Disclaimer: Los personajes no son míos, pertenecen a J.K. Rowling. (Cuarto capitulo y Cuarto capitulo que intento poner J.R. Tolkien... si es que los exámenes no son buenos.)

CALEIDOSCOPIO.

4º Capitulo: Intimando.

Acertó la mitad. Era Blaise, pero acompañado por Ginny Weasly, que entró como una marabunta en su casa sin ser invitada siquiera, para acabar de pie delante de su amiga.

-Eres una zorra.- Acusó la pelirroja a Hermione que estaba impertérrita sentada en el sofá, como si el insulto de ella hubiera sido lo más normal del mundo.- Llevo más de dos meses soportando acusaciones de haber traicionado a Gryffindor y un montón de chorradas más por estar viviendo con Blaise y ahora resulta que tú estás embarazada, ni más ni menos, de Draco Malfoy, el rey de las serpientes.- Dijo esto con gran elocuencia y dramatismo.- ¿Cómo has podido hacerme esto.¿Y por qué no lo has hecho dos meses antes.¿O te has quedado embarazada en un rollo de una noche.? No, Ron dice que teníais una relación seria. ¿Cuanto llevas con él.?

Ginny acabó su perorata tan abruptamente como la había empezado. Su cara estaba tan roja como su pelo debido a la ira. Hermione se removió en su asiento y miró fijamente a Draco con una gran sonrisa. Ella no tenía ninguna intención de decir nada. Él les había metido en ese lío y él iba a sacarlos.

-Perdonadla.- Blaise fue el primero en hablar, estaba con Draco en la puerta, que aún estaba abierta.- Está algo nerviosa. Normalmente no es así.

Draco elevó una ceja mirándole y diciéndole con los ojos que no se creía nada de lo que decía. Sabía desde hacía casi un año que Blaise y Ginny Weasly salían juntos, y a pesar de haber intentado convencer a Blaise de que dejara esa relación, él no había hecho ni caso y había acabado saliendo con alguien que evidentemente estaba completamente desequilibrada.

-No me justifiques. La culpa es de estos dos, que no han tenido la decencia de decir nada.- Dijo Ginny mirando primero a Hermione y después a Draco con furia en los ojos.

Hermione seguía sin decir nada y con la misma sonrisa en la boca. Estaba claro lo que quería. Bien, pues lo iba a tener.

-Verás, Herm y yo.- Empezó cerrando la puerta y sentándose al lado de la chica mientras les ofrecía con un brazo asiento. Blaise se sentó en el otro sillón. Ginny se quedó de pie mirándole fijamente mientras hablaba.- No estábamos seguros de si lo nuestro iba a durar o no... somos tan diferentes.- Al decirlo cogió la mano de Hermione y empezó a acariciar la yema de sus dedos.- Que los dos pensábamos que se nos iba a pasar en breve. No lo sabía nadie, ni siquiera Blaise.

Ginny se giró hasta quedar frente a su novio escrutándole con la mirada para comprobar si lo que acababa de decir Draco era cierto.

-Lo de tener hijos y casarnos, es algo que aún no ha ocurrido, pero los dos estamos entusiasmados con la idea.- Notó la exclamación ahogada que salió de los labios de Hermione y Draco no pudo hacer otra cosa que no fuera sonreír mientras le daba un casto beso en la sien. Hermione estaba tan conmocionada que no pudo evitar ese beso, como tampoco podía evitar las sensaciones que recorrían su cuerpo desde la palma de su mano.

Ginny les estaba mirando como si se hubieran vuelto locos de repente, y él de hecho parecía estarlo. En cambio Blaise, estaba sentado en el sofá sonriente. O bien pensaba que no era él único que tenía que lidiar con los familiares y amigos de ambas o bien sabía que nada de lo que estaba diciendo Draco era cierto. Aún así no dijo ni una sola palabra.

-Por eso cenamos con mi madre, esta noche para darle la noticia de nuestro compromiso y pedirle que me diera el anillo de bodas de mi abuela para mi prometida.

