Capitulo 13: Se devela el segundo secreto y una cita algo extraña.
Seijuro seguía mirando la carta y luego a Aoshi, parecía asombrado y algo asustado. El joven no sabía muy bien que era lo que debía hacer, no entendía que era lo que estaba ocurriendo en realidad, aquel día todo había sido un verdadero caos, desde su conversación con Sanosuke esa mañana y luego con Saito esa tarde, ¿que más le depararía el futuro?
-Yo…- Aoshi intento pensar con claridad-. Saito me entrego esta carta, dijo que le había llegado como respuesta a la carta de mi madre, nunca se la entrego y el tampoco sabe cual es su contenido.
-¿La has leído?- le preguntó Seijuro con la expresión atribulada-. ¿Sabes quien le envió esta carta a tu madre?
-No, pensaba leerla esta noche, cuando tuviera las ideas un poco más claras- le confeso sintiéndose de pronto como a un adolescente al que reprendían por llegar tarde a casa o hacer algo indebido-. Pensaba hablarte de ella, pero una ves que supiera de que se trataba realmente, sabes que no te ocultaría una cosa así. Lo sabes ¿verdad?
Aoshi contemplaba lo raro que estaba Seijuro, seguía de pie pero a diferencia de otra veces que le dedicaba alguna palabra amable para tranquilizarlo, esta ves parecía no tener nada mas que decir, sus ojos se encontraron con los de Aoshi y un leve gesto, que intento parecer una sonrisa, asomo a sus labios.
-Quizás lo que te voy a pedir sea una invasión demasiado grande a tu privacidad, muchacho, pero me gustaría llevarme la carta y poder leerla- Hiko noto la reticencia del joven y le sonrió-. Te prometo que tengo un motivo muy fuerte para querer hacerlo, y quizás te ayude a aclarar un poco tus dudas.
-¿Sabes de quien puede ser la carta?- le pregunto esperanzado Aoshi, si eso era así, seria algo muy positivo en su búsqueda, además aun la cabeza le daba vueltas y parecía no enfocar muy bien las ideas.
-Creo que tengo una idea- Seijuro le sonrió con pesar-. Alguien a quien conocí hace mucho tiempo atrás.
-Dime quien es- le pidió el joven con seguridad-. Si cabe alguna posibilidad de que esa apersona tenga algo que ver conmigo deseo saber quien es.
-Todo a su tiempo, muchacho, todo a su tiempo- le contesto el y se guardo la carta en el bolsillo-.Déjame ver hoy la carta y si todo es como pienso, te prometo mañana responder a todas tus preguntas, ¿te parece el trato?
La curiosidad lo embargaba, sin embargo sabia que intentar discutir con Seijuro era un imposible, el siempre había sido muy amable y preocupado, pero también era estricto cuando las cosas no le parecían y no daba su brazo a torcer, Aoshi asintió.
-Mañana esperare mi respuesta- le dijo mas tranquilo-. Quizás tengas razón y deba dejar las cosas tranquilas por esta noche, además mañana debo trabajar y tengo que ver a Misao.
-Entiendo- Hiko lo miró por un momento más antes de dirigirse hasta la puerta-. Que duermas bien Aoshi, tal vez mañana sea un día tan largo como este.
Sin mayores explicaciones salio de su cuarto, dejando a Shinomori solo y lleno de dudas, se dejo caer en la cama y cerro los ojos intentando que desapareciera el dolor de cabeza que amenazaba con expandirse. Tenia deseos de ver a Misao y contarle todo lo ocurrido, dejar que fuera ella quien lo consolara, verla sonreír y que de le dijera que todo estaba bien, pero ya era muy tarde y ni siquiera quería imaginar que ocurriría si se presentaba a esa hora en su casa.
Mañana, se repitió con desgana, solo un día más y quizás sabría la verdad. No le sorprendía que Seijuro tal ves tuviera una idea de quien podría ser su padre, aquella ciudad no era muy grande y el tenia muchos conocidos, e incluso en mas de alguna ocasión le comento que de joven había conocido a su madre y a Saito, tal ves también había conocido a su padre.
Por fin decidió dejar de pensar por esa noche e intentar conciliar el sueño, una ves que estuvo metido en la cama y con la luz apagada intento relajar su mente pero le era difícil, quería creer que la historia de Saito era una de las cosas que le ocultaba Sanosuke y que quizás el motivo de su tardanza se debía a que deseaba buscar a su padre, pero Saito le había dicho que había mas, algo que le molestaría mucho. Cerro los ojos con fueras y respiro hondo, no mas ideas absurdas, necesitaba descansar un poco a pesar de lo alterado y excitado que se sentía. A los pocos minutos el cansancio lo había vencido por fin.
---------------------------------------------------0----------------------------------------------------
-¿Sabes como será este libro?- pregunto Misao mientras contemplaba un bonito ejemplar y lo hojeaba con curiosidad, Aoshi la miro. El verla tan concentrada le produjo una extraña sensación de cariño, se acerco hasta ella y la abrasó.
