Hola!! Gomen !! Siento tal retraso en este fic!! De verdad lo lamento mucho. Pero es que con mi otro fic (que solo tenía que durar 3 o 4 caps. y ya llevo 6...) no pude actualizar tan seguido. Además de que me quedé estancada, no sabía como continuarlo... Y hoy hice dos caps! Este y otro que aún me queda por revisar. Espero que ambos sean de su agrado!! Y lo lamento!

No estoy muy convencida de como me ha quedado este cap. lo veo algo raro... pero bueno, ustedes són los que opinaran y me dejarán sus reviews

Quiero agradecer a:

Alde-gracia: Grácias por tus comentarios!! Yume es encantadora ¿cierto? Jeje... bueno, espero que este cap te guste y me dejes un review!!

Girl Takari 93: Aquí está la actualizacion que tanto deseabas!! Siento haber tardado tanto, pero como dije, me quedé encerrada sin saber que escribir.

Lulyua: Grácias. Ahora que he recuperado un poco claro que la voy a continuar! Espero tus comentarios!

L.I.T: Sí, las marcas indican el tiempo de Takeru!! Y ya ves... le queda muy poco. Disfruta del cap!

Lord Pata: Pobre Patamon, sufre chantaje por parte de gatomon, o es que gatomon estaba celosa de Floramon uhm... jeje. Siento haberme retrasado con la actualizacion, grácias por tus reviews y tus comentarios. Y espero disfrutes del cap!

Y sin más preambulos...


8. Mala jugada del destino

Todos los elegidos habían quedado de nuevo en el parque. Estaban de nuevo reunidos para encontrar otro trozo de profecía.

-Vamos- Dijo Takeru y hacercandose a Mimi le entregó la esfera. -Adelante niña de la inocencia.- Dijo él sonriendole a Mimi.

-De acuerdo- Dijo la chica y cogió la bola, cerró los ojos, una tenue luz verde salió de su cuerpo y se adentró en la esfera de cristal. Abrió los ojos alegre. Lo había logrado.

-Bien hecho- Dijeron los chicos. Takeru cogió la esfera, en ella estaba un bosque, se veía muy verde y tranquilo.

-Adelante- Dijo Taichi, miró a Takeru fijamente a los ojos. -No nos detendrás Tk- Dijo el chico. Takeru no dijo nada. Los demás se agarraron a él y desaparecieron del lugar.

Llegaron a un estenso bosque, rodeado de árboles verdes, de hojas grandes y frescas. El suelo estaba lleno de tierra y algunos animalillos.

-¿Dónde estamos?- Preguntó Miyako.

-En un bosque- Respondió Daisuke.

-Ya, eso lo sé- Dijo Miyako. -Pero este bosque ¿en que parte de la tierra está?

-No sé, Takeru- Dijo Hikari. Hikari miró a Takeru este estaba detrás de todos los chicos, no decía nada. -Takeru- Volvió a repetir Hikari, Takeru seguía sin responder.

-Responde- Le pidió su hermano. Yamato empezó a asecarse hacia él.

-Detente- Ordenó Patamon. -No te acerques a él- Dijo en tono mordaz. -No ahora.

-Pero ¿que ocurre?- Preguntó, estaba empezando a ponerse nervioso.

-Takeru, hazlo ahora- Dijo Patamon. Takeru le miró y asintió. Cerró los ojos con fuerza llevandose, en las manos, su espada hacia el pecho, este empezó a brillar. La espada lució brillante agarrada a sus manos. Luego abrió los ojos con un extraño brillo y la clavo con todas sus fuerzas en el suelo. En este se abrió un boquete. Después de todo esto Takeru dejo de brillar.