Hermione no sabía si llorar o reír, y tampoco sabía en que momento le había parecido una buena idea que Draco se hiciera cargo de la situación, pero ahora estaba maldiciendo para sus adentros.

La postura de Ginny cambió completamente. Pasó de una furia descomunal a una ternura y una satisfacción completa.

-Eso es genial, es decir, me alegro muchísimo de que estéis enamorados.- Hermione estuvo a punto de escupir todo el ron por la nariz.- Habría que pensar en una fiesta de compromiso y hay que empezar a mirar sitios para la boda. Las fotos podríais hacerlas en los jardines de Vauxhall.

Estaba mareándola y eso que lo de la boda era una pantomima que Draco había decidido inventarse para darle un escarmiento para que la próxima vez no le dejara hablar. Bien había aprendido la lección. Puso todo su interés en las palabras de Ginny.

-Yo había pensado en algo más íntimo, que recodáramos siempre. En los jardines de la mansión Malfoy.- Dijo Hermione, que en vez de decir la verdad o por lo menos parte de la verdad y acabar con el asunto de una vez por todas decidió que ella también podía jugar.

Por fin Blaise dio muestras de estar escuchando la conversación.

-Había que hacer unos cuantos cambios en el paisaje.- Comentó.

La visión de ella misma vestida novia rodeada de esculturas demoníacas o de dragones enfurecidos lanzando llamaradas de fuego, o de gente mutilada y torturada, o de cabezas empequeñecidas, o de elfos disecados mirándolo todo con los ojos muy abiertos se abrió paso en su mente.

-Sí, bueno, unos cuantos cambios no estarían mal. Si te parece bien, cariño.- Le dirigió una sonrisa a Draco esperanzada. Sonrisa que agobió inmensamente a Draco.- Realmente pasar el resto de nuestros días juntos, envejecer y ver a nuestros nietos jugar en el jardín con nosotros, las cenas de Navidad, las de fin de año, los cumpleaños es algo tan maravilloso que me siento volar solo de pensarlo. ¡Ah! Ahora que todos saben lo nuestro por fin podrás venir todos los domingos a casa de los Weasly a comer. Será magnífico.

-Sí, perfecto.- Musitó Blaise en un tono bastante hosco mirando a su novia con lo que podría decirse que era rencor.

-Cierto es que mañana no podremos ir, pero a partir del fin de seman que viene seremos uno más en la reuniones.

-Bueno, hay que hacer muchas cosas. ¿Para cuando será el acontecimiento del año.?- Preguntó una Ginny muy sonriente sin darse cuenta de la expresión de Blaise momentos antes.

Draco abrió la boca para contestar, pero Hermione se le adelantó.

-Lo más rápido posible, no veo el momento de estar legalmente atada a ti, amor mío.- Dirigió una mirada de completa devoción al rubio que estaba a su lado.

Blaise, no pudo aguantarlo más. Echó la cabeza hacia atrás y empezó a reír enajenado. Cuando se calmó Ginny le miraba con extrañeza y los dos enamorados se miraba entre ellos con ganas de matarse el uno al otro. Estuvo a punto de echarse de nuevo a reír.

-¿Qué es tan gracioso.?- Preguntó Ginny.

-Que no voy a ser el único que tendrá que aguantar a tus hermanos y a Potter con una sonrisa en la boca. Bueno, nosotros nos vamos ya.- Dijo Blaise levantándose del sofá y dando por terminada la copa que se había servido el mismo.

-Pero aún tenemos muchas cosas que decidir. El vestido de novia, el vestido de las damas de honor. Quienes van a ser. Donde se celebrara el banquete.

-Creo que los tortolitos querrán pasar un rato a solas después de decidirse a dar el gran paso.- Dijo Blaise cogiendo a Ginny de un hombro.

-Tengo una gran idea, podríamos casarnos con ellos, las dos parejas a la vez.

