Mis puños empezaban a dolerme. Mis lágrimas se habían acabado y mis fuerzas habían menguado notoriamente. Sin embargo, seguí golpeando aquel trozo de madera que me separaba de él, de su presencia, que ya era como una droga, la necesitaba para seguir viviendo. Pero no parecía compadecerse. Nunca me pareció que fuera de este tipo de personas, pero no tenía más que guardar un poco de esperanza, era lo único que podía hacer... Lo único a que podía agarrarme... Pero por más ruido que hiciese, por más que le llamase, nadie abría. Aunque fuera para insultarme, para recriminarme, para despreciarme, quería que abriese y poder volver a ver sus ojos, su mirada de superioridad, de soberbia...

-¡SASUKEEEEEEEEEE!

Con ese grito terminé. Caí al suelo, con ganas de volver a llorar pero sin poder hacerlo. Con las pocas fuerzas que me quedaban, cerraba mis puños con fuerza, sentía como las uñas se me clavaban en la carne pero el dolor físico era casi reconfortante... No podía vivir sin él, no podía¡¡ya no!

Sentí como una mano se posaba sobre mi hombro, y acto seguido, me abrazaban por detrás. Mi corazón se aceleró, por alguna extraña razón me parecía que aquella presencia era la suya... Sentí torrentes de calor extendiéndose por mi cuerpo. Al fin, me atreví a girar la cabeza, para ver detrás mío una cara que a pesar de ciertas diferencias, me era familiar... Con una melena negra, lisa, con unos mechones cayéndole por la cara... Y curiosamente, sentía la misma sensación que cuando estaba con Sasuke, los problemas se iban... Me sentía flotar... Todo mezclado con una pizca de temor, como de respeto hacia esa figura... Pero eso no hacía más que aumentar mi interés. Me confundía, también... ¿Por qué¿Sería también él un...?

-¿Eres el nuevo juguete de mi hermano?

Her... ¿Había dicho hermano? Al principio me sorprendió esa declaración, pero luego pensé que eso justificaba muchas cosas... Esa sensación de familiaridad... Era normal. Pero no me fiaba nada de él. Un desconocido con una aura de sobrenaturalidad que se me acercaba silenciosamente por detrás y me abrazaba... Estaba inquieto, pero no quería apartarle. Me provocaba unas sensaciones parecidas a las de Sasuke, y eso me aliviaba un poco... Enmedio de mis pensmientos, recordé que me había hecho una pregunta pero me pasaba lo mismo que con Sasuke, me ponía nervioso y no sabía qué contestar.

-Eh... Yo...

-Ya veo... Eres muy mono¿sabes? -Mi nerviosismo se acrecentó y se hizo un silencio incómodo. -¿Por qué estás aquí fuera?

-Yo... Eh... Bueno, Sasuke... No me deja entrar...

-Típico de mi hermanito. ¿Y tiene alguna razón para no hacerlo?

-Pues... Yo... Huí de él...

A pesar de que me ponía muy nervioso, tenía algo que hacía que respondiera sin pensar a todo lo que me decía, me hechizaba igual que lo hacía Sasuke, por eso estaba seguro... De que él también era un vampiro...

-¿Por qué?

-Porque... Él es un... Vam...

No pude seguir. Por alguna razón, no podía decirlo en voz alta. Como si todo fuera una ilusión y si pronunciaba esa palabra, se haría realidad. Entendía el concepto, pero no acababa de aceptarlo... Porque no podía ser verdad... ¿No?

-Es normal que nos tengas miedo... -Mis suposiciones se confirmaron, pero eso no me sorprendió, ni me atemorizó más. -Pero¿sabes? Creo que si te ha dejado con vida, sabiendo tú lo que es él, es que no quiere hacerte daño... Yo tampoco querría hacerle daño a un chico como tú... (NdA: No, qué va... Todos sabemos lo buena persona que es Itachi xD Dios, qué raro me está quedando... Ah, me olvidé una cosa xD Va a haber OOC en Itachi... A buenas horas, creo que ya lo habíais notado :P).

Bajó la cabeza y me besó en el cuello. Sentí como mi temperatura corporal subía, como cuando Sasuke me besó. Sentí sus labios rozando mi piel, y luego algo afilado... Que no llegó a clavarse en mí. Pero aún y así, me dio una sensación de pelibro y me aparté. Me quedé sentado de caras a él, completamente asustado, pero así pude verle bien. Tenía el pelo largo, recogido en una cola, y unos ojos negros y profundos. Parecía un poco mayor a Sasuke, más que nada porque aunque estaba arrodillado podía intuir que era más alto y se veía más maduro de cara... Pero tampoco supe concretar su edad. Tenía una belleza inexplicable, sobrenatural, y una piel lisa y blanca, con aspecto de fría como el mármol... No, yo ya había comprobado que así era.

-Tranquilo... Ya te dije que no voy a hacerte nada... Además, si quisiera atacarte, ya lo habría hecho.

Se acercó a mí y me cogió de la barbilla. Mi mente se inundó de imágenes de Sasuke, él ya había hecho eso una vez, justo antes de...