-Esta vez tube que concentra más fuerza, él que escondió el trozo de profecía aquí tenía un gran poder- Habló por fin Takeru. -Siento haberos asustado, chicos, no fué mi intención- Dijo Takeru agachandose, observó que a sus pies había otra roca escrita, el siguiente troso de profecía. Los chicos le miraban estupefactos.

reuner the place

vos sapter kual

debre morer

pro dark debilitare

-Oh no...- Dijo en un susurro Takeru. -No, no no- Dijo Takeru, poniendose las manos en la cabeza. -No puede ser- Dijo y cerro los ojos.

-¿qué ocurre¿Qué dice? - Preguntaron histéricos los demás.

-Takeru ¿qué dice¿porqué te alteras?- Le preguntó Yamato colocando su mano en el hombro de su hermano. Este abrió los ojos y se giró hacia él.

-Nada, no ocurre nada- Dijo respirando hondo. -Nada.

-¿Nada? Entonces dinos que pone- Le dijo Hikari. Takeru se levantó.

-Encontremos los demás trozos- Dijo y le entregó la esfera a Koushiro.

-Pero antes dinos que pone- Dijo Yamato.

-¡He dicho que encontremos los demás trozos!- Dijo Takeru con una voz fria y de enfado.

-De..de acuerdo- Dijo Yamato ante el tono imperativo de su hermano.

-¡Vamos Koushiro!- Ordenó Takeru.

-Si..si- Dijo Koushira, todos estaban un poco estupefactos al cambio tan brusco de Takeru. Koushiro cerró sus manos alrededor de la esfera de cristal, desprendiendo una tenue luz morada, en unos instantes en la bola apareció una vieja fábrica, llena de cables en donde no se veía nadie.

-Rápido, en marcha- Dijo Takeru. Los elegidos asintieron y desaparecieron del lugar.

No tardaron nada en llegar a la fábrica. Estaban en medio de una sala donde solo había una extraña máquina enmedio, de ella salían solo algunos brillos procedientes de unos botones rojos y otros amarillos. Las paredes estaba recubiertas por metal y cables, y solo había una salida, era una puerta enorme que parecía un garaje. Había muy poca iluminación.

-¿Dónde estamos ahora?- Preguntó Mimi.

-Parece el interior de una fábrica- Dijo Koushiro. -¿aquí hay otro trozo de profecía? Tk- Dijo Izzy, mirando a Takeru.

-Si, eso parece- Dijo él. Algo se movió por delante. -Quietos- Dijo de pronto Takeru.

-¿Qué ocurre?- Preguntó Taichi.

-Hay alguien- Dijo Sora. -¿Quien hay?

-Muéstrate- Dijo mordazmente Takeru. Entonces unos extraños robots aparecieron por la puerta. Tenían la cabeza alargada y en forma de cilíndro, su cuerpo era rectangular, sus piernas y brazos eran delgados. No parecían muy fieros.Empezarón a echar unas extrañas chispas.

-¿Qué són esas cosas?-Preguntó Davis.

-Són como unos robots.- Dijo Izzy.

-Son más que "unos robots"- Dijo una voz. La voz procedía de la extraña puerta. Se oyeron unos pasos. Alcanzado por la tenue luz, se pudo ver a un horrible monstruo. Era de color morado y de él salían algunos rayos amarillo chillon. Parecía un extraño gallo (N.A: si escribi bien un gallo ¬¬ lo siento mi imaginación me jugó una mala pasada...) El gallo tenía los pies muy anchos y muchas plumas, su pico era de color lila y sus ojos eran negros, un negro muy profundo.

-¿Quién eres tú?- Preguntó Ken.

-Soy, Celeollag y soy uno de los caballeros- Dijo orgulloso el extraño gallo.

-Tú- Daisuke y V-mon empezaban a reirse.- Eres un caballero- Dijeron entre carcajadas Davis y V-mon. -Pero si no eres más que un pollo frito.

-¡Davis!- Dijeron los humanos.

-¡V-mon!- Chillaron los digimons.

-Maldito humano, no te rias de mí- Dijo Celeollag bastante enfurecido. -Puedo hacer que todos estos terribles robots os ataquen- Luego rio maliciosamente. -Y os maten.

