Por favor disculpen la demora!!! Realmente lo habia escrito hace mucho tiempo, pero se me habia olvidado que lo tenia! Pero por fin me acorde y aquí lo pongo!!! Ojala les guste!!! Y si es asi, pueden dejar un review contando todo lo que les gusto y lo que no xD Jajajaja

Capítulo 2: Recuerdos del pasado

//Flashback//

Lo siento, pero nuestra relación no da para más. Esto se acaba aquí, -dijo una joven de penetrantes ojos de un color verde azuloso y pelo castaño claro.

¡No puedes terminar una relación de cuatro años así como así! Además, nadie te va a amar como yo, -le respondió un joven de pelo largo, negro y unos vacíos ojos grises.

Ja, eso sólo lo dices porque tienes el ego demasiado grande. Para tu información hace ya un año que conocí a un hombre maravilloso, el cual estoy segura me amará mil veces más que tú.

Es ese alumno de primer año de criminalística, ¿el "Joven Neptuno"? ¡Te juro que si me cambias por ese imbécil jamás te perdonaré!

Entonces comienza a odiarme ahora mismo porque me gusta Shinichi Kudo, y mucho. Lo nuestro, sí, fue algo lindo, pero ya se terminó. Por favor no sigas insistiendo.

Tú lo quisiste así Miyano. Te juro en este momento que te haré la vida imposible. A ti y a ese Kudo.

No te tengo miedo Shuichi. Has lo que quieras."

//Fin Flashback//

"Han pasado ya cuatro meses y todavía no puedo olvidar ese incidente... Miyano me las va a pagar, cueste lo que cueste, -pensó Shuichi con una mirada fría, vacía."

Luego de que se terminara su relación con Shiho, Shuichi Akai, o como le decían todos en la Universidad de Teitan, el "Chico Misterio", decidió hacer un cambio total en su vida, así que partió cortando su largo pelo negro que le llegaba hasta las rodillas; ahora lo tenía como cualquier hombre común y corriente. El apodo de "Chico Misterio" se lo pusieron sus compañeras de cuarto año de Ingeniería, debido a ese aire de secretos que lo rodeaba, nunca se podía saber qué era exactamente lo que pensaba Shuichi, ya que además de que jamás contaba sus cosas, sus ojos a la vez sólo revelaban un gran vacío. Desde pequeño había crecido sólo. Su padre falleció cuando él tenía 6 años, y su madre, actriz de renombre, volvió a casarse un año más tarde con otro hombre, también famoso actor de EEUU, con el que tuvo una hija. Shuichi nunca se llevó muy bien con su media hermana; eran polos totalmente opuestos. Aún así, lo único que tenían en común es que a ambos los rodeaba un aura de misterios y secretos. Como decía su media hermana, "A secret makes a woman woman", por lo que el Chico Misterio se basó en eso y decidió hacer de su vida un oscuro y gran secreto. Después de vivir un tiempo con su familia en EEUU, Shuichi decidió irse a estudiar Ingeniería al país del sol naciente. Como no conocía nada ni nadie en Japón, Akai tuvo que quedarse en la casa de antiguos amigos de su padre: los Miyano. Aquí conoció a Shiho, con la que comenzó una relación amorosa al poco tiempo. En cuanto se instaló en Japón, Shuichi se inscribió de inmediato en la Universidad de Teitan, en donde ahora cursa su cuarto año de Ingeniería. Aún así, su vida en general nunca fue fácil. Creció sin un padre y con una madre ausente. Esto fue lo que lo convirtió en un ser frío, calculador, que únicamente anhelaba su propio bienestar.

Oye Akai, apresúrate porque tenemos que ir a clases. Nos toca mecánica, -dijo un hombre de pelo rubio, largo; le llegaba más o menos a la cadera. Y al igual que Shuichi, tenía unos ojos oscuros, que más que contener un gran vacío, se encontraban llenos de maldad.

Ya voy Gin, sólo me quedé pensando un poco, -respondió Shuichi, aún absorto en sus pensamientos.

Nuevamente pensando en un tu quiebre con Miyano, ¿no?

Sí, pero ya no de la misma forma. Ahora quiero que se arrepienta de haberme dejado... Con lágrimas de sangre..., -dijo Shuichi mientras su mirada se tornaba oscura, una mirada que hubiera asustado a cualquiera, y su sonrisa tomaba una forma macabra.

