Capítulo 8:
8 de abril
Para ya hacerla corta e ir acabando con las vueltas del relato de mi vida, las cosas fueron sucediendo así; Pasó un año, año y medio... dos años. Harry y yo no nos veíamos tan seguido como deseábamos. Ambos trabajos eran estresantes y casi no teníamos tiempo para nosotros mismos. Sin embargo, ni bien recuperé su amistad, comenzamos a escribirnos una vez por semana, nos juntábamos para nuestros cumpleaños y fiestas como navidades, años nuevos e incluso, San Valentín, porque aunque ambos teníamos varias propuestas, preferíamos pasar el tiempo con amigos, y por mi parte, él era el único.
De Harry recibí todo lo que mi familia, en cierta forma, me negó. Luego de la muerte de mis padres, a mis 18 años, todos se refugiaron en sus empleos y/o familias, o ambos. Ron y Hermione simplemente me ignoraban, me evadían y seguía sin entender el porque.
-----
Pasaron otros dos años más. Para este entonces creí que mi vida había vuelto a su normalidad y estaba en cierta forma, contenta por ello. Es decir, seguía cometiendo ciertos errores, parecidos, pero no tantos como antes, y ya no los catalogaba así. El punto es que con ya 23 años, me había puesto por primera vez en mi vida, en una relación seria con alguien. Él era el amigo de una compañera de mi trabajo, habíamos sido presentados en una fiesta y, al segundo nos caímos bien. Esto no significara que lo amara, si no que lo intenté, llegué a quererlo mucho. Pero siempre hubo un obstáculo que me prohibía amar, y ese, era Harry. Cierto día apareció en mi departamento, algo que me resultó muy extraño, ya que de vernos, lo hacíamos en nuestros respectivos trabajos. Pero fue algo así...
-¡Harry!... ¡Que sorpresa¿cómo estás?- Lo saludé en la mejilla pero él ni se inmutó.
-¿Qué significa esto?
-¡Bueno, es algo que la gente hace cuando no se ve hace, lo que considera, bastante tiempo y se llama, por otro lado, cortesía!...
-¡No te burles!... estoy hablándote en serio...
-¿Qué te pasa?... ¿Estas bien?- Le abrí la puerta para que pasara y se sentara. Él pasó pero se quedó parado cerca de mí.
-¡No!... ¡Claro que no estoy bien!... ¿Cómo pretendes que esté con lo que acabo de enterarme?
-¿qué acabas de enterarte?
-¡Que estás de novia!... ¡¡Y NO ME LO DIJISTE!!
-Es que no es de gran importancia y...
-¿eres feliz?
-¿qué?
-¿Eres feliz con él?
-Creo... pero...
-Entonces si es importante, y ¡no me lo dijiste!
-Es que solo fue hace tres semanas y... no te he visto ni hablamos mucho así que...
-¿qué hay de las cartas?
-No quería escribir banalidades...
-Oye!... ¿Qué pasa con nosotros?
-¿A que te...?
-A nosotros... ¿qué somos ahora?
-¿Amigos?- Pregunté insegura.
-¿Solo eso?... Creí que cumplías tu palabra... te oí decir que pensarías nuestras posibilidades. No que estarías en algo serio con alguien sin pensar en... mí, en nosotros. Me dijiste que pensarías respecto de eso...
-¡Pero somos amigos!... ¡Eso quedó claro de entrada!
-Pero solo hasta que te decidieras... ¡¡Te di dos años para pensarlo Ginny, podría esperarte toda la vida, pero no viéndote en brazos de otro, mientras tanto... ¡Así no se piensan las cosas!... Nuestro trato era ser amigos hasta que tomaras una decisión pero pensándola, no por descarte... no probando a medio mundo para luego de ver que ninguno te conviene, vengas por mí, porque soy el único idiota que te seguirá a todos lados como estúpido enamorado...!!
-¡¡Hey...¡Yo jamás...!
-¡¡No!!... ¡Ahora escúchame tú, pero escúchame bien!- Me gritó colérico- ¡Dos años esperé por ti en el colegio!... ¡Dos años te defendí de una fama que te habían creado injustamente, pero fue en vano, porque tú, luego, te encargaste de afirmarla de mil maneras diferentes!... ¡¡Te acostaste con medio Hogwarts!!... ¡Aún así, aún viéndote te perdoné!... Te creí víctima pero fue lo que menos resultaste ser... ¡Una víctima!