-Ni borracho me caso contigo.- Vaticinó Blaise volviéndose hacia ella y mirándola fijamente, con el semblante demasiado serio.

-Eso me lo puedo tomar como un insulto hacia mi persona.- Dijo ella presuntamente indignada.

-Tomátelo como insulto hacia tus hermanos. Tus seis hermanos.- Puntualizó.

-Siempre discutimos sobre el mismo tema, a ver si te inventas otro.- Dijo Ginny con desenfado con un ademán le dejó de lado y se volvió hacia la nueva pareja.- Bueno, chicos, que me alegro de que estéis junto aunque todo sea tan repentino. Pero sobre todo me alegro de que le hayas bajado los humos a mi hermano, pensaba que seguías enamorada de él y que jamás serías capaz de encontrarle un sustituto.

Las últimas palabras pronunciadas con desparpajo por Ginny se clavaron como agujas en su mente, en su cuerpo. Tuvo que esforzarse por sonreír, como si lo que hubiera dicho ella no la hubiese dolido en lo más profundo de su ser. No tuvo la fuerza necesaria para mantener la mirada inquisitiva de Draco, ni siquiera lo intentó a pesar de que notaba su mirada persistentemente sobre ella.

Ginny salió de la casa con Blaise después de despedirse de ellos con un gran abrazo. Hermione se quedó momentáneamente mirando la puerta por la que habían salido. ¿En que maldito lío se había metido.?

-¿Estás satisfecha.?

Ella le lanzó una mirada furiosa.

-¿Embarazada.¿Se puede saber por que Ginny pensaba que yo estaba embarazada.?

-Tendrás que preguntárselo al perturbado de tu ex novio.- Respondió él encogiéndose de hombros librándose así de toda culpa. Hermione negó con la cabeza un par de veces.

-¿Así que esperas con ansia el día de nuestra boda.?- Preguntó Draco con cierto tono burlón.

-Claro, es lo mejor que podía pasarme.- Dijo ella sarcástica.- Por cierto. Vas a dejar este... juego infantil inmediatamente, no quiero que mis amigos piensen que tengo algo que ver contigo.

-Ah, claro, olvidaba que tengo yo la culpa de todo. Avísame de los cambios que quieras hacer en el jardín, para comentarselos a mi madre y que no le de un ataque.- Replicó el mordaz.

-Empezaste tú.- Dijo ella indignada.

-Ese sí que es un comportamiento infantil. Eres demasiado orgullosa.

Eso fue demasiado para ella. Se levantó rápidamente deshaciéndose de la mano de Draco que aún sostenía la suya y le miró furiosa.

-Serás necio.- Dijo casi gritando.- Emanas orgullo por cada poro de tu piel.

Se dirigió hacia la puerta del despacho y quitó los hechizos con movimientos bruscos, casi violentos. Draco la miraba aún sentado en el sofá con el semblante serio.

¿Cómo no la había descubierto antes.? Él siempre había tenido buen ojo con las mujeres. ¿Había estado tan cegado en su juventud con la pantomima de la sangre que no había visto lo que se hallaba bajo la superficie de esa mujer.? Le atraía. Le atraía como nadie le había atraído. Era una constante contradicción. Era fuerte y vulnerable; solo había que ver la energía que despedía en ese momento, y como su rostro había perdido rastro de color con las últimas palabras de Ginny, para saberlo. En ese momento le habría gustado tomarla en sus brazos y decirle que estaba a salvo de todo, que nadie podría hacerle daño. Astuta y a la vez ingenua; muy astuta, siempre lo había sido e inteligente, sin embargo, veía en ella una sombra de inocencia, fiándose siempre de las personas, que le hacía desear que nadie corrompiera ese rasgo tan poco común. Cauta e imprudente; siempre había sido contraria a saltarse las normas, en el colegio se sabía de memoria todas las reglas y las seguía a rajatabla, al igual que en el trabajo, y sin embargo, había sacado de extranjis un caso. Serena e irascible, ahora podía ver con que rapidez había perdido ese aire de calma que había mantenido durante la conversación con su amiga. Sincera y mentirosa. Le había mentido. Había ocultado cosas, tanto a él como al resto de los integrantes del equipo. Tenía datos que solo ella había poseído. Y el hecho de lo hubiese revelado, podía significar dos cosas. Una, que realmente ella confiase en él y dos, que solo le hubiera revelado partes insignificantes para que él confiara en ella. Y no. No confiaba en ella en absoluto, sin embargo, no estaba en el carácter de ella ser desleal. Era noble, honrada, leal para con los suyos, recta, valerosa. ¿Por qué había confiado en el.? No encontraba ninguna razón lógica. Por lo tanto solo podía ser que estuviera actuando. Y aún así le atraía. No podía dejar de observar la gracia con la que movía su cuerpo mientras los candados iban cediendo. Complicada, algo que nunca le había gustado en una compañera de cama, que era donde ansiaba tenerla.