-No lo he leído, pero si quieres puedo preguntarle a Hiko, el lee todo lo que llega a la tienda, incluso antes de que llegue, dice que no será un vendedor de basura, así que si un libro no le gusta, simplemente no lo vende .
-Muy sabio de su parte- Misao le sonrió y se apoyo contra su pecho-. ¿De verdad no te molesta que haya venido tan temprano?
-Claro que no- Aoshi se sentó en el mesón y la acerco hasta el-. Me gusta que pasemos tiempo juntos, además anoche tenia muchas ganas de hablar contigo pero ya era muy tarde, no me quería ni imaginar lo que pensarían tus vecinos si me veían aparecer frente a tu puerta a esa hora.
-Yo pensaba que aun chico como tu no le importaba lo que pensara el resto, señor Shinomori- Misao lo beso-. También deseaba verte.
Eso era verdad, pensó Misao, hasta tal punto que aquel día había madrugado y no había podido espera hasta el medio día y prácticamente corrido hasta la tienda de Hiko para ver a Aoshi. Quería saber que había ocurrido la tarde anterior en la conversación que su novio había tenido con Saito y además aun no encontraba el modo de pedirle que fuera a cenar esa noche a su casa. ¿Que pensaría Aoshi de eso?
Aquel era un punto que la asustaba bastante, su relación se había dado de una forma bastante vertiginosa por decirlo de alguna manera, se conocieron y en un par de semanas ya eran novios y ahora su madre deseaba saber sobre el. Misao temía que Shinomori pensara que lo estaba presionado y que eso terminar por romper su relación, de solo pensarlo se sentía enferma.
-¿Que es lo que ocurre? Tus ojos paren tan tristes-le preguntó Aoshi que aun no la soltaba, Misao lo miro con algo de temor y se mordió el labio.
-Tengo algo que decirte- le confeso con vos cortada-. Pero no quiero que lo consideres como una obligación, de verdad, solo es… mi madre llega hoy y me pidió que te invitara a cenar. Desea conocerte.
La sorpresa se dibujo en el rostro del joven, Aoshi no había esperado jamás recibir una invitación así por parte de la madre de Misao. El nunca había tenido contacto con la familia de Sayo y resultaba que con Misao estaba siendo todo lo contrario, pero de algún modo eso le agradaba, era como si estuviera tomando tanta importancia en su vida que era lógico que sus familias se involucraran.
Ella seguía mirándolo con aquella expresión de curiosidad mezclada con temor que le gustaba tanto. Desde un comienzo a Aoshi le había gustado mucho mirar a Misao a los ojos, como en ese momento en que estaban solos y nadie los interrumpiría hasta una o dos horas más.
-Me parece muy bien- le contesto el-. También me alegra la idea de conocer a tu madre, Misao. Me gusta formar parte de tu vida.
Ella dio un pequeño gritito de alegría y le echó los brazos al cuello mientras se reía, ahora se daba cuenta de lo tonta que había sido al temer una reacción negativa por parte de Aoshi, pero el miedo era valido en todo lugar y circunstancia, hasta en las cosas que estaban mas seguras.
Ella se separo y vio que aun quedaban algunos libros por ordenar, Aoshi suspiro y volvió a su trabajo, le había prometido a Misao que hablarían con tranquilidad cuando estuviera todo terminado y ella había aceptado. Esa mañana una nueva ansiedad se había apoderan de el, como si le fueran a dar algo que había deseado por mucho tiempo, pero a la vez temía que quizás no le gustara lo que encontrara. Una ves que todo estuvo listo se sentaron para poder hablar con tranquilidad.
-¿Cómo fueron las cosas ayer?- Misao le preguntó con evidente interés-. ¿Saito quiso hablar contigo?
-Estaba esperando la conversación. Te lo aseguro- le dijo Aoshi con tranquilidad-. Sabia que tarde o temprano, Sano me terminaría contando la verdad así que era algo que esperaba y me alega que haya sido así, no me hacia mucha ilusión discutir con el.
-Así que no es tu padre- ella le tomo la mano-.¿Te explico lo que ocurrió con tu madre?
Una punzada de dolor lo invadía nuevamente pero intentó pasarla por alto, no deseaba recordar aquello, pero sabía que era algo a lo que debía enfrentarse para asumir quien era realmente.
- Es una historia algo triste. Ella estaba enamorada de otro hombre que debió marcharse, aun no se porque. Luego ella supo que estaba embarazada, creo que mi abuelo la obligo a casarse con Saito y ella me oculto la verdadera naturaleza de mi nacimiento para evitarme problemas, seguramente, Saito cumplió bien con lo que había prometido a mi abuelo, por una buena suma de dinero claro esta. Cuido de mi y trato de ser bueno conmigo en lo que podía pero era lógico que no me quisiera, le recordaba constantemente lo que mi madre había hecho y por que se había casado con el.
-Realmente eso suena espantoso- le confeso Misao-. ¿Qué pretendes hacer ahora, Aoshi? ¿Buscaras a tu padre?
