Disculpen la demora, gracias por escribirnos y leernos. Esperamos que les guste es el capitulo, gracias por apoyarnos en nuestro camino contra el reloj hacia el final de esta historia, esperamos les guste, escríbannos dándonos su opinión sobre lo leído, sin más aquí esta…

Fernando e Isabel Black


La Obra

Eran las diez de la mañana del lunes, dos semanas después de lo ocurrido en el Paintball. Mimi Tachikawa se encontraba sentada en la escalera de la tarima, costumbre que había adoptado en las pasadas dos semanas de ensayo obsesivo, parecía que Sora canalizaba su ira en trabajo, su vista se perdía unos metros más abajo donde cierto rubio entraba por las puertas del auditorio acompañado de un chico de cabello negro y ojos verdes. Yamato Ishida aun no había notado la vista de la chica sobre él y ella lo observaba como sin notar que lo hacia, pero aquellas miradas turnadas y constantes habían sido siempre la mejor parte de sus días. Volteó al sentir una mano en su hombro, se volvió y observó como Yolei y Kari seguían el curso de su campo visual hasta localizar que observaba a Matt.

Observándolo de nuevo ¿Eh? – dijo Yolei mientras se sentaba al lado de su amiga.

Mimi cerró los ojos con pesadez sin decir nada ¿tendrían que repetir aquella rutina tres veces al día todos los días? Al menos los ensayos se acababan pronto, y aquella obra era lo único que seguía reteniendo a la joven Tachikawa en Odaiba, o de eso quería convencerse ella.

¿Qué harás ahora Mimi¿seguirás observándolo cada día sin acercártele? – preguntó Kari sin rodeos.

Sí – respondió simplemente Mimi.

¿aun planeas irte?

Sí.

¿IRTE? – exclamó Yolei – tú no vas a irte a ningún lado.

Sí, voy a irme – dijo Mimi sin inmutarse. Otra situación rutinaria en el set de la obra.

Pero Mimi, no puedes renunciar a él porque Sora tiene un bendito capricho – dijo Yolei.

Mimi, no puedes darle la espalda al amor por siempre… ya volvió antes ¿Qué te hace pensar que no volverá de nuevo? – dijo Kari.

Si esto es verdadero, como estoy segura de que lo es, tu partida no solucionara nada… sólo harás sufrir a Yamato y sufrirás tu también – dijo Yolei.

Sora es tu amiga y no quiere verte sufrir estoy segura de que si le hablas entenderá – dijo Yolei.

Además ¿Qué vas a ganar con huir¡tu eres Mimi Tachikawa la Srta. Perfección¡tu no eres de las que huyen! Es por eso que eres tan admirada – dijo Yolei.

Mimi no te dejes vencer solo porque esto es más difícil de lo que creías, no pudiste olvidarlo antes ni estando en América ¿Qué te hace pensar que podrás ahora? – dijo Kari - ¿Qué solucionas con irte?

No necesito más regaños. Con los que me dan a cada rato me bastan. Además Valery se queja por todas las personas que conozco juntas – dijo Mimi callando a Yolei con un gesto de la mano. Sin notar que había alguien frente a ellas.

¿Dónde esta ella? – preguntó una voz unos escalones más abajo. Mimi lo observó, arqueando las cejas, pues no entendía porque a aquel muchacho había de importarle.

En el campamento… regresa esta tarde, nos vamos a América en menos de una semana - cuando Mimi se dirigía a preguntar por qué preguntaba por la localización de su amiga sus ojos se juntaron con los del rubio Yamato Ishida que había aparecido tras su mejor amigo.

Vaya… - dijo Taykun girando los ojos "Eso explica porque no contestas tu celular". Habían estado viéndose a cada escapada que la chica se daba del fulano retiro espiritual, pero cuando se encontraba allá difícilmente contestaba su celular "Tengo que hacer todas las tareas que no hago en mi ausencia" le había dicho la chica dos días antes, cuando se vieron por ultima vez.