-¿Eso crees de mí?
-¡SI!... ¡Creo que manipulaste a todos para desmentir una verdad que solo te avergonzaba, pero el único que se la creyó fui yo!... ¡Gente como tú, Ginny, no se merece que gente como yo, las ame tan inmensamente como lo hago, y no puedo dejar de hacerlo, yo!
-¿Gente como yo?... ¿A que te refieres?
-Gente embustera, engatusadora, manipuladora, despectiva... tienes lo menos parecido a la piedad en tu sangre...- Lo abofeteé sin poder evitar llorar de impotencia. Él me miró con rencor, me acorraló contra la pared y me besó con ferocidad.
-----
Es necesaria una pausa aquí. Su beso fue lo menos parecido a... dulce o tierno. Fue violento, impotente, abruptamente pasional. ¡Dios!... me hizo desearlo tanto. Yo misma comencé a besarlo. Me encantaba, me viciaba locamente. De golpe me encontré disfrutándolo, no solo eso, más que disfrutarlo... necesitándolo. Vale aclarar que no fue un beso tan largo como hubiese deseado, pero bastó para sacar a la luz mis verdaderos sentimientos. De pronto descubrí que la razón de mis problemas terminaban donde habían comenzado... en Harry.
¿Y si lo que había estado pensando todo ese tiempo, había sido erróneo?... ¿Si lo que deseaba y buscaba o, en todo caso, esperaba de mi vida, estaba frente a mis ojos?. Y si... ¿lo dejé pasar tantas veces... y solo ahora me arrepiento de haberlo herido, de haber jugado con él?.
-----
Él se separó.
-Va a desilusionarte...- dijo algo agitado- él... cuando se entere... de la verdad... va a desilusionarte y tu a él. Entonces, y solo entonces vas a extrañarme y notar cuan equivocada estuviste... pero me cansé Ginny... No voy a volver para ti... no puedo salir más herido de lo que ya estoy, me mataría... No volveré por ti... y vas a extrañarme- Dijo y se fue sin más.
-¡Es imposible!- suspiré- Porque ya estoy extrañándote.
Algo adentro mío me gritaba. Me obligaba a correr, a seguirlo y no dejarlo escaparse de mi vida. No quería que mi vida se terminase por otro estúpido error que era incapaz de controlar, manejar o aprender... Me mortificaba sentir como mis suelas no se despegaban del suelo. Como mi razón me aseguraba que ya estaba perdido, lo había dejado bien claro y no volvería por mí. Me dejé caer en el piso y... me desmayé.
-----
Bueno¿qué creen?, desde aquel día comencé a hacerme la cabeza. Me hinchaba el cerebro pensando y justificando mis emociones, mis sentimientos hacia Harry. No fue muy complicado entender que era él, aquel chico tan especial que había buscado siempre, pero no me di cuenta de su existencia sino hasta que ya me era completamente inalcanzable, y yo me pregunto por qué... ¿Por qué uno termina siempre dándose cuenta tarde de las cosas que son trascendentalmente importantes¿por qué pasan las horas, los días, los años, y la gente sigue cometiendo el mismo error de notar tarde a quien y que tanto ama a esa persona que siempre estuvo para ella, pero justo entonces, no...¿Por qué siguen cometiendo el error de dejarlos ir sin preguntarse como sería la vida sin ellos¿Por qué lo notan cuando es completamente inalcanzable, si antes siempre estuvieron a su disposición y ellos solo se encargaron de despreciarlos?.
Pasó una semana de ello, yo no podía dejar de pensar que él volvería, que me pediría perdón como tantas otras veces. Soñaba que tocaba mi puerta y rogaba que me casara con él y yo sin pensarlo, aceptaba. Deseaba desesperadamente una lechuza en su nombre, un llamado, verlo... quería saber de él, pero nunca sucedió. Guardaba mis más ansiadas esperanzas de que volvería por perdón, reclamando mi amistad y algo más también... algo así como una oportunidad de ser amada por él. Estaba segura de que vendría, me besaría, me quitaría la ropa y... Pero no. Nunca pasó tampoco.
