4 meses

He crecido otro poco más. Ya empiezo a moverme dentro de mi mami, y noto como ella se pone contenta cada vez que lo hago. Dice que le gusta notar mi presencia dentro de ella.

La panza de mi mami crece cada vez más rápido, el otro día tuvo que ir a comprar ropa más grande, ya que la que tiene está empezando a quedársele pequeña. Se acercaba cada vez más el día de mi llegada y mami aún tenía muchas cosas que hacer. Lo primero fue empezar a mirar las cosas para mí. Fue de compras con sus amigas y la tía, incluida la rubia, que estaba de visita en la aldea junto con los otros dos chicos. Se divirtieron mucho las 4 juntas y a mí me gustó sentirme querido teniendo tanta gente a mi alrededor. Unos días después fuimos al hospital y la señora mayor nos recibió en una sala que cerró para que no nos molestara nadie. Noté una sensación muy fría. Según me contó mami más tarde, me había visto a través de una máquina y sus ganas de cogerme en sus manos y abrazarme aumentaron. La señora mayor le dijo que aunque iba bien debía de tomárselo todo con más calma. Poco después llegaron unas fiestas muy extrañas. Mi mami dijo que era Navidad. Mi mami recibió muchos regalos. La señora mayor le envió un libro con información para cuando yo naciera. El hombre rubio le envió un colgante con una especie de zorro pequeñito (un detalle muy bonito por su parte). El hombre del perrito le envió una caja de bombones (mami comió bastantes durante un tiempo). El hombre de los ojos grises no le regaló nada, decidió que durante un día, él se encargaría de que a mami no le faltara nada (un acto muy bonito por su parte) . Al final del día, mami cenó bastante, como de costumbre, y se acostó. Por mi culpa, mami no pudo divertirse el día de Fin de Año, pero no le importó ya que sus amigas fueron a su casa y pasaron toda la noche juntas, lo recuerdo bien porque no pude dormir mucho esa noche. Se nota que sus amigas también están entusiasmadas por que yo naciera. Antes de volver al trabajo, mami tuvo que comprarse calzado nuevo porque el que tiene le aprieta. No me decía nada pero yo sabía que también era culpa mía. Ella sabe que no lo hago queriendo, por eso ella no se enfada conmigo. Por eso la quiero tanto.