Hermione se volvió y lo miró.

-Solo vamos a tratar de temas de trabajo. Y en cuanto se acabe estoy lo solucionemos no quiero volver a saber nada de ti.

-¿Y como vas a lograrlo.? Te recuerdo que trabajamos en el mismo departamento, en el mismo edificio, en el mismo despacho.

La mirada de ella fue suficiente. Iba a pedir el traslado, se le había olvidado decir impetuosa. Bien, que lo pidiera. Él no iba a trastocar sus planes y su vida porque ella se sintiera incomoda trabajando con él y menos aún porque le hubiera gastado una pequeña broma.

-Me voy a la cama. Así que no quitaré los hechizos.- Anunció Draco mientras se levantaba y echaba a andar hacia su dormitorio.- Puedes dormir en el sofá. Pero no te lo recomiendo.

Hermione le siguió al cabo del tiempo. Él estaba desnudo de cintura para arriba por lo menos, las sábanas tapaban el resto de su cuerpo leyendo un libro. Estaba apoyado en el cabecero.

Si él no tenía ningún problema durmiendo con ella, ella tampoco iba a tenerlo. Sacó un pijama de la pequeña maleta que se había llevado consigo. Le miró de reojo, él seguía ensimismado con su lectura. Se giró quedando de espaldas a su posible mirada y se desnudó, total, esa misma mañana la había visto completamente desnuda, y si no la había llegado a ver la había perfilado con sus manos, que era peor. Se metió rápidamente en la cama y puso la almohada entre ambos a modo de barrera. Draco no pudo evitar sonreír. Cerró los ojos e intentó relajarse. Dios, su mera presencia trastocaba todo su mundo. Realmente siempre lo había hecho, desde el colegio siempre había estado a la defensiva con todo lo que le relacionase con Draco Malfoy, siempre saltaba a la mínima provocación, hacía encender su rabia. Nadie le hacía reaccionar de esa manera tan intempestiva. Todo lo que él le hacía sentir era extremo y voluble. Admiraba su inteligencia, su paciencia, su voluntad de hierro. Odiaba su arrogancia, su intolerancia, su vanidad. Dios, se había cabreado por nada y como no, lo había llevado al extremo. Naturalmente que no iba a dejar su trabajo por una simple mentira, una broma de mal gusto. Tendría que haberle parado los pies, haber dicho que se habían liado la noche anterior y que Draco solamente quería molestar a Ron. Pero no, en vez de frenarlo todo lo había instado a que siguiera con la farsa que había montado con Ron. La culpa era de ella. Bueno, él también tenía su parte de culpa, podría haber madurado algo durante esos años.

-Siento el estallido de antes.- Murmuró Hermione sin abrir los ojos.

Draco la miró con el ceño fruncido. Quería congraciarse con él. Y eso tampoco tenía ninguna razón de ser excepto que su teoría fuera cierta y que ella fuera la traidora. Se pasó una mano por el pelo exasperado. No podía creer eso de ella y sin embargo no encontraba otra razón para su disculpa.

