Y aqui llega el nuevo cap!! Espero que la historia les esté gustando y que sigan leyendo. Aunque el otro día estaba visitando los fics de Takeru y encontré uno muy especial "Regresa a mí" y aunque no está terminado, lo leí y vi que este fic y ese se parecen mucho, y si alguien lo ha leido no quiero que paresca que lo estoy copiano -.-

La verdad que este fic salio de mi imaginacion, no piensen que copio porfavor

Quiero agradecer sus reviews a:

Nirnia: Gracias por tus consejos, intentaré esforzarme mucho en los proximos caps para que sean de tu agrado.

girl Takari 93: Gracias por seguir leyendo mi fic, tendras que esperar un poco para el cap de puro Takari pero llegara en forma de Songfic y te voy a decir el titulo de la cancion "Amor d'Engaño" de ErreWay

ilovekurama218: gracias por leer el fic. Siento que sea Taiora, pero como no es mi pareja "oficial" en el fic no le doy mucha importancia, y tambien lo siento porque pensaba poner Mimato como pareja, pero sin darle importancia. Pero luego de leer tu entrada no se si lo pondre

Bueno y a todos los demas que me dejan reviews y a los que no me dejan gracias por leer el fic pero a ver si les da por dejar, que eso nos anima mucho a los escritores.


4. EL TROZO HELADO

Takeru empezó a despertar. Se encontraba en una cama blanda, llevaba sus heridas vendadas aunque iba sin jersei, dejando al descubierto su torso bien musculado (N.A: No pude evitarlo - k lindo Takeru n.n). Abrió los ojos y vió una imagen borrosa, parpadeó un par de veces, volvió a abrir los ojos. Observó la habitación, la reconoció como la de Yamato. Se incorporó de inmediato.

-Tk-Dijo una voz. -Ya despertaste ¿te encuentras bien?-Le preguntó Patamon.

-Si-Dijo este.

-¿Porque lo hiciste?-Le preguntó Patamon. Tk suspiró pensando la respuesta.

-Porque atacó a los chicos- Dijo abajando la mirada.

-No puedes olvidar tu unión con ellos?-Le preguntó patamon.

-No, cuando atacó a Kari me enfurecí tanto que quice eliminarla de un solo golpe-Dijo Tk.

-Ya veo...-Dijo Patamon. -Concentraste demasiada energia, aun no puedes usar tanta en este mundo, tu cuerpo aun no se ha adaptado, por eso te desmayaste, tienes que actuar con mas calma-Le pidió su digimon.

-Sí- Dijo este. Hubo un silencio. -Espera un momento¿que me desmayé?- Preguntó incrédulo

-Sí- Dijo Patamon frunciendo el entrecejo.-¿Seguro que estás bién?-Le preguntó.

-Entoces...alguien me trajo aquí y me curo. ¿Matt me cuidó?-Preguntó alterado Tk.

-Si, estuvo toda la noche despierto, esperando a que estuvieses bien.-Dijo Patamon, empezaba a comprender porque su compañero estaba alterado.

-¡Mierda!- Chilló Tk.

-¿Porque?- Preguntó Patamon, aunque conocía la respuesta.

-No debe quererme, tiene que odirame, sino volverá a sufrir como hace un año.-Dijo Takeru. Se levantó de la cama. -Vamonos- Dijo mientras ponia los dos pies en el suelo. Takeru se levantó y puso el peso sobre su pie herido, el dolor fué intenso. -Ahg- Con un quejido de dolor, se agachó, sujetandose el pie.

-TK!- Dijo Matt entrando en su habitacion y viendo a Tk en el suelo. -¿Dónde vas? No puedes andar- Dijo mientras le ayudaba a sentarse en su cama. - Tienes el pie demasiado herido como para que soporte tu peso. No podrás andar por ahora.

-Eso lo dices tu- Dijo en tono cortante Tk.