Hola, Mimi – dijo Yamato, sus miradas se unieron en una sola, aquel lazo inquebrantable e inmutable permaneció allí por unos segundos que ellos hubieran querido alargar.

Hola… - dijo Mimi con un hilo de voz.

Mimi sintió un nudo enorme en su garganta, quería correr a abrazarlo, quería decirle que lo amaba y que no quería que el la dejara partir. Que la abrazara con fuerza y nunca la dejara ir. Quería estar con el, era todo lo que realmente deseaba. Poder dejar de pensar en todo lo que los separaba y tan solo ver a sus ojos por la eternidad… quería olvidarse de todo y que solo el viviera en su mente cada día, aunque así era, pero quería que el fuera su único pensamiento que borrara todos los demás, especialmente la voz de su conciencia que le gritaba "No puedes, no debes" cada segundo que continuaba respirando… ¿Qué no hubiera dado por volver el tiempo atrás¿Por vivir en su mirada cada segundo de su vida?…

Yamato no pudo evitar sonreír al unir su mirada con la de la chica, cada vez que miraba aquellos ojos sinceros y soñadores, aquella sonrisa calida y dulce, cada vez que oía aquella voz impregnada de dulzura… cada vez su amor crecía más y cada vez la seguridad que tenia de que moriría sin ella era más latente. Quería acercarse a ella y rozar sus labios rosas, quería envolverla en un abrazo del que nunca pudiera escapar, quería decirle todo lo que sentía, cuanto la amaba y que sería capaz de dar su vida por ella pues su vida no era suya, su vida, sus sueños, su todo tenían solo una dueña: Mimi Tachikawa. La chica que ahora lo observaba, con sus hermosos ojos algo hinchados, disimulado por el maquillaje, y con su sonrisa triste…

"Que cruel es el amor, que cruel es el corazón que nos obliga a amar de este modo. Que cruel fue el destino al hacerte mi mitad, mi alma gemela, mi razón de vivir. Que crueldad que éste amor soberbio y obstinado crezca con solo ver tus ojos Yamato, sólo me ha bastado ver tus ojos para saber que jamás dejare de amarte… que crueldad el tener que dejarte ahora que sé que me amas…" Mimi cerró sus ojos mientras pensaba aquellas palabras "¿De donde sacare las fuerzas para partir¿De donde sacare la voluntad de escuchar a mi cabeza para irme el domingo… de donde?

"Es imposible seguir viviendo sin la luz de tu mirada, es imposible que siga respirando si no observó tu sonrisa¿Qué me has hecho para que te ame de este modo¿Cómo me convertiste en tu fiel vasallo¿Cómo hiciste para transformarme en este espantapájaros que solo vive por tus ojos¿Cómo hiciste para que ni siquiera me importe ser así por ti?" Yamato también cerró sus ojos pero con una sonrisa mientras pensaba aquello "No voy a dejar que me dejes, porque moriría en unas horas al saberte lejos de mí"

"Empty spaces fill me up with holes

Distant faces with no place left to go

Without you within me I can't find no rest

Where I'm going is anybody's guess"

Faltaban días para la obra, que se presentaría el jueves. Era increíble pensar que tanto tiempo, o mejor dicho tantas cosas, habían pasado en ese tiempo, tantas vidas habían cambiado, tantas cosas habían sido recordadas y vividas, tanto en tan poco tiempo. Dicen que las cosas que modifican tu vida de modo radical ocurren en un periodo corto de tiempo… semanas bastaron para ponerles la vida de cabeza a estos chicos.

Cuando todos salían de los camerinos con las ropas de época colocadas, era primera vez que se las colocaban y Yamato se había quejado de sobremanera al ver su traje, un estruendo frente a ellos les hizo saber a todos los presentes que Sora había entrado. A cada ensayo, 3 veces al día y diario (uno a las 8 antes de las clases, uno a la hora del almuerzo y uno después de clases, aunque como solo faltaban tres días de ensayo estaban libres para estar listos a tiempo), la joven Sora había tomado la costumbre de entrar estruendosamente dando comandos desde que ponía su primer pie en el auditorio, llegaba antes que todo, se iba de ultima, revisaba minuciosamente cada trabajo que se hacia, hablaba con los proveedores y patrocinadores del proyecto; en resumen: trabajaba más que la directora de la preparatoria. Sora siempre había sido perfeccionista y trabajadora, pero aquello era el colmo… al paso que iba en el edificio se rumoraba que le quitaría a Mimi el puesto de Miss Perfect, y aquello parecía impulsarla a esforzarse más.

