Capitulo 3.- Hikari no Tenshi (El ángel de la luz)
Ritsuka corrió lo mas rápido que pudo, hasta llegar a aquel parque de donde había recibido la llamada y como el extraño le había dicho, se encontraba Soubi, inconciente y mal herido, recostado en una de las tantas bancas del lugar con su celular junto a el.
-Soubi… -inmediatamente, Ritsuka se acerco a el y toco delicadamente una de las mejillas ensangrentadas del rubio combatiente.
El neko intento levantarlo pero, a pesar de que ya era mas fuerte que tres años atrás, aun no era capaz de sostener el cuerpo de Soubi, mas pesado que el de el.
-K'so… -dijo sintiéndose impotente, tanto que tomo su celular y marco al de Natsu, pero no contesto, después marco al de Yoji… Tampoco intento con el de Kio, pero con los mismos resultados.
Poco a poco la desesperación se fue apoderando del pequeño…. Entonces recordo…
Flash Back
-Bueno mis queridos estudiantes –dijo Minoru sonriendo –Antes de que lo olvide…. –dijo mientras anotaba unos números en el pizarrón –Si alguna vez necesitan ayuda, no solo con la tarea o si solo necesitan hablar estos son los números de mi casa y mi móvil
End Flash Back
Desesperado, busco en la memoria de su celular, el numero de su Sensei, una ves localizado lo marco.
-Moshi, Moshi –se escucho en tono alegre desde el otro lado de la línea.
-Sensei… Onegai –dijo en tono suplicante, sus ojos comenzaban a humedecerse.
-¿Ritsuka-kun? ¿Qué sucede? ¿Paso algo malo? –le pregunto por el tono en el que el pequeño lo llamo
-Sensei… Onegai –dijo en tono suplicante, sus ojos dejaban escapar gruesas lagrimas Onegai… -repitió –Necesito su ayuda
-Tranquilo Ritsuka-kun –le pidió el rubio –Dime… ¿Dónde estas?
-En el parque cercano ala escuela… Onegai Sensei, necesito que venga
-Voy enseguida, no te muevas –El rubio corto la comunicación
-Apresúrese… Onegai –dijo mientras comenzaba a derramar mas lagrimas.
Abrazo el cuerpo de Soubi, el cual estaba comenzando a perder temperatura, a medida que el clima se hacia mas frió, era casi la época de nevadas y el ambiente se hacia cada vez mas frió a medida que la noche avanzaba.
-Soubi… Resiste… -le pidió en un susurro abrazándolo contra su pecho
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Minoru manejaba lo mas rápido que podía.
-Fallen… ¿Qué fue lo que hiciste? –dijo al aire.
Finalmente llego al parque, busco por todos lados, asta que, al fin, encontró a su pequeños pupilo, en una banca, con un hombre rubio, visiblemente mal herido.
-Te sobrepasaste –dijo en un murmullo mientras se acercaba ala pareja –Ritsuka-kun
-Minoru-Sensei…
-¿Qué sucedió?
-Yo… No… No lo se… El…. Soubi…
-No te preocupes, ya habra tiempo para que me lo cuentes, ahora es importante que lo llevemos a un hospital –dijo mientras tomaba el cuerpo de Soubi de forma delicada para no lastimarlo aun mas
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
El rubio condujo de vuelta a su apartamento y llevo a la pareja asta su habitación y con delicadeza deposito a un inconciente Soubi en la cama y procedió a curarle las heridas
-¿Estas seguro que no quieres llevarle a un hospital?
Ritsuka se quedo pensativo unos segundos y luego afirmo con la cabeza.
-Bien…
-¿Se pondrá bien?
-Si... Sus heridas son de cuidado pero no son tan graves como pensé.
-Que alivio
Silencio…
-Ritsuka-kun, es mejor que regreses a tu casa yo cuidare de tu amigo.
-Demo…
-Por favor no me preguntaría que tu Kaasan se molestara con tigo
Ritsuka bajo la mirada
-Prometo que lo cuidare muy bien
-Esta bien Sensei.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Pasaron unas horas y el rubio maestro entro a una habitación que se encontraba parcialmente a oscuras y en un rincón se encontraba una figura cómodamente sentada en un sofá.