-¿Cómo? -Preguntó molesto Matt. Tk cerró los ojos y puso sus manos alrededor de su tobillo, una bola de luz amarilla apareció entre ellas, duró unos segundos y luego desapareció.

-Listo-Dijo Tk, mientras se quitaba el vendaje. Dejando al descubierto su tobillo curado, se levantó y saltó sobre el. -Está perfectamente- Dijo Tk.

-Ya veo- Dijo Matt sonriente. Matt le miró fijamente a los ojos.

-Debo irme- Dijo Tk desviando la mirada de Matt.

-¿Qué?- Dijo Matt. -No, tu te quedarás aquí.- Le ordenó Matt.

-¿Que?-Dijo Tk enfadado. -¿Quién eres para mandarme?.-Le preguntó.

-Soy tu hermano mayor, obedece y quedate aquí- Le dijo Matt quien también empezaba a enfadarse.

-ERAS mi hermano mayor. Soy diferente a como era antes, nuestra unión cambió, así que no puedes mandarme nada. -Dijo Tk frio como el hielo. Aunque en el fondo de su corazon odiaba todo lo que estaba diciendo.

-No me importa lo que digas. -Dijo Matt- Te prometí estar a tu lado siempre, y aunque tu no te acuerdes de eso, yo sí me acuerdo. Y yo siempre cumplo mis promesas.- Terminó diciendo Yamato.

.:FLASHBACK:.

-No me gusta esto- Decía Tk en su cama del hospital, despues de haber vuelto de unas pruebas. -Odio tener que estar aquí, no lo soporto más, solo quiero irme- Decía frustrado.

-Tk-Dijo Matt.

-No entiendo nada, ahora ya no siento nada, estoy perfectamente ¿porque no me dejan salir?- Dijo el chico mirando a fuera. A Matt eso le puso muy triste, su hermano ya no sentía el dolor porque antes de despertarse, cada mañana, le insertaban unos calmantes, por eso se sentía bién. -Hace tiempo que no salgo de aquí- Decia el chico, recostandose en la cama. -Hace tiempo que no veo a Kari, a mis amigos, hace ya tiempo... -Decia deprimido.

-Vamos, Tk no te pongas asi- Dijo Matt sonriendo.

-¿Cómo quieres que no me ponga así? Llevo un mes aquí dentro ¡un mes!- Dijo el chico golpeando la almohada. -Odio esto- Y le dio mas fuerte. -Ag!- Se quejó de pronto el chico, cerrando firmemente los ojos y poniendose una mano en el pecho.

-Takeru!- Dijo Matt preocupado. -Dime¿estás bién?- Dijo, cogiendole de los hombros. Tk no contesto seguia sujetandose el pecho y empezo a respirar entrecortadamente. -¡Dios mio Tk! Aguanta porfavor¿que hago?- Se decia Matt, Tk seguía respirando entrecortadamente. -¡Dios¡¡Enfermera¡¡Porfavor que alguien venga! Tk, aguanta- Chilló el mayor de los Ishida. -Voy a buscar ayuda- Dijo y empezó a ir a la salida.

-¡Espera!- Dijo Tk, debilmente. -No te vayas, no ahora- Dijo, sujetandole la mano. Matt vió la mirada de dolor de Tk. -Porfavor.

-Tranquilo, estaré a tu lado, siempre- Dijo Matt. -Pero, necesitas ayuda- Dijo, intentando soltarse.

-No me dejes solo- Decia Takaishi. Entonces entraron unas enfermeras y le atendieron.

-Matt, promete que estarás siempre a mi lado- Dijo Tk mirando a su hermano. -Prometemelo porfavor.

-Tk- Dijo Matt mirandole, casí a punto de llorar- Te lo prometo-. Tk sonrió pero luego se desmayó. -¡TK!- Dijo Matt.

-Vamos a llevarle a la zona de urgencias, me parece que ha tenido algun tipo de ataque- Dijo una de las enfermeras.

-¡Si!- Colaboró la otra y llamaron a otros enfermeros, echando a Matt de la habitación.