Taykun si tengo que repetirte una sola vez más que revises el alumbramiento del acto cinco antes de que enloquezca, creo que te matare – dijo la joven revisando con una carpeta, como había estado de mal humor Taykun se había dado a la tarea de hacer pequeños "errores" para hacerla reír, pero aquello había acarreado que la chica le gritara como mínimo 5 veces al día, pero aquello no parecía desanimar a Taykun.

Vamos Taky no seas enojona – dijo el joven mientras bostezaba. (Nota de los autores: Taky es diminutivo del apellido de Sora)

Vuelve a llamarme Taky y haré que te tragues el tablero – dijo Sora enviándole una mirada asesina.

Yo también te quiero con locura Taky – dijo Taykun que al ver la mirada de Sora agrego – bien, bien lo siento…

Taichi haz el favor de subir al salón de Izzy y pedirle que me ayude con el sonido, al parecer Ro esta teniendo problemas – Sora se alejó con paso decidido hacia Tai que asentía.

Que carácter se gasta tu ex… - comentó Taykun.

Es tu culpa, déjala en paz. No esta pareciendo tus bromas y creo que te matara si continuas – dijo Yamato reprimiendo una risa.

Vale, eso me saco por tratar de alegrar a la gente – dijo Taykun, se tapo la cara con la mano haciendo un esfuerzo sobre humano por no reírse.

¡búrlate del traje y te guindo del asta de la bandera! – amenazó Yamato.

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA… ¡YAMA TIENE MAYAS! – gritó Taykun sosteniéndose del hombro de su amigo para no caerse. Yamato estaba vestido con un traje de príncipe, con mayas y un ciño con una espada, un sombrero pomposo y con plumas que tenia que soplar para alejar de su cara, el traje era blanco como la nieve y tenia toques plateados.

Deja de reírse o te juro que…

¿Qué¿me pegaras con tu espada de utilería? – para ese entonces Yamato ya estaba rojo (mitad ira mitad vergüenza) y Taykun en el suelo arrastrándose.

Taykun…

JAJAJAJAJAJAJA… ¡AY¡MI ESTOMAGO¡MI ESTOMAGO¡AY, AY! YAMA TE VES RIDICULO…

¡YA LO SÉ!

Ay, ay… ¡el príncipe de las mayas!

Cierra la boca antes de que te meta la espada en la boca y te ahogue con ella – dijo Yamato de un modo tan amenazante que Taykun se levando y se alejo del lugar hacia el tablero de luces, aun riendo por lo bajo.

Yamato, aun rojo, se dio la vuelta y clavando la vista en Mimi quien se veía preciosa, su cabello caía en caireles, su vestido era rosa (una especia de corsé en la parte superior que le daba un cuerpo hermoso, y la falda del vestido caía elegantemente) subió los escalones, extendió su mano a ella.

Creo que tenemos que subir – le dijo.

Sí… - dijo Mimi tomando su mano, sintió un escalofrió al tocarla al igual que el joven, era como si un solo contacto los llenara de electricidad.

Por cierto… te ves hermosa – dijo a su oído, Mimi se sonrojo sin mirarlo.

Bien, nosotras vamos a vestuario – dijo Yolei levantándose y observando a Kari.

Ambas partieron. Las habían dejado participar allí como voluntarias, Kari había prometido ayudar a Sora como un favor para su hermano, y Yolei pensaba que cualquier cosa que la sacara de clases valía la pena. Además era parte del plan de Takeru que ellas minaran la mente de Mimi de dudas sobre su partida y aunque las jóvenes pensaban que fracasaban… no era del todo así, habían conseguido inducirse dentro de lamente de la joven Tachikawa.