En ese momento Aoshi lamento no haber tenido la carta en su poder, le hubiera gustado poder leerla con Misao y que ella le diera su opinión, pero tendría que esperar hasta después de esa noche.
-Mi madre intento ponerse en contacto con mi padre biológico, ella nunca lo consiguió o eso era lo que pensaba, ya que Saito me confeso que llego una nota de respuesta que el intercepto y nunca le hablo de ella a mi madre, me la entrego a noche, pero Seijuro la encontró y me la pidió hasta hoy, deseba ver lo que decía.
-¿Que Seijuro que?- le preguntó la joven confundida-.¿Por que iba el a interesarse en esa carta? Es decir, yo se que tu le importas y mucho, pero una carta, lo correcto seria que el hubiera esperado a que tu vieras el contenido y le contaras lo que había escrito en el. ¿lo viste?
Shinomori negó con pesar.
-No tuve tiempo y luego le entregué las carta sin pesar demasiado en ella, el me dijo que quizás sabia quien había enviado la carta. Esa posibilidad compensa el resto.
-Puede ser- Misao le sonrió-. Me gusta que todo saliera bien, ya lo has pasado bastante mal este ultimo tiempo: la muerte de tu madre, los problemas con Saito, Sayo…
La nota de tristeza al nombrar a su antigua novia no le paso desapercibida a Aoshi, sabia que a pesar de todo lo que Misao intentaba para que no le importara, Sayo era una espina que aun le molestaba sobre todo por el hecho de que no los dejaba en paz.
- Pero tú has llegado a mi vida, Misao. Y eso compensa todo lo malo.
Una sonrisa asomo a los labios de la joven. Lo que mas deseaba en el mundo era creer que eso era verdad. Que ella era si de importancia en la vida de Aoshi.
-------------------------------------------------0--------------------------------------------------
Meg estaba ceñuda, odiaba madrugar y ese día Sanosuke la había sacado casi obligada de la cama. La noche anterior la había llamado para pedirle que se encontraran temprano pero nunca espero que la estuviera llamando desde las seis de la mañana, para ella eso era un suplicio.
-¿Teníamos que venir tan temprano?- le pregunto Meg de malos modos-. Es sábado, Sano, la gente normal no se levanta esta hora.
-Mucha gente normal se levanta a esta hora, Aoshi lo hace.
-Por eso te lo decía- le contesto ella con una sonrisa-. No debo considerar esto como una cita, ¿verdad?- le pregunto desilusionada, Sano le sonrió y la beso con dulzura.
-Te prometo compensarte después de hacer unas cuantas averiguaciones. Necesito verme con alguien y te traje por si me altero un poco. Si pierdo el control me puedes romper el otro brazo.
-Ojala haya una escalera cerca- murmuro ella y noto que Sano la miraba molesto-. Era una broma, ¿prefieres que siga refunfuñando por que me sacaste de la cama? Por cierto, mi madre se morirá cuando no me vea acostada, pensara que pase la noche en casa de Kenshin.
Una expresión poco amigable apareció en el rostro del joven; Meg sonrió y el dio un corto beso en los labios. Sabia que Sano hacia todo lo posible por olvidar su compromiso falso, pero detestaba saber que no podía decirle a todo el mundo que estaban juntos.
-¿Por cierto, Sano ¿Dónde me llevas?- Meg miro extrañada las calles que le resultaban algo desconocidas. Habían tomado el autobús y ella se había dejado guiar por su novio sin ninguna pregunta pero ahora tenia curiosidad.
-Vamos a hacer una visita muy agradable, cariño- le dijo con normalidad-. Tenemos que aclarar algunas cuantas cosas con un sujeto.
Llegaron a una casa y llamaron a la puerta, durante algunos minutos pareció que no había nadie allí. Sano volvió a insistir y esta ves si apareció un joven alto que lo miro con altanería, pero al fijarse en Meg su gesto se volvió mucho mas desagradable, su novia estaba pálida y le apretaba la mano con fuerza.
-¿A que debo el honor de tu vista, hermana?- le pregunto Shogo con evidente sarcasmo en las palabras.
Sano se maldijo por haber olvidado que Megumi también era hermano de Shogo y por lo que sabia se llevaban pésimo, quizás las cosas tuvieran que ser al revés y el tendría que controlar el carácter de su querida novia antes de que matara al sujeto que tenia en frente.
-Lamento si interrumpimos tu descanso- le dijo el castaño con su habitual sonrisa-. Pero me preguntaba si podríamos hablar contigo unos minutos, no te quitaremos mucho tiempo.
- No me gusta recibir vistas- le dijo el joven cuando iba a cerrar la puerta, sin embargo Megumi la sujeto antes de que se cerrara y lo miro con tranquilidad.
-Por favor, Shogo- le pidió con tono amable-. Solo serán unos minutos, lo prometo.
Amakusa se lo pensó unos segundos y luego les dejo la entrada liberada, Meg lo miro con una mezcla extraña de emoción en su rostro, algo de dolor y quizás aprensión, Sano se recordó que fuera como fuera, Shogo era su hermano mayor y si Meg era capas de querer a una chica como Sayo, ¿Por qué no podía estima a Amakusa?
