Se vio de pie en medio de una amplia habitación verde olivo, todo estaba lleno de luz artificial, frente a él un grueso cristal transparente, mas allá de él no podía ver nada, todo era un densa oscuridad. Tenía frió, su playera blanca era de una tela muy sencilla como para protegerlo del potente aire acondicionado, incluso su pantalón blanco era de una tela muy simple. Se sentía observado, le miraban desde atrás del cristal, no podía verlos; pero lo sabía bien, le estaban mirando
-Trevor McKee- le llamo una voz gruesa y rasposa- Trevor McKee- repitió al no escuchar respuesta
-Soy yo
-Trevor, hace años que hemos estado observándote, cuidando de ti, ahora nos harás un favor ¿comprendes eso?
-Si, lo entiendo
-Tú sabes perfectamente la situación por la que estamos pasando- le llamó una voz femenina- Necesitamos información, tienes que encontrar a Bulma Brief y pedirle los planos y todo lo que tenga que ver con la maquina del tiempo
-…¿Bulma Brief?- pregunto absorto-pe…
-Bulma Brief, eso fue lo que dijimos- reafirmo la voz rasposa- una vez ahí se te prohíbe hablar sobre la misión y la razón por la cual la llevas a cabo
-¿Por qué?- pregunto Trevor- ¿Qué sucedería?
-Te creerían loco, la policía puede capturarte- le contesto la voz de la mujer- nunca hables con la policía sobre la misión, si lo haces, te llevaran sin dudarlo en un lugar donde solo hay locos, te perderás tu mismo, morirás ahí, no podremos hacer nada por ti, eso es lo que sucedería…no hables con la policía ni con nadie sobre la misión, recuérdalo es importante
-Esta bien…pero; no se como es esa Bulma Brief, yo no la conozco
-Se te proporcionaran fotografías y grabaciones para que sepas quien es
Capitulo 3- 29 años atrás
No dejaba de pensar en él, en todos lugares, todo el tiempo recordaba las palabras de Trevor McKee diciendo que Bulma Brief era su madre y también la recordaba cuando dijo que aquel hombre estaba vinculado a ella; pero no sabía en que forma, no sabía si en realidad McKee era hermano suyo, un hijo que su madre ocultó hasta que no pudo hacerlo más.
Bulma no diría nada, ella misma hizo esa sentencia, era imposible discutir si ya tenía la determinación de quedarse callada.
Trunks decidió hablarle a Fitzgerald, suplicarle si era necesario dejarle ver al tal McKee, porque era el único que podía develar ese misterio que comenzaba a corroerle por dentro. Su amigo le hizo desistir de su propósito, Trevor estaba custodiado por varios policías en una celda que podía ser abierta mediante un código que únicamente tenían 4 personas, su celda tenía cámaras en las 4 esquinas de la habitación grabando sus movimientos todo el tiempo, todo aquello debido a que McKee había escapado 3 veces de la cárcel. Nadie sabía a ciencia cierta como lo hacia, él jamás reveló su secreto, la única vez que hablo de ello fue en el año 780 cuando dijo que no podrían entenderlo y que para ellos era mejor así.
Actualmente era el prisionero más vigilado del mundo, no solo por acosar a Bulma Brief, si no también por su comportamiento violento, de carácter volátil el cual, una vez, le pudo ocasionar la muerte a Trunks de apenas 2 años.
-Tengo que verlo- le insistió a Fitzgerald- Tú no entiendes como es vivir con esta duda, no sabes que es estar pensando en lo mismos las 24 horas del día, no me deja trabajar, no me deja hacer nada.
-Lo entiendo- le respondió, mientras se levantaba de su sillón para buscar algo en su archivero-He pasado por una situación similar; pero no puedo ayudarte. Si McKee llegara a escapar y tú te entrevistaste con él…adivina quien será sospechoso de haberle ayudado- Trunks no discutió, nada dijo, comenzaba a pensar que viviría con esa interrogante por el resto de su vida, como una espina clavada en el corazón- lo más que puedo hacer por ti es dejarte ver estas grabaciones y las entrevistas que le hicieron desde su primer arresto hace casi 30 años- y le extendió los videos que sacó del archivero, Trunks los tomo sin vacilación, necesitaba respuestas cuanto antes.