Jajaja, así me gusta Akai. Tenemos que aplastar a los traidores. Qué bueno que finalmente decidiste unirte a nuestro grupo.

¿Qué es lo que quieres Gin? Es obvio que necesitas mi ayuda para algo. No creo que por nada me aceptaste de inmediato en tu grupo, -comentó Shuichi un tanto intrigado.

Vaya, vaya, parece que realmente no tienes ni un pelo de tonto. Está bien, te lo diré. Así como tú odias a Miyano, yo también tengo cierto odio guardado contra una persona.

¿Quién?, -preguntó Shuichi.

Kudo Shinichi, más conocido como el Joven Neptuno, -respondió Gin con una mirada fría, sombría, como las que pueden llegar a matar a alguien con sólo mirarlo.

Hmph... No te preocupes Gin, estaré dispuesto a ayudarte en lo que necesites, -dijo el Chico Misterio con una sonrisa malévola.

Genial. Entonces es un trato. Bueno, ahora será mejor que vayamos a clases. Y recuerda: no debes acercarte a mí en ningún momento. No queremos levantar sospechas.

De acuerdo.

Así, Gin y Shuichi se dirigieron, cada uno por su lado, a la clase de Mecánica de la Facultad de Ingeniería.

Gin no era muy distinto de Shuichi. Al igual que él, Gin había tenido una infancia bastante dura. Siendo huérfano de padre y madre, tuvo que vivir en un orfanato hasta los 10 años, cuando se escapó, decidiendo así vivir por su cuenta. Gin era de esas personas que jamás perdonan y/o olvidan algo. Por ejemplo, cuando era un niño de tan sólo 8 años, un perro lo mordió. Furioso por esto, Gin decidió hacerse su amigo, por extraño que parezca. En el momento en que el perrito confiaba 100 en Gin, éste lo mató a sangre fría, sin ningún remordimiento. Así siguió a lo largo de su vida, hasta que finalmente entró a la Universidad luego de varios años de esfuerzo en el colegio. En cuanto entró a Teitan U, Gin comenzó de inmediato a buscar personas que siguieran sus ideales. Así fue como encontró a Vodaka, un hombre serio, inteligente y muy fiel a su aniki. En general para las mujeres, Gin era un desafío, un misterio que deseaban resolver. Por otro lado, para Gin todas estas mujeres eran simples muñecas. Le encantaba jugar con ellas, hacer que se ilusionaran y luego botarlas; eran juego de una sola noche. Para él todas eran iguales, sólo lo querían por su cuerpo y adoraban que él las tratara mal. No había nadie en esa Universidad que no estuviera contaminado. Si existiera una mujer pura, Gin jamás la dejaría libre. La guardaría para él; sería completa y únicamente suya. Tal y como lo quiso hacer hace años con su hermoso ángel caído del cielo.

//Flashback//

Gin llevaba tres años viviendo solo. La vida no había sido fácil fuera del orfanato. Las pocas cosas que le daban ahí (comida, un lugar donde dormir) eran cosa del pasado, cosas que a Gin le costaba bastante conseguir. Por lo menos, la educación era algo que se tomaba muy en cuenta en Japón, era un derecho de cada persona, por lo que ésta era gratis. Aún así, Gin apenas comía y por lo general dormía en la calle.

Un día, después del colegio, Gin decidió que su vida ya no daba para más, por lo que por fin todo terminaría. Es así como decidió dirigirse a un puente. Gin se estaba preparando para saltar, cuando de repente...

¿Qué estás haciendo?, -preguntó una niña.

¿Eh? ... ¿Qué te importa? ¡Déjame solo!, -respondió Gin bastante molesto.

No puedo, porque si te dejo solo, te podrías tropezar y te caerías del puente. Así que mejor te acompaño y nos vamos a mi casa. ¿Quieres?

¿Cómo puede ser que hables así con un extraño? ¿Qué pasaría si yo fuera un asesino en serie, y cuando me llevaras a tu casa te matara? ¡No puedes confiar así en las personas!

Mmmm... Sí, mi papá siempre me dice que no hable con extraños. Pero mira, ahora podemos ser amigos y así te puedo ayudar. Mi nombre es Ran. ¿Cómo te llamas?

Yo ya te dije mi nombre, así que te toca a ti, -dijo una pequeña Ran sonriendo.

