
Waiting for all my life
And I've been crying for you
Dying for you all this time
I was waiting for you
Waiting for all my life
And I'm not gonna
Lose you tonight

I was waiting for you
Waiting for all my life
And I've been crying for you
Dying for you all this time
I was waiting for you
Waiting for all my life
And I'm not gonna
Lose you tonight

I was waiting for you
Waiting for all my life

Oh, I can't live without you

And I've been crying for you
Dying for you all this time

I never want adore you

I was waiting for you
Waiting for all my life
And I'm not gonna
Lose you tonight

I ain't gonna lose you tonight

I was waiting for you
Waiting for all my life
And I've been crying for you
Dying for you all this time
I was waiting for you
Waiting for all my life
And I'm not gonna
Lose you tonight

Brianne no alcanzaba a comprender quién osaría a enviarle algo así a su esposo.

En la parte final del largo pergamino había una nota escrita, aparentemente, con prisa a penas legible pero ahí estaba. "A las 12 en el salón de astronomía el próximo jueves, no dejes que nadie lea esta nota"

Con una sola mano Brianne apretó el pergamino increíblemente furiosa. Alguien estaba intentando separarlos y eso no lo iba a permitir. Iría a aquella cita puntualmente y esperaría a ver quién se había atrevido a tener un acercamiento con su esposo, especialmente escribiendo aquella canción.

- ¿Pasa algo? -preguntó Mary cuando vio a su amiga, aquel brillo de ira en sus ojos era presagio de tormenta y lo sabía muy bien.

U.U.U.U.U

El fin de semana llegó y algunos cuantos privilegiados iban a reunirse la tarde de aquel mismo día para asistir al primer babyshower en la historia de Hogwarts.

Y, a las primeras horas de aquel día, Mary ya estaba ocupada en el salón del primer piso. Considerablemente amplio pero con poco potencial para una celebración como aquella.

La castaña discutía con los elfos domésticos sobre la acomodación de los adornos -pequeñas esferas de cristal con motivos de bebé dentro-.

- Incluso una subespecie como al suya debería saber como acomodar unas simples esferas -dijo ella mirando desde una perspectiva lejana- Quiero que quede apropiadamente decorado. Esto no es una fiesta cualquiera como las que acostumbran organizar, esto es exclusivamente para personas con clase.

- En su lugar yo me preocuparía más por la ubicación de las mesas, señorita -Dijo una voz desde la entrada con un marcado acento francés. El susodicho lucía una capa de viaje en un color rojo sangre tan larga que no se llegaban a ver sus zapatos. Pero desde la lejanía Mary pudo notar que era un chico muy atractivo.

- ¿Disculpe?

- Solo sugería que si acomoda ESA mesa -el joven sacó su varita de la capa e hizo levitar la mesa más cercana, junto con algunos elfos que se encargaban de arreglarla, hasta un lugar más centrado- ahí se notaría una mejor proporción del lugar. Pero ¿Dónde quedaron mis modales? Phillipe Malfoy -Tomó entre su mano derecha la izquierda de Mary para depositar un beso en el dorso de la misma- Vine para la fiesta.

Phillipe, era un chico alto, de piel blanca, una exquisita nariz perfectamente perfilada y una mandíbula fuerte y bien parecida todo eso acompañado de los ojos del color miel más puro y profundo, todo cautivador.

- Marianne Molko. -Lo único que la castaña conseguía pensar era¿Cómo no había visto a aquel hombre en la boda de su amiga? Seguramente recordaría a un Adonis como aquel, sobre todo por su memoria fotográfica para con los galanes.

Phillipe se desprendió de la capa de viaje que vestía y Mary notó su complexión de seductor noble. Lucía una túnica en color negro y una camisa Oxford de color blanco.

- Un placer conocerla ¿Necesita ayuda? -

Interiormente Mary nunca se había alegrado tanto de que Blaise, a pesar de tener buen gusto, no era bueno para cosas de bebés.

- Sería encantador. -

El joven Malfoy pronto demostró tener excelentes dotes como decorador, lo que comenzó a hacer que una pequeña alarma sonara en su cabeza.

Luego de media hora de organizarse ni siquiera Mary pudo ponerle un pero al salón. Lucía perfecto, clásico y elegante, perfecto para los invitados que lo esperaban. Hasta que terminaron Mary cayó en cuanta de que Phillipe traía en sus manos un regalo.

- ¿Puedo verlo? -

-Puedes ver todo lo que quieras -contestó el chico con un tono un tanto sugerente.

