Me quedé mirando como Naruto entraba de nuevo a su habitación arrastrando su maleta. Se había quedado como medio chocado por lo que había dicho, pero... No era posible que la conociese, ¿no? Sería demasiada coincidencia... De todos modos, aquella muchacha que maté no paró de gemir estreundosamente y seguramente no era más que una chica escandalosa y descerebrada... No podía ser que alguien lamentase una pérdida así. Al menos, no alguien como Naruto... Eso me gustaría pensar, pero parecía actuar de un modo extraño... Aunque quizá eso se debía a lo que había pasado con Itachi, además de lo que le había dicho. No había aclarado mucho las cosas, pero no encontraría las palabras para contarle algo así... Sobre como soy lo que soy...
Porque si no fuera por él, yo aún estaría...
Bueno, vale, si no fuera por él yo ya estaría muerto. Pero no estaría maldito.
Todo viene de aquellos años de infancia... Vivía en una casa en el campo con mi familia. Era el típico sueño de todo el mundo, vivir felizmente en un lugar tranquilo con tus seres queridos. Y realmente éramos felices. Recuerdo cómo quería a mi madre, cómo admiraba a mi padre y cómo apreciaba a mi hermano, el chico perfecto, aunque siempre quisiera superarle... Más bien quería ser como él.
Cada dia Itachi me llevaba con moto a clase, y luego esperaba a que saliese para volver a casa. Si quedaba con sus amigos, lo hacía después, siempre. Hasta que un día, cuando acababa de cumplir los 16 (NdA: Ya veréis por qué he cambiado la edad, es que si no quedaría un poco... Bueno, que ya me entendéis xD), salí de clase e Itachi no estaba allí. Pensé que quizá se había demorado un poco, y me quedé esperando en la puerta de la escuela... Pero al cabo de una hora, vi que no iba a venir. Me asaltó un mal presentimiento y me dirigí a mi casa... Andando se tardaba una hora, pero aquel día en la mitad de tiempo estuve allí. Mis pasos eran apresurados porque temía que algo había pasado... Era irónico, porque el sol había estado brillando todo el día y viéndolo se pensaría que era un día feliz y perfecto... Cuando llegué ante la puerta, ya era el atardecer. El cielo estaba teñido de rojo y eso me hizo estremecer... Aunque en ese momento no sabía por qué... Pero en mi casa reinaba un silencio extraño. Era demasiado silencio... Así que abrí con manos temblorosas, pero no vi nada raro... Entré y andé por los pasillos, sintiendo que rompía el silencio con mis pasos, cosa que hacía que la situación fuera aún más tenebrosa... En la casa no había ni una luz abierta, y yo no me atrevía a apretar ningún interruptor. Todo siguió extrañamente normal hasta que abrí la puerta de la sala de estar...
Sobre el sofá, estaba mi madre desplomada... Con los ojos abiertos girados hacia adentro. Había unas manchitas de sangre resaltando en la funda blanca... Mi padre estaba sentado en el suelo, con la espalda apoyada en la pared. La cabeza le caía a un lado y en su cara había descrita una mueca de terror. No sabría describir qué sentí en aquel momento... Sentí que aquello no podía ser real. Lo estaba viendo, estaban realmente muertos, sin duda, pero no podía ser verdad... En un rincón, oculto en la sobra, brillaban unos ojos. Yo los reconocí. Los de mi hermano, tan parecidos a los míos, que entonces me miraron fríamente como nunca habían hecho... Y comprendí qué había pasado. No necesité preguntar. Sus manos ensangrentadas me lo decían todo. Sentí un horror inimaginable, como nunca he vuelto a sentir, y en verlo pintado en mis ojos sonrió lascivamente. Pensé que no podía ser mi hermano...
Se acercó con pasos lentos, como si me diera la oportunidad de escapar, pero yo no podía hacerlo. Deseaba echar a correr, como si así pudiera despertar de ese maldito sueño horrible... Pero mis piernas no respondían. Se paró justo delante mío. Su sonrisa se ensanchó casi imperceptiblemente...
-Sasuke... ¿Entiendes qué ha pasado, verdad? -Yo no contesté. Sólo temblaba. Pasó una de sus manos por mi mejilla, acariciándola, como solía hacer cuando yo era niño. Tiernamente, con suavidad fingida. -Tu no quieres acabar como ellos, ¿me equivoco? -Pude negar débilmente con la cabeza. -Vas a ser como yo...