No me gusta mi nombre, pero todos me dicen "Gin", -respondió un tanto frustrado.

Gin. Jijiji, se parece al nombre de una bebida que le gusta a mi papá. Es divertido, y me dan ganas de reír cuando lo escucho.

No es chistoso, -dijo Gin un tanto sonrojado.

Bueno... Ahora que ya somos amigos, ¿quieres venir conmigo?

No puedo.

Es cierto. Probablemente en tu casa están preocupados por tu porque ya es muy tarde.

Yo... No tengo a donde ir, -dijo Gin con un tono un tanto sombrío.

¿En serio? Mmmm... Entonces si quieres puedes vivir en mi casa.

¿Qué?

Sí, mi mamá se fue de la casa hace dos años, y mi papá es un detective que en las noches trabaja con la policía o de repente se dedica a pasear con sus amigos y se duerme al tiro, así que no te va a ver. Te puedo armar una cama en la pieza donde guardamos todas nuestras cosas. Mi papá nunca entra ahí, -dijo Ran bastante emocionada.

No entiendo cómo me ofreces todo esto así como así. Realmente, ¿qué pasaría si yo me estuviera haciendo el bueno, y en cuanto entrara en tu casa te robara todo y te matara?, -le preguntó Gin bastante desconfiado y molesto.

No creo que seas así. Por tu ropa y tu pelo, creo que necesitas un lugar donde te cuiden y te apoyen, -dijo Ran al ver cómo la ropa de Gin estaba toda sucia y ni hablar de su pelo que le llegaba un poco más abajo de los hombros y estaba para qué más sucio.

¿¡Cómo te atreves a decirme eso!? ¡Mi pelo no tiene nada de malo!

No es eso lo que quise decir, -respondió Ran un tanto asustada.

Además, no sé cómo me hablas de ayuda si eres una niña chica. ¿Cuántos años tienes?, -preguntó Gin cada vez más molesto.

10...

¿10? Jajaja, eres realmente una niña. Mejor ándate y vuelve a tu casa que tu papá debe estar preocupado por ti.

Yo sólo te quería ayudar...

No necesito tu ayuda ni la de nadie.¡Ándate!

Bueno... En todo caso, toma. (Ran sacó un papel y un lápiz de su mochila y anotó algo) Esa es la dirección de mi casa si quieres ir. ¡Nos vemos!

Y así, luego de haberse puesto triste por la respuesta de Gin, Ran se fue con una sonrisa, confiando en que alguien aparecería en su puerta algún día.

Después de que le entregó su dirección, Gin se quedó parado, perplejo, viendo cómo Ran desaparecía en la oscuridad de la noche. Aún no podía creer lo que había pasado. Un ángel caído del cielo lo había salvado de la muerte y le había ofrecido una nueva forma de vida. Era como si en ese momento no existiera nada más que él y esa niña... Su...

Ángel...

Sin pensarlo dos veces, Gin tomó el papel con la dirección, lo destrozó y dejó que se lo llevara el viento.

Durante el trayecto hasta su casa, Ran no podía parar de pensar en Gin. En un comienzo, cuando pasó por el puente y vio a Gin en una esquina, sólo pensó que estaba mirando el río, pero cuando vio que se iba a tirar, corrió a ayudarlo. Al estar cerca, le sorprendió cómo se encontraba su uniforme estaba muy sucio, al igual que su pelo. Luego de que comenzaron a hablar, Ran notó cómo los ojos de Gin se encontraban llenos de rabia, rencor y un vacío inmenso.

Para variar, cuando llegó a su casa, Ran se topó con que su papá iba a trabajar toda la noche, por lo que nuevamente estaría sola. Sola... Esa era una de las cosas que Ran más temía. Desde que su mamá se había ido de la casa, las cosas cambiaron radicalmente. Obviamente se seguían viendo, pero no era lo mismo. Su papá también había cambiado. Ahora pasaba el día bebiendo y casi no tomaba en cuenta a la pobre Ran, sólo a la hora de comer, y más encima, era ella quien cocinaba. No es que Ran fuera una persona solitaria o que no tuviera amigos, por el contrario, era amiga de casi todo el colegio, pero aún así se sentía muy sola. La idea de tener a alguien que la acompañara, de que estuviera ahí con ella, le parecía lo mejor del mundo. Pero parece que para variar todo seguiría en su contra...