-Fue demasiado… -dijo Minoru en tono serio.
-Agatsuma-san.
-Las ordenes fueron claras –dijo la figura –"Busca a Agatsuma-san y derrótalo"
-Si pero…
-Soubi solo probo un poco del gran poder que tiene el combatiente perfecto
-Casi muere… Yo… No podría vivir con eso… -dijo desviando la mirada
-El Sensei tenia razón –dijo la figura –Eres como un ángel que se niega a ser corrompido y no se da cuenta que ya lo esta
Minoru bajo la mirada
-Onegai… Te lo suplico… No salgas de esta habitación asta que Soubi-san se marche.
-Esta bien… Me quedare aquí
El rubio suspiro pesadamente.
-Gracias… -dijo para luego salir de la habitación.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Soubi despertó lentamente, sintiéndose confundido al no reconocer el lugar donde se encontraba.
-Agatsuma-san –dijo Minoru con su usual tono alegre –Ya despertó, ¿Cómo se siente?
-¿Quién eres? –le pregunto con recelo, pues tenia un ligero parentesco con su atacante.
-Gomen… Mi nombre es Tsuki-Hime Minoru –dijo sonriéndole –Soy el Sensei de Ritsuka-kun.
-¿Ritsuka? –repitió -¿Dónde esta?
-Regreso a su casa, pues ya es muy noche para que un estudiante ande en la calle
-¿El me trajo?
-Ambos –dijo sonriendo mientras se sentaba en la cama a un lado de Soubi.
-Entiendo
-Dígame, ¿Cómo se siente? ¿Tiene sed? ¿Hambre? ¿Le duelen las heridas?
-Estoy bien…
-Que bueno…
Silencio…
-Me voy… Le agradezco sus cuidados Sensei…
-No tiene porque darlas –le dijo sonriendo –Pero por favor llámeme Minoru -dijo -¿No tiene hambre? No es por nada pero soy un gran cocinero
-No tengo apetito
-Onegai Agatsuma-san –le pidió –Necesita comer algo para recuperar sus fuerzas.
-Esta bien… Si tanto incites.
-¡Arigato!
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Minoru se esmero en preparar una deliciosa comida , se sentía culpable por lo que había hecho Fallen.
-No debería sentirme así… Pero… -El rubio bajo la mirada –Después de todo… Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata…
-Minoru-san… -escucho de labios de soubi
-¡Agatsuma-san! –exclamo Minoru, no debería estar levantado
-Ya estoy bien…
-¿Esta seguro?
-Si –le respondió dedicándole una sonrisa
-Bueno entonces siéntese, en un momento le serviré
-Gracias…
-Espero que le guste…-dijo mientras le servia el desayuno
-Se ve delicioso… Gracias…
Minoru le sonrió cuando, de pronto, el timbre sonó.
-Ese debe ser Ritsuka-kun –dijo sonriendo para ir a abrir la puerta regresando un minuto después con el neko de ojos violeta
-Soubi… -dijo Ritsuka sin poder ocultar su felicidad -¿Cómo te sientes?
-Bien… Gracias –dijo sonriéndole
-Ritsuka-kun, ¿Nos acompañas a desayunar? –le pregunto el Sensei
El pelinegro afirmo con la cabeza tímidamente
-Bien
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Después del desayuno, Minoru se ofreció a llevar ala pareja a casa de Soubi, era domingo, así que Ritsuka podría permanecer con su amado todo el día
-Veo ya se han ido –dijo una voz tras Minoru, quien se encontraba sentado en el alfeizar de la ventana de su sala
-¿En verdad tenemos que hacer esto?
-¿El que?
-¡No te hagas el tono! –le grito –Sabes muy bien a lo que me refiero -¡Sabes a lo que me refiero!
-Tranquilo Mino-chan… -le dijo mirándolo seriamente –Lo que hacemos es porque tenemos que hacerlo, es simple, el débil muere y el fuerte vive…
-No quiero lastimarlos
-No tienes opción… -dijo el hombre mientras obligaba al rubio a mirarle –Es tu destino –dijo para luego besarlo en los labios de forma salvaje
Continuara
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Lizerg-chan: Hola! Lamento la tardanza y espero que les gustara el cap n.n