Se dejó resbalar por las sábanas de raso negro hasta quedar acostado y cerró el libro para concentrarse en ella.

-No debía haber aguijoneado a Weasly.- Dijo él para ver donde les llevaban las disculpas. Realmente no sentía lo que le había dicho y menos después de lo que Ginny había comentado. No entendía como Hermione había podido salir con ese tipo. No tenían nada en común excepto años de amistad, algo que tampoco comprendía.

Hermione no podía estar más sorprendida. Él se había disculpado. Se había disculpado con ella. Se había disculpado con una sangre sucia. Increíble. A lo mejor sí que había cambiado y no era el insoportable que era en el colegio siempre en busca de gresca. A lo mejor podía olvidar el pasado. Era posible que hubiese hecho bien al contarle todo lo que ella había descubierto por su cuenta acerca del caleidoscopio.

-Estoy algo nerviosa con todo este asunto y no paro de pagarlo contigo.- Estaba dispuesta a empezar de nuevo, a intentar que nada se interpusiera entre ellos. Lo que había dicho antes era fruto de la ira.

-Ya, bueno, es normal.- Dijo él justificando su comportamiento.-A lo mejor que tiene que venir la regla. No tienes nada arrojadizo a mano¿Verdad.?- Dijo con algo de burla.

Ella se movió en la cama y quedó boca arriba, aún con los ojos cerrados. Estaba preciosa y sentía la imperiosa necesidad de besar esos labios entre abiertos y sonrientes, se reprimió y apagó la luz, sería más fácil si no la veía.

-¿No sientes a veces que el trabajo absorbe toda tu vida.?- Preguntó Hermione con voz calmada y suave.

-No.- Respondió él lacónicamente.

-Yo sí. Siento que me estoy perdiendo cosas. No sé, de vez en cuando siento envidia de mis amigos. Todos ellos con pareja estable, viviendo con alguien... y eso que sé que sería incapaz de aguantar a alguien en mi casa imponiendo sus normas.

-Ya, yo también estoy acostumbrado a vivir solo. Y me gusta, no cambiaría eso por nada.

-Tener que aguantar las idiosincrasias del otro.- Empezó Hermione.

-Medias colgadas en el baño.

-Pelos en el lavabo.

-Hacer cola para entrar en el baño.

-Que toqueteé mis libros.

-Su ropa mezclada con la tuya. Y que se ponga tus camisas.

-No tener la mínima intimidad en tu propia casa.

-Que no cierre la pasta de dientes.

-Que no baje la tapa del water.

-No poder poner la música que quieres.

-No poder ver lo que quieres en la tele.

-¿Qué.?

-Un aparato muggle, la pantalla que había en mi sala de estar.

-Yo lo que odio es tener que compartir la comida, algo común en todas vosotras.

-Que sea desordenado y deje todo por medio.

-Granger, eres desordenada.

-Eso no es cierto.- Exclamó ella algo indignada por el comentario.

-Solo había que mirar el suelo de tu casa.

-Estaba trabajando.- Se excusó ella.- No sé, de vez en cuando estoy en casa, sentada, leyendo y echo de menos escuchar a alguien, aunque sean quejas.

-¿Viviste con Weasly.?- Preguntó Draco. Dios, estaba llevando el asunto a algo personal.

-No.

-Había cosas suyas en tu casa.- Dijo él instándola a seguir hablando del tema. Ella suspiró.

-Ya, bueno, lo que él iba dejando, algo de ropa, cepillo de dientes, maquinilla de afeitar, esas cosas. Pero no, no vivíamos juntos.

-¿Por qué lo dejasteis.?

-Se enamoró de Luna y él no podía estar con alguien que se preocupara más de su trabajo que de él.- Dijo ella vagamente.

-¿Y desde entonces no has salido con nadie.?

-No. Bueno, he salido con otras personas, pero vamos, nada serio. ¿Y tú.¿Estás con alguien.?

-¿Yo.? Que va. Relaciones esporádicas. Mi madre no para de decirme que a ver cuando le llevo una buena chica a casa.