-¿Qué opinas Tk?- Le susurró Patamon a Takeru, desde encima de su cabeza.

-Su poder es bastante, pero...- Dijo Takeru.

-¿Pero qué?- Preguntó Patamon.

-Como dijo Amina, debo confiar en los elegidos, tendría que buscar la profecía, confio en Daivis y V-mon, con algunos más de los elegidos podrán derrotarle. Yo iré a buscar la profecía- Le dijo Takeru.

-Yo iré contigo- Dijo Patamon.

-De acuerdo- Dijo Takeru. Luego miró a los chicos. -Oidme- Les dijo a los demás. -Tengo cierta confianza en vuestro poder- Sonrió. -Sé que podeis con él, yo iré a buscar la profecía. ¡Suerte!- Les gritó y echó a correr hacía la salida.

-¡Espera Tk!- Gritó Matt, echando a correr detrás de él, pero uno de los robots le detuvo. -Quítate de enmedio- Dijo, el robot se lanzó hacia él. Pero el digimon de Matt, Gabumon, detubo el ataque.

-Vamos Matt- Dijo Gabumon.

-Gabumon- Dijo Yamato. -Digievoluciona- Dijo, luego apareció el lobo cibernético, de nombre MetalGarurumon.

-Vamos, los demás adelante- Gritó Taichi.

-Sí- Dijeron a coro los otros.

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Takeru corria por los estrechos pasadisos de aquella extraña fábrica. Como había sospechado aquel lugar estaba desierto. Solo estaban: el caballero Celeollag, sus robots, los elegidos y él. Corría lo más rápido que podía, además de que ya casí no le quedaba tiempo tenía que encontrar la continuación de la profecía, el trozo que encontró en el bosque no podía significar tan trágica noticia, debía estar incompleto.

-No corras tanto- Dijo Patamon volando detrás de él. -¿Qué te ocurre?- Le preguntó. Takeru detubo sus pasos, y empezó a andar, aunque andaba deprisa.

-Nada- Dijo él. Siguió caminando, delante de él se encontraban unas escaleras, empezó a subir por ellas.

-¿Estarán bién los demás?- Preguntó su pequeño compañero.

-Claro- Dijo Takeru. -No pasará nada- Dijo él. Acababan de llegar a una extraña puerta, entraron por ella. Allí habia una máquina, aun parpadeaban algunos botones. -Aquí está- Dijo Takeru. -Está dentro de esta máquina.

-Entonces saca de allí la profecía.- Dijo Patamon. Takeru asintió y desenfundó su espada.

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Todos los digimons se estaban enfrentando a algun enemigo. Wargreymon, MetalGarurumon y Imperialdramon peleaban duramente contre Celeollag, este solo reía ante los ataques de sus contrincantes. Los demás digimons luchaban contra los robots, quienes tenían cierta característica, cuantos más rompías mas se reconstruían.

-Estos se reconstruyen cada vez que los rompemos- Dijo Codi. -No vamos a llegar a ningun sitio así.

-Es verdad¡Angewomon acaba con ese!- Gritó Hikari.

-¡Wargreymon! Tu puedes- Dijo Taichi.

-¡Idiotas!- Dijo Celeollag. -¿No veis que cada vez que me atacais mi poder augmenta?

-Es cierto, chicos, absorvé la energia de nuestros ataques- Dijo Izzy consultando su computadora.

-Es verdad- Dijo Imperialdramon.

-Entonces ¿qué podemos hacer?- Preguntó disgustado Yamato.

-Si seguimos atacando, él seguira absorviendo nuestros ataques- Esta vez habló Taichi.

-Oh maldito-Dijo Davis, no le gustaba que le tuvieran entre la espada y la pared.

-Imperialdramon, debe haber alguna manera- Dijo Ken.

-Todos estos robots funcionan con electricidad- Dijo Izzy. -Quizá si destruimos la fuente de esta electricidad podremos acabar con él.

