6 meses
Sigo creciendo cada vez más.
Durante este mes ocurrieron muchas cosas. Durante los primeros días del mes, mami hizo vida normal. Pero después ya no pudo seguir porque los cambios que le produzco le estaban afectando bastante y empezaba a ponerse triste. Pero hubo un día donde todo fue distinto. Fue un día a medidos de mes. Mami se reunió con el hombre de ojos grises cerca del lago y le contó que estaba embarazada desde hacía seis meses. El hombre de ojos grises se quedó como si algo dentro de él hubiera cambiado. Pero al cabo de unos minutos, parecía tanto o más feliz como mi mami. Después de eso, mami tomó la decisión más dura: contárselo al abuelo. Mami se llenó de valor y habló con él. Al principio se lo tomó todo como la persona estricta que es, pero después se comportó como el padre que es y le dio todo su apoyo. En ese momento le diría quién es mi papi pero como estaba muy cansado me dormí y no me enteré. Desde entonces, mami empezó a llevarlo todo con más ayuda ya que todas las personas a las que aprecia y quería conocían su secreto. Así que ya no lo ocultó. Decidió que no tiene porque ocultarlo más y pronto se extendió por todo la aldea la noticia de mi existencia. Al principio, los señores feudales se quejaron y dijeron que por qué no se les había informado. La mujer mayor recurrió a una razón que nadie aceptó: "Nos hizo una promesa". Ante el rechazo de esta razón recurrió a otra más válida: mi mami era la medicos-ninjas más brillante de la aldea y por lo tanto podían darle un voto de confianza y esperar que hiciera lo correcto. Unos días más tarde, los señores feudales convocaron a mi mami para comunicarle que podía seguir realizando su trabajo, pero que si ponía en peligro a alguien de la aldea por no concentrarse en su trabajo, ellos mismos podrían medidas. Mi mami acepto la condición y continúo con su trabajo. Unos cuantos días antes de que acabara el mes ocurrió otro suceso que recuerdo muy bien. El hombre rubio, el del perrito y el de ojos grises se reunieron con mami para comunicarle que mientras ellos pudiesen, a mí y a mi mami no nos iba a faltar nada. Además, a mami se le concedió un puesto especial en el hospital para que pudiera seguir trabajando sin necesidad de que tuviera que esforzarse demasiado. Mi mami se puso muy feliz. Fue la primera vez que tanta gente se preocupó por mí y fue una sensación muy agradable tanto para mí como para mi mami. La revisión de ese mes fue bastante rutinaria, pero la mujer mayor se alegró de que tuviéramos tanta gente apoyándonos y ayudándonos y nos regaño por haber esperado tanto.