En su taller, sin hacer nada realmente, fingiendo arreglar un viejo motor sin reparación. Estaba Bulma Brief. Revisando con detalle cada parte, recordando que 29 años atrás, Trevor McKee había irrumpido en su hogar y peor aun se atrevió a hacer algo imperdonable.
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29 años atrás Bulma Brief estaba preocupada, estaba segura que alguien estaba entrando a su laboratorio, la idea por si misma era perturbadora. Su laboratorio era su santuario, su refugio perfecto que le permitía olvidarse de sus problemas y al mismo tiempo la protegía del dolor de afuera, que por momentos llegaba a ser insoportable.
Había pasado más de 1 año desde la batalla con Cell, a partir de ese momento, el comportamiento de Vegeta había cambiado.
Se dio cuenta de que Vegeta estaba severamente afectado por los resultados del juego de Cell, cuando lo vio llegar al día siguiente de aquella pelea, con la mirada llena de rencor, de vergüenza y su aspecto derrotado. Solo confirmó lo que ya sabia, lo que Trunks le había dicho por la tarde. El máximo enemigo del príncipe sacrificó su vida en batalla para proteger a su familia y a la tierra, para enmendar su error con Gohan…y que decir de Gohan, el hijo del guerrero de clase baja, él fue quien derrotó a Cell, no el príncipe de los saiyajins, si no un niño, un golpe devastador para su orgullo.
A pesar de comprender por lo que Vegeta estaba pasando, no podía evitar tener esa rabia contra él ¿Cómo era posible que teniéndola a ella como mujer y habiéndole dado un hijo se hundiera en la depresión por la muerte de su enemigo? Muchos hombres matarían por tener lo que tenía; pero al parecer al príncipe no le interesaba.
Alguna vez en lo más encendido de una de sus múltiples peleas le había gritado que ni ella ni Trunks le importaban, no significaban nada para él; pero cuando estaba a punto de creerlo recordaba la emocionada voz de Trunks del futuro contándole como su padre se había tratado de vengar por su muerte ¿Cómo era posible que un hombre a quien no le interesaba su hijo perdía la razón por su muerte? Todos esos pensamientos eran agobiantes, le hacían doblegarse ante la ansiedad de no saber que pasaba por el corazón de Vegeta, era el miedo a sentirse utilizada y devaluada por un hombre al que ella en realidad amaba; era para olvidar esos pensamientos que recurría a su laboratorio, a trabajar hasta quedarse dormida a olvidarse de todo y todos en un lugar que era únicamente suyo; pero que al parecer ya era invadido por alguien más.
Sabía como había dejado las cosas ahí, los planos, los lápices, sus apuntes, hasta el teclado de la computadora habían sido movidos
-Papá- le llamó mientras iban dentro de la limosina rumbo a una junta con unos clientes- ¿has entrado a mi laboratorio últimamente?- su padre la miro perplejo, Bulma supo la respuesta entonces
-No, la ultima vez que entre me regañaste- él solo la reafirmo con sus palabras.
Un extraño invadía su santuario y estaba decidida a averiguar quien era y mandarlo a la cárcel.
Puso diminutas cámaras por todo el laboratorio, la grabación iba directamente a la computadora portátil que estaba en su habitación, la revisaría con atención a la mañana siguiente. Trabajo por cerca de 2 horas en su laboratorio, después fue a acostar a Trunks, como lo hacia siempre; pero esta vez se fue a dormir temprano victima del cansancio de su jornada extenuante de trabajo, aun con el pendiente del intruso que entraba a su laboratorio.
-Esta llorando… ¿Qué no escuchas a tu hijo?- le llamó el príncipe
-… ¿Qué?
-Tu hijo, haz que se calle, esta llorando y gritando, no me deja dormir- apenas escucho el llanto de su pequeño se levanto de la cama de inmediato
-¿Qué pasa, cielo?
-Un mostluo, mami- respondió el pequeño con temor-Hay un mostluo. Bulma lo abrazó con ternura, lo notaba más inquieto que nunca, lo estrechaba contra sí tratando de calmarlo
-No hay monstruos aquí… ¿ves?- y prendió la luz, el niño miro con recelo todo a su alrededor, verificando que en efecto nada estuviera ahí. Al fin el pequeño se tranquilizó, abrazo a su madre con fuerza-todo esta bien- Bulma le acariciaba el cabello, se acerco a la ventana y la abrió un poco para que la brisa de la madrugada adormeciera al futuro heredero de la corporación. Trunks comenzaba a quedarse dormido
-¿no va volver mostluo?- pregunto adormilado
-No, yo estoy aquí para cuidarte y también esta tu papá- apenas abría los ojos al escuchar la voz de su madre.
