Siento muchísimo el retraso, no merezco perdón ni tengo excusa... A pesar de todo, espero que haya alguien que siga leyendo este fic.
Sé que hay una persona que sí, y es Hinatachan, por eso le dedico este capítulo. Hinatachan, sabes que si no fuera por ti y tus insistencias este capítulo no existiría XD Así que va por ti, y espero que te guste
A decir verdad, durante este tiempo me alejé un poco del mundo de los fics (solo volvía periódicamente para leer uno), así que espero poder ponerme al día pronto con los fics que hay por aquí, y las autoras que me gustaban ù.u Pronto tendré la selectividad y me quitaré de encima responsabilidades y horas de estudio... Espero poder actualizar más a menudo entonces Y leer todos los fics que querría XD
Sin más dilación, aquí tenéis el capítulo 8:
Naruto abrió los ojos perezosamente. Se encontró solo en la cama de Sasuke, y no le gustó mucho, pero luego pensó que debía de haber ido a buscar... Bueno, "comida". Al fin y al cabo aún era de madrugada... Y era lógico que no hubiera querido decirle dónde iba, no era algo agradable incluso cuando Naruto sabía perfectamente lo que hacía. Así que decidió no darle más vueltas. A pesar de todo, se sentía intranquilo, en una habitación que no era la suya, y sin Sasuke allí. le habían pasado tantas cosas raras últimamente que no había manera de hacer volver su vida a su curso normal...
Aunque eso significaría hacer desaparecer a Sasuke de ella, y no quería...
Por un momento, la culpabilidad le acechó. Sasuke mató a Sakura, pero Naruto no podía vivir sin él. Era un asesino. Le había mostrado lo despiadado que era, pero a Naruto no parecía importarle... Se sentía mal, pero no podía hacer nada. Estaba enamorado. Y eso, por más que nos pese, siempre queda por encima de todo lo demás. Del hecho de que Sasuke fuera un chico, que fuera un vampiro, o incluso que hubiera matado a Sakura delante de sus ojos, y sonreído después. A pesar de que nada de eso en realidad importaba, sintió otra vez ganas de llorar por la muerte de su ex-novia... Era demasiado lo que habían compartido juntos como para que no le entristeciera.
-¿Porqué lloras?
Naruto se sobresaltó en sentir esa voz emerger de entre las sombras, junto con una figura que no le era desconocida. El pelo negro largo... Ése aura atrayente, incluso más que la de Sasuke... Era su hermano. Estaba seguro. Itachi.
Aquél del que debía alejarse, según le dijo Sasuke. Pero en aquel momento, sus piernas no respondían, así que era complicado que lo hiciera. El temor y la incertidumbre lo paralizaban. Eso mezclado con otra sensación... Pero no quería admitirlo.
No... No podía pensarlo. Lo sabía, pero no quería confirmarlo.
Era inevitable.
Le atraía, y no podía hacer nada. Así que solo se quedó quieto mientras Itachi se acercaba a la cama, con pasos lentos, seguros, puesto que ya había visto que Naruto no huiría. Se puso de rodillas delante de la cama, delante de donde Naruto estaba sentado, y le cogió una mano para besarla suavemente.
-Mi hermano es un desconsiderado. Mira que dejarte solo enmedio de la noche... ¿No ve que podrían atacarte?
Naruto estaba hecho un lío. Por una parte, le atraía Itachi, le excitaba, así que quería más contacto, que subiera a la cama y repitieran ese beso que se habían dado en el rellano. Pero su corazón era de Sasuke, y sentía sus pensamientos como una traición hacia él... Más aún cuando le había advertido de que no debía acercarse a su hermano...
-Luego espera que me mantega al margen, cuando ha dejado solo a un chico tan hermoso como tú...
Sus palabras le nublaban los pensamientos y cada vez se desvanecía más el sentimiento de culpabilidad. Su voz, más viril que la de Sasuke, sonaba como música en sus oídos, y ya le tenía en éxtasis. Sus dotes de atracción eran mayores que las de Sasuke, cada vez lo veía más claro.
Itachi se levantó, y acarició la cara de Naruto con una mano, sintiendo todas las formas de ésta con los dedos, y parándose especialmente para rozas los labios con las yemas de sus dedos, en unos movimientos casi dulces. Le cogió la barbilla y le levantó la cabeza con cuidado, para luego acercarse y unir sus labios con los del rubio. El contacto no duró más que un segundo, pero cuando se separó, Itachi vio que ya estaba. Que Naruto estaba completamente ofuscado por sus encantos y que ya no se le resistiría en ningún sentido. Había sido más fácil de lo que esperaba, y suponía que podía agradecer una parte de ello a su hermano, que había enseñado al rubio a disfrutar sin remordimientos con otro chico.
Naruto estaba solo en bóxers, puesto que era lo único que se había puesto después de hacerlo con Sasuke, así que Itachi tenía la faena más fácil. Fue directamente a lamerle el cuello, intentando que no se clavaran sus colmillos en él, puesto que eso podía hacer que Naruto entrara en razón y le apartara, y no tenía ganas de ser brusco con el rubio para conseguir lo que quería. Acariciaba con los labios, lamía y besaba toda la piel del cuello y los hombros. Suavemente, sin prisas. Hubiera querido hacer pequeñas mordidas también, pero sabía que eso podía asustarle y no quería que pasara. Sus labios llegaron a uno de sus pezones y se dedicó un poco a él, mientras se deleitaba con los gemidos de Naruto, que por el momento eran leves. Leves hasta que empezó a succionarle el pezón, lamerlo más deprisa, y morderlo levemente, vigilando de no clavarle los colmillos; entonces, Naruto empezó a gemir más fuerte, y con una rápida mirada a su ropa interior, Itachi supo que se había excitado del todo. La verdad es que sus gemidos le estaban excitando a él también... Se puso de rodillas encima de la cama, con una pierna a cada lado de Naruto, y cogiéndolo de los hombros lo obligó a tumbarse en ella. Volvió a su tarea de lamerle, esta vez dedicándose al otro pezón y al estómago, y en cierto momento posó una de sus manos encima del miembro del rubio, por encima del bóxer, y notó como este se sobresaltaba y soltaba un gemido más fuerte que los demás. Itachi se incorporó y se quedó observando el rostro de Naruto, contraído por el placer.
