N/A: ¡Estoy muy contenta, os gustó el fic ToT! ¡Gracias a tods! Espero que sigáis comentando n.-. Y va a haber renacuajo para rato XDDD.

Siento si me equivoqué cuando dije que el original acabará SasuSaku. Me refería a que es lo más probable, aunque no sea seguro; si os fijáis, en este fic he puesto las parejas más coherentes, dejando de lado el si me gustan o no (aunque es que sí XD).

Sin más rollos, ¡disfrutad del capi!

Capítulo II: Sueños premonitorios.

"—Naruto, he de decirte algo –murmuró Hinata, sonrojada y jugando con sus dedos.

—Dime –sonrió el rubio-. Ya sabes, yo siempre te escucho…

La chica tragó saliva y respiró profundamente. Vamos, tampoco era tan difícil…sólo dos simples palabritas, y años de angustia se habrían terminado.

—Esto…yo… –prefirió no dar más rodeos-. …me gustas…

El rubio cerró los ojos y suspiró, pensando en cómo decírselo a la Hyuuga sin dañarla…

—Hinata, eres una gran chica…pero creo que lo nuestro no funcionaría… –explicó con suavidad.

—Po… ¿porqué? ¿Por Sakura-san? –la chica bajó la vista.

—No, Hinata…mírame… –aún a mala gana, ella le miró-. Tú y yo nunca podríamos estar juntos, porque yo soy… –se pausó y respiró fuerte, para después continuar-. Hinata, yo soy…un alien."

—¡¡¡QUE HORROR!!! ¡¡¡NOOOO!!!

—Mujer, ya sé que no soy un modelo, pero tampoco me parezco a Lee –dijo una grave voz masculina cerca de ella.

Hinata abrió los ojos y se encontró con el rostro de su primo, que la observaba atentamente, como un médico a su paciente.

—Sólo era un sueño… –suspiró aliviada.

— ¿Qué soñabas? –preguntó Neji, curioso.

— ¿Qué haces aquí, onii-san? –devolvió ella la pregunta, sin querer contestar a la de él.

—Preocuparme por ti –dijo el chico, arrugando la nariz-. Te has tirado un montón de tiempo durmiendo. ¿Qué pasa, te da un yuyu cada vez que ves a Uzumaki?

—Pues…más o menos –reconoció ella, algo avergonzada.

Neji suspiró.

—Hinata, si sigues así, no vas a lograr nada con él en toda tu vida…

La chica bajó la vista.

—Es que…yo…

—Ohm, por cierto… –su prima alzó sus blancos ojos hacia él-. Más vale que no digas nada raro en presencia de Hiashi-sama. Resulta que, después de que te desmayaras, Naruto te cogió, y fue a hablar conmigo. Le sugerí que te dejara descansar, porque seguro que te recuperabas enseguida…y resulta que te trajo aquí…y Hiashi-sama lo pilló en tu habitación… –al ver que la chica se ponía pálida, se puso sobre aviso-. Por favor, no te desmayes…

—No…claro que no… –murmuró la joven-. Estoy bien, de verdad –le aseguró con una pequeña sonrisa dulce.

El genio Hyuuga suspiró aliviado, y se dirigió a la puerta.

—Bien, pues; yo me voy a continuar con mi entrenamiento; descansa.

Nada más cerrar la puerta, Neji escuchó algo que parecía un quejido, y seguidamente un golpetazo.

—Ya estamos otra vez… –suspiró, poniendo los ojos más en blanco de lo que ya eran y volviendo a entrar a la habitación para atender a una aturdida Hinata.

♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.

—Ya estoy aquí dattebayô… –murmuró un (extrañamente) apagado Naruto, colocándose al lado de sus dos compañeros de equipo.

Sakura estuvo a punto de gritarle y pegarle por haber tardado tanto, pero tal era el estrado del Uzumaki que al verlo se arrepintió de haber pensado eso y miró a su rubio amigo con cara de pena.