Lo dejo con cuidado en la cama, tratando de no despertarlo. Caminando con pasos ligeros volvió a su habitación; preocupada por el raro comportamiento del niño, jamás había llorado sin razón, por lo regular era un niño muy tranquilo.
Se sentó en su cama, miraba a Vegeta dormir profundamente, parecía que en realidad Trunks no le importaba, si lo fingía, lo hacia muy bien… ¿Por qué amaba a un hombre así? Por el momento no tenía intenciones de descifrar la razón de sus sentimientos, lo único que quería era dormir y nada más.
-Quielo vel a los chocolatones- le dijo Trunks al oído tratando de despertarla- plende la tele- y la movió con fuerza buscando que le hiciera caso. Bulma abrió los ojos tratando de vencer al sueño, era obvio que Vegeta no estaba si Trunks estaba ahí, seguramente al irse había dejado la puerta abierta y el niño había aprovechado para entrar. No estaría entrenando, desde la batalla con Cell no había vuelto a hacerlo; pero Vegeta era lo que menos le importaba en ese momento
-Hola, amor-le saludo- buenos días
-pon los chocolatotes- le suplico el pequeño mientras la abrazaba- pol favor
-¿Están pasando a los choco ratones?- pregunto Bulma mientras buscaba el control remoto- ¿estas seguro?
-Si, lo pasan en la mañana- respondió entusiasmado
-En la mañana y a todas horas- encendió el televisor preparándose mentalmente para ver por centésima vez a los choco ratones a quienes ya empezaba a tomarles afecto. De inmediato, el pequeño se quedo absorto mirando las aventuras de los ratones, Bulma disfrutaba ver a su hijo riendo y preocuparse por el destino de sus héroes tratando de derrotar a su enemigo -Sabes…me dejaste preocupada, nunca te habías puesto tan nervioso
-es que era el…el mostluo- dijo el niño mientras se levantaba a abrazar a su madre, temiendo que aquel horroroso ser le hiciera daño a ella
-No había nada ahí, fue una pesadilla- y le abrazó también
-¿Qué es una pesadila?
-Una pesadilla- corrigió Bulma- es un mal sueño, que te asusta mucho… ¿quieres desayunar ya?
-¡papá!
-¿Tú papá? No se donde esta
-¡Papá!- insistió el pequeño y apuntó hacia la puerta, ahí estaba Vegeta mirando con atención a la madre y al hijo- ah, ahí esta tu papá ¿Deseas algo, Vegeta?- pregunto sin siquiera mirarlo
-¿Qué demonios le paso al niño que lloraba tanto?
-Vi un mostluo- contesto el pequeño- iba a lastimal…a mi mamá
-Bah- gruño el príncipe- los monstruos no existen, y si así fuera un saiyajin no llora, le haría frente
-¿Saiyajin?- pregunto asombrado
-Tú eres un saiyajin, niño…
-Ya basta, Vegeta- le interrumpió Bulma. Se levantó con el pequeño en brazos y se acercó a él desafiante- deja de decirle todo eso, él es muy pequeño para entenderlo
-A su edad yo ya entrenaba, lo tienes muy consentido, si sigue así será más insoportable que el hijo de Kakarotto
-Tiene 2 años, no va a entrenar todavía, ni siquiera tú lo haces, desde esa batalla te has dejado ganar por todo, ya nada te importa- Vegeta enfureció con esas palabras, Trunks le miró de inmediato al sentir el ki de su padre incrementarse a tal grado
- ve que no vuelva a llorar a las 2 de la mañana, has que este callado y no moleste
-¿Eso es todo majestad?- mas el no respondió, se dio la media vuelta y se marcho
-¿papá ta molesto?- pregunto Trunks preocupado tras sentir el abrumador ki de Vegeta
-Es que él- le dijo con tristeza- es un príncipe, por eso se comporta así…ven, vamos a desayunar, en la cocina ves a los choco ratones…