-Si, buena idea Izzy- Dijo Miyako. -Pero ¿dónde está la fuente de esta electricidad?

-Según el ordenador¡está aquí mismo!- Dijo él y se asomó una sonrisa entre sus labios. -Allí- Señaló la extraña máquina que había enmedio de la sala. Dicho y echó a correr hacía allí. Pero algunos robots le impidieron el paso.

-Salid de enmedio- Dijo el chico del conocimiento.

-No- Dijo un robot, su voz sonó como informatizada. -Acabaré contigo.

-¡Izzy!- Chillaron los elegidos, al ver como el robot empezaba a formar una esfera en sus manos, delante de los ojos aterrorizados de Koushiro.

-¡Izzy!- Chilló Mimi. El robot lanzó la bola, Koushiro cerró los ojos, pero nunca recibió el impacto del golpe. Lilymon grácias a su velocidad había podido coger a Izzy antes de que le diera la esfera. Todos dieron un suspiro de alivio. Lilymon dejó a Izzy delante de la máquina.

-Grácias- Pudo articular Koushiro. -Ahora acabaré con ellos- Dijo sonriendo y conectando su ordenador a la máquina.

-Lilymon, cubre a Izzy mientras toca la máquina- Dijo Mimi. -Porfavor- Dijo. Lilymon asintió, junto a ella se situó Megakabuterimon.

-Bien, empezemos F4 y L89, junto con G65 y VDC Ping Trein + PL7 Tangen Archivo Jump- Empezaba a decir Koushiro mientras marcaba y abría las conexiones adecuadas. Lentamente los robots iban iendo más despacio y no emitían ya esos brillos de energía. -Y para terminar LOG00- Dijo Izzy, se giró y vió como todos los robots caían al suelo, ya inmobiles. -Sí- Dijo contento el informático.

-¡Bien hecho!- Gritaron los demás.

-Un hurra pod Izzy- Dijo Davis.

-Han acabado con mis robots, pero aún falto yo- Les sorprendió Celeollag, quien había estado luchando contra los tres digimons.

-Mierda, a ese no hay quien lo mate- Dijo Yamato. -Vamos Metalgarurumon- Intentó animar, junto con sus amigos.

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Takeru estaba sentado encima de la destrosada máquina, con las manos en la cabeza.

-Maldita sea- Dijo Takeru. -El destino no es justo- Dijo y levantó el rostro.

-Takeru¿qué passa?- Preguntó su compañero.

-La profecía...- Dijo Takeru y leyó.

elle debere dresper

bre only puder fer

angel speranza poderese

tu debere matare

-Yo...- Dijo Takeru.

-Traducelo, y dime que ponía el otro trozo- Ordenó Patamon. Takeru asintió con la cabeza.

Reunidas las piesas

tu sabes cual

debe morir

para debilitar al mal

-Oh- Patamon empezó a comprender. Takeru continó.

El deberá desaparecer

pero solo uno puede hacerlo

poderoso ángel de la esperanza

tu debes matarle.

-Pero eso es imposible- Dijo patamon. Takeru resignado lanzó las piezas del puzzle que aun mantenía en su bolsillo. Las piezas formaron un emblema, el valor. -El valor- Dijo Patamon. -El portador del valor és...

-Él debe desaparecer y solo yo puedo matarle, debo matar al valor, a Taichi Yagami.- Dijo Takeru.

-¡No!- Dijo Patamon. -No puedes hacer eso.

-¡Ya lo sé! Pero mi misión es cumplir la profecía, pero yo no soy capaz de matar a Tai- Dijo Takeru. -No podré hacerlo- Dijo. -No pienso hacerlo- Dijo firmemente. Patamon miró la cara de Takeru demostraba seriedad y enfurecimiento. -Vamos- Dijo Takeru, ordenando ir hacia la sala.

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Ahora todos los digimons estaban luchando contra Celeollag, pero este seguía riendo.

-No podreis conmigo, no teneis suficiente poder- Dijo el enemigo.