— ¿Qué ha pasado, Naruto? –preguntó.

—Nada, que llevé a Hinata a su casa…y su padre me pilló dejándola en su habitación….y me ha tirado una bronca de no te menees…

—Bueno, bueno…por lo menos no te ha pegado, ¿verdad? –trató de animarlo la pelirosa.

—No, pero casi…

El Uchiha soltó una de sus tranquilas risas escépticas.

—Sigues siendo tan tonto como antes… –dijo con una sonrisa algo prepotente.

Eso hizo saltar al joven Uzumaki cual…renacuajo adulto.

—¡¡¡Oye, tú!!! ¿¡¡Ni en mis peores momentos puedes dejar de llamarme idiota!!? –gritó fuera de sí.

—Bien, bien, veo que tenéis energía…

Los tres jóvenes ninja se volvieron. Justo y como esperaban, allí estaba su profesor, Kakashi, quien los saludó levantando la mano.

—Perdón por haber tardado, pero es que me abducieron los aliens; en la nave me encontré con ET, que me dijo que lo llevara a su casa y que le diera un teléfono, pero como no llevaba ninguno he tenido que ir a comprarlo a la tienda, y luego esperar a que me volvieran a abducir y dárselo, y si no llega a ser porque me ha llevado en una bici volante no habría vivido para contarlo –explicó el profesor.

—¡¡¡¡SO MENTIROSO!!!! ¡¡¡ESO ES UNA PELI!!! –gritaron Naruto y sakura a viva voz, señalándolo con el dedo acusador; Sasuke se limitó a soltar un resoplido de incredulidad.

—Ya, ya, no os quejéis…venga, comencemos el entrenamiento, que veo que tenéis muchas ganas…

Naruto y Sasuke se dirigieron una mirada asesina.

Sakura suspiró.

♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.

—Eso ha sido duro –bufó el chico de naranja, tendido en el suelo, jadeando y sacándose la camiseta.

— ¿¡Cómo te atreves a despelotarte delante de una dama!? ¡¡Pide perdón, so guarro!! –exclamó la chica del cabello rosa, golpeándolo en la cabeza.

—Ouch, vale, vale… ¿quién se viene a comer ramen? –prepuso el chico, poniéndose en pie.

— ¿No sabes comer otra cosa? –protestó el Uchiha.

—¡¡¡Tú calla, Sasuke!!! ¡¡Un paladar tan vulgar como el tuyo es incapaz de valorar lo rico que está el ramen!! –se indignó el Uzumaki ante aquel ataque a su comida preferida.

—Dejad de discutir y vamos –cortó la conversación la chica del equipo, agarrando a ambos de las orejas y arrastrándolos hacia el puesto del Ichiraku Ramen.

Casualmente, estaban allí también el equipo de Neji y el de Shikamaru, quienes probablemente se daban un descanso después del duro entrenamiento.

— ¿Qué hay? –saludó el Nara; todos murmuraron expresiones parecidas, exceptuando a Choji, que sólo hizo un vago gesto con la mano mientras no dejaba de comer ramen.

Los tres del equipo de Kakashi se sentaron y pidieron un plato de ramen –bueno, exceptuando a Naruto que pidió cinco-.

—Está todo muy tranquilo, ¿verdad? –preguntó Sasuke, rompiendo el silencio que había entre los jóvenes.

—Sí…esto me gusta –murmuró Shikamaru-. No es nada problemático…

— ¡Joer, pareces un viejo! –protestó Ino.

—Por una vez, estoy de acuerdo contigo –coincidió Sakura-. ¡Tanta tranquilidad hará que nos muramos de aburrimiento!

—O que nos convirtamos en un ejército de Shikamarus –comentó Choji.

Algunos se imaginaron la villa de Konoha llena de personas tiradas en el suelo, mirando las nubes o jugando al go y diciendo al unísono "qué problemático"; otros, un mapa del País del Fuego en el que de repente comenzaban a salir un montón de chibi Shikamarus hasta que lo llenaban por completo. En cualquiera de los dos casos, no pudieron evitar que un escalofrío les recorriera la espalda.