"I've tried to go on like I never knew you
I'm awake but my world is half asleep
I pray for this heart to be unbroken
But without you all I'm going to be is incomplete"

Matt y Mimi se pararon frente a frente, tiraron el libreto que traían al suelo, ya lo conocían de memoria, y menos mal pues ya el tiempo apremiaba. Sus ojos se juntaron como cada vez que el ensayo empezaba, eran obligados a mirarse a los ojos y a hacerse promesas de amor y aguardo, promesas que solo los hacían recordar las propias ¿sería su historia tan desventurada como la de los eternos amantes del sauce¿Sería "Sauce de promesas" una parodia sobre su propio amor imposible¿Destinados a un final desventurado en el que les toco callar a su corazón y seguir a su deber?… Que cruel era el destino al mostrarles su dura realidad incluso en aquel momento…

Matt y Mimi tomaron un debil respiro, entrando en personaje mientras una voz que sonaba lejana pero que no lo era comenzaba a narrar la historia, su historia:

Sauce de Promesas

Primer Acto

Siete Días bajo el Sauce

"En tiempos pretéritos que no merece el agobio aludir, en un lugar distante cuya significación es nula en propósito, fue escrita por las manos astutas e ilusorias del destino una leyenda… una leyenda de amor y aguardo, una leyenda que depondría marcas para siempre en la vida de sus personajes, una leyenda de promesas…

Los ojos de Matt y Mimi volvieron a unirse, pero siendo ahora Leonard y Catherine, los enamorados del sauce. La voz siguió narrando.

Érase una vez un reino distante, no era un reino desemejante a los remanentes, ni tenía nada que se despuntara de lo habitual, exceptuado acaso el comercio del trigo, su sublime atractivo. Sus lugareños eran afables y sus monarcas benévolos. El Rey, quien estaba ya anciano, era venerado y respetado por todos, y la Reina era siempre reconocida por su bondad. Ellos tenían solo un hijo, un valiente y gallardo joven llamado Leonard, quien sería el destinado a tomad el trono del reino en escaso tiempo, tan pronto como se le encontradse una esposa, aunque este no se encontrase del todo radiante con la decisión de sus padres, en el fondo estaba conciente de que era su deber como Príncipe que era.

En el reino lleno de duques, duquesas, condes, condesas y otros personajes de la realeza, se hallaban los duques Joseph y Elizabeth, grandes amigos de los reyes, por tener muchas milicias en común, tenían una hija, una doncella que llevaba por nombre Catherine, era tan hermosa que su belleza era solo sobrepasada por su rebeldía, objeto de preocupación para sus padres.

Aquellos días habrían de ser de sublime importancia para todas las personas de aquel reino, pues era tiempo de los bailes y banquetes anuales que eran siempre organizados, tanto por los reyes, como por los duques, condes y otros personajes de la realeza. Entre todas aquellas ceremonias se distinguía un baile en especial, este no era otro que "El Baile Anual de Mascaras Real" organizado por los reyes al aproximarse la muerte del mes Octubre. Aun faltaba una semana para aquel baile, pero la proximidad del mismo traía consigo la exasperación de los habitantes del pueblo pues, después de todo, cualquiera que era alguien concurriría a aquel evento. A pesad de que este baile era especialmente esperado por todos año tras año, este sería un acontecimiento especial.

Los reyes anunciarían el compromiso del Príncipe Leonard y, a pesad de que todos hablaban de ello, se había mantenido muy en secreto quien sería la afortunada doncella que el gallardo Príncipe habría de llevar al altar.

El acto continúo su narración, pero Mimi y Yamato dejaron de prestar atención mientras el narrador hablaba, se separaron pues su primer acto era separados. Mimi fue al lado izquierdo de la tarima mientras Yamato al derecho.