.:END-FLASHBACK:.

-Matt...-Dijo Tk, sintió tristesa, al recordar eso. -Me quedo, pero no te acostumbres a que te obedesca.-Dijo al final, sentandose en la cama de nuevo. Matt sonrió, había ganado. Aunque Tk intentara ser frio Matt sabía que dentro de esa coraza estaba su calido hermano, le había visto cuando le había pedido que cuidara de Patamon, sabía que su hermano no había desaparecido.

-Mama se fue a un viaje de trabajo- Le explicó Matt.

-Ah-Dijo Tk. Se levantó y se sentó en la ventana.

-¿Quieres comer algo?- Le preguntó Matt.

-Lo diras en broma¿verdad?- Le preguntó Tk, frunciendo el entrecejo.

-No, no es broma-Dijo extrañado Matt.

-Que poco tacto que tienes Ishida. -Le dijo con un tono frio.

-¿Porqué dices eso? Y no me llames Ishida.- Matt no entendía lo que quería decirle su hermano.

-Estoy muerto ¿sabes? Hace dos años que muero de hambre y de sed, pero no puedo ni comer ni beber. No pasan por mi garganta, es una sensación terrible. -Dijo con la mirada perdida en el cielo.

-Lo siento -Dijo Yamato avergonzado.

-Sabes, cuando uno esta vivo no aprecia todo lo que tiene. Mira allí. -Dijo señalando el cielo. -Dime ¿qué ves?

-Pues, el cielo- Dijo Matt.

-Si es el cielo, pero ¿que más ves? Yo veo un mundo entero, libertad, vida, todo lo que no tengo.- Dijo- Y ahora dime ¿ves ese hombre¿crees qué és feliz?

-¿Ese hombre?- Matt se pasó la mano por el pelo, pensando. -No lo sé.

-¡Claro que no! Tiene demasiadas preocupaciones, no puede disfrutar de una cosa tan simple como el aire y ser feliz podiendo respirar. -Dijo Tk. -Ves a lo que me refiero, la gente no sabe lo que tiene, hasta que lo pierde.

-Eso es verdad. Yo no sabía lo mucho que te necesitaba hasta que te perdí. -Dijo Matt sentandose a su lado. -Hace dos años, una enfermedad mató a mi hermano. Me sapararon de él por segunda vez. Me mudé a casa de mi madre para llenar el hueco que él había dejado, aunque se hizó muy defícil. Mi hermano era un chico muy cálido, era la esperanza. Han pasado dos años desde entonces, volvió, el cuerpo de mi hermano, pero no él. -Matt se giró hacia Tk. -¿Dónde está Takeru Takaishi?- Le preguntó. Tk le miro fijamente a los ojos, sin ninguna expresión en su rostro.

-Se encuentra perdido, en el fondo de mi corazón, y ya no volvera.-Takeru suspiro- Ya no volverá- Las palabras se perdieron en el aire.

-Tk- Pidió Patamon.

-No Patamon, para ellos no volverá- Le dijo a su digimon.

-¿Porqué?- Le preguntó Matt.

-Porque se ha perdido y no encuentra la salida, porque yo mismo se la borré. Yo mismo estoy matando al Tk que tu quieres, odiame si quieres, eso sería lo mejor. -Le dijo simplemente.

-"Dios Takeru, te has vuelto tan extraño, me pides que te odie, sabes que nunca podré hacerlo, aunque digas todo eso y por todo lo que hagas nunca podré odiarte. Lo sabes"-Pensaba Matt, mientras observaba como Tk miraba fuera de la habitación, con el semblante sereno.

Más tarde, los niños se habían vuelto a reunir, esta vez para empezar la busqueda de la profecía. Estaban todos sentados y Tk permanecía de pie.

-Así que...Sora- Dijo repentinamente Takeru. Sora se sobresaltó al oir su nombre.

-Dime.-Dijo amablemente.