Unió sus labios con los míos, primero en un beso relajado, lento, pero que no por ello dejaba de ser sensual, y luego la fuerza y decisión que le ponía fue aumentando... Y sin darme cuenta me encontré con que le estaba correspondiendo ese beso, aunque me sentía torpe comparado con sus movimientos que parecían estudiados, el beso que me estaba dando era perfecto... Tan perfecto que no me importaba que fuéramos hombres, que él fuera un desconocido, que nos estuviéramos besando en el rellano, justo delante de la puerta del piso de Sasuke...

Sasuke... Por un momento, quise separarme de aquel chico, al recordar la razón por la que había vuelto... Pero entonces sentí su lengua explorando mi boca, sentí como la mía reaccionaba y jugaba con ella... Sin poder evitarlo... Una de sus manos se enredaba en mi pelo mientras la otra estaba apoyada en mi hombro, y las mías yacían inertes a los lados. Se separó un momento para ver mi cara, sonrió y volvió a besarme...

Mierda... Me estaba excitando... Y no podía hacer nada para arreglarlo, porque no deseaba parar aquella situación... Por un segundo, pensé que quería que me poseyera aquí mismo... Ese fugaz pensamiento hizo que me calentara más, pero entonces él paró. Solté un débil gemido de protesta, pero cuando le miré a la cara vi que su mirada estaba posada en algo detrás mío... Así que me giré... Para encontrarme con Sasuke recargado en el marco de la puerta. No supe como reaccionar. Por un lado, me alegraba verle otra vez, pero sabía que si aún me tenía un mínimo aprecio aquello que acababa de ver no podría haberle gustado... Quería poner alguna excusa per no había ninguna posible... Veía como intentaba mantener la calma, pero en sus ojos la ira se hacía demasiado evidente comparado con su inexpresividad habitual.

-¿A qué debo el honor... Itachi?

-Nada... -El mayor sonrió intentando aparentar inocencia, pero incluso para mí estaba claro que no lo conseguía. - ¿Es que no puedo tener ganas de ver a mi queridísimo hermanito?

Sasuke parecía reprimirse para no saltar encima de su hermano y destrozarle la cara a puñetazos. Yo me mantenía al margen de la situación, porque no sabía que se suponía que debía hacer o decir, y sentía que si actuaba iba a equivocarme...

-Bueno, pues ya he visto que estás bien... Tengo cosas que hacer... Te dejo aquí con tu juguetito. Ya nos veremos.

El mayor se giró y se fue, bajando las escaleras con elegancia. Yo le seguí con la mirada, porque no me atrevía a mirar a los ojos a Sasuke... De pronto, sentí como me agarraba del brazo y me arrastraba hacia el interior del piso. Sus dedos me apretaban tan fuerte que me dolía. Iba a quejarme, pero en cuanto vi su expresión de furia pensé que no era buena idea.

-¡TÚ, ESTÚPIDO¡¡¿SABES LO QUE TE HABRÍA PASADO SI NO LLEGO A INTERRUMPIROS!

Parecía realmente encolerizado y yo no sabía qué decir, solo sentí que tenía ganas de llorar, de nuevo... Había vuelto a fastidiarla... Pero solo es que no entendía nada y no sabía qué era lo que tenía que hacer... Al ver mi expresión pareció calmarse un poco.

-Dime que no volverás a hacerlo, por favor... No vuelvas a acercarte a él...

-D-de acuerdo...

-Te lo digo de verdad... Él es... -Me quedé callado esperando a que siguiera la frase. Imaginaba una revelación sorprendente, pero no fue así. -Peligroso. Mucho.

-Y tú... Tú... ¿No lo eres?

-¡Soy un maldio asesino! -Sonrió maliciosamente. -Pero eso ya lo sabes. El otro día maté a una chica que tenía un aspecto tan inocente... Casi me sentí mal por ella. Con ese pelo rosa, parecía una niña...

-¿Qué? -Me quedé estupefacto. -¿Qué has dicho? -No podía ser... ¿Cuantas personas podía haber en una ciudad con el pelo rosa?

-Sí... No era más que una criaja. Debía de tener tu edad... Si aún y así quieres estar a mi lado, supongo que puedo darte otra oportunidad... Siempre que no vuelvas a acercarte a él¿queda claro?

Me quedé paralizado mientras se giraba y desparecía tras una esquina. No, no podía ser... No podía haber ocurrido algo así... Una casualidad así...

¿Sakura...?

No...

De todos modos...

¡No, ya no me importaba aquella estúpida! Pero... Quizás aún... No, era una zorra. Nada más que eso...

-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-

Por fiiiiiiiiiiiiin! Dioooos, como me costó este capítulo! De veras que lo siento, pero... A medio capítulo ya no sabía como seguir... Ni siquiera encontraba el tiempo para escribir... Y bueno... Tampoco me gusta como ha quedado xD Pero algo tenía que poner... Y me sabía mal no actualizar... Así que aquí está. Siento que me he precipitado y que las cosas no van exactamente como yo quería... Pero bueno, da igual. Quizás me he pasado con el OOC en Itachi... No sé, pero yo quería que el personaje fuera así xD Espero que no os moleste... Con suerte y si la inspiración vuelve a visitarme, pronto escribiré un buen lemon... . Lo juro... Bueno, buen lemon tampoco sería la mejor manera de decirlo xD Porque será horrible... Por algo será el primero...