-Realmente no tengo mucho tiempo-. les dijo el joven indicándoles los asientos-. Preferiría que fueran directos.
Meg le dirigió una mirada a Sano que comprendió el mensaje, se aclaró la garganta antes de proseguir.
-Soy Sanosuke Sagara, un amigo de Megumi.
-Y de Shinomori- le dijo Shogo con una sonrisa-. Sayo me ha hablado mucho de ti, creo que eran muy buenos amigos.
La indirecta en sus palabra le dejo claro a Sano que el estaba al tanto de lo ocurrido con Sayo y eso no le agradaba, por el contrario, entorpecía sus planes.
-Si, soy amigo de Aoshi y quizás ese es el motivo de mi visita- Sano respiro hondo-. Me gustaría saber que te contó Sayo acerca del motivo por el que se fue hace dos años y por que decidió volver.
Shogo sonrió y miro a Meg que permanecía rígida y muy callada, nunca se habían llevado bien con ella pero tampoco la odiaba, ella no tenía la culpa de lo que su madre había hecho.
-Quizás- comenzó el -. Podría hablarles de ese tema, pero solo si mi querida hermana me lo pidiera ¿es acaso eso mucho para ti, Meg?
Los ojos se el llenaron de lagrimas a la joven y Sano estuvo a punto de sacarla de allí y tirar todo al tacho de la basura, pero Shogo le tomo la mano ala joven y le sonrió.
-No le digas nada de esto a Sayo, ¿lo prometes, Meg?
Megumi lo miro confundida y asintió rápidamente, se seco las lágrimas que habían caído de sus ojos y espero a escuchar lo que Shogo les tuviera que contar.
-No todo es tan claro como mi hermana esta haciendo creer, y si desean que sea honesto con ustedes no estoy completamente de acuerdo y solo he cooperado con ella pensando que quizás así, Sayo sea capas de abrir los ojos por si misma y darse cuenta de que Shinomori ya no le dará otro oportunidad. Pero bien les contare lo que yo se…
--------------------------------------------------0-------------------------------------------------
Sayo esperaba paciente fuera de una de las salas de clase, solo esperaba que el joven hubiera ido ese día. Le había costado un poco conseguir su horario y no quería perder el tiempo, también había conseguido su dirección por si su espera fallaba.
Se había sentido un poco frustrada al saber que esta ves Shogo no la acompañaría, su hermano le había pedido quedar al margen y ella se lo concedió ya que había hecho un muy buen plan, si todo resultaba como esperaba, muy pronto estaría junto a Aoshi nuevamente.
Los jóvenes empezaron a salir, gracia al cielo no eran muchos. Cuando lo vio sintió que el corazón le saltaba de la alegría, esta aun paso de conseguir lo que deseaba, solo necesitaba que el dijera que si.
-¿Soujiro Seta?- le pregunto Sayo al joven que caminaba despacio y la miro sorprendido-. Soy Sayo Takani, un gusto conocerte.
Soujiro estrechó la mano que la joven le tendía. Tenia la extraña sensación de haberla visto rondando esos días por la universidad en especial por la cafetería pero no la recodaba de ninguna clases en especial.
-¿La conozco, señorita Takani?
Ella soltó una risita y negó con la cabeza.
-No me conoce, y puedes llamarme Sayo. Es mas fácil, ¿podríamos hablar unos minutos?
El joven accedió pero al invitarla a la cafetería, ella prefirió insistir en que fueran a otro sitio. Sayo no sabia si Misao estaría allí o alguna de sus amigas y la verdad es que prefería que nadie la viera junto al muchacho.
-Me ha intrigado bastante que estés aquí, Sayo- le dijo Soujiro con educación-. Si no te conozco, no se que te puede interesar de mi.
-Oh, eso es muy fácil- le dijo ella-. Se que tu fuiste novia de Misao Makimachi, la chica que trabaja en al cafetería.
Una leve sombra empaño la sonrisa del chico y asintió.
-Yo y Misao salimos por algunos meses, pero bueno… ella ahora sale con otro sujeto, creo que esta bien. Ya no hablamos mucho.
Sayo sonrió al ver lo fácil que podía resultar todo. Se notaba que Soujiro estaba aun interesado en es muchachita.
-Claro que lo se- Sayo suspiro-. Yo era la novia de Aoshi Shinomori, el joven con el que sale Misao y es por ese motivo por el que he venido a hablar contigo. Deseo proponerte un trato.
Seta la miro sin comprender mucho, aquella chica parecía normal, era bonita y agradable, ¿para que lo necesitan a el?
-Creo que no comprendo bien lo que deas de mi, Sayo. ¿Un trato? ¿Para que?
-Eso es muy fácil de saber, tonto- le dijo ella con alegría-. Para que Misao regrese contigo y Aoshi conmigo, ¿no te parece genial?
Evidentemente la replica murió en los labios del joven que la miraba sorprendido.
