De nuevo regresó sin nada, no tenía los planos, mas estaba lleno de dudas. Una mujer cuya voz identifico como la de Kay Fisher le había amenazado de muerte con un arma, sin embargo su voz era de un tono un poco más grave que el que tenía, se le escuchaba cansada por los años…pero ¿Por qué? ¿Qué le había sucedido? Solo le llevaba unos años, no tantos como para causar tal efecto en su voz.
Apenas había regresado de la habitación de los científicos, Kay estuvo presente, se burlo de él abiertamente y esta vez nadie le calló.
"Lo ven es un idiota…nunca va a conseguir los planos, no sabe hacer nada bien…si ustedes son tan inteligentes como dicen que son me darían la misión del ejecutor A sin más retrasos, yo he terminado con Gohan y con Pan, pude haber terminado con Trunks; pero él me lo impidió" la respuesta de los científicos fue definitiva, un rotundo no, solo Trevor era el ejecutor A, nadie más podría ser el ejecutor A.
Le reprocharon su misión fallida, el gasto de tiempo y energía, no hizo más que seguir a Bulma y pedirle los planos de la maquina del tiempo para que esta se los negara un sin fin de veces.
Su próximo viaje seria en tres años y le exigieron no fallar, no podían tolerar más fracasos que de cualquier manera eran por su causa, de poner todo su empeño en la empresa de conseguir los planos los tendría en sus manos ya, se acabarían los errores de los científicos y su labor como ejecutor A se terminaría para siempre, le dejarían tranquilo en su habitación con su libro interminable, el cual, comenzaba de nuevo a leer, pero a pesar de que leía sin detenerse, su concentración no estaba entre las palabras ni los párrafos, su mente estaba envuelta en lo que dijo Kay Fisher:
"Pude haber terminado con Trunks; pero él me lo impidió" ¿Cómo? ¿Cuándo? No recordaba haberle impedido nada; pero si su voz y el gélido cañón del arma en su nuca, ¿era ella sin serlo?
Al final de su entrevista hablo sobre aquel encuentro con la ejecutora C en el estacionamiento, hubo un silencio aterrador, le hacia pensar que estaba completamente abandonado. Inclusive Kay Fisher estaba extrañada, como si ni ella misma supiera de lo que McKee estaba hablando, tenía la boca entreabierta y su mirada atónita, quizá él mismo tuvo esos gestos cuando ella le acusó de impedirle matar a Trunks. Era una ignorancia sobre algo que no debían ignorar, se acusaban de cosas que no recordaban haberlas hecho ni las circunstancias que los pudieron haber orillado a hacerlas.
Y luego, quebrantando ese silencio eterno y las miles de explicaciones incoherentes que pasaban por las mentes de ambos ejecutores, la voz rasposa dijo "Ha ocurrido una paradoja…" mas la mujer le interrumpió para decir "No, solo fueron encuentros, una paradoja no tiene esas características, de cualquier forma es por el fracaso del ejecutor A"…si, al parecer los encuentros y las paradojas ya eran su culpa.
Al menos algo hizo bien, no se arrepentía de haber pedido que fuera él quien se hiciera cargo de los Brief, la ejecutora C solo debía eliminar a los Son, él eliminaría a su propia familia.
-¿Qué es una paradoja?- se preguntó, cerró el libro con cuidado y lo dejo en el piso, en esos momentos las luces se apagaron era tiempo de dormir.
Capitulo 5. Madre
-Me alegro de que Bra este bien- le dijo McKee- le pedirán que destruya los planos
-Tú lo ya lo hiciste- contesto Bulma, miraba la lluvia a través de la ventana polarizada de su limosina, frente suyo estaba su "hijo", cuya maternidad se había confirmado 29 años atrás con una rudimentaria prueba de DNA
-Si- murmuró- todo esta hecho, usted prometió encontrar una solución y aunque ellos no confíen en usted, lo hago yo- y le extendió un pequeño frasco transparente que parecía contener sangre, ella lo tomó y lo examinó con curiosidad
-¿Qué harás tú?- le preguntó preocupada, temía por lo que fuera a contestar, era la segunda vez que lo veía tan decidido, con un porte de valentía tan inusual en él. No tenía porque importarle algo que no le correspondía y sin embargo tenía ese molesto dolor en el pecho que antes había actuado a manera de premonición de que algo estaría mal
-Voy a terminar con todo esto, no merezco vivir así, ni Aldridge, ni siquiera Kay, talvez si no hubiera vivido en ese infierno ni hubiera tenido el encargo de asesinar a los Son, sería una mujer como cualquier otra…aunque pensándolo bien, eso es imposible, no podíamos evitar el infierno porque éramos solo unos niños, fue ese infierno el que nos hizo así- un relámpago surco el cielo y su estruendo fue aun más aterrador, tenía que irse, si no llevaba sus planes tal y como los había trazado no podría terminar con lo que no había comenzado.