-Levántante- Le dijo Takeru. Sora obedeció. Takeru se pusó delante de la chica. -Dame tu mano- Le pidió. La chica extendió una mano. Takeru posó la suya encima, entonces cerró los ojos y una luz amarilla salió de la mano de Takeru chocando con una luz de color rojo. Los dos chicos levantaron la mano al unísono. Sora cerro los ojos. Las manos se mantenian separadas por las luces. Entonces las luces desaparecieron y las manos chocaron. Los dos chicos abrieron los ojos.

-¿Qué ha sido eso?- Preguntó Sora. -Me siento... llena de amor... como cuando despertó el poder de mi emblema- Dijo respirando calmadamente. -¿Qué me hiciste?.-Le preguntó a Tk, pero con una sonrisa.

-Yo no hice nada, tu sola lo hiciste-Dijo al final Tk. -Toma.- Entonces le entregó la bola. -Amina, me ha dicho que estás preparada.

-¿Preparada?- Preguntó Sora.

-Si tu eres la chica del afecto, entonces sí, estás preparada. Concentrate en tu emblema, eso servirá para encontrar el trozo de profecía.-Dijo el chico. Entonces se sentó y Patamon se posó encima de él.

-¿Hablaste con Amina? -Le preguntó su digimon.

-Sí- Dijo el chico, sonriente. Cuando hablaba con Patamon su carácter cambiaba muchísimo, se volvía más cálido. -Ya sabes lo que me quiere.

-Sí- Rio patamon. -Creo que ha estado detrás de tí, desde que la conocímos. -Los dos rieron. -Recuerdas cuando vino con sus seguidores a cantarte, uajaja k risa, te quedaste más embobado y tonto- Patamon se estaba muriendo de la risa.

-Oh callate -Dijo Tk, quien también se aguantaba las ganas de reir.

-Es que fue genial- Dijo su digimon.

-Piensas hacerlo o quieres tenerme aquí esperando para siempre, Sora -Dijo el chico con su actitud fria a Sora. Sora le miró y asintió.

-Vamos. -La animó Tai.

-Venga Sora. -Dijeron todos. Entonces Sora se concentró, brilló con una luz roja y en la bola apareció un lugar. Parecía un lugar donde hacía mucho frio, pero donde había una gran roca.

-Bueno, entonces allá voy- Dijo Tk levantandose.

-¿Cómo que vas?- Le preguntó Yamato.

-Que voy a ir a ese lugar- Dijo sin comprender Tk.

-Nosotros venimos contigo-Le dijo Yamato.

-No- Solo respondió Takeru. -Vosotros quedaos aquí- Les dijo en tono de orden.

-¿Creés enserio que vamos a hacerte caso?- Le preguntó Davis.

-Oidme, aquí soy yo el que está luchando, así que dejadme en paz- Dijo en cierto tono de frustración.

-No te pongas así Takeru- Dijo Hikari. -No vamos a dejarte ir solo, puede ser peligroso.

-¿Peligroso? No me hagas reir. Hasta luego, no quiero perder más tiempo discutiendo con vosotros- Les dijo a los chicos.

-He dicho que vamos contigo- Le dijo Yamato agarrandole del brazo. -Si o si.

-¿Y que haréis para impedirlo?- Les preguntó cruzandose de brazos. Los chicos se quedaron sin saber que responder.

-Takeru...- Dijo Patamon.

-¿Qué quieres?- Le preguntó. Patamon le miró fijamente a los ojos, Takeru no apartó su mirada. Después Patamon digievoluciono en Angemon.

-¡Angemon!- Dijeron todos. Angemon se acercó a Takeru y le sujetó de los hombros.

-Por siempre- Le dijo el ángel. Takeru abajó la mirada y se pasó la mano por el rubio cabello, desordenandolo.

-Está bien- Dijo. -Agarrense a mí- Les dijo a los chicos. Angemon sonrió complacido y volvió a ser Patamon.

-¿porqué debemos agarrarnos a tí?- Le preguntó Hida.