No negaría que la idea de regresar con Misao era tentadora, pero no sabia hasta que punto eso era posible y no la quería hacer sufrir, las últimas veces que la había visto con Shinomori la joven parecía muy feliz a su lado.
-No estoy seguro de querer aceptar lo que me propones…- le confeso el con sinceridad-. A mi parecer Misao y Shinomori se llevan bastante bien y si ella es feliz, yo no tengo derecho a oponerme, fue una decisión que ella tomo libremente.
Sayo entorno los ojo y lo miro con una sonrisa.
-Se que están bien juntos, pero se que estarán mejor con nosotros- le dijo con rotundidad-. Aoshi y yo teníamos planes bastante serios, yo termine con el por una estupidez y el se enfado conmigo, luego apareció Misao y comenzaron a salir con ella pero las cosas entre nosotros aun no están claras. No te negare que reconozco que Misao si lo quiera mucho pero se que no será feliz con un hombre que aun piensa en otra, ¿no opinas lo mismo, Soujiro?
Los argumentos de la joven eran bastante convincentes, y Soujiro temía que tuviera razón y que Misao solamente terminara sufriendo junto a Shinomori. Sabia que acepta algo así seria culpable el resto de su vida, pero no tenía mas opción en ese momento si quería ver a la joven que aun amaba feliz.
-Muy bien, si es verdad lo que me dices y tú y Shinomori aun sienten algo el uno por el otro te ayudare. ¿Qué es lo que planeas hacer? ¿Separarlos?
-Digamos que solo deseo que vuelvan a encontrar el camino correcto, o sea, con nosotros. ¿Me ayudaras, Soujiro Seta?
Las duda se esfumaron ante la posibilidad de estar otra ves con Misao, Soujiro asintió.
-Acepto ayudarte, ¿Qué es lo que debo hacer?
------------------------------------------0-------------------------------------------------------
Kaoru y Kenshin vieron a la joven que salía de la cafetería y la saludaron con emoción, la joven Kamilla corrió hasta quedar frente a Misao y la abrasó.
-Que gusto me da verte, Misao. ¿Cómo has estado? ¿Ya te dejo en paz esa arpía de Sayo?
Una sonrisa asomo a los labios de la joven y asintió.
-Estoy bien y espero que Sayo no moleste mas, pero ayer a la salida de clases fue a ver a Aoshi en la cafetería y te imaginaras,… pero el se las apaño muy bien y la mando de paseo.
-Shinomori se merece un premio- dijo Kenshin-. Ayer en la cena en casa de Meg, Sayo estaba furiosa, parecía que quería asesinar a cualquiera y Meg no estaba mucho mejor.
Una mirad de Kaoru le valió a Misao como respuesta a sus preguntas, seguramente ella también estaría al tanto de lo ocurrido con Aoshi y Sanosuke, agradecía que no se lo hubiera comentado a Kenshin.
-¿Vas apurada?- le pregunto Kaoru a Misao - ¿Si gustas te llevamos a casa, Ken no se hace problemas, le encanta conducir.
El pelirrojo entorno los ojos pero le sonrió, Kaoru lo tomo de la mano y practicamente lo arrastro hasta el coche mientras platicaba con Misao. Le comento que dentro de unos cuantos meses pensaban casarse y que solo esperaban a que Meg se decidiera a contarle a su madre que ella y Sanosuke era novios, Kaoru se alegraba por eso aunque Sano le parecía un poco idiota pero su amiga estaba radiante, ademase ella podría tener al fin una relación libe.
-¿Te imaginas lo que es eso?- el pregunto a Misao llena de ilusión.
La joven Makimachi se imaginaba que para ella debía haber sido algo horrible tener que mantenerse siempre al margen de la relación por la lealtad a su amiga, si algo así le ocurriera con Aoshi ella no sabría como reaccionar.
Recordó la cena de esa noche y una nueva sensación de nerviosismo la invadió, a pesar de haber estado toda la tarde junto, ella y Aoshi se habían quedado de juntar esa noche en la cena, Misao se había ido para ver a su madre y ayudarle, además quería arreglase un poco. ¿Que pensaría Aoshi de su familia, o mejor dicho, de lo que quedaba de su familia?
Esperaba que le gustara, por lo menos con Yahico se llevaba bien y su madre, bueno… con ella seria algo mas complicado.
-¿Cómo va tu relación con Shinomori?- le pregunto Kenshin cuando subían al coche-. He oído que es un excelente estudiante y que Seijuro Hiko piensa que tiene mucho talento, me encantaría leer algo de lo que escribe, quizás podría decirle.
-Se lo comentare, lo prometo- le contesto Misao mas tranquila, seguramente a Aoshi le alegraría saber que se interesaban por sus proyectos, ellas sabia que seria un muy buen escritos si se dedica eso.
-Además es muy guapo- le dijo Kaoru con una sonrisa e ignora la mirada de advertencia de Kenshin-. Tienes mucha suerte, Misao, has encontrado a un muy buen chico, como yo con Ken.
