2 meses

Ya estoy un poquito más grande. Tengo manos y pies. Ya no me muevo tanto porque es un poco más difícil. Pero de todos modos me doy la vuelta cuando no quiero ver algo.

Mi mami sigue yendo a la torre para visitar a la mujer mayor, unas veces sola y otras veces acompañada por alguno de los chicos, así que todavía no estoy muy seguro de quién será mi papi. Pero sigo prefiriendo al que vive en la misma casa que mami porque me parece que es el que más quiere a mi mami. Mi mami sigue hablando con sus amigas y la tía. Siempre que ellas y mi mami hablan, me acarician y me dicen cosas bonitas. Mi mami casi ya no llora. Me acaricia más a menudo y me habla de todo. Lo malo es que hay muchas cosas que no se que significan... pero me gusta que me hable. Mi mami todavía no se lo ha dicho a mi papi, pero dice que en cuanta se sienta con fuerzas, le dirá a mi papi que estoy aquí. Eso me emociona mucho porque por fin lo conoceré y ya no perderé más el tiempo pensando en quien será. Mi mami me ha contado muchas cosas de él. Dice que fue muy valiente venciendo a todos los que se burlaban de él. No se que me habrá querido decir, pero de todos modos me siento muy orgulloso de mi papi. También me ha hablado del hombre del perrito. Dice que él ha sido su mejor amigo desde que empezaron a formar parte del mismo equipo. He conocido a más gente, como por ejemplo a una señora muy guapa y amable. Ella se porta muy bien con mi mami. Dice que fue su maestra y le enseño muchas cosas útiles. Ya no me da miedo la mujer mayor porque le trata muy bien y ya casi no grita. Un día, mami y yo fuimos, junto con los tres chicos, a una aldea que estaba bastante lejos de casa, dice que se llama Aldea de la Arena. Mami dice que allí viven unos amigos suyos desde hace tiempo: uno tiene el pelo rojo y siempre lleva una especie de calabaza consigo; otro viste muy oscuro y lleva consigo una especie de muñeco; y la tercera es rubia, lleva cuatro coletas y siempre lleva un abanico muy grande. Me gustó verla reír, se notaba que mi mami disfrutaba mucho en su compañía. La cena fue deliciosa. Casi no me pude mover esa noche por lo llena que quedó mi mami. Cuando mami se quedó sola se descubrió la panza, y me acarició, pero la chica rubia la vio y mami tuvo que contárselo todo. Me siento bien cuando se ve la panza en el espejo porque la puedo ver. Todavía no me noto mucho. Al menos eso es lo que dice mi mami siempre que me acaricia. Me gusta mucho que vaya un parque donde hay muchas flores, noto como mami se siente tranquila y descansada. Es una sensación extraña pero me gusta. No me gusta cuando la señora mayor le encarga que haga cosas complicadas, porque después mami después mami se siente muy cansada. Por lo que he visto, cuando mi mami no tiene nada que hacer, se tumba en la cama y se pone a pensar, nunca sé en que. Cuando hace eso me aburro y me muevo mucho. Algunas veces he hecho que deje de pensar y que vaya a buscar al hombre de ojos grises. Cuando está con el me siento muy bien, por eso quiero que él sea mi papi. Además noto que él cuida mucho a mi mami y espero que me cuide a mí también. Creo que el hombre rubio y el del perrito sienten lo mismo por mi mami, porque los dos son muy buenos con ella.