-Es muy poderoso, cada vez que le atacamos se hace más poderoso. -Dijo Joe.

-Pero no debemos rendirnos- Dijo Taichi. -Tenemos que atacarle todos juntos. Un ataque poderoso, para destrozarle de un solo golpe- Dijo anímandolos.

-¿Funcionará?- Preguntó Sora.

-Claro, confía en mí- Dijo Taichi y sonrió. Los digimons se concentraron y lanzaron el ataque conjunto. Celeollag se partió por la mitad, medio cuerpo suyo estaba destruido.

-Sí- Gritaron eufóricos los elegidos.

-Oh no- Dijo Taichi, al ver como el monstruo se reconstruia delante de sus propios ojos. Dos segundos más tarde y el monstruo volvía estar en plena forma.

-Són idiotas- Dijo Celeollag. -No podrán conmigo.

-Se ha recontruido- Dijo Imperialdramon.

-¿Como acabamos con él?- Preguntó Zudomon.

-El ataque conjunto no ha funcionado- Dijo Aquilamon.

-Tranquilos, mirad- Dijo Angewomon. Señaló la puerta, allí estaban Takeru y Angemon.

-Takeru- Dijo Hikari.

-Y tu ¿quién...- No terminó la pregunta, en menos de dos segundos ya había sido cortado en dos trozos, partido por la mitad grácias a la espada de Takeru. Takeru se giró rápidamente. Vió como los dos trozos querían volverse a juntar, no lo permitiría. Empezó a brillar de color amarillo y luego gritó con fuerza, la luz de su cuerpo augmentó de tal manera que los muchachos tuvieron que cerrar los ojos para no perder la vista. Después al abrirlos el caballero había desaparecido por completo. Y allí solo estaban Takeru y Angemon. Takeru se mantenía parado enmedio de la sala, su mirada estaba perdida en algun punto del suelo. Angemon se acercó a él, los dos se miraron cruzando una mirada y algunas palabras, Takeru le miró su cara demostraba seriedad, suspiró mientras Angemon se volvió a convertir en Patamon y los dos se acercaron lentamente a los demás muchachos.

-Vayámonos- Dijo Takeru.

-Pero Tk¿encontraste la preofecía?- Preguntó Sora.

-Sí, la encontré- Dijo Takeru.

-¿Qué decía?- Preguntó curiosa Mimi.

-Lo siento, no creo que sea adequado deciroslo- Dijo Takeru.

-¿Quién eres tú para elegir si es adequado o no?- Le preguntó molesto Daisuke.

-Me importa poco lo que opines Daisuke, dije que no pienso decir nada- Dijo Takeru mordazmente mientás pasaba por delante de los ojos de Daisuke su espada -Y ahora o se agarran ya o se quedan aquí- Dijo. Todos los muchachos se agarraron rápidamente. No querían quedarse en aquel extraño lugar. Antes de desaparecer Takeru miró de reojo a Taichi, este cogía la mano de Sora y sonreía. ¿Porqué el destino era tan injusto?. Takeru suspiró Yamato y Hikari le miraron extrañados, algo había escondido debajo de las palabras de Takeru.

Más tarde Takeru estaba en la habitación de su hermano mientras este estaba en la ducha, abrazaba fuertemente a Yume.

-¿Porqué?- Dijo Takeru. -No lo entiendo, porque también debe morir- Dijo el joven. -Yo no quiero que pase lo mismo que he tenido que pasar yo, bien que he aprendido cosas y que lo he aceptado pero no quiero que nadie más tenga este destino.

-Papi- Dijo Yume mientras abrazaba a su padre.

-Yume, tú aún eres una niña pequeña no puedes entenderlo- Dijo Takeru sonriéndole. -Tu eres una diosa, la diosa del sueño, quizá todo esto fuera un sueño. De mayor tendrás un gran poder y serás bella y fuerte. Yo quiero que tu crescas bién, no soy tu padre eso lo sé pero igual te quiero como tal. -Takeru la abrazó. -Nunca pude dejar de quererlos, sigo con el maldito sentimiento y ahora seré yo el que deba matar a uno de los elegidos- Dijo él.