-Hemos sido bastante afortunados, aunque con una relación un poco rara- Himura sonrió-. Pero ya todo volverá a la normalidad o eso espero, de verdad. Por cierto, ¿Meg te comento que ella y Sanosuke fuero a ver a Shogo?
Misao sabia que aquel nombre le sonaba, pero no sabia de donde, Kaoru pareció asombrada ante la noticia.
-¿A Shogo Amakusa? Su hermano?
Misao recordó que aquel sujeto había sido con el que Aoshi había hablado hacia unos días atrás, el hermano de Sayo que les estaba generando tantos problemas. ¿Que habían ido a hacer Meg y Sano con el? Seguramente intentaban averiguar algo de lo que aun no le contaba a Aoshi, cuando viera a Me, se lo consultaría a ver si tenia respuesta.
- Si, creo que hablaron un momento y el se porto muy bien con Meg, incluso quedaron de juntarse mañana a almorzar. Tienen bastante que hablar.
-¿Y no te dijo nada mas?- le preguntó Kao incrédula-. Por Dios, Ken, tu siempre le sueltas la lengua Meg, como es posible que no te contara nada mas. ¿Qué querían de Shogo?
-Le pregunte pero no me lo queso decir, así que no la obligué. Dice que es un secreto entre Sanosuke y ella.
Misao se sintió algo decepcionada pero rápidamente se animo, si Aoshi podía esperar un mes, ella también solo esperaba que el fuera feliz y que la conversación de esa tarde con Hiko lo ayudara y no lo perjudicara mas. Tenía un extraño presentimiento con respecto al origen de la carta, pero no le había querido trasmití a Aoshi su preocupación, no lo consideraba justo dadas las circunstancias, era el quien había tenido que pasar por mucha cosa en poca días, preocupándolo por algo que quizás no tuviera sentido seria empeorar mas su animo.
Una ves que llegaron a la casa, Kaoru y Kenshin se despidieron de ella, prometiéndole ir a vela pronto. A Misao le gustaba esa pareja, el hecho de que se sintieran tan seguros con su relación que no les importara fingir ante todo el resto de las personas que no eran nada. Admiraba al coraje y la determinación de Kaoru para aceptar que su novio estaba comprometido con su mejor amiga, Misao no se sentía capas de tanto.
Solo de entrar en la casa se dio cuenta de que su madre estaba allí. Todo lucia ordenado y una vaga alegría la lleno, esperaba que por lo menos se quedara un par de días mas.
Una conversación importante, le había dicho Yahico, ojala fuera una buena noticia y no algo que los terminara por lastimar todavía mas.
-Ya me preguntaba si te aparecerías hoy por la casa- le dijo Yahico mientras bajada de su cuarto. Estaba muy arreglado y Misao dio por hecho que seria obra de su madre. Ella aun no conseguía que su hermano la obedeciera para que se vistiera como correspondía.
-¿Mamá esta en casa?- pregunto Misao extrañada de que no hubiera ido a recibirla como otra veces.
-Casi. Fue a comprar algunas cosas que le faltaban para la cena y me dejo a mi esperándote, quiere que todo este muy bien para hoy, se muera por conocer a Aoshi- le dijo su hermano con su sonrisa-. Le dije que era un tipo genial, y que tu parecías muy feliz, y que me gusta mas que Soujiro.
Miso negó con la cabeza ante el comentario de su hermano y le sonrió, iba a subir a cambiarse cuando Yahico la llamo.
-Te llego esta carta- le dijo con curiosidad-. La tiraron bajo la puerta cuando mamá se fue, pensé que seria de algún amigo tuyo porque no tiene remitente.
Misao la miro y enseguida reconoció la letra con la que estaba escrito su nombre. Agradeció a su hermano y subió corriendo hasta su cuarto, una ves allí saco la carta para leer el contenido.
Repaso dos veces los estrechos renglones y se quedo ceñuda.
¿Por qué deseaba verla Soujiro al día siguiente? El tono de la misiva parecía urgente, como si le ocurriera algo malo y eso no le gustaba. Desde que habían terminado solo se habían visto un par de veces, el evitaba ir a la cafetería y ella evitaba ir a los lugares que sabia que el frecuentaba, además con todas las cosas que habían ocurrido con Aoshi no había tenido mucho tiempo para pensar en el.
¿Qué haría? Por un lado sabia que quizás Aoshi se lo tomara mal si asistía a la cita, ya había mostrado evidentes celos cada ves que Soujiro salía a la conversación, pero por el otro ellos eran amigo y si el estaba mal ella no podía dejarlo solo. La guardo en su mesita de noche y se prometió consultarlo con Aoshi, no pensaba dejar de ir, pero al menos le informaría de lo que pensaba hacer, así Aoshi estaría preparado.
Mas satisfecha con su decisión, Misao comenzó a buscar lo que se pondría esa noche, luego se daría un baño y se prepararía para ver cual seria el gran cambio que le deparaba el destino.