-Has considerado quedarte aquí, llevar una vida normal…
-No- le contestó determinante- si me quedo aquí todo será lo mismo, como un ciclo, eso no lo puedo permitir, tengo que irme…
-Lo comprendo- le contesto apesadumbrada- quisiera estar contigo esos momentos, ayudarte…
-Usted esta conmigo…llevo su sangre en mis venas
-No, no solo la mía corre por tus venas, llevas sangre de toda una dinastía, sangre real de grandes guerreros, no te olvides de eso
-… ¿de que sirve?- sonrió melancólicamente- al enemigo no se le derrota con la fuerza bruta, ni con técnicas de pelea…solo espero que usted pueda ayudarnos, solo así nos salvaremos
-Lo haré, no es una promesa Trevor, es un hecho, ve tranquilo
-Gracias- Bulma cerró los ojos, fue la primera palabra que le había escuchado decir cuando le vio esa vez en prisión, cuando la policía le cito a declarar sobre la identidad de Trevor McKee y le mostraron los resultados del DNA que afirmaba que ella era su madre y él era su hijo
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-¿Qué es esto?- y aporreó los resultados de la prueba de DNA contra el escritorio del detective- esto es una calumnia, puedo demandarlos por ello- gritó enfurecida
-¿en base a que nos va a demandar?- le preguntó el detective Smith con su sonrisa victoriosa que tanto le exasperaba. Aquel nefasto hombre tomó los resultados de la prueba y los guardo en un cajón de su escritorio
-¿A que? Esos resultados son una mentira, ustedes habrán arreglado todo eso para que saliera como si yo fuera su madre, es inverosímil….
-No lo creo así- respondió- estas pruebas fueron realizadas varias veces, usted es su madre… no puede negarlo más, su secreto ha crecido y piensa por si mismo, al parecer ya no quiere estar oculto y quiere reclamar lo que es suyo.
-Quiero hablar con él- exigió tragándose toda su ira- quiero hablar con él ahora mismo
-Eso es imposible…no esta en condiciones de hablar con nadie…además no tiene caso... ¿quiere regañarlo por haberse salido de su escondite? Es tarde para eso- humillada, sin ganas de continuar hablando con ese funesto detective, se levantó y se marcho no sin antes advertirle que regresaría por la mañana y si no veía a McKee haría que lo saquen del departamento de policía y Smith sabía bien que las amenazas de un Brief no eran en vano.
Comenzaba a caer el ocaso, el cielo se teñía de rojo mientras el sol desaparecía; pero Bulma solo tenía en mente las palabras de los resultados:
"Prueba de maternidad: compatible con DNA de Bulma Brief"
¿Cómo podía ser el hijo suyo? ¿Cómo un hombre que le perseguía desde hacia tiempo y que intento matar a su bebé llevaba su sangre? No podía creer que él, un vulgar criminal, tuviera más credibilidad que ella; pero al parecer así era.
Un muchacho de 20 años su hijo…vaya, que estupidez…su único hijo era Trunks y tenía dos años…y además decían que lo ocultó para proteger la imagen de la empresa y la suya propia ante la sociedad… ¡tonterías! En su adolescencia, emprendió una búsqueda acérrima para conseguir las siete esferas y así cumplir su más ansiado deseo de ese entonces: tener un novio, que al final obtuvo sin la necesidad de Shen Long…y entre tantas aventuras, los desafíos, las batallas y el torneo de las artes marciales en el que participaron por primera vez Gokú, Krillin y Yamcha, busco un tiempo para tener un hijo y ni siquiera se había percatado de eso…todo el departamento de policía estaba sumido en la idiotez, y todas sus falsedades se las cobraría caro, no le interesaba si toda la policía del mundo quedaba en la banca rota por la dimensión de la demanda que estaba dispuesta a realizar.
