EPÍLOGO
Para celebrar definitivamente el éxito (ya que con mi llegada no pudieron terminar la celebración), todos fueron de viaje. En la foto que les hicieron antes de irnos, en el centro podías encontrar a las dos personas más felices del mundo: MI MADRE Y YO.
Y esta es la historia de mis vivencias dentro del vientre de mi madre. Una experiencia que no tendríamos que olvidar, porque esta es la etapa más feliz de nuestras vidas.