—Ough, no quiero ver eso –murmuró Tenten, estrmeciéndose.

—Obvio; eres una de las personas más escandalosas a tres kilómetros a la redonda –comentó Neji, ganándose una mirada asesina por parte de su amiga.

—¡¡Pero si es eso lo que hay que hacer!! ¡¡Ponerle pasión, que somos jóvenes!! –exclamó Lee, tan animado como siempre.

—Qué problemático –murmuró Shikamaru de nuevo.

El chico Uzumaki, que hasta el momento había estado muy ocupado dando cuenta de sus cinco platos especiales de ramen, se acordó de algo.

— ¡Eh, Neji! ¿Qué sabes de Hinata? ¿Cómo está? –preguntó, preocupado.

—Bien…creo. La última vez que la vi estaba desmayada…

— ¿Y te parece que eso es estar bien? –preguntó Tenten con cinismo.

—No estaba hablando contigo.

—Tenten tiene razón…eso no es estar bien –se metió el alumno favorito de Gai, alzando sus pobladas cejas.

—Tampoco hablaba contigo.

—Ay, Lee…a veces pienso que eres el único que me comprende de verdad –dijo la chica de moñitos con una sonrisa muy dulce, pero que se notaba claramente que era fingida.

—Ay, Tenten…a veces pienso que hay "alguien" en nuestro equipo que sobra… –sonrió el chico de verde, devolviéndole el gesto.

Y al instante se echaron a reír, como si compartieran una broma muy divertida en la que sólo ellos entendieran lo que pasaba y los demás no tuvieran ni idea –lo cual era cierto-.

—Creo que hablan de ti –le susurró Naruto al chico Hyuuga.

— ¿No me digas? –preguntó Neji, con fingida sorpresa-. Eres una mente lúcida, renacuajo; ni yo me había dado cuenta.

—Ya, lo sé; soy privilegiado dattebayô –dijo el rubio con una sonrisa altanera, poco típica de él-. ¿Para qué vamos a engañarnos?

—Sí, Naruto –metió baza Sasuke, desde el lado de Sakura-. ¿Para qué vas a autoengañarte a ti mismo? Es mucho mejor decir la verdad.

El shinobi de naranja sonrió con petulancia.

—Cuando te auto-algo, siempre es a ti mismo. ¿Qué el listo de Sasuke no sabe eso?

El Uchiha frunció el ceño, reconociendo para sí mismo que aquella vez su amigo lo había dejado en mal lugar. Sin embargo, Sakura saltó enseguida a defenderle, cosa que hizo sonreír levemente al moreno.

—¡¡Naruto!! ¿¡Cómo te atreves a hablar así!?

—Oye, que el renacuajo tiene razón –dijo vagamente Ino, concentrada en su plato de ramen.

—¡¡Tú a callar, cerda!! –exclamó Sakura-. ¡¡Que ya sé que estás frustrada porque él no te hace caso, pero no es plan de que te pongas así!!

—Te equivocas –negó la rubia florista-. Simplemente, soy imparcial, o lo intento. Tú también deberías de intentarlo, con esa frente ya deberías saberlo, ya.

—Bueno, el caso es que Hinata está más o menos bien –suspiró Naruto, cortando la tensión que se producía entre las dos eternas rivales-amigas.

—Ajá –asintió el chico Hyuuga-. Le ha pasado ya alguna vez, pero no es grave. Si descansa se le pasa y se vuelve tan animada… –rectificó-. Bueno, se pone como siempre.

—Es un poco extraña –opinó Choji sin dejar de comer.