- Me refería al regalo. -

Phillipe le extendió la caja rígida con cubierta de piel en la que se mostraban tres chupetes plateados con una "M" grabada en finos diamantes.

- Son hermosos. -

- Si conoces a mi primo deberías saber que un Malfoy no regala cualquier cosa. -

Phillipe Malfoy: encantador, educado, buen decorador y un montón de detalles de los que carecía la mayoría de los hombres, hombres heterosexuales.

U.U.U.U.U

Yacía recostado en su cama. Sin querer hablar o moverse.

Su cuerpo entero parecía estar en llamas y pequeñas gotas de sudor sanguinolento manchaban la ropa de cama. Las nauseas hacían su aparición como si quisieran alcanzar el límite de su resistencia.

Con toda la fuerza que fue capaz de reunir se sentó sobre la cama mientras la urgencia por regurgitar era cada vez mayor. Intentó ponerse de pie desde la orilla de la cama y fracasó miserablemente al sentir como sus piernas no respondían a las órdenes de su cerebro. Pero no iba a desistir y con las manos comenzó a empujarse sobre la cama hasta caer de ella y arrastrarse como le fue posible hasta el inodoro. Una vez ahí dejó por fin que la sangre comenzara a fluir de su boca.

Las contracciones musculares de las que era víctima le hacían muy difícil respirar mientras unas pocas lágrimas se escurrían por su rostro. En alguna parte de su nublada mente cayó en cuenta de que debía verse fatal al estar cubierto de sangre por doquier. Pero no le importó mucho. Simplemente quería que todo aquello terminara pronto.

Sabía que no debió haber tomado una poción tan experimental como la que había hecho. Pero no había tenido otra salida, pensó el moreno, de no haberlo hecho su padrino no hubiera conocido la verdad de su condición, la razón que lo había empujado como si de un títere se tratase a un aislamiento voluntario de todas las personas a las que amaba.

Sin embargo, había algo positivo en todo aquello. Esa fue solo la primera dosis y sabía que con otras dos los efectos de la poción y el hechizo se volverían permanentes y no tendría que esconderse nunca más. Y ya sabía con quien hablaría en cuanto tomara por segunda vez la poción.

Draco merecía saberlo.

Se dejó caer en el piso del baño sin querer o poder levantarse. Toda su fuerza se había ido en el momento que había entrado por la puerta hasta el baño. Sintió con agrado la frialdad del piso de azulejos de porcelana bajo su piel tan pálida como estos y quiso descansar por un momento ahí, donde el calor no era tan agobiante ni asfixiante como en la habitación donde había estado.

Sin notarlo se quedó dormido.

U.U.U.U.U

Lestat había sido informado por cierto pelirrojo que su pequeño había estado muy aislado ultimadamente y no quiso dejar pasar una oportunidad más. Tenía que hablar con Harry pronto.

Desde su breve visita en la casa de los Weasley Lestat no pudo dejar de pensar que había algo mal con Harry, cuando el moreno volvió a la escuela solo se hizo más evidente que algo estaba terriblemente mal. Su ausencia en clases era cada vez más frecuente, no prestaba la misma atención y necesitaba saber que era lo que estaba pasando.

Quiso hablar con Harry, pero nunca pareció encontrar un momento que fuera del todo oportuno para abordar el tema, pero Lestat Langdon no era de todo conocido por su paciencia. Encima de todo, le preocupaba en chico, le amaba como nunca antes creyó haber amado a un inmortal y era esa la razón que lo empujaba a seguir a Ronald Weasley hasta la habitación secreta del profesor cuyo puesto ahora ocupaba.

- Me gustaría saber por que es que Harry dejó su habitación en el territorio Gryffindor, señor Weasley. -

- Bueno, desde que se hizo "publica" su condición los otros Gryffindor se han estado quejando de su presencia. Supongo que Harry no quiso seguir lidiando con eso y buscó un lugar apartado donde pudiera tener algo de paz. Intenté convencerlo de que no dejara la torre, pero no quiso escucharme. Tal vez tiene algo que ver con su "proyecto secreto"

- ¿"Proyecto secreto"? -

- Si, desde hace un tiempo Harry ha estado buscando algo como loco en todos los libros que ha podido leer. Últimamente más que el curso pasado. -

- ¿Alguna idea de que pueda ser?

- Lo ignoro, profesor. Harry se ha vuelto muy reservado, dudo que alguien más que él sepa lo que busca entre la montaña de libros que ha leído. -

- Interesante ¿Podría decirme cuanto tiempo lleva él con este proyecto? -

- Poco después de que regresara del castillo de Quien-Usted-Sabe… Si, creo que comenzó justo después de que terminara con Malfoy. -

Llegaron a la puerta y Lestat detectó con sus sentidos vampíricos un fuerte olor a sangre. Lo primero que le vino a la mente era que su pequeño había cedido ante la tentación y mordió a uno de los estudiantes.