Se encontró a su madre en la sala, le dijo que el pequeño Trunks ya había almorzado y también que lo bañó. Era Bulma quien normalmente se hacia cargo de esas cosas, sin embargo, debido a que la policía le citó a declarar sobre McKee no pudo hacerlo. También le dijo que el niño estaba jugando en la biblioteca con la computadora, una forma de mantenerlo entretenido por más de una hora. Camino los pocos metros que separaban la biblioteca de la sala de estar y ahí estaba Trunks, con toda su concentración en el juego de video, moviendo con las flechas del teclado a los choco ratones, ayudándolos sin dificultad alguna a salir del laberinto, ya iba en el tercer nivel de los 10, para él no representaba ningún reto, era tan sencillo como respirar.
Se quedo apoyada en la entrada mirándolo, crecía demasiado rápido, le parecía que apenas ayer era un indefenso recién nacido que necesitaba de ella a todo momento.
Se sorprendía de lo fácil que había olvidado su traumática experiencia con McKee, solo tuvo miedo a estar solo un par de días y por una semana no quería dejar a su madre, mas Bulma intuía que no era para que ella le protegiera, él la estaba protegiendo. Tras ese tiempo Trunks volvió a la normalidad, se quedaba con su abuela sin protestar mientras Bulma estaba en la corporación, ya no se desesperaba al verla irse, ni la abrazaba aforrándose a ella por largo tiempo, como si fuera a perderla para siempre. La angustia que ese infeliz les hizo pasar no se la perdonaría jamás.
Trunks volteo repentinamente, y una sonrisa de oreja a oreja se dibujo en su rostro
-¡Mamá…la volviste!- y corrió abrazarla, los choco ratones no importaban, solo esa mujer que a sus ojos era perfecta y a quien debía proteger a toda costa –Te estrañe- Bulma lo cargó y le dio un beso con ternura
-Yo también, pensé mucho en ti… ¿Qué haces?
-Jugaba a los choco latones…bájame- le dijo con el ceño fruncido- ya toy grande- y lo hizo. A tan corta edad se hacia cada vez más independiente; pero que más se podía esperar de un niño que heredo su inteligencia y el orgullo y la fuerza del príncipe de los saiyajins- Ven- le tomo de la mano y la llevo consigo hasta el sillón para que viera como jugaba sin que los niveles de dificultad le representaran problemas –tú... es tu turno- Bulma acerco el sillón que estaba del otro lado del escritorio, estuvo un rato jugando con su niño, viendo su empeño en los niveles más complicados del laberinto, sin duda tenía la mirada de su padre. Le dijo que tenía que trabajar; mas se quedaría a su lado, mientras el jugaba en la computadora, ella trabajaría en la portátil, le pidió que le avisara cuando tuviera sueño para llevarlo a su cama y leerle un cuento…el cual seguramente tendría que ver con los choco ratones.
Mientras él permanecía atento al juego, Bulma se sumergió en el mundo de su trabajo, era una forma eficiente de olvidar, no solo era McKee, era Vegeta.