Trunks estaba entretenido mirando las caricaturas de la mañana en la habitación de su madre. Mientras tanto, Bulma estaba en su laboratorio, había llevado consigo la computadora portátil, una vez más las cosas se movieron de su lugar, los planos, los apuntes, los bolígrafos, un cajón del escritorio estaba medio abierto, ella lo abrió por completo, nada parecía en desorden…aunque no estaba su estuche, el que contenía la capsula con la vieja maquina del tiempo en que había viajado Cell… ¡No estaba! Lo busco desesperadamente; pero no lo encontraba
-No puede ser, yo lo deje aquí… ¡maldición!- solo había una manera de saber que había pasado. Sin perder tiempo encendió la computadora portátil y accedió a la grabación de su laboratorio. La puso a toda velocidad esperando a que pareciera algo fuera de lo común, fue hasta que vio una mancha grisácea entrar cuando puso la grabación a velocidad normal, aquella persona buscaba en su escritorio con desesperación, iluminaba los planos con una diminuta lámpara que apenas daba luz, revisaba sus apuntes con rapidez, abrió cajones y por fin abrió el cajón que contenía el estuche con la maquina del tiempo, saco de ella la capsula y la ilumino por unos segundos, la puso de nuevo en el estuche y la guardo en el bolsillo de su chamarra. Se escucho el llanto y la voz de Trunks diciendo "monstluo" el hombre se sobresalto e inclusive se tropezó con la silla de Bulma, mas logro conservar el equilibrio a ultimo minuto y continuo buscando con desesperación, quería algo más, era evidente. El llanto de Trunks se escuchaba más enérgico, la figura gris caminó a la puerta y se perdió de la visión de las cámaras. Tenía que atraparlo, ese desgraciado no solo había entrado a su laboratorio, había entrado a su hogar, pudo haberlo hecho daño a sus padres…¡A Trunks!
-Voy a hacer que te refundan en la cárcel…Trevor
-¿Quién es Trevor?- palideció al escuchar la voz de Trunks, se había fastidiado ya de la televisión y buscando que hacer fue por su madre
-Un compañero de trabajo- y le sonrió-¿Ya terminaron las caricaturas?- No le gustaba mentirle; pero no era el momento para que Trunks supiera la identidad de Trevor
-Ya... ¿me llevas al palque de divelsiones?
-¿Ahora?- pregunto Bulma esperando que su hijo dijera que no
-lo plometiste… - y la abrazo con fuerza, como si no quisiera separarse de ella nunca
-Esta bien- dijo con resignación- ¿y tus zapatos?…No vas a ir descalzo al parque
-Deben de estar en mi habitación, voy por ellos y unos calcetines…ya regreso, quédate aquí y no toques nada
-si, mamá… ¿si vamos a il? ¿De veldad?
-Si, Trunks…si vamos a ir- Fue a su habitación en busca de los zapatos, luego paso a la de Trunks por un par de calcetines cuando escucho el agudo grito del pequeño llamándole… ¡algo andaba mal! Una sensación en su pecho se lo decía Dejo todo lo que tenía y fue corriendo hacia el laboratorio…no podía creer lo que veía- Trevor...no te creí capaz de algo así…aléjate de él ahora mismo- le grito desesperada
-no vuelvas a gritar pequeño- le dijo McKee a Trunks aun apuntándole a su sien con su revolver- ya la atrajiste hasta aquí, si gritas o lloras la matare, tu mamá no estará junto a ti nunca más, no la veras más- estaba de pie con el niño abrazado, apuntándole como si le fuera usual
-aléjate de él- le grito Bulma con lagrimas en los ojos, el pequeño se quedo estático conteniendo toda emoción que pudiera dañar a su madre- te arrepentirás si le haces algo… ¿es que ya no te conformas con seguirme? ¿Ahora quieres dañar a mi hijo?... ¡si le haces algo te arrepentirás!