-Takeru- Dijo Patamon. -No te queda opción debemos derrotar el mal.

-¿A qué precio Patamon?- Dijo Takeru. -¿A la vida de un ser valeroso¿No fué suficiente con mi muerte? Mírame Patamon, soy un ángel. No tengo vida, no pude terminar mis estudios y ¿qué pasó con mis sueños? Tube que olvidarlos- Dijo él. Patamon le miró compadeciéndolo. -¿No entiendes verdad?- Dijo Takeru mientras algunas lágrimas salían de sus ojos. -Soy una pieza más de este juego, el destino me hizo jugar a mí. Patamon yo perdí lo que tenía y no me quejo pero no pienso permitir que alguien más pase por lo mismo que yo. No nunca lo permitiré- Dijo Takeru. Entonces Yamato entró en la habitación.

-Tk has visto mi...¿estás llorando?- Le preguntó su hermano algo extrañado.

-No estoy llorando- Dijo el menor, pero se veía claramente las mejillas sonrosadas y los rastros de lágrimas en ellas.

-Si que lloras- Dijo Yamato. -Tienes las mejillas sonrosadas y las...- No terminó ya que más lágrimas caían de los ojos de su hermano. -Takeru- Dijo alarmado el mayor.

-Déjame, no pasa nada- Dijo Takeru mientras se secaba las lágrimas.

-No es cierto¿qué ocurre?- Le preguntó Yamato. Takeru no respondió. Siguió abrazando a Yume sin poder contener las lágrimas. -Takeru porfavor- Dijo Yamato.

-Déjame Yamato- Dijo Takeru. Yume le miraba expectativa, con una de sus manitas delicadamente tocó la mejilla de Takeru, una de esas lágrimas perladas brillaron y entonces se conviertieron en una flor que Yume tenía en la mano.

-Linda flo- Dijo la pequeña. Takeru la miró y mostró una sonrisa, luego suspiró.

-Oh- Dijo sorprendido Yamato. -Vaya¿eso es el poder de Yume?- Preguntó extrañado.

-Si pero no- Dijo Takeru. -Yume convierte cosas en sueños...- Dijo él chico. -Sueños- Soltó al aire. Yamato le miró extraño y se acercó a él.

-¿Que te ocurre?- Le preguntó cogiéndole del hombro.

-Nada- Dijo cansado Takeru.

-Vamos¿quiéres decirmelo?- Le preguntó Takeru permaneció en silencio.

-Yume vámonos- Dijo Takeru levantándose.

-¿A dónde vas?- Le preguntó Matt.

-Necesito estar solo- Respondió el joven mientras abandonaba la habitación y salía de la casa.

Andó durante mucho rato, aunque se sentía cansado no quería regresar. Necesitaba seguir paseando, pensando para encontrar una solución pero... ¿esa solución existía? Él no lo sabía, si tenía que cumplir con su misión debía cumplir perfectamente la profecía pero entonces Taichi... ¡No! No podía hacerlo, tenía que haber otra manera, siempre la hay seguro que en este caso había otra manera, también.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente al observar el paisage que ahora se extendía deltante suyo. Era un campo de fútbol, si, pero todo estaba ardiendo. Las llamas habían inundado toda la hierba del terreno y las porterías estaban ardiendo. No había nadie. Takeru empezó a correr hacía ese lugar internandose en el campo de fútbol donde aún no se había quemado.

-¿Quién ha hecho esto?- Preguntó indignado.

-Takeru cuidado- Dijo Patamon alertado por algo. Pero entonces...

-He sido yo- Dijo una voz detrás de Takeru, muy sigilosamente se había acercado a él y ahora delante de su cuello había el filo de un cuchillo, Takeru levantó levemente la cabeza al sentir el cuchillo cerca de su cuello. -¿Qué haces por aquí muchacho?- Repitió la voz. El cuchillo impedía que Takeru diera la vuelta y observara a su atacante.