- Demonios… -Susurró el rubio atravesando la puerta sin siquiera molestarse en tocar. Por suerte cuando al fin entró no encontró nada más que rollos de pergamino, libros, plumas y tinteros. Pero ese olor seguía ahí, más fuerte que antes.

Como un autómata el vampiro caminó hasta la puerta de la habitación y ahí encontró la cama revuelta y con manchas de sangre ya secas en las sábanas y parte de la alfombra. Consiguió escuchar un grito mudo del pelirrojo al que había estado siguiendo. Sin hacerle caso se dirigió al baño, donde el olor era todavía más penetrante.

Nada pudo prepararlo para ver a Harry flotando a la mitad del cuarto del baño con sus miembros laxos y relajados a los lados de su cuerpo. Esa misma fuerza que evitaba que el cuerpo del moreno tuviera contacto con el piso estaba haciendo flotar todos los objetos pequeños que había en el baño y formaban una especie de orbita alrededor del joven que parecía estar inconciente.

Lestat intentó acercarse para hacer algo. Pero un poderoso campo de energía mágica no le permitía el paso. Lo intentó de nuevo, empujando con fuerza sus manos contra la barrera sin conseguir nada.

Ron estaba casi horrorizado, sabía que esos eran los efectos de un estado de shock mágico. La magia de Harry formaba un capo contra agentes extraños que pudieran herirlo todavía más, su magia era la que no le daba paso a Lestat. Pero si el vampiro era su tutor y su amigo confiaba plenamente en él ¿Significaba eso que la barrera no lo dejaría pasar?

Lestat reunió todas sus fuerzas vampíricas y con fuerza empujó la barrera. La magia contraatacó aquella vez y lanzó al rubio al otro lado de la habitación.

Haciendo acopio de todo su valor Gryffindor Ron dio un paso hacia delante y se sintió escaneado por la magia de su amigo. Mantuvo una especie de serenidad forzada hasta que sintió que podía traspasar la barrera y con movimientos lentos se acercó a su amigo que, viéndolo de cerca, estaba completamente inconciente y cubierto de sangre de pies a cabeza.

Cunado al fin llegó hasta el y alargó una de sus manos para alcanzarlo el encanto re rompió y todos los objetos flotantes cayeron al piso con fuerza. Harry descendió igualmente rápido y a penas consiguió ser atrapado por el pelirrojo que lo miraba sumamente preocupado.

- ¿Harry? Vamos, amigo. Despierta… -Ron zarandeó suavemente al moreno que siguió inconciente entre sus brazos. Sin pensarlo más Ron convocó una camilla con su varita y subió a su amigo gentilmente. El profesor se acercó para verificar el estado del moreno. Se atrevió a suponer que la sangre que cubría al chico era, principalmente a causa del sudor, tocó su frente y la sintió hervir en fiebre.

Aquello era inexplicable, un vampiro no sufre de enfermedades ni nada que justificara aquella condición, solo podía pensar en la posibilidad de que hubiera sido envenenado.

- Tenemos que llevar rápidamente al señor Potter a la enfermería. -Con ayuda de su varita Lestat dirigió la camilla con rumbo a la enfermería.

TBC

Ok, lamento informar que este cap lo había tenido completo desde algo así como tres meses pero he estado tan involucrado con mis proyectos originales que no recordé el tiempo que he pasado sin actualizar. Si encima agregan el concierto de Placebo y de Panic! At the disco pueden ver el motivo de mi retraso.

Y, aprovechando que estoy haciendo publicidad de dos buenas bandas quiero hacerla tmb xa 1 nuevo fict q estamos escribiendo una amiga autora y yo; Naomi Eiri sobre una increíble peli que hace poco tuve la oportunidad de ver y quedé prendada "The Covenant" o con su título en español "Pacto infernal", para todas aquellas que la hayan visto no duden en pasar a dejar rr y las que no… ¿Qué esperan? Vean la película, está recomendada x mi. http ://w w w. fanfiction. net/s/3301204/1/ Ahí pueden encontrar el fict, en caso de que la dirección no aparesca pueden encontrarlo en mis favoritos bajo el nombre de "Duvet" y advierto, si no encuentro rr de mis estimadas lectoras no esperen actualizaciones en mis historias muy frecuentemente (De por si tardo…..)

Besos