-Necesito los planos…¡déme los planos!-le quitó el seguro el revolver, clavó su fiera mirada en Bulma, era probable que en su mente McKee ya hubiera apretado el gatillo, que no tuviera escrúpulo alguno para matar a su hijo, su corazón se estrujaba al ver a su pequeño sudoroso aguantando las lagrimas
-No se de que planos hablas…solo déjalo, siempre me has seguido, él no tiene nada que ver
-¡Déme los planos y lo dejo en paz!...si no lo hace le volare los sesos frente a usted…¡ ¿Me entendió? ¡
-¡oye!- le grito exasperada- ese niño es hijo del príncipe de los saiyajins, los extraterrestres que vinieron a la tierra hace unos años, si le haces daño el te matara sin dudarlo
-Se quienes son los saiyajins, se que a Vegeta no le interesa este niño en este momento- le dijo en un tono indiferente, parecía no interesarle, aquello angustio a Bulma aun más, Trunks estaba visiblemente asustado, se movía con fuerza tratando de zafarse de los brazos de McKee; pero era inútil, Trevor le sostenía y no le permitía seguir moviéndose, Bulma intentó acercarse, caminó despacio…-no se mueva a menos que sea para darme esos planos
-No- le contesto con el alma en un hilo, con el corazón dando tumbos por todo su pecho y el aliento que se le escapaba como si fuera la vida misma, la idea de perder a Trunks era insoportable- No se lo que quieres… ¡deja a mi bebé! ¡Por favor!
-Tarde o temprano él morirá, es lo que debe de ser
-Es suficiente- no podía soportar más sus palabras- ¿Qué planos quieres?- lloraba sin cesar, no sabía por cuanto más podría soportar aquella situación, ganas no le faltaban de arrebatarle a Trunks y dispararle a ese desgraciado; pero no podía, era inútil, cualquier intento podría terminar con la vida de Trunks
-Yo quiero los planos de la maquina del tiempo- se llevo las manos a la boca, ahogando un grito; no tenía esos planos, no creyó necesario investigar la maquina del tiempo, no había razones para hacerlo, le dio prioridad a otras cosas y lo dejo como un proyecto a futuro…como se arrepentía ahora
-…No, yo no tengo esos planos- McKee deslizo su dedo en el gatillo- ¡No!- su corazón iba a estallarle, no podía contener el llanto, la frustración en ella crecía a cada segundo, no podía hacer nada para salvar a su hijo de esa horrible situación
-Usted hizo la maquina del tiempo ¿Cómo es posible que no tenga los planos? Miente…tráigalos de inmediato o yo…- Bulma le vio caer al suelo estrepitosamente… de pie, con el niño en brazos, estaba Vegeta. Dejo al niño en el piso, miraba a McKee absorto, al parecer, ni él mismo creía lo que acababa de hacer, había salvado la vida de Trunks, el niño cuya vida o muerte no le interesaba en lo absoluto. Bulma abrazó a Trunks y corriendo se fue a situar detrás del saiyajin, estrecho al pequeño contra si protegiéndolo de la única manera en que podía hacerlo.
McKee se arrastro por el suelo, adolorido por el fuerte golpe en el estomago, repentinamente un nuevo dolor apareció en el pie izquierdo, uno insoportable y quemante, gritó apretando los dientes, tratando de aguantarlo. El príncipe le había triturado los huesos del pie con un pisotón, lo alzó por el cuello y de su mano derecha emergió una esfera de energía
-¡No, Vegeta!- volteo incrédulo ante esa petición ¿No? esa mujer estaba definitivamente loca, ese hombre estuvo a punto de eliminar a Trunks, claro que no iba a escucharla, el niño era suyo también y nadie se metía con su propiedad- Vegeta, déjalo, por favor…Trunks esta bien, llamara a la policía y se lo llevaran- Trunks ni siquiera podía hablar, se aferraba a su madre protegiéndola también, a su manera, de aquel monstruo a quien no pudo detener pero que su padre lo había hecho en un abrir y cerrar de ojos, era su héroe ya, tenía la situación bajo control. El pequeño disminuyo su ki involuntariamente, sin saber a que grado se había incrementado y que ese hecho fue lo que llamó la atención de su padre- No, Vegeta, no lo mates frente a Trunks
-¿Lo conoces?- le pregunto con rudeza. Si, lo había visto antes, desde sus 14 años, cuando suscitó en ella un sentimiento extraño que no pudo entender y que aun no entendía.