-Solo hacedlo, vamos a "teletransportarnos- Dijo el chico. Todos se agarraron rápidamente y después desaparecieron del lugar.

Los chicos cayeron al suelo, en la fría nieve, el único que se mantuvo en pie fue Tk. El chico miró a su alrededor, entonces encontró lo que buscaba. Empezó a correr hacia allí.

-¡Oye espera!- Dijo Davis, echando a correr detrás. Tk se paró enfrente de una gran roca, cubierta de hielo.

-Aquí está -Dijo cuando llegó.

-¿Dónde?-Preguntó Davis -Yo no veo nada.

-¿La hebeis encontrado?- Preguntó desde lejos Sora.

-No, aquí no hay nada.-Dijo quejandose Davis.

-No digas tonterias, aquí está, lo noto- Dijo Tk, este se agachó y puso su mano en la roca. Los demás elegidos llegaron al lugar. Todos observaron la roca.

-No hay nada-Dijo Tai.

-Tai, aquí hay algo, es verdad- Dijo Agumon .

-Si, es una sensación muy extraña-Colaboró Biyomon.

-Una energía...-Dijo Wormon

-Es la energía que desprende la profecía.-Explicó Patamon. -Los humanos no podéis sentirla. -Les dijo a los chicos.

-Entonces¿porque la siente Tk?- Preguntó Ken, observando como Tk examinaba la roca cuidadosamente.

-Ya hebeis olvidado que él ya no es humano- Dijo Patamon, quién observó a su vez a su compañero. Tk se miró su mano derecha, y abrió los ojos sorprendido.

-Apartaos. -Les ordeno a los chicos.

-Porque, qué quieres hacer?- Preguntó Matt. Tk no respondio, en su lugar desenfundó su espada y la conviertió en una daga.

-¿Qué quieres hacer con eso?- Preguntó Tai. Tk cambió la daga de mano, entonces ya en su mano derecha alzó la punta, para herirse la mano izquierda. Un brazo paró la acción.

-¡Pero que haces!- Dijo alterado Matt, quien tenía cogida la mano de Tk a pocos centímetros de cortarse. -No hagas tonterias, de que te servirá ahora cortate una mano- Dijo el muchacho. (N.A: Pobre chico... demasiadas películas de ficción ¬¬)

-No seas imbécil- Le dijo su hermano. -¿Crees que quiero cortarme una mano?- Rio friamente. -Dajame en paz- Le dijo. Luego acerco la daga y finamente se cortó la palma de la mano, produciendo un fino corte de donde empezó a salir sangre. Luego la acercó a la roca, la sangre empezó a quitar el hielo y unas palabras empezaron a aparecer en la roca manchada de sangre.

-Oh- Dijeron sorprendidos los chicos.

-¿Estás bién?- Preguntó Matt a Tk.

-No voy a desangrarme por un corte- Le dijo este, mientras con la boca se corto un trozo de tela del jersei.

-Deja, lo haré yo- Dijo Kari, que se agachó y le quitó la tela. Entonces se la envolvió a la herida. -Ya-

-Ya tenemos el trozo- Dijo finalmente Tk, levantandose.

-Vaya¿cómo sabías que aparecería así?- Le preguntó interesado Izzy.

-No sé, intuición- Respondió Takeru encogiendose de hombros. Entonces pasó zumbado una flecha, Tk la cogió con una mano, parandola en seco. La miró. -Ya estamos de nuevo- Dijo tranquilamente. Los chicos tragaron saliva. La flecha empezó a congelarse, Tk la soltó. -Vaya, es del guerrero del norte.

-¿Qué?- Preguntó Taichi.

-Me alegra tener visitas- Dijo un tipo a sus espaldas. Se giraron,allí había una espécie de demonio con alas de murciélago tenía un color azulado de piel, parecido al color del hielo. -Soy Icebat, bienvenidos- Dijo, saltando delante de Sora. -Que visitantes más guapas- Dijo mirando a Sora, Mimi, Kari y Yolei. -Veamos ¿cuál prefiero?- Se preguntó a sí mismo.