Aquella noche el príncipe Leonard, se encontraba cenando con sus padres, un silencio sepulcral e inusitado rodeaba la mesa. El tiempo se le estaba agotando, exactamente a la séptima noche a partir de esta estaría conociendo a la a la doncella que habría de llevad al altar. Aquella idea le había hecho perded el control en mas de una ocasión, aun así sus padres insistían en que debía casadse para tomar la corona… "No es mi deseo tomad la corona, es el vuestro el que lo haga" pensó el príncipe observando a sus padres. Era de su sabed que su deber como heredero real no podía ser obviado y aun así eso no le impedía discutir al cruel destino.

En un lugar no tan lejos de allí en el castillo Wenerblack los duques y su hija Catherine se encontraban en similar situación. Las cenas calladas era generalmente normales en el castillo, pero aquel no era un silencio normal, Catherine sabia que se traían algo entre manos y a ella le gustaría sabed que era. Su padre la miro por unos segundos antes bajad la mirada una vez mas, por quinta vez en los últimos diez minutos, aquella actitud comenzaba a molestadla.

El telón fue debelado, una doncella sentada en una mesa discutía amargamente con sus padres por su cruel destino¡vendida en matrimonio! Mimi lloraba, pataleaba, gritaba y discutía en vano pues sabía que todo aquello era en vano. Salio corriendo y bajo por las escaleras al mismo tiempo que un enfurecido Yamato hacia lo mismo haciendo que sus ojos se juntaran al llegar al sauce que separaba sus castillos.

¿Quién sois vos¿Por qué invadís mi propiedad? – preguntó con sorna Yamato, Leonard.

¡Caballero bellaco e irrespetuoso! Permitidme informadle que esta propiedad pertenece a mis padres, no agobiéis mi paciencia en este día que el sol ha dejado de brillar para mí y dad la vuelta… alejaos, no deseo veros, tan solo deseo llorar mi cruel y tormentoso futuro – dijo Mimi, Catherine, observando a aquel hombre frente a ella como si dijese un blasfemia.

Retiraos vos doncella, esta propiedad no es vuestra. No es mi deseo el discutirle o importunadle pero os suplico que me dejéis en paz, yo sufro de penas dolorosas al igual – dijo Yamato. Observándola de arriba abajo – sois muy hermosa…- se le escapo decir acercándose.

¡alabaos¿acaso sois un ladrón¿venís a secuestradme? Oh, dios… - exclamo indignada – yo misma lo pondré en la horca si se atreve a colocadme vuestra mano encima, vasallo del demonio – dijo altaneramente.

No es propio para una dama de sociedad ir por la vida gritándole a caballeros, amenazándolos de muerte o hablad con tal altanería ¿acaso sois la sirvienta de un castillo¿sois una cortejan¡porque carecéis de los modales de una dama! – dijo Matt, intentando no reírse de la muchacha altanera que tenia frente a él.

¡CORTESANA? – gritó ella indignada.

No es propio para una dama el alzar la voz – dijo el joven.

Y no es propio de un caballero ofended mi honor – dijo ella cacheteándolo.

¿acaba de golpearme¿Qué es acaso usted una fiera de la noche¿es una hechicera tal vez? – dijo colocándose la mano en la mejilla.

¡dejadme en paz¡si sois un caballero, dejadme en paz¡no deseo pelead ahora, pero con gusto le devolveré el favor de llamarme fiera y hechicera algún día¡lo juro por dios! – pataleó con fuerza el suelo.

Yamato la observó dulcemente sin poder evitar sonreír, no podía contradecirla. La hermosa chica se había sentado en el pasto, sin importarle ensuciar su hermoso y aparatoso vestido rosa, con la vista clavada en el suelo maldecía silenciosamente su destino. Fue como si se viera reflejado a si mimo en aquella chica. Negó lentamente y saco un pañuelo colocándolo frente a los ojos de la joven.

Secad vuestras lágrimas.

¿ahora si sois un caballero, bellaco irrespetuoso?

En mi defensa vos tampoco sois una dama.

Cerrad la boca o volveré a cachetearos y más fuerte – amenazó.

Sois una doncella muy rara.