-A mi madre le da igual que él sea un buen chico mientras lleve a alguien.

-Que manía con casarme.

-Con lo a gusto que se está solo.

-Sin dar explicaciones. Sin recordar fechas, sin romperte la cabeza comprando algo que le guste para que luego lo cambie.

-Estamos mejor solos.

-Tenía la impresión de que te gustaría estar con alguien.

-Sufro de locura transitoria y de vez en cuando no sé lo que digo. ¿No has vivido nunca con nadie.?

-Pansy casi me embauca para que nos fuéramos a vivir juntos. Cuando yo le dije que quería cuartos separados. La verdad es que fue mejor.- Dijo él con una carcajada. Hermione rápidamente se incorporó y abrió los ojos a pesar de que no podía verle.

-¿Qué pasó.?

-Serás cotilla.

-¡Eh! Que yo te he contado lo de Ron.

-Fue poco después de acabar la universidad, ella dijo que podríamos ir a vivir juntos. A mi me pareció una buena idea. Éramos amigos y de vez en cuando nos acostábamos, la relación perfecta. Entonces, hablando de las características del piso yo le dije que con dos habitaciones. Y ella se pensó lo que no era.

-¿El que.?- Preguntó Hermione sin entender.

-Hijos, Granger, hijos.

-Dios.- Dijo ella llevándose las manos a la cabeza.

-Cuando encontramos este piso, estábamos entusiasmados.

-No me extraña es perfecto.

-Y estábamos en una cafetería hablando sobre lo que podríamos poner y todo eso. Entonces yo le dije que nuestros rollos lo iban a flipar cuando lo vieran y que deberíamos dejar algo en la puerta para que el otro supiera que había pillado.

-Como en la universidad.- Musitó ella.- ¿Y que pasó.?

-Acabé con un café sobre... digamos mis piernas.

Hermione se echó a reír sin poder controlarse. Y a Draco esa risa le pareció lo mejor que había escuchado en años, a pesar de que se estuviera riendo de él.

-Así que al final tú te quedaste con el piso y ella...

-Ella se casó al cabo del tiempo con Vince.

-Dios, eso sí que es tener mal gusto.

-No hables de mal gusto que tú has salido con Weasly.

-¡Eh!.- Exclamó falsamente ofendida.- Que al menos Ron estaba bueno.

-¿Puede hablar de otra cosa que no sea Quidditch.?

-¿Puede hablar Goyle.?

-Te aseguro que he mantenido con Vince conversaciones muy interesantes.

-¿Ah, sí.¿Sigues hablando con ellos.?

-No, Vince nunca me perdonó que yo me cambiara de bando.- Dijo refiriéndose a la lucha contra Voldemort.- Y Pansy nunca me perdonó que yo no fuera en serio con ella.

-Sigo sin entender como Goyle se libró de Azkaban.

-Tendría algo que el ministerio querría.- Murmuró Draco.

-¿Y tu padre no.?

-No es lo mismo un niño de dieciocho años que uno de cincuenta. Mi padre además estaba demasiado bien relacionado. Buenas noches, Granger.- Dijo él dando la charla por concluida.

-Buenas noches, Malfoy.- Dijo ella suavemente.

Sus cambios de humor le estaban matando, tan pronto parecía querer lanzarle una maldición y acabar con su vida, para pasar al cabo de unos segundos a hablarle como si fueran amigos de toda la vida. ¿A que había venido esa conversación.¿Por qué coño le había contado esas cosas.¿Por qué él no había soltado algún comentario borde para hacer que dejara de hablar.?

¿Por qué se había puesto a hablar con él de ese modo.¿Por qué él le había contado sus cosas a ella.? No lo entendía.

A la mañana siguiente Hermione se despertó primero. Joder, estaba tumbada sobre él. bueno, al menos esa mañana ella se había despertado primero y no iba a empezar a acosarle con besos y caricias para despertarle. Fue a quitarle el brazo que el tenía sobre la espalda de ella, pero nada más tocarle, él ya estaba despierto y con la varita en la garganta de ella y su cuerpo sobre el suyo. Hermione asustada le cogió la mano que sostenía la varita.