-Lo he visto un par de veces en la calle- Vegeta miro de soslayo a la mujer y al niño asegurándose de que ambos estaban bien, lo lanzo con fuerza hacia el otro extremo de la habitación, cuarteando la pared y sumiendo a Trevor en la inconciencia. Le dirigió una penetrante mirada a su mujer, tenía que estar loca, ese hombre había amenizado a su hijo con un revolver y ella abogaba por su vida, los humanos eran extraños, quizás solo era ella la extraña. Se fue de ahí sin dirigirle la palabra, no tenía motivos para quedarse
-¿policía?...habla Bulma Brief…
-Es la segunda vez que nos vemos, McKee ¿me recuerdas? Ahora soy el detective Smith- tembló al escuchar ese nombre se cruzó de brazos y bajo la mirada, lo que menos quería era verlo- no importa, maldito, te refrescare la memoria- la cara le ardía, Smith le había golpeado, disfrutaba haciéndole daño, sus ojos brillaban y su rojo rostro se había adornado con una sonrisa maliciosa- estoy harto de verte, que ocurrencias las tuyas…amenazar un bebé con un revolver y no a cualquier bebé si no al hijo de Bulma Brief, vaya que eres un imbécil…te has ganado un boleto con días indefinidos a la cárcel, nadie podrá sacarte de ahí…¿me escuchaste?- se sobaba los nudillos una y otra vez, era probable que volviera a golpearlo, Trevor se cansaba de eso, ganas no le faltaban para defenderse; pero no podía, se lo habían prohibido -¿No me recuerdas?- insistió el detective, McKee apoyo los brazos en la mesa y escondió la cara entre ellos, sabia que cualquier respuesta propiciaría un golpe y lo que menos quería era sentir dolor
-Sí- contesto en un susurro, le iban a golpear era inevitable
-McKee… ¡McKee! Mirada al frente- gritó Smith y así lo hizo, no podía evitarlo más. El golpe fue de tal magnitud que arrojo a Trevor al piso- Eres un cínico, te enorgullece lo que me hiciste… ¡levántate y siéntate!- McKee se levanto como pudo, todo le daba vueltas, la cabeza le dolía como si estuviera a punto de estallarle, desorientado se sentó a la mesa, sin saber a ciencia cierta donde estaba
-¿Por qué persigues a Bulma Brief?
-…Bulma Brief…ella es mi madre- contesto con la voz adormilada luchando para no caer desmayado
-Debes de estar bromeando… ¿Qué edad tienes?
-20…si 20 años
-cuando te conocí parecías de más; pero no importa…Así que ella es tu madre, vaya cosa ¿Quién lo diría de la señora Bulma Brief? ¿Quiere decir que te tuvo cuando tenía 14 o 15 años?- rió estrepitosamente, había descubierto un punto débil de aquella familia acomodada, un secreto que los Brief habían querido mantener escondido por siempre, se parecía a ellos, tenía los ojos azules del viejo Brief y los rasgos propios de la familia- veremos si eso cierto- pero aquello no era suficiente para confiar, cabía la posibilidad de que fuera un loco tras la fortuna de los Brief –mandare a hacerte análisis de sangre con una nueva tecnología del DNA, así sabremos si en realidad es tu madre o no…y si es, vaya que será una sorpresa
……………………………………..
-Ese hombre es un idiota- dijo Trunks con desaprobación después de mirar el video en blanco y negro donde Smith golpeaba a Trevor como un animal y por su risa ladina al escuchar que Trevor era hijo de Bulma Brief.
No recordaba aquel episodio que Smith le narraba a McKee mientras le hacia preguntas sin cesar ¿en realidad intentó matarlo? Y por unos estúpidos planos de la maquina del tiempo, para la policía no era más que el invento de un loco, pero Trunks sabia la existencia de aquella maquina, que su homologo de una línea del tiempo alterna había viajado en ella para advertirles de los androides ¿Cómo lo sabía él? Le intrigaba el que McKee los reclamara como suyos, como si se los hubieran robado y tuviera pleno derecho a ellos
-Todos en la policía saben- dijo Fitzgerald- el odio que Smith le tiene a McKee, pienso que si pudiera matarlo ya lo habría hecho sin dudar
-¿Por qué tanto odio?
-Nadie lo sabe realmente, Smith nunca habla de eso
-¿Tienes más videos de estos? Talvez diga algo más de lo que nadie se dio cuenta
-Tengo 3 más; pero dudo que tengan algo que no sepas ya, los he estudiado y fuera de su hermetismo usual y Smith golpeándolo no hay nada más
-Quiero verlos
Bra Brief se hallaba sentada en la recepción del hospital donde Gohan trabajara. No podía creer que la vida se portara tan dura con Goten, 2 semanas atrás su hermano mayor había muerto, ahora su sobrina había sido encontrada fuera del hospital, sin poder mover un músculo, paralizada por completo.