-No tocarás a ninguna- Dijo Tai.

-Eso lo veremos.- Y se pusó en posición de ataque.

-Vamos niños elegidos, está es vuestra batalla. ¿No queríais venir conmigo? Pues ahora a luchar. Así que yo me voy a quedar aquí descifrando la profecía, mientras vosotros vais a luchar-. Dijo Tk mientras se giraba para estar de frente hacia la roca.

-¿Qué?- Preguntó sorprendido Matt.

-Lo que dije, yo no voy a estar siempre para luchar por ustedes, asi que carguense a ese tipo- Dijo tranquilamente.

-¿Dónde te crees que vas tu, niño?- Le dijo Icebat a Tk y le disparó una flecha a la cabeza, Tk con un rápido movimiento se giró, la cogio y la colocó en su arco, lanzandola de nuevo contra Icebat, está le dió en el antebrazo izquierdo. Todos los chicos le miraron sorprendidos. -Maldito crio.- Dijo este mientras se quitaba la flecha. -Fallaste- Le dijo, lanzandola al suelo. De su antebrazo empezo a salir sangre azul.

-Fallé a proposito, idiota- Dijo Tk mirandole fiéramente. -Yo no deseo matarte, pero si acaso quieres que te demuestré mi punteria lo haré encantado. -Dijo Tk cargando de nuevo su arco lentamente. Icebat retrocedio asustado, pero Tk no le lanzó a él sino que lanzó hacia arriba, la flecha subió y bajó rápidamente. -¡Y ahora dejadme en paz!- Ordenó friamente.

-No...¡no puede ser!- Dijo Icebat mirando lo que habia atrapado en la punta de la flecha de Tk. -Ha atrapado un mosquito- Dijo aterrado (N.A: Sí un mosquito n.n ¡Que bueno es Takeru!). Los demás chicos miraron a Tk quien ya se había sentado delante de la roca.

-Ehm!- Fingió toser Davis- ¿Vamos a luchar?- Le preguntó a los demás. Todos asintieron.

La batalla entre los digimons y Icebat era muy dura, los chicos estaban luchando al máximo. Mientras que Tk, que ya había terminado de examinar la profecía y había cogido los suficientes datos, lo observaba todo sentado, recostado en la roca y con las manos en la cabeza.

-¿No irás a ayudarles?- Le preguntó patamon.

-No- Respondió unicamente Tk.

-¿Porque?- Preguntó Patamon.

-Simplemene, porque yo no voy a estar siempre para sacarles de los peligros, tienen que augmentar sus fuerzas ellos solos, y así sabre si la Tierra quedará a salvo en manos de los niños elegidos- Dijo él, tranquilamente. -¿No crees lo mismo, Oleih?- Dijo, mientras dirigía su mirada a un lado. En donde apareció una espécie de hada, llevaba un largo vestido plateado y el cabello azul cielo suelto que le llagaba a mitad de la espalda, sus alas eran de mariposas semitrasparentes.

-Me parece que tienes razón- Dijo Oleih.

-¿Que hace una diosa del hielo en este rincón de la Tierra?- Preguntó Tk extrañado.

-De vacaciones- Respondió simplemente el hada. -¿Cómo me descubriste?- Le preguntó intrigada, mientras se situaba a su lado.

-Una sensación- Dijo el chico observando el combate.

-Ya veo, siempre has tenido ese estraño poder de presentir a todo el mundo, y tu ¿qué haces aqui?- Le preguntó mirandole tiernamente.

-Misión- Dijo él descubriendo su brazo, en donde la raya roja había augmentado hasta cubrirle parte del antebrazo y el codo. -Debo cumplir la profecía por la cual mori. -Dijo el chico, cubriendo de nuevo su brazo.