-------------------------------------------------0-------------------------------------------
Aoshi estaba terminando de escribir en su libreta de notas cuando Seijuro Hiko cruzó la puerta de la tienda. Shinomori se sorprendió un poco al verlo, no esperaba encontrarse con el hasta la noche cuando el había prometido contarle lo que sabia. Hiko no le sonrió y para sorpresa de Aoshi vio que sacaba el cartel de cerrado y lo colocaba en la puerta mientras echaba la llave.
-Tenemos que hablar- le dijo mientras le indicaba que pasaran a la parte trasera del negocio.
Había una pequeña oficina donde se guardaban los libros de contabilidad y esas cosas, no era muy grande por perfectamente podían estar los dos allí sin estorbarse demasiado. Aoshi tomo asiento y Seijuro hizo lo mismo, lucia triste y preocupado. Shinomori se sentía como un intruso en su evidente desasosiego.
-No he podido esperar hasta la noche para hablar contigo, muchacho- le dijo con seriedad-. ¿Tienes tiempo de escuchar mi historia ahora?- le preguntó.
Aoshi recordó la cita con Misao, pero aun faltaban al menos dos horas, así que asintió y se dispuso a oírlo. Una excitación creciente nacía dentro de el, ansioso por saber lo que le esperaba.
-Recuerdo haberte comentado en alguna ocasión que yo había conocido a tu madre. De eso ya va mucho tiempo, en ese entonces ambos éramos muy jóvenes. Ella era una muchacha muy bonita, alegre y bastante lista, casi de inmediato surgió entre nosotros una profunda amistad. Durante años yo conocí casi todos sus secretos: sabia como era la relación con tu abuelo y los planes que tenía para ella, todo podría haber seguido así de simple y sencillo si no hubiera existido un pequeño problema. Me enamore de ella.
Aoshi lo seguía mirando con incertidumbre, no podía ser verdad lo que Hiko le estaba diciendo. Algunas idea absurdas empezaron a cruzar por su cabeza y temió que aquello fuera verdad ¿Qué haría en ese caso?
-¿Tu y mi madre…?
-Durante meses no le dije nada, no podía hacerlo por que no tenía sentido. Ella se casaría con Saito y yo lo sabia pero luego ella me confeso lo que sentía por mi y creo que eso me dio el valor que me faltaba para arriesgarme en esa relación que ambos sabíamos no tenia sentido. Tu abuelo se enfado y se puso como loco, trato de hacer hasta lo imposible por separarme del lado de tu madre pero era joven y en ese caso, a veces las amenazas en ves de atemorizar envalentonan. Con tu madre pensamos en escapar y casarnos, yo estaba estudiando y tenia un futuro prometedor pero en ese tiempo no era le mejor partido para ella. Fue allí donde cometí el mayor de todos mis errores… - Seijuro lo miro con evidente dolor-. Acepte la proposición de un amigo de estudiar fuera, no era mucho tiempo, solo serian dos años y eso me ayudaría mucho en mi carrera pero no en los planes que tenia con tu madre junto a mi. Ella me rogó que la llevara conmigo, pero sabia que la vida lejos del hogar seria dura y por su bien decidí que se quedara y no cedí en mi decisión. El resto de la historia ya la sabes, Saito te lo contó ayer.
Si no hubiera estado sentado, Aoshi pensó que se habría desmayado. Se sitia tan mal por lo que acababa de oír que no sabía como enfrentarlo. Seijuro prácticamente le estaba reconociendo que el era su padre pero jamás había salido esa palabra de sus labios.
-¿Eres mi padre?- le pregunto con vos ahogada-. ¡¿Me estas diciendo que eres mi padre y te lo tomas tan tranquilamente?!-le espeto el joven furioso.
-Puedes gritarme todo lo que desees, estas en tu derecho y me lo merezco- reconoció Hiko-. Pero te aseguro que si tu madre y yo no estuvimos junto no fue porque yo lo deseara así.
-¡Decidiste irte por dos años y la dejaste sola y embarazada, ¿que mas querías que hiciera?!
-Si hubiera sabido que estaba esperando un hijo mío hubiera regresado sin pensarlo, te lo aseguro- le dijo el con tranquilidad-. ¿Quieres saber lo que dice esa carta, Aoshi? ¿Te interesa saber cual era la respuesta que le envié.
Shinomori asintió con pesar, se sentía terriblemente vació por dentro y furioso con Hiko, pero no podía dejar de darle un oportunidad. A pesar de todo, el había cuidado mas de el que Saito en los ultimo años.
-Cuando supe del matrimonio de tu madre con Saito comprendí lo inevitable, ella seguía pensando que hacia lo correcto y no la podía culpar, luego naciste tu y di todo por perdido. Cuando al fin me decidí a regresar, ella me escribió pidiéndome una cita, el la carta me contaba que nunca me había dejado de amar y que se había casado obligada por su padre. Que no había recibido ninguna de las cartas que le envié por que su padre se encargo de destruirlas y esto se lo confeso antes de morir y que solo por eso aun tenía el valor de buscarme, porque sabia que a pesar de todo yo nunca había dejado de pensar en ella, como ella lo había estado haciendo en mi.
-¿Te dijo que tenían un hijo?- le pregunto Aoshi con la vista clavada en el piso.