-----
Aquel lunes por la tarde, y luego de dos semanas de la pelea con Harry, tocaron la puerta de mi departamento. Entusiasmadísima, pero disimuladamente, abrí la puerta creyendo que sería el ojiverde de mi vida pero... ¡Mi error de nuevo!. Era Ethan, mi entonces, novio. Del cual me había olvidado completamente los últimos días y había perdido importancia en mi vida. Creo que en parte decidí intentarlo con Ethan por mi compañera (ya que era su mejor amigo), quizás también porque no estaba segura de poder soportar una relación seria, de llevarla a cabo, y aunque adoraba a Harry no quería intentarlo con él por el simple hecho de que de herirlo, jamás me lo perdonaría. Aunque lo herí millones de veces, y como la mejor... y, adivinen que¡no me lo perdono nunca más!.
-Hola hermosa- me dijo sonriente. Entró y me besó- ¿Sabes que día es hoy?
-mmm... no.
-¡Cumplimos tres semanas!
-¡Ah!...- Sonreí falsamente- ¿y?
-debemos festejarlo- me abrazó besándome y llevándome al sofá. Me recostó en él y comenzó a desabrochar mi camisa.
-¡Aguarda!- lo separé- ¡Te dije desde el comienzo que quiero ir lento!
-¡Por eso esperé tres semanas!- sonrió y volvió a besarme. Volví a separarlo.
-¡Aun no!... ¡Es muy rápido!
-Vamos!!- Dijo irónicamente- ¿rápido?... si tú no puedes esperar ni tres días!
-¡¿Qué?!
-¡Se como eres Ginny!
-y como soy?- Le dije fastidiada.
-Rápida, pero en el buen sentido... sabes que TE QUIERO...
-¡Basta!- Lo empujé- Eres un imbésil!...
-¿yo?
-Si..!! Debí suponerlo. ¡¡Vete!!... ¡No quiero volver a verte!
-Pero... ¿Qué...?
-Aquí terminó lo nuestro... ¡¡Adiós!!- Lo empujé fuera de la casa y le cerré la puerta en la cara.
-----
Recuerdo que ese día lloré todas las noche. Y no específicamente por Ethan, por Harry. Es decir, me había peleado con el único amigo que tenía. Él tenía razón, iba a desilusionarme y... debí suponerlo, en el trabajo también se rumoreaba sobre mí y... que estúpida que fui. Quise correr a buscar a Harry, disculparme, darle la razón rogarle amor, robarle un beso... ¡quería todo de él en ese momento!... al igual que ahora. Pero mi orgullo me castigó haciéndome sentir más fuerte y convenciéndome de que había hecho lo correcto al no ceder ante Ethan porque estaría cometiendo mi error de nuevo. Pero... ¿por qué tuve que aprender recién cuando no había nada que ganar, cuando no había a quién demostrárselo?.
Como suponen, luego de aquella experiencia no quise intentar más nada con nadie. Ni una aventura, ni un beso. No al menos con nadie que no fuera un morocho, de hermosos ojos verdes y con una cicatriz en forma de rayo en su frente. Eso jamás sucedió. Y es que dicen que los errores le marcan la vida a uno... bueno, la mía no puede estar más marcada y, no puedo intentar cambiarla así... no con esta reputación imposible de limpiar. Decidí que si no pudo ser con él, no sería con nadie.
-----
Ahora, y por fin retomando la realidad de los hechos, Harry ahora, está con una tal Claire, por lo que leí en el profeta porque de su boca, no oigo nada hace ya bastante tiempo, dos años mas o menos. Tengo el corazón tan roto. Me duele recordar todo y, sobretodo saber que es mi entera culpa.
Ahora y ya terminado mi relato, voy a cumplir con mi palabra. A lo mejor, quien sea que lo esté leyendo ahora, estará feliz por saber que he muerto tras tirarme de la terraza de mi edificio. Sonríe... Si, sonríe porque yo ya no estoy para complicar tu existencia...
Y si, por una de esas casualidades de la vida, Harry estás leyendo esto, quiero que sepas que... lo siento, lo siento de corazón, que no te merezco por más que te amo de más... Por más que fuiste el único, verdaderamente el único, fuiste real... no te merezco ni mucho menos. No merezco todo lo que hiciste, sufriste y amaste por mi culpa. Todo esto es demasiado para mí y... quiero que seas muy feliz, que obtengas todo lo que deseas, te lo mereces. Conmigo cerca, será imposible, y es por eso que me voy... que te dejo. Harry comprende que es un adiós por siempre y que... te amaré toda la eternidad.
Ginevra Weasley.
CONTINUARA