-Ya veo... entonces ellos ¿són tus amigos del pasado¿No?- Le preguntó. Tk asintió. -Estás són las misiones mas difíciles, cuando vuelves a ver a tus seres queridos, pero debes de ser frio. -Dijo ella.

-Lo sé- Suspiró el chico. -No pensé que fuese tan difícil, ya llevo mas de dos años sin ellos pero... nunca puedo olvidarles aunque ponga todo mi empeño en ello- Dijo el chico mientras en su rostro se asomaba una sonrisa.

-¿Sabes que eres muy lindo?- Le dijo Olieh. El chico simplemente sonrió.

-No empiezes como Amina- Le dijo riendo. Oleih sonrió también.

-¡¡BIYOMON!- Oyeron chillar a Sora, mientrás que Biyomon llena de heridas descendía del cielo, para chocar contra el suelo. Sora corrió rápidamente hacia ella.

-Biyomon- Dijo Patamon. Tk suspiró.

-¿Crees que debería meterme ahora en la batalla?- Le preguntó a Oleih.

-No, debes esperar.- Dijo ella mientras observaba como la poseedora del emblema del amor cogía en brazos a su digimon llorando. -Ten confianza en ellos. -Le dijo serenamente, Tk asintió.

-¡Oh!- Dijo asombrado Patamon. Observando como por la ira de Tai, al ver llorar a Sora, una luz salía de su cuerpo y Wargreymon augmentaba sus fuerzas.

-Lo ves- Le dijo Olieh mientras señalaba a Wargreymon. -Ahora supera a Icebat lo suficiente como para destruirle.

-Ya veo...- Dijo sonriendo Tk.

Los demás digimons dejaron que Wargreymon se encargara del resto de la batalla. Entonces el combate entre Wargreymon y Icebat empezó, un digimon con poder del fuego contra un monstruo con poder del hielo. Los dos lucharon fiéramente, pero el poderio de Wargreymon resaltaba y lentamente fue ganando terreno en la batalla.

-¡¡Sigue así Wargreymon!- Gritaba Tai.

-Vamos¡no dejes que gane!- Decía Kari. Wargreymon le lanzó un ataque a Icebat y este cayó desde una altura considerable al suelo. Wargreymon descendió y se posó a su lado.

-Dejame porfavor- Suplicó Icebat. -Me rindo- Dijo, rogando desde el suelo. -No me hagas nada, prometo no destruir nada más. -Dijo el digimon.

-¿Estás diciendo la verdad?- Le preguntó Wargreymon.

-Si- Dijo Icebat. -Lo prometo- Dijo entonces.

-Te daré una segunda oportunidad.-Dijo inocentemente Wargreymon.

-Grácias, poderoso digimon- Dijo arrastrandose Icebat. Wargreymon le extendió un brazo para que se levantara, pero entonces Icebat sonrió maléficamente y le lanzó un ataque congelandole los pies para que no se moviera. -Toma¡eres un idiota!- Dijo, luego le lanzó una bola de hielo a la cara, Wargreymon chilló del dolor.

-¡Maldito cobarde!- Dijo Tai, mientras se lanzaba contra Icebat. Icebat fijo la vista en Tai y se lanzó a golpearlo con un puñetazo brutal.

-¡TAI!- Gritaron los digielegidos. El portador del valor cerró los ojos, preparado para el contacto con el puño, pero este no llego. Tai al no sentir ningun golpe abrió los ojos. Pudo ver como Tk había parado el golpe, lanzando una flecha a Icebat que le dió de lleno en el pecho. Este había quedado parado delante del muchacho.

-Odio a los cobardes- Dijo Tk, mientras se iba del lugar, dandole la espalda a Icebat. Este cayó muerto al suelo y empezó a desaparecer como los demás.

-Tk- Dijo Tai sorprendido.

-¡Biyomon despierta porfavor!- Gritaba desesperada Sora. Los demás elegidos se giraron y se acercaron corriendo.

-Sora- Dijo Tai, corriendo a su lado.