Y vos un caballero poco ortodoxo.

Creo que estamos a mano.

¿Por qué me ayudáis?

Sería el peor de los villanos si no hiciera nada por detener las dolorosas lágrimas de los ojos castaños mas hermosos que en mi vida he visto.

La primera escena siguió avanzando mientras, Mimi y Matt unían sus voces, sus manos, sus miradas, su alma, ellos eran aquellos amantes sin futuro. Ellos eran Leonard y Catherine, Mimi lo sabía. Yamato… Yamato intentaba probar que todo amor grande merece su oportunidad y tiene futuro.

Dos horas más tarde el ensayo finalizaba al fin. El resto del día seria para trabajar en vestuario y para pulir las escenas problemáticas, donde Sora comprobó con alivio que no había ninguna que involucrara besos entre los protagonistas, de hecho ellos habían estado impecables en cada escena.

Mimi salía del camerino de vestuario, despidiéndose de Yolei. Yamato la vio alejarse y tirando su ropa a Taykun en la cara y murmurando que la entregara a Kari, salio a perseguirla.

"Voices tell me I should carry on
But I am swimming in an ocean all alone
Baby, my baby
It's written on your face
You still wonder if we made a big mistake"

¡Mimi! – llamó, la chica se dio la vuelta, sus ojos se juntaron de nuevo.

¿sí? – respondió ella.

¿huirás de mí el tiempo que te queda en Japón? – preguntó.

Si eso es lo que he de hacer para parar esto, eso haré – dijo Mimi.

¿crees que con huir de mí harás que deje de amarte?

Yamato…

¿crees que con huir de aquí dejare de soñarte, de pensarte, de verte cada segundo en mi mente?

Detente…

¿crees que con irte harás que deje de pensarte¿Qué te olvide?

Basta… - dijo Mimi dándose la vuelta, tenía los ojos rojos, comenzó a correr, Yamato la persiguió y la detuvo tomándola del brazo.

¿crees que si te vas mágicamente todo acabara¿crees que tu partida me hará amar a Sora¿crees que te condenare a la prisión de mi olvido?

Mimi se dejó caer en el suelo, Yamato cerró los ojos mientras oía los débiles sollozos de Mimi. Tomo aire y preguntó:

¿Me amas? – preguntó serenamente.

Mimi no respondió, Yamato soltó su brazo lentamente la chica se cubrió el rostro. Yamato se arrodillo frente a ella, y la observó con dulzura.

¿Me amas? – repitió Yamato.

Mimi sollozo más fuerte, frotándose con fuerza los ojos. En un acto que despedía dulzura y amor, Yamato tomo sus manos, y su barbilla alzando la vista cabizbaja de la chica, la obligo a mirarle a los ojos. Mimi se sintió desfallecer, esos ojos azules de nuevo no… no tenia fuerza, no más…

"I've tried to go on like I never knew you
I'm awake but my world is half asleep
I pray for this heart to be unbroken
But without you all I'm going to be is incomplete"

¿Me amas? – repitió Yamato por tercera vez.

¿si te digo que no, me creerás? – preguntó ella con un susurro en su voz.

¿vas a mentirme?

No miento – dijo con voz segura – no te amo ¿o es que no me crees?

Por un momento el corazón de Yamato se estremeció, como si todas sus dudas e inseguridades volvieran. Observando los ojos de ella, respiro hondo, no podía rendirse ahora.

No – dijo mirándola a los ojos – porque aunque te pares ahora mismo y me grites a los cuatro vientos que no me amas, que me odias y que sólo quieres que me aleje… aunque tus palabras me pidan lejanía – acaricio su mejilla con dulzura – tu mirada me pide amor, y me profesa amor.

Mimi sintió un nudo en la garganta, y cerrando sus ojos dos gruesas lágrimas más se derramaron por sus mejillas sonrosadas.

¿Me amas? – repitió él.

Sí… - dijo ella sollozando con más fuerza. Yamato no pudo evitar sentir alivio – yo también te amo.