Después de haber dejado todas las cosas del colegio en su pieza, Ran se dirigió a la cocina para comenzar a preparar la comida, cuando de repente, alguien tocó la puerta.

Ran fue hacia la entrada y cuando abrió la puerta vio a la última personas que creía iba a ver.

¿¡Gin!?

Yo... Decidí aceptar tu invitación niña.

Puedes llamarme Ran, Gin.

Bueno, ¿y tu papá?

Salió a trabajar y volverá muy tarde, así que no tienes de qué preocuparte. Espérame aquí en la sala mientras yo preparo tu cama y la comida.

Ok.

En un principio Gin no podía entender por qué había aceptado la invitación de Ran, pero al verla preparar todas esas cosas para él, sólo para él, lo ayudó a entender y a aceptar. Quizás sí había alguien en el mundo que se preocupaba por él. Su ángel.

Ya habían pasado 8 meses con esta situación, y Gin no podía estar más feliz. El padre de Ran, Kogoro, aún no se daba cuenta de lo que estaban haciendo, por lo que no habían tenido ningún problema. Pero un día, luego del colegio, al llegar a la casa, Gin se encontró con que, a primera vista, no había nadie. Al rato de haber estado dando vueltas adentro, escuchó llorar a alguien.

¿Ran? ¿Eres tú?

Como no recibió respuesta alguna, Gin decidió ir a la pieza de su ángel, donde obviamente la vio llorando sobre su cama, cosa bastante extraña, ya que su ángel sonreía todo el día... Le sonreía a él

¿Ran? ¿Qué pasa?

No hic pasa nada.

Te dio hipo de tanto llorar.

Es que hic, ya no quiero más hic.

¿Por qué? ¿Qué es lo que pasó?

A mi hic papá lo despidieron hic, así que me voy a ir a vivir con mis abuelos a hic Kioto.

¿Y cuando te vas?

La próxima semana... Ya se me pasó el hipo...

Qué bueno. Pero oye, ¿qué va a pasar con tu papá?

Él se queda acá buscando un trabajo.

¿Gin?

Creo que tendré que buscar un lugar donde vivir...

Lo siento...

No te preocupes por mí. Estos 8 meses han sido los mejores de toda mi vida. Tuve un lugar donde dormir, comida... Y lo más importante, estuve cera de alguien a quien le importo... Tú ángel... Mi ángel..., -dijo Gin mientras abrazaba a Ran.

Jijiji, te pones muy divertido cuando me llamas así, -agregó Ran riéndose.

¿Divertido?, -preguntó Gin un tanto intrigado.

Sí. Te poner serio y me abrazas bien fuerte,

¿Y a ti te gusta que te abrase fuerte?

Mucho. Me gusta estar con Gin porque él me quiere.

Cuando vuelvas a Tokio, te voy a buscar y no te voy a soltar nunca. Te vas a quedar conmigo y te protegeré de todo ángel.

Bueno.

Llegó el término de la semana y Ran tuvo que irse a Kioto. Gin se fue de su casa y siguió viviendo en las calles por un tiempo, hasta que lo adoptó una familia de mucho dinero. Todos los días de su vida Gin siguió viviendo con la promesa de volver a ver a Ran. No dejaría que nadie le hiciera daño, la protegería de todo, ella sería su salvación... Su ángel, sólo de él...

//Fin Flashback//

Ya habían pasado 9 años y Gin todavía no podía ubicarla. Fue por eso que pensó olvidarse del tema por un tiempo, y así decidió que trataría mal a todas las mujeres, jugaría con ellas hasta que su ángel apareciera nuevamente y así la guardaría sólo para él, aunque eso significara tener que cortarle las alas.

¿Cómo te ha ido con Kudo, Shiho?, -preguntó Sonoko.

Mmmm... Normal, aunque creo que vamos avanzando en nuestra relación, -contestó Shiho.

¿Desde cuando "avanzando" significa tener lo mismo de siempre?

¿¡Cómo que lo mismo de siempre!? ¡Con Shin hemos avanzado bastante en nuestra relación!, -dijo Shiho bastante enojada.

En fin, será como dices... Oye, ¿cómo van en tu facultad con la "bienvenida" a los de primer año?