- No, supongo que pensaba hacerlo cuando nos viéramos, solo me dijo que tendía que hablarme de algo muy importante. Yo le envié la respuesta a la carta indicándole un lugar, el día y la hora para que nos viéramos como ella me había pedido, pero tu madre jamás se preseco. Una parte de mi pensó que solo estaba jugando conmigo y desistí completamente, me centre en mi trabajo como tu has visto que hago hasta ahora.
-¿Y yo? ¿Como entro en toda esta historia?
-Bueno muchacho, nuestro encuentro si fue casual. No te negare que cuando supe que eras el hijo de Saito me sentí algo incomodo contigo, pero luego vi que eres igual a tu madre. Se notaba a simple vista que no eras feliz en tu casa y decidí ayudarte, nada de lo que he hecho por ti ha sido de forma interesada, para mi todo te lo has merecido con creses, quizás era mi forma de disculparme con tu madre por lo que debí haber hecho y no hice nunca. Para mi eras como un hijo antes de saber que lo eres realmente, y esperaba que el sentimiento fuera mutuo….- Seijuro espero a que Aoshi lo mirara nuevamente antes de proseguir-. Esto no te obliga a nada, muchacho, sabes que yo tampoco te obligaría ha hacer nada que no desees hacer, pero espero que me puedas perdonar y que esto no termine con la relación que nosotros teníamos.
Aoshi se limito a sentir, sintió que Seijuro se acercaba hasta el y le ponía la mano sobre el hombro para brindarle seguramente el apoyo que sabia necesitaría. Aoshi intento contener las lagrimas, se sentía abrumado por todo lo que acababa de oír, "quien busca le verdad, corre el riesgo de encontrarla". Hiko salio de la habitación dejándolo solo y la fin se pudo desahogar tranquilo. Pasados uno cuanto minutos, Aoshi se sentía un poco mas repuesto salio de la oficina. Busco a Seijuro y lo encontró sentado con un libro en las manos, estaba del revés.
-Quizás…-comenzó Aoshi con algo de inseguridad-. Si me dieras un poco mas de tiempo, solo un poco mas para intentar asumir las cosas… podría aceptar esto con claridad. No te guardo rencor, creo que jamás podría hacerlo, pero si me siento bastante conmocionado por todo lo que me he enterado en estos días.
-¿Te quedaras aquí?- el pregunto Hiko esperanzado, Aoshi asintió y le sonrió-. Me paree muy bien, muchacho, puedes tener el tiempo que desees, no te presionaré.
Aoshi le Soria y lo abraso con rapidez antes de separase de le.
-Tengo que cenar en casa de Misao- le dijo con una sonrisa-, su madre desea conocerme y le prometí que ira. Debo ir a arreglarme.
Hiko lo vio salir de la tienda sintiéndose algo triste. No le gustaba ver a Aoshi triste y menos saber que era por su culpa.
Curioso destino, muchas veces se encargaba de mostrarnos las cosas que nos negábamos a ver con nuestros propios ojos.
---------------------------------------------------0---------------------------------------------
Ya chicas, fin del chap de la semana y espero les haya gustado, como siempre agradezco a todas las que leen y por supuesto a las que dejan su opinión, así que:
Amai Kaoru: Si, como ves todo se esta solucionando aunque aun faltan unas cositas. Gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
gabyhyatt: Como ves las cosas ya se han ido aclarando, gracias por el apoyado y nos leemos la próxima semana, ciao.
Miara Makisan: Ya se resolvió el misterio de la carta, ahora regresa la mama de Misao y Sayo intenta convencer a Soujiro que le ayude. Gracias por el apoyo, espeto te haya gustado el chap y nos leemos la próxima semana, ciao.
bizcochia U-u: Como ves las cosas se van aclarando poco a poco. Seijuro si es le padre de Aoshi y ya mas o menos se sabe lo que planea Sayo, a ver como resulta todo ese lió. Muchas gracias por el apoyo y nos leemos la próxima semana, ciao.
KaRiTo-Chan: Amiga, como ves todo se va resolviendo de a poco, ya se ve cual es el plan de Sayo y a ver como termina todo eso. Gracias por el apoyo, un beso y nos leemos la próxima semana, ciao.
Ali-chan6: En primer lugar muchísimas gracias por tus palabras, de verdad que me alegra mucho saber cuando a alguien le agrada lo que escribo por que es lo que justifica en parte lo que hago, así que mi gratitud es infinita. Sobre mi ortografía, te pido mil disculpas, se que a veces tengo un montón de errores pero si quieres que sea honesta mi ortografía no es mala, es pésima, basta con decirte que me demoro mas en corregir los errores que en escribir cada chap. La verdad es que intento ponerle el mayor empeño posible pero a veces se me escapa mas de alguno, así que espero me entiendas, aun así intentare poner mayor atención en ese asunto. Espero no hayas tenido que esperar mucho con la historia, actualizo una ves a las semana, siempre el mismo día y soy bastante responsable. Nuevamente muchas gracias y nos leemos la próxima semana, ciao.