No sabía que pensar de él, sus palabras no correspondían con sus acciones; fue él quien dijo que su hijo no le importaba y sin embargo fue él quien lo salvo, por cerca de dos meses evitó hablar del tema, si ella preguntaba algo relacionado con lo sucedido ese día el respondía fríamente que no tenía tiempo para hablar de tonterías o simplemente no contestaba nada, se limitaba a darse la media vuelta y marcharse. Fue la semana anterior en la que Bulma tomo la decisión de hacerle frente, él tendría que decirle que significaban tanto ella como Trunks en su vida y así lo hizo; él no esquivo la pregunta, no se marcho, se limitó a responder que no se lo tomara en serio, el niño era suyo y a nadie le permitiría meterse con su propiedad, era como meterse con él "No es que lo haya defendido, es que es algo mió" y se fue; ella no lo detuvo, no le gritó, se quedo en el balcón de su recamara mirando las estrellas, pensando que lo que él decía no era coherente con lo que hacía. Con su respuesta, le dio a entender que Trunks era prácticamente un objeto para él, cuyo único valor era que llevaba su sangre, por lo demás era como si no existiese…pero; eso no explicaba el temor y la furia en sus ojos al derribar a McKee, no explicaba porque por en las madrugadas estaba en el pasillo como si vigilara la habitación del niño, mirándolo dormir cuando pensaba que nadie podía verlo… ¿eso era porque no le interesaba? No, ese era su orgullo, su confusión, el dilema entre el hombre que solía ser y él hombre que se convertía, entre lidiar con el recuerdo del su enemigo de clase baja al que nunca pudo derrotar y así restituir su orgullo u olvidarlo y seguir adelante…
-Quieres ir a ver tu hijo, esta durmiendo en la cama…- No se dio cuenta en que momento se quedo dormida, el esfuerzo por olvidar le dejo agotada, con dificultad abrió los ojos, Vegeta estaba frente a ella, con su mirada penetrante y su evidente enfado, volteo a su izquierda buscando al niño, mas solo encontró la computadora apagada, ya era casi media noche -¿No escuchaste?- bostezo y se levantó, paso al lado del príncipe sin siquiera saludarle, no conduciría a más que el la ignorara y esa noche no tenía humor para eso.
-¿Dónde esta?- le pregunto a Vegeta mientras subían las escaleras, extrañamente él la venía siguiendo
-En…nuestra habitación
-…supongo que es mucho trabajo para ti llamarlo por su nombre y hacer que se vaya a dormir a su cama- añadió irónicamente, mas él no hizo caso
-Lo hice; pero ese perezoso no quiere levantarse
-… ¿No pudiste abrazarlo y llevarlo a su cama?- Bulma vio al niño profundamente dormido, solo la luz de las lámparas permanecía encendida, se veía tan tierno que le daba pena despertarle de su sueño. Vegeta se quedo de pie tras ella, esperando que lo quitara de ahí y pudiera dormir –Trunks- le llamó mientras acariciaba su rostro- vamos te llevo a tu cama, con tus juguetes- el niño se tapó los ojos y se dio la vuelta- ven, tu papá tiene sueño y el duerme aquí, lo sabes
-No quiero il…quiero estar aquí- respondió adormilado
-Tu tienes tu habitación, ahí debes de dormir
-No…el mostluo regreso y no quiero…no quiero que te lastime- Bulma se quedo con los ojos bien abiertos… ¿Cómo demonios sabía Trunks que McKee una vez estaba en sus vidas? Talvez sus padres habían hablado de más y de ser así los regañaría sin remordimientos.
-Basta ya- gruño Vegeta- hazle caso a tu madre- el niño se sentó en la cama y vio fijamente a su padre con esa expresión seria que ambos compartían
-No te preocupes, ese monstruo esta encerrado y muy lejos de aquí, de cualquier forma yo y tu papá te estamos cuidando…
-¿Y quien cuida de ti?- y una vez más centro su atención en su padre, él no había olvidado nada, simplemente al no sentir la presencia del "monstruo" no veía la necesidad de preocuparse; pero estaba ahí de nuevo y temía por su madre, recordaba lo que ese horrible ser le dijo "Tu mamá no estará junto a ti nunca más, no la veras más" con su voz que era igual a la de los villanos de las películas o al menos fue lo que a Trunks le pareció, sin embargo su padre fue quien acabo con él en segundos, era él único que podía hacerle frente, era el hombre más fuerte del mundo -¿Tú cuidaras a mamá?- preguntó el chiquillo. Bulma tuvo el impulso de tomar a Trunks y salirse de ahí sin escuchar lo que Vegeta dijera, protegiendo a su hijo de una posible respuesta hiriente y también protegiéndose a si misma; pero el pequeño detuvo la mano de su madre antes de que le abrazara, de repente sonreía, notaba al niño mas seguro y más tranquilo, fue él quien abrazo a su madre. Al ver su cama libre, Vegeta se acostó de inmediato.
-papá dijo que te va a cuidar- comentó el niño mientras iban por el pasillo
-No lo escuche
-Es que no hablo…me dijo que si moviendo su cabeza- respondio. Bulma se detuvo y miro al pequeño con curiosidad
-¿Tu padre asintió?
