9 meses

Por fin estoy completamente desarrollado. Este mes por fin podré estar entre los brazos de mami y ella podrá dejar de tener dolores por mi culpa. Espero que me perdone por haberle causado tanto dolor durante estos meses.

Mami está constantemente descansando y reuniendo fuerzas para mí. Se ha concentrado de manera especial, teniendo en cuenta que podría nacer en cualquier momento, y demostrar que puede superar cualquier reto que se proponga. Mami se reúnío con los tres chicos y pasó una tarde muy tranquila para relajarse y ayudarles a quitarse las presiones de los siguientes días. Durante esta reunión, les confiesa que sin su ayuda y la de las chicas no podría haber seguido adelante. Los chicos agradecieron estas palabras.

Mami estuvo en todo momento viendo a los chicos durante sus batallas durante el examen y apoyandolos con todas sus fuerzas. Mami me decía que como eramos de una familia importante teníamos un asiento especial donde estabamos solos mami, el abuelo y yo. Y nuestro apoyo tuvo su respuesta, los tres chicos consiguieron superar el examen e ingresar en el equipo de los ANBU.

Un día mientras mami celebraba con los chicos el éxito en el examen, le di a mami la señal de que estaba listo. Inmediatamente, los chicos me llevaron al hospital y se encargaron de avisar al abuelo. Unas horas más tarde, nací. Por fin, mami pudo verme y pudo abrazarme entre sus brazos. La mujer mayor dijo que, a pesar de todos los obstáculos por los que había pasado mami, había nacido sano (medí 58 cm. y pesé 3,2 Kg.). Por lo que pude deducir, era el día más feliz que mami había vivido.

Varios días después, todos los amigos de mami fueron visitándola y pudieron verme. La visita más esperada por mami fue la de los tres chicos y la tía. Ellos pasaron bastante tiempo conmigo y con mami.

Al final, sigo sin saber cual de los tres es mi papi. Pero no me importa. Desde mi punto de vista, creo que los tres son maravillosos, una madre que me quiere más que a nada en el mundo y si no descubro nunca cual de los tres es mi padre, ¡no me importa!