Naruto sonrió. Eso mismo era lo que él le había dicho a la chica Hyuuga en aquella ocasión, antes del examen de Chuunin, antes de enfrentarse a Neji, cuando ella lo animó con una simples palabras…

Hinata…

— ¿Porqué te preocupa tanto Hinata de repente, Naruto? ¿No será que te has enamorado de ella? –preguntó Sakura, traviesa, amante de los cotilleos; eso pareció reconciliarla con Ino, pues se pusieron a cuchichear junto con Tenten.

—Cla…claro que no… Ella es mi amiga y me preocupo por ella –sonrió el Jinchuuriki.

—Ya, ya, ya… ¿el renacuajo ha encontrado a la princesa que le dé un beso? –dijo el Uchiha con cierto cinismo.

—¡¡Que no!! ¿¡¡Y porqué os empeñáis en llamarme renacuajo!!? ¿¡No veis lo alto que soy!? ¿¡¡Eeeh!!? –y para demostrarlo se puso en pie y se puso a pasear como si estuviera en una pasarela de modelos.

Y, sin embargo, aún mientras discutía con Sasuke sobre cual de los dos era más alto –aunque fuese por centímetros-, no podía sacársela de la cabeza.

Hinata…

♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.

"El joven shinobi corrió como un poseso, y se escondió en un arbusto. Suspiró. Ahora era imposible que aquel Hyuuga maniaco lo encontrara…

¿…verdad?

Pues no. Ya lo dice la gente. Nada es imposible.

Como un cazador husmeando en busca de su presa, Hiashi Hyuuga hizo su aparición. Iba vestido en plan inglés, con chaqueta de cuadros, pantalones del mismo tono y un ridículo sombrero…bueno, en verdad en sí iba ridículo. Aún así, imponía.

Sobretodo por el rifle que llevaba en las manos.

"La madre que lo… ¿¡¡cómo ha sido capaz de encontrarme!!?", pensó el Uzumaki, tapándose la boca para que el otro no escuchara su respiración.

—Neji, ¿no crees que por aquí huele un poco a zorro? –preguntó Hiashi, husmeando en el aire.

De la nada, apareció Neji, vestido de la misma (ridícula) manera. Lo bueno es que por lo menos no llevaba rifle.

—Sí, Hiashi-sama –asintió el genio-. Se nota que se ha abierto la veda.

—Bien, pues…

A esas indefinidas palabras siguió un silencio. El chico suspiró, pensando que se había librado de ellos.

Cosa que se negó cuando vio un cañón apuntándole directamente a la cabeza.

—¡¡¡Ja, ja, ja, ja, te tengo, pequeño zorrillo!! –exclamó triunfal el hombre de ojos blancos-. ¡¡¡Ya tengo piel para hacerme un abrigo para el invierno!!

Entonces, Naruto se dio cuenta de que estaba convertido en un zorro de color anaranjado."

—¡¡¡¡NOOOOOOO, POR PIEDAAAAAAD!!!! –gritó aterrorizado.

Notó un fuerte golpe en la cabeza, y fue como si se hiciera la luz; se había caído de la cama en medio de aquella horrible pesadilla.

"Oh, sólo era un sueño", pensó, levantándose y echándose de nuevo en la cama, "No es nada importante…buenas noches dattebayô…".

Y, sin pararse a pensar en las segundas intenciones que podía tener aquel extraño sueño, se durmió de nuevo. Pocos minutos después, los ronquidos volvieron a invadir el pequeño apartamento del Uzumaki.

♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.♦.

N/A: Lo de los sueños parece una tontería, y lo es, pero tiene cierto sentido, ¿no? Es lo que pasaría (más o menos) si esos dos se liaran. Y lo del alien es por Kyuubi XDD.

Y aunque aún no se ha formado la trama clara, no tardará en llegar. En el siguiente ya sale Sai, y dentro de poco (aún no sé exactamente cuando) los de Suna. Y habrá muuuucho romance, humor, y algo de acción XP.

¡Se aceptan sugerencias (pero nada raro, eh XD)! ¡¡Comentad, nos vemos en el tercer capi!! ¡Cuidaos muchoooo!