-¿Que ocurre Sora?- Pidio Matt.

-Es Biyomon no responde- Dijo la chica con lágrimas en los ojos. -Despierta porfavor- Le rogaba a la pequeña digimon.

-Takeru...- Dijo Kari mientras veía como se acercaba lentamente Tk, con Patamon y una espécie de hada detrás de ambos. Tk se acercó hasta quedarse al lado de Sora. Se agachó y puso su mano encima de Biyomon.

-¿Que harás Angel?- Pidió el hada.

-Oleih¿crees que puedo canviarle el destino?- Le pidió, mientrás la miraba.

-Haz lo que desees, pero, ten claras las consequencias. -Le dijo el hada. -¿Porque deseas hacerlo?- Le preguntó.

-Lo sabes perfectamente- Le dijo Tk.

-Takeru, eres el capitan de los angeles y la verdad es que nunca podrás dejar de ser el chico que conocí, aunque superaras todas tus misiones. -Le dijo sonriente.

-¿Me lo tomo como un cumplido o una reprobación?-Le preguntó sonriendo al hada. Esta no respondió sino que simplemente le miró con sus bellos ojos azul cielo. Entonces Tk cerró los suyos y empezó a transmitirle energia a Biyomon, esta empezó a brillar de color rosado y los pendientes de Tk brillaron azulados.

-Que...Bi..Biyomon- Dijo preocupada Sora. Tk volvió a abrir los ojos perdiendo parte de su energía, se sujetó la cabeza con una mano y cayó semiconsciente encima de Matt, a su lado. Al mismo tiempo el pecho de Biyomon empezo a latir de nuevo.

-Tk¿te encuentras bién?- Preguntó preocupado Matt.

-Si, solo me he mareado- respondió este, mientras volvía lentamente a incorporarse aun sujetandose la cabeza.

-So..Sora- Dijo débilmente Biyomon. Sora sonrió de alegría, cuando oyó hablar a su digimon y la abrazó con fuerza.

-¡Biyomon¡La has salvado Tk!- Gritó Sora, y abrazó fuertemente a Tk. Este se sonrojó.

-Si esta bién, déjame ya- Le dijo a la chica. El hada ante la acción sonrio. -Oleih -Dijo el chico. El hada se giró hacia él y levantó una mano en señal de que la siguiera.

-Ven aquí Angel- Le dijo. Takeru se levantó aun tambaleandose por el esfuerzo.

-¿Puedes ir solo?- Preguntó Matt, viendo como su hermano se tambaleaba por el esfuerzo.

-Si- Dijo el firmemente. -Patamon quedate con los chicos, ahora vuelvo- Le dijo a su digimon. El hada y Tk se alejaron un poco del grupo el hada hablaba mientras que Tk tenía la mirada perdido en el piso.

-¿De qué hablan?- Preguntó Matt. -Patamon¿tú sabes quién es?.

-Si, es Oleih, la diosa del hielo, fue una sensei de Tk cuando este se convirtió en angel. -Entonces vieron como el hada se desataba algo del cuello y se lo entregaba a Tk, este asentía y se lo ataba al cuello. Tk se inclinó levemente y se dirigió de nuevo a los chicos. Cuando llegó a su lado, los demás observaron como en su cuello había una cadena de oro y en ella una esfera, idéntica a la de los pendientes menos que esta era plateada.

-Has perdido tiempo Takeru, tu reloj está corriendo- Dijo el hada mientras desaparecía. Todos miraron estrañados a Tk el chico entonces asintió y miró su mano, en ella habían aparecido las manchas rojas.


Y ¿que les parecio? Bueno siguen las batallitas y chungadas propias mias pero espero les guste, y porximamente pondre el proximo cap. bueno si me dejan reviews lo pondre, sino no lo pondre ;) Y si les gusta la historia me dare mas prisa en ponerlos xD

Bueno nos vemos en los reviews y los fics que se publiquen nuevos!!

ATTE: Kyoko-chan!!