-Soy yo.- Dijo Hermione como pudo. La miró fijamente durante unos segundos, para ella eternos.

Draco tan solo gruñó, le quitó la varita y se desplomó sobre ella completamente dormido.

Hermione tenía el corazón en un puño, estaba segura de que había dejado de latir.

-Quita de encima.- Casi gritó sin tocarle cuando salió de su asombro. Draco volvió a gruñir, está vez parecía estar más despierto que la vez anterior.

-¿Qué.?- Sí, era capaz de hablar.

-Que te quites de encima, voy a ducharme, así que puedes seguir durmiendo.

Un gruñido de nuevo, pero se quitó de encima suyo dejándola libre para que pudiera salir de la cama. Se había quedado dormido de nuevo, si es que se había llegado a despertar alguna vez.

Mientras se estaba duchando y era capaz de analizar lo que había pasado con algo de lógica, seguía asombrada de lo rápido que Draco había reaccionado, tan solo había bastado rozarle ligeramente para que él en menos de dos segundos la tuviera a su merced. Se había quedado pasmada. Dios, había habido una época en la que ella también dormía con la varita al lado y que cualquier ruido que la despertaba hacía que ella cogiera la varita y apuntase en busca de un blanco, pero con el paso del tiempo había logrado superar ese terror a ser asesinada en mitad de un sueño. Por lo visto Draco aún lo esperaba y eso se podía deber a que realmente no había superado la guerra o bien que seguía en contacto con gente, digamos peligrosa. No, no lo creía. Anoche se había abierto a ella, habían estado hablando de cosas personales, no habría hablado con ella así si hubiese estado pensando en ocultarle información y que cerrasen el caso¿No.? No, él no era, había hecho bien al decirle todo lo que sabía el día anterior. Se quitó de la cabeza todo lo que tuviera que ver con su posible traición. Estaba convencida de que tenía que ser otra persona la que estaba detrás de lo del caleidoscopio, si es que había alguien. Tenía que haberla, no podían llevar dos semanas sin haber sacado nada en claro cuando eran los mejores.

Draco se llevó las manos a la cabeza cuando Hermione se metió en el baño. La había amenazado con la varita, había perdido el control. Pero lo peor de todo es que la había puesto alerta. La había demostrado que no se fiaba de ella. Tenía que pensar en que decirle. La noche anterior había conseguido que ella le contara ciertas cosas, había creado un vínculo para que se confiase y metiera alguna vez la gamba. No iba a mentirse a sí mismo, había sido ella la que había empezado a hablar, con el propósito de que él confiara en ella. Y él se había abierto para que ella pensara que su plan había funcionado, o por lo menos a esa conclusión llegó tras unas cuantas horas de insomnio.

Por fin salió Hermione del cuarto de baño completamente vestida, una pena que no hubiera salido solamente con la toalla. Draco chasqueó la lengua cuando la vio salir. Bueno, al menos no iba a despistarse cuando le contara a saber que.

-Con respecto a lo de esta mañana.- Empezó Draco.

-¡Ah! No te preocupes, yo estaba igual cuando acabó la lucha, era incapaz de dormir sin la varita al lado y cuando algún ruido me despertaba me comportaba igual que tú.- Dijo ella quitándole importancia al asunto. Draco la miraba aún desde la cama impertérrito. Bien, no tenía porque inventarse nada. La miró desconfiado.

-Granger, un consejo. Deja que la gente se excuse antes de sacar tus propias conclusiones.

-¿No he acertado.?

-Sí, sí que lo has hecho.- Dijo él mintiendo. Había dormido con muchas chicas después de la guerra y con ninguna de ellas había actuado como lo había hecho esa misma mañana con ella. El problema era que seguía pensando que ella era la que estaba detrás de todo el asunto del caleidoscopio y aún así no podía creerlo de alguien como ella. Pero la duda estaba sembrada.