-Si…
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Pocas veces en su vida había estado tan lucido como en ese momento, aun con los golpes, aun con el sabor a sangre que tenía desde la mañana, aun estando en esa sucia y húmeda celda, nunca antes se había sentido tan cuerdo y pasaría un tiempo para volver estar así, lo sabía.
Trataba de no moverse, evitando que sus costillas rotas y su adolorido estomago le hicieran gritar de dolor. La comida estaba frente a él, asentada en un banquito, pero el olor le daba nauseas, no quería acercarse a la bandeja y ni siquiera verla, además de intentar acercarse a ella provocaría un dolor que la haría un aullar como animal y atraería al guardia quien le callaría a golpes. Se quedo mirando al techo, pensando en sus fracasadas misiones, en los éxitos de Kay y como ella se lo decía constantemente, ella era aun peor que sus huesos rotos y el dolor, prefirió mil veces a estos que a esa presumida.
Ya tenía 9 años en esas misiones, este era su 4 viaje, su cuarto fracaso, los científicos siempre se equivocaban de destino y siempre le exigían un plan para esas contingencias que de cualquier manera eran su culpa. Se preguntaba la razón de esos viajes, tenía que conseguir los planos; pero ¿Cuál era la razón de eso? ¿Por qué? Nunca se le ocurrió preguntar solo obedecía ante sus ordenes…y de preguntar ¿le responderían? Si lo hacían ¿seria con la verdad?
Era inútil, esos científicos engreídos jamás responderían nada.
Repentinamente escucho la reja de su celda abrirse
-Vamos McKee- era un joven policía al reconocía bien. Lo vio en su primera misión, le llamó lunático; pero en ese entonces…-tienes visita… levántate- al menos, este policía no era fiero y tan violento como los otros
-¿Visita?- pregunto incrédulo -¿Quién?
-Tu madre
-¿mi madre?...no, eso es imposible- contesto mirando al guardia como si este estuviera trastornado
-Ah… ¿y porque es imposible?- preguntó con curiosidad
-Mi madre ni siquiera existe
Le hicieron pasar a un cuarto con una hilera de ventanas, separadas una de la otra por marcos de acero, frente a cada una había una silla. Un nauseabundo olor a sudor humano minaba el lugar, Bulma sentía que iba a desfallecer en cualquier momento. Le pidieron se sentara frente a la ventan de en medio y esperara a que trajeran al prisionero; mientras lo hacia noto el teléfono a un lado de la pared y que el vidrio que estaba frente a ella tenía unos 10 centímetros de espesor.
Con un guardia tras de si, apareció Trevor McKee, con la ropa llena de sangre seca, golpeado, con moretones en la cara, el ojo izquierdo tan inflamado que apenas podía ver con él…no, este no era el mismo que amenazó de muerte al pequeño Trunks, habían pasado unos meses después de su misterioso escape, sin embargo, para Bulma en ese hombre habían pasado años, sus facciones eran más maduras, se le distinguía bien aunque parte de su rostro estaba inflamado y amoratado.
A pesar de lo que aparentemente estaba sufriendo, Trevor McKee lucía tranquilo, con dificultad y conteniendo el aliento logro sentarse, Bulma tomo el teléfono que estaba de su lado y con señas le dijo a McKee que hiciera lo mismo
-Gracias- murmuro con dificultad, cerrando los ojos aguantando el dolor
-¿Por qué me das las gracias?- estaba absorta, no solo por la extraña gratitud de ese hombre, si no también por ese sentimiento inexplicable que le surgía cuando estaba cerca suyo, como si quisiera protegerlo, una preocupación por saber que pasaba con él…¿Qué era eso?
-Pues le doy las gracias- respondió- por haber venido a visitarme
-No vine a visitarte, si vine aquí es por aclarar una duda- el hombre, se acomodo en la silla de tal manera que no pudiera sentir tanto dolor y hablar sin sentir esas ganas de gritar
-¿Qué duda tiene usted?