Y Naruto hizo justo lo que Itachi quería; se incorporó también y se lanzó a besarle ávidamente. Sus lenguas se entrelazaron, jugaron, se acariciaron la una a la otra y exploraron la boca del otro. Todo esto a un ritmo desenfrenado que necesitaban llevar tanto el uno como el otro, puesto que se encontraban muy excitados. A ratos sentía el miembro de naruto chocar contra su estómago. Itachi metió las dos manos dentro del bóxer de Naruto, por detrás, y cogió sus nalgas para forzar un acercamiento mayor de los dos. Naruto intentaba quitarle la camiseta, así que Itachi dejó el culo del rubio para levantar los brazos y facilitarle la faena. Itachi notaba que perdía un poco el control de la situación, y eso no le gustaba, así que volvió a situar sus manos dentro del bóxer de Naruto, pero esta vez con uno de sus dedos empezó a acariciar su entrada superficialmente. Sintió el cuerpo del rubio tensarse un poco, pero luego empezó a gemir de nuevo y así Itachi supo que iba por buen camino. Lo dejó momentáneamente, a pesar del quejido de Naruto por parar, para quitarle los bóxers. Se los bajó cuanto pudo, y entonces Naruto se tumbó para poder quitárselos él mismo. Realmente ya no pensaba, no podía pensar, con esa sesión de placer que le estaba dando Itachi. La atracción que ejercía en él era demasiada. Ahora era imposible que parara, ninguna razón podía conseguirlo...
-Mastúrbate.
La orden contundente dejó a Naruto anonadado, así que no actuó al momento.
-Mastúrbate. -Repitió Itachi- Quiero ver cómo te masturbas.
Naruto entonces fue atacado por la vergüenza, pero algo le impedía desobedecerle, así que dirigió su mano a su miembro, que aún no había recibido atención aparte de unas leves caricias. Soltó un gemidito leve, Itachi sonrió.
-No, creo que no me has entendido. -Naruto sintió un poco de miedo en oír eso, ¿cómo podía no haberle entendido? Había hecho justo lo que le había pedido... -No era ése tipo de masturbación. Quiero que te masturbes por detrás, delante mío.
Ahí el miedo atenazó completamente al rubio, pero en mirar los ojos de Itachi, supo que no podía desobecerle, que no quería hacerlo; quería que sus manos volvieran a recorrer su cuerpo e incluso que se unieran como lo había hecho hacía solo unas horas con Sasuke... Y para eso debía hacer lo que le pedía. Incluso aunque no le gustara del todo la idea.
Dirigió levemente un par de dedos a su entrada, pero antes de que llegara a tocarla, Itachi le cogió el brazo para pararlo.
-Te irá mejor... -Llevó la mano delante de la cara del rubio, e hizo que se metiera sus propios dedos en la boca, humedeciéndolos con su saliva-...si lo haces así.
Dicho esto, se apartó un poco y observó la escena. Naruto metió primero un dedo, y emitió un leve quejido de dolor, pero en cuanto pudo llegar más al fondo y acariciar cierta parte de su interior, su rostro cambió a uno de placer, y gimió, también levemente. Metió y sacó ese dedo repetidamente, acarició en círculos su interior, y sintió ese placer que, a pesar de no ser nuevo, era la primera vez que se proporcionaba a sí mismo. Sintió también la necesidad de meter otro dedo, y volvió a sentir un poco de dolor, una sensación extraña, pero al poco se convirtió en placer y ya no importaba. El hecho de saber que tenía Itachi delante, mirándole, y el que sus miradas se cruzaran de vez en cuando, todavía le excitaba más. Y entonces metió otro dedo, pero allí llegó el punto en que Itachi no pudo aguantarse y se lanzó encima del rubio, demandando su atención, robándole un beso apasionado y casi violento, mientras cogía el miembro de Naruto con una mano y lo masturbaba rápidamente. El beso se veía interrumpido contínuamente por los fuertes gemidos de Naruto, que la boca de Itachi aplacaba, puesto que si no fuera así alguien les habría oído, y eso no sería muy bueno. Se separaron un momento, y el rubio notó una mano en la parte poterior de su cabeza, que se la bajaba hasta que su frente tocó el estómago de Itachi. Sabía perfectamente lo que quería, y en aquel momento no tenía ningún problema en dárselo.
Desabrochó sus pantalones tan rápido como pudo, y se los bajó un poco junto con la ropa interior, lo suficiente como para que su miembro quedara fuera. Al principio se asustó un poco por su tamaño, pero enseguida se lanzó a lamerlo en toda su extensión, besarlo, succionarlo levemente. Se metió la parte del glande en la boca y empezó a acariciarlo con la lengua. Itachi no gemía, pero si le miraba a los ojos veía que, a pesar de su inexperta técnica, conseguía perturbarle.
Antes he dicho que ninguna razón podía conseguir que Naruto parara.
En realidad, sí había una razón.
Se llamaba Uchiha Sasuke, y en ese momento se encontraba en el umbral de la puerta, con una expresión de furia sustituyendo a la sorpresa inicial.