Jajaja, muy bien. Ya está todo listo. Tenemos pintura, huevos, los profesores nos dejaron sacar a los alumnos durante las clases para tirarlos en la piscina, etc. Este año lo vamos a pasar taaaaaaaaaaan bien.

Oh si. Oye Shiho, ¿viste cómo miraban las de primero a tu Joven Neptuno?

Sí... Son unas completas babosas Sonoko. Como no aprenden por las buenas que Shin tiene dueña, tendrán que aprenderlo por las malas, -dijo Shiho mientras su rostro se oscurecía.

Está bien que Kudo sea tuyo, pero no tienes por qué ponerle tanto color. En fin, ¿has hablado con tu ex Chico Misterio?

No, desde que terminé con él que no hablamos. Nos hemos topado una que otra vez en los pasillos o en la cafetería, pero nada más. En todo caso, varias veces lo he visto, casi escondido, conversando con Gin y Vodka...

¿En serio? Wow, jamás me imaginé a Shuichi con esos dos. Siempre se han llevado muy mal. Gin no paraba de decir cosas malas sobre Akai.

Tú más que nadie sabe eso...

Pues sí...

Sonoko Suzuki, hija de uno de los empresarios más ricos de todo Japón, estaba en su segundo año de teatro. Desde pequeña fue una niña muy solitaria, hasta que en el último año de colegio conoció a Shiho Miyano, la que hasta ahora se ha convertido en su mejor amiga. En cuanto entró a la Universidad de Teitan no pudo evitar poner sus ojos en Gin, el entonces ikemen nº1 de la universidad. Como era de esperar, éste sólo la miraba como un juguete, por lo que no la tomaba en cuenta. Con el paso del tiempo, él decidió darle una oportunidad. Así fue como fueron pareja durante unos meses en los cuales Sonoko pudo darse cuenta de la verdadera persona que tenía a su lado. Un hombre frío, manipulador, capaz de todo por conseguir lo que quiere. Aún así, Sonoko vio en Gin un vacío tan grande que trató de ayudarlo, pero él jamás la dejó. Fue por esto que ella decidió terminar con la relación.

Aunque estuvieron juntos sólo un par de meses, Sonoko logró averiguar un poco sobre la Organización de la que Gin formaba parte. Descubrió que dicha organización estaba compuesta por alumnos de la universidad, y que además de chantajear a los rectores de las distintas facultades con asuntos personales, también se dedicaban a chantajear y/o hacer de la vida de algunos estudiantes, un infierno. Tanto así, que muchas de sus "víctimas" tuvieron que irse de Teitan, y algunos llegaron al nivel de suicidarse porque no podían con Gin y su organización. Aun así, a Sonoko siempre le gustó Gin.

Uff, menos mal que por fin terminó la tutoría con Araide-sempai, estoy muerta, -dijo Ran con un tono cansado.

Si, fue cansador, pero creo que entendí mucho mas la materia, -respondió Kazuha mucho mas cansada que Ran.

Tienes razón, por fin entendí esos conceptos que no lograba captar. A todo esto, ¿qué hora es? Creo que ya deberíamos volver a casa. Por lo menos yo, no tengo ningún ramo mas.

Lo siento, creo que no te voy a poder acompañar, a mi me queda inglés con Jodie-sensei. Como no pasé el examen al entrar a la Universidad tuve que tomar el ramo.

Que mal. Entonces tendré que irme sola...

Lo siento Ran.

No te preocupes, nos vemos mañana.

Si, que te vaya bien, ¡ándate por la sombrita!

Jajajaja, ¡tu también!

Y así Ran tomo sus libros y comenzó a caminar hacia su casa, pensando en el duro día que había tenido... Y eso que era el primero... Estaba tan absorta en sus pensamientos mirando el suelo que de repente chocó con alguien, lo que hizo que se le cayeran todos sus libros.

Lo siento mucho, iba muy distraída.

No, es mi culpa, no estaba viendo hacia donde iba.

Muchas gracias por ayudarme... (Levanta la cabeza) Espera, parece que te he visto en algún lado...

¿Eh? (También levanta la cabeza) ¡Ran!

¡No puedo creerlo! ¡Eres tu!

Continuara...

Muajajaja, que soy mala!!! Los dejé con una pequeña sorpresa xD Jajajaja.

Bueno, ahora le toca a Palito el próximo capitulo, y nuevamente, por favor disculpen la demora!!! Nos vemos, adiuuuu !!!