-Cuando…tú- el recuerdo de lo que este hombre hizo con su hijo le provocaba ganas de romper ese grueso cristal y golpearle- tú fuiste a amenazarme a mi casa y te arrestaron dijiste que yo era tu madre y te sacaron una muestra de sangre
-¿Cómo?- pregunto preocupado, no recordaba eso- ¿es en serio?
-Pues claro que es enserio- vocifero furiosa- no tengo que venir aquí a hacer esa clase de bromas… ¿No lo recuerdas? ¿No recuerdas tampoco que intentaste matar a mi hijo?- preguntó furiosa
-Eso si lo recuerdo…pero yo estaba desesperado, no sabía que hacer…
-Basta- le interrumpió la mujer tratando de contener su ira que estaba a punto de explotar- aclárame porque dijiste que yo soy tu madre… ¿por qué la prueba de DNA que hicieron con tu sangre afirma que tu eres mi hijo?
- Es que…yo…no recuerdo haber dicho que usted es mi madre; porque usted no es mi madre…
-No, no lo soy- reafirmo- pero tú lo dijiste y además esa prueba salio positiva por alguna razón que no entiendo, tú y yo no estamos emparentados ¿No?- McKee cerro los ojos tratando de evocar el recuerdo que Bulma Brief tanto le repetía…cuando amenazo a Trunks de muerte…pero después de eso no recordaba nada…no, Vegeta le golpeaba y luego…Smith…
"¿Por qué persigues a Bulma Brief?" "…Bulma Brief…ella es mi mamá"…si, lo recordaba ya, estaba aturdido, sin saber que decía en realidad
-Es cierto…yo dije que usted es mi madre…
-¿yo tu madre?- rió a carcajadas- pero que ocurrencias, pasa ser tu madre tendrías que haber nacido cuando estaba en plena adolescencia y recordaría haber tenido un hijo a esa edad…ya quisieras tu ser mi hijo – añadió- tú solo me persigues desde que tenía 15 años, eres un maniático…¿Por qué dijiste que eres mi hijo? ¿Cómo demonios esa prueba de DNA nos emparienta?- Él le miro fijamente ¿Debía contarle? Si recordaba bien, fue ella quien lo visitó en prisión y le dijo que no le daría los planos de la maquina del tiempo y hablo sobre el ejecutor B, ella iba a saberlo, se tenía que enterar…
-…mi madre se llama Bulma Brief- dijo al fin. Ella no supo que pensar, el mismo Trevor le dijo que no era su madre –mi madre, se llamaba, se llamara…- y se quedo estático, ese hombre tenía que estar loco, ya comenzaba a decir incoherencias, seguramente los golpes habían propiciado un estado de demencia o la habían empeorado, estaba a punto de levantarse e irse de ahí –usted…¿cree en lo increíble?- si no estaba loco ya se habían encargado de dejarlo así- usted ¿me creería si le digo quien soy y por qué busco los planos?
-Dímelo- contestó Bulma con determinación. McKee se acomodó en la silla nuevamente, hablar con ella le hizo olvidarse del dolor y de los golpes, el solo verla le tranquilizó, su voz le hacía sentirse protegido –Dilo, ya- insistió Bulma con impaciencia -¿Quién eres tú?
-Yo…yo soy Trevor McKee, hijo de Bulma Brief -¿lo había dicho otra vez?- yo, iba a heredar la Corporación Capsula región occidente
-Eso no existe- había caído en la trampa de un loco, no podía creerlo- la Corporación solo esta en el Oeste con subfiliales alrededor del mundo; pero no hay una región Occidente
-No, no la hay…pero la habrá…mi bisabuelo se encargara de eso…
-¿tu que?- pregunto sorprendida
-La prueba de DNA que usaron debe ser muy rudimentaria para que yo aparezca como su hijo…
-¿Cómo? Pero es que… ¿tú sabes por qué dio positivo?- el asintió
-Yo vengo del pasado…mi presente es su futuro- y se quedo pensando unos segundos cerciorándose que no cometió un error al decirlo – así que vengo del futuro y esa prueba salio positiva porque… soy descendiente suyo…si…lo soy
-No es verdad...si eso fuera cierto ¿Por qué querrías tú los planos de la maquina del tiempo? Si vienes del futuro entonces deberías conocer la maquina, no intentarías robar esos planos siempre que me ves, tú estas mintiendo…