Los médicos no hallaban la explicación de aquel padecimiento, Bra estaba con él cuando le dieron la pseudo explicación de lo que pasaba con Pan. Les hablaron de una sustancia que había entrado a su cuerpo y que no podían identificar, les dijeron que esa sustancia había desmienilizado los nervios que controlaban sus músculos, lo que significaba que no podría volver a caminar y que inclusive pronto dejaría de respirar, por lo cual requeriría un respirador que lo hiciera por ella, por último les informaron que su estado era irreversible, estaría así de por vida, el daño era irreparable ¿Qué pecado habían cometido los Son para que la vida se enseñara tanto con ellos?
Bra no lo comprendía, no podía hacer más que acompañar a Goten en esos momentos tan difíciles en los que solo su presencia era útil; preguntándose mientras tanto porque cuando se pensaba que no había nada peor, sucedía algo terrible, la vida era extraña, no la entendía y no sabía si algún día llegaría a hacerlo
-Bra- le llamó un hombre cuya voz se le hacia conocida- ¿Dónde esta tu madre?- pregunto con preocupación. La joven Brief alzó la vista, de pie frente a ella estaba Trevor McKee
-Tú…-le dijo con desprecio- ¿Qué demonios quieres? ¡Lárgate!
-Hablar con tu madre- Bra se levanto de inmediato, le miraba desafiante, una ira inexplicable le envidiaba con tan solo tenerlo enfrente
-Lo se todo…se quien eres tú
-…Tú no sabes nada de mi- contesto con indiferencia, buscó a Bulma Brief con la mirada hasta que se convenció que realmente no estaba ahí
-¡Lárgate! ¡Vete o no respondo de mi!
-No esta aquí ¿Verdad?- no había prestado atención a sus palabras, algo que Bra sencillamente no podía tolerar, le lanzo una bofetada con la intención de mandarlo al suelo; pero solo consiguió la total indiferencia de McKee ¿de que estaba hecho aquel hombre? Sin decir más, él se retiro, camino hacia la salida del hospital dispuesto a buscar a Bulma Brief a como diera lugar.
Se detuvo por completo en el estacionamiento al sentir un objeto frío en la base del cráneo
-McKee, McKee- le llamó la mujer- aquí mate a Gohan y a Pan…no importa, aquí morirás en su lugar
-No la mataste, Kay- le dijo sin perder el aplomo, sin miedo, en realidad no le importaba la muerte, por el contrario, la deseaba, no había razón para vivir más que su estúpida misión que no era suya, solo cumplía ordenes, él quería morir
-no, no la mate y todo fue tu culpa
-¿Mi culpa? Kay… ¿Cómo puede ser eso? Yo nunca he visto que intentes matar a Pan ¿Cómo podría ser mi culpa?- se hizo un silencio abrumador de no ser porque sentía el frío cañón del arma en la cabeza creería que ya no había nadie tras él
-Muy bien, esto es lo que harás…camina hasta llegar bajo el farol, cuando llegues te volteas hacia mi
-¿Por qué no me matas y ya? Déjate de tonterías, Kay
-Haz lo que te digo o puedo lastimarte severamente- morir era una opción; pero el dolor no lo era, ya había sufrido lo suficiente como para además ser herido. Caminó y se detuvo bajo el farol, lentamente volteo hacia la ejecutora C, las penumbras la cubrían por completo, no podía verla con claridad, solo podía distinguir el brillo del revolver
-Ah- y bajo el arma ante la desilusión de Trevor, quién le pedía a Dios que Kay recapacitara y apretara el gatillo- casi cometo un error garrafal…no eres tú a quien busco
-Pero; pero…tú me llamaste, tu dijiste mi nombre
-No eres a quien busco, de cualquier manera te haré una advertencia, cumple tu misión y no te metas en lo que no te incumbe, si eres quien creo tu tiempo se ha acabado
-¿Han pasado los 21 días ya?- De nuevo hubo silencio, Kay se había marchado. Le parecía que su voz sonaba más gruesa, como la de una mujer de mediana edad; pero era talvez producto de su imaginación, mas no entendía porque lo había llamado y luego le dijo que no era él a quien buscaba…varias explicaciones pasaban por su mente; pero ninguna le tranquilizaba y súbitamente desapareció de ahí.