-¿Entonces.?- Preguntó Hermione con el ceño fruncido.

-Solo te digo que normalmente al interrogar a alguien.

-No te estaba interrogando.

-No. Pero me estoy refiriendo a nuestras próximas visitas.- Mintió él. Claro que se estaba refiriendo a las conclusiones a las que había llegado. La estaba previniendo , la estaba diciendo que no se fiara de él, que estuviera atenta, que no cometiera ningún fallo porque él estaría ahí para apresarla. Era estúpido decirle algo así, pero no había podido evitarlo. No, lo había hecho por si acaso le daba por hablar en las visitas que harían al día siguiente, de esa forma no podría instar a Snape a decir lo que ella quería que él dijese como había hecho con él, siempre podía ser que no fuera ella la traidora. Se había montado su historia, no sabía si para conseguir algo o ingenuamente, pero el caso es que se la había montado.

Hermione le dio la espalda cuando él se levantó de la cama completamente desnudo bastante ruborizada. Draco se enfundó los pantalones que había dejado en el suelo la noche anterior.

Se estaba implicando demasiado. Y eso no era bueno, tendría que poner barreras.

-Granger.- La llamó para dejarle claro con la frase más borde que encontrase, algo acerca de su timidez, por ejemplo, que nada había cambiado entre ellos.

Estaba revolviendo en su bolsa mirando cuando la llamó. Ella le miró con una sonrisa en los labios. ¿Pero que coño le pasaba.? Nada de lo que hacía ella tenía algún sentido. La prefería cabreada con él, la prefería cuando era previsible y no en ese momento que era todo sonrisas, confesiones, comprensión, disculpas. Dios, le iba a volver loco. Bien, eso se iba a acabar, a partir de ese mismo momento iba a volver a la realidad de unos días atrás, ni sonrisas ni leches.

La sonrió sin poder evitarlo mientras se dirigía al baño pasando por su lado.

-Nada de envenenarme con cafés imbebibles.

La risa de ella la acompañó mientras cerraba la puerta del baño. Bien, ya dejaría las cosas claras después de una buena ducha.

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A ver, creo que lo siento, creo que puse en el capitulo anterior que iba a subir el capi ayer, pero es que llegue a casa a las ocho de la tarde y me dormí. Me he levantado a las once de la mañana, parezco una cría de teta, todo el día durmiendo. Así que si os dije que lo subía ayer, siento el retaso.

Ya sé lo que me vais a decir, que el titulo dice mucho y que no pasa nada interesante... acepto propuestas para cambiarlo y no haceros esperar más de lo que hay en realidad. Está vez tenéis que estar contentas, que no he acabado con el timbre de una puerta, ni lo he dejado en un momento de tensión insoportable.

Creo que alguien me pide que haga una especia de línea temporal con los propietarios del cacharro ese, pues, vale, voy a ver si la paso al ordenador y la subo con el siguiente capi, en este no creo que haga mucha falta porque no pasa nada.

Hablando de los reviews y esa forma tan poco organizada que tengo de contestarlos. voy a intentar contestar a todos en el día de hoy... me refiero a los del capi anterior, claro, mientras hagos descansos, por lo que estaré medio tonta y a saber lo que diré en ellos, así que no me hagáis mucho caso... quedáis advertidos.

Otra cosa, en un review me dijeron, no sé si en el capi anterior o en otro, que Hermione dice bastantes palabras malsonantes y que no le pega. La verdad es que intento no ponerlas, pero creo que a veces en alguna situación, no queden mal. en este capi dice un par, así que si véis que no queda bien, que no le va al personaje decídmelo, por favor.

Y venga, voy a repetirme un poquito, si queréis dejarme alguna muestra escrita de lo que os parece... y todos los fallos que pueda haber hay un botoncito muy mono... que seguro conocéis de tanto que se dice.

Un beso muy grande a todos y muchas gracias por seguir leyendo.

Agur.