-¿Quién eres?- Preguntó Takeru.

-Me llamo Erif- Dijo.

-¿Erif?- Repitió Takeru y abrió los ojos sorprendido. -Caballero del sud. -Al escuchar tal nombre el atacante frunció el entrecejo.

-¿Cómo conoces mi ocupación?- Preguntó indignado.

-Pues verás- Dijo sútilmente Takeru. Después brilló con una luz blanca, Erif tubo que cerrar los ojos al abrirlos Takeru ya no estaba entre sus garras, sino delante suyo. Ahora podía contemplar a su contrincante, parecía un humano, tenía el cabello recogido en una coleta y cuerpo de humano, pero sus ojos eran frio además de que su cuerpo estaba rodado de llamas y en su mano izquierda llevaba un cuchillo. Era más alto que Takeru y parecía muy fuerte. -Vaya, tu apariencia es casi humana- Dijo Takeru.

-¿Quién eres tu?- Le preguntó al muchacho.

-Takeru Takaishi- Dijo él chico sonriendo. Erif sonrió complacido.

-Vaya vaya, un ángel- Dijo sonriendo friamente. Takeru se extrañó ante esa reacción.

-¿Contento de encontrarte con un rival?- Le preguntó.

-No sabes las ganas que tenía de acabar con un ángel.- Dijo él. -Así recibiré definitivamente el título de "Demonio del fuego"- Dijo él.

-¿Cómo?- Preguntó Takeru.

-Oh ¿pero que veo allí?- Dijo Erif sonriendo. -Un bebe, oh, pero no es un bebe cualquiera ¿cierto?- Preguntó.

-Patamon, llevaté a Yume, rápido- Dijo Takeru alarmado.

-Pero Takeru...- Dijo Patamon.

-Rápido- Ordenó él.

-No os marchareis.-Dijo firmemente Erif y cumplió con lo dicho poniendose delante de Patamon y Yume.

-No los toques- Ordenó mordazmente Takeru.

-A ver... acabaré con la diosa¿és una diosa cierto?- Dijo Erif. -Bueno, di adiós pequeña- Dijo Erif y levantó una mano haciendola brillar con una luz roja, sonrió malefícamente y la acercó muy rápido a Yume. La mano chocó contra un pecho, el de Takeru. La mano brilló en el pecho de este, Takeru abrió los ojos mientras la mano extendía la luz roja por todo su cuerpo. La luz se concentró en su pecho y brillo fuerte. Takeru gritó con todas sus fuerzas. Al desaparecer el brillo Takeru estaba de pie, paralizado, una línia de color rojo recorría su contorno. Tenía los ojos abiertos al igual que la boca. Las rodillas del muchacho se doblaron y Takeru terminó cayendo al suelo.

-Takeru- Dijo Patamon. -Takeru, Takeru- Grito Patamon. Takeru no le respondió. -¿Qué le has hecho?- Le preguntó a Erif.

-Le he encerrado, dentro de sí mismo, y ya no podrá salir. He acabado con un ángel- Dijo soltando una carcajada.

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-Takeru- Dijo Hikari alarmada, abriéndo los ojos. Acababa de sentir un dolor fuerte en el pecho, algo le había ocurrido.


Uy que mala soy... jeje. Aclaro:

Takeru debe matar a Taichi ¡sí! Le he puesto drama, por fín! Pobre Takeru ¿creeis que lo matará¿será capaz de acabar con su antiguo lider? Jeje, tendreis que leerlo para saberlo.

¿Qué le habrá pasado a takeru¿Qué hará Hikari?

Todas las respuestas en el próximo cap! Será un cap casi por completo de Takari, es decir, intentaré sentrarme en su "amor" y "relación"

Espero impaciente sus reviews!! Y gomen de nuevo por la tardanza!

ATTE: Su amiga-escritora Kyoko