Ese fue mi primer contacto con un vampiro. Él me trató como a un niño, pero no como se trata a un hermano. Fue suave con sus movimientos, pero yo supe ver las sensaciones que le provocaba mi cuerpo... Mi sangre... Parecía enloquecer. Me besó suavemente, y a mí no me importó. Disfruté de aquel beso tanto como él... De su lengua moviéndose en mi boca... Incluso cuando la mía chocó con algo puntiagudo, peligroso, en su boca... Entonces me aparté, pero él no me dejó marchar y me rodeó con sus brazos firmemente. Tampoco sentía tantos deseos de irme... Me besó el cuello mientras me desabrochaba la camisa... Botón a botón, sus manos se movían rápidas, ansiosas. Me la sacó rápidamente y se quedó unos segundos contemplándome, complacido con lo que veía. Yo sentí una vergüenza casi infantil, me sentía desprotegido ante él aunque me gustaba que así fuera... Eso es algo difícil de describir, porque en aquél momento se supone que yo debería odiarlo, acababa de matar a mis padres y además... ¡Éramos hermanos! Ese tipo de contacto no era normal entre nosotros... Pero no, no me importaba... Su lengua y sus labios recorrieron mi pecho y mi abdomen, excitándome cada vez más... Dejé escapar un par de gemidos sin poder evitarlo. A Itachi eso aún le calentó más. Me desabrochó los pantalones y fue directamente a masturbarme... Metió su mano por debajo de mi ropa interior y empezó a acariciar mi miembro, y yo ya había perdido la poca capacidad para pensar que me quedaba...
-Tranquilo... No va a dolerte.
A mí me pareció que se refería a otra cosa cuando pronunció esta frase... Mi emnte ya estaba muy sucia entonces. Pero sólo sentí algo afilado atravesando mi piel, extrayéndome la vida, proporcionándome más placer... Ya casi ni notaba su mano que seguía moviéndose allá abajo... Y al cabo de pocos minutos me vine. Gasté todas las energías que me quedaban en eso, y me desplomé. Allá alcé la vista y vi a mi hermano con la boca llena de sangre, de mi sangre, y lo último que pensé fue "voy a morir...".
Pero me desperté horas después. No había muerto. O sí, depende de como quieras entenderlo. Empecé una nueva vida, una vida sumida en las tinieblas. No era estúpido, y enseguida entendí en qué me había convertido. Vagué por la noche, al principio alimentándome de ratas y conejos que encontraba por el campo, pero enseguida vi que no eran suficiente... Yo necesitaba más...
Y así... Me convertí en un maldito vampiro. Alguien que arrebataba las vidas de los demás. Cegado aún por el odio que sentía hacia un personaje del pasado que seguía acechando en mi vida... Por el que me hizo caer en la tentación. Porque es una vida maldita, pero una vez pruebas el sabor de la sangre... El suicidio no es una opción viable para nadie.
Toda esta historia, de sangre y lujuria... Probablemente, si pudiera hacérsela saber a Naruto, entendería el por qué de mis actos...
Pero simplemente, no puedo. Un ser humano no iba a entenderlo... Ahora solo tenía que vigilar que no cayera en la trampa de Itachi... Porque había dos cosas que podía hacer. Una era matarle.
La otra... Era hacerle algo aún peor. Hacerle lo que me hizo a mí.
Y no iba a permitir eso. (NdA: A ver si va a estropearme la diversión... xD)
----------------------------------------------------------------------------------------
El teléfono móbil de Naruto sonó, y respondió a pesar de estar extrañado porque no conocía el número.
-Perdone pero... ¿conoce usted a Haruno Sakura? -Una voz femenina hablaba al otro lado. El corazón del rubio dio un vuelco.
-Sí, así es.
-Es que... Llamo del hospital, está aquí ingresada... Intenté contactar con alguien de su familia pero todos dicen que no quieren saber nada. ¿Es usted pariente suyo?
-No, no...
-Bueno, era solo para hacérselo saber. Si puede contactar con sus padres hágalo, por favor.
-De acuerdo...
-Muchas gracias.
Colgó el teléfono aún más aturdido que antes... Sakura estaba en el hospital... ¿Habrían mirado en su agenda y habrían encontrado su número? Sí, sería eso... Nadie se preocupaba por ella... Por un momento, le dio pena. Pensó que debería ir a visitarla... Aunque hubieran acabado mal, no merecía algo así...
...¿No?
----------------------------------------------------------------------------------------
Mierda de capítulo, no avanzo nada xD Pero tenía que explicar la historia de Sasuke... Lástima que no pude meter un lemon xD Pero me salió así... Bueno, espero que os guste n.n Yo creo que he ido muy a saco pero ahora no podría reescribirlo... Ya me ha costado mucho escribir todo esto, así que lo siento u.uU No sé cuándo voy a poder actualizar, porque últimamente no me viene la inspiración... Esta capi ha salido supongo que por las veces que me lo han pedido por el msn y con los reviews... Gracias a todos! TTTT Me alegro de poder daros un capítulo más aunque no me convenza xD