Mimi estuvo a punto de acercarse y besarlo, pero usando mas fuerza de voluntad de la que creía poseer se seco las lágrimas y se levanto del suelo. Dándole la espalda.

¿Crees que con irte dejaras de amarme?

No.

¿entonces por qué te vas?

Mimi continuó llorando en silencio mientras se debatía entre contestar o no.

Si te respondo… si te respondo ¿prometes no hablar después de que lo haga?

Depende de lo que digas.

Promételo – dijo ella volteándose y clavando su vista en sus ojos.

Bien, lo prometo.

"I don't mean to drag it on, but I can't seem to let you go
I don't wanna make you face this world alone
I wanna let you go (alone)
I've tried to go on like I never knew you
I'm awake but my world is half asleep"

Mimi respiro hondo y se acerco a él con paso decidido, coloco sus dedos sobre los labios de Yamato, los observo un momento y con un dejo de nostalgia clavó su vista en el rubio.

No sé exactamente cuando me enamore de ti, pudo ser la primera vez que te vi, pudo ser la primera vez que te hable, la primera vez que te oí tocar la armónica. Quizás te ame después de que estuviste con Sora, porque como ella dice soy una niña consentida que quiere lo que no puede tener. Quizás te ame mientras estaba en América, demasiado lejos para acercarme a ti, o aquella tarde en el salón de música cuando me consolaste. Quizás te ame cuando tus labios tocaron por primera vez los míos. Quizás fue desde que me hundí por primera vez en tu mirada… quizás no te ame hasta esta semana, quizás no te ame hasta que tu me amaste a mi. Quizá vine a amarte cuando Sora nos puso en este proyecto. Quizás siempre te he amado, quizá te ame antes de conocerte… antes de saber quien eras o que existías, tal vez inconcientemente siempre te busque, no lo sé y quizás siempre sea un misterio.

Se detuvo a tomar aire.

Pero hay algo que si sé, sin importar cuando empecé a amarte, ahora te amo como jamás ame o amare a alguien más. Eres la razón por la que sigo respirando, Yamato Ishida. Te adoro con devoción absoluta y aun si nunca te vuelvo a ver siempre serás el amor de mi vida, porque tu eres el único dueño que tiene mi corazón, te lo entrego y no lo quiero de vuelta nunca mas, no lo necesito pues ya esta con su verdadero dueño. Toma mi corazón y quédate con él, pues todo lo que soy te ama y te amara mientras quede un respiro dentro de mi cuerpo.

Yamato sonrió.

Pero esto es imposible. Sora es la persona más dulce, amable, calida y benévola que conozco. Si hay alguien que no se merece esto es ella, por tanto yo no pudo ser quien le cause este dolor. Te amo, pero esto nunca será nada más – Yamato aguantó la respiración – por mucho que te ame, no puedo lastimar a alguien inocente por mi propio deseo egoísta y tardío de tenerte conmigo – Yamato iba a protestar, pero Mimi hizo mas presión en los dedos que estaban sobre sus labios – lo prometiste. Yamato esto es imposible, pero no me arrepiento de amarte, porque has llenado mi corazón de sentimientos que desconocía y siempre te estaré agradecida por ello – respiro hondo – me voy a ir porque mientras yo este aquí siempre estará mi sombra sobre tu vida, te impedirá ser feliz ese corazón tan noble a quien amo.

Lo observo con una mirada tan calida que habría derretido un iceberg, Yamato vio algo mas en sus ojos que lo asusto: resignación…

Si yo me voy, te daré una nueva oportunidad de ser feliz. Y te amo tanto que sólo deseo que seas feliz. Quiero asegurarme de que vivas una vida plena con alguien que te ame y te merezca del modo en que yo no te merezco. Te prometo que serás feliz y algún día recordaras este día sintiendo lastima por mi… pero eso esta bien. Es más te pido que me olvides, yo te recordare, tu puedes olvidarme – Yamato negó con la cabeza – sí, Yamato, olvídate de la Mimi que te ama y comienza a buscar por alguien que te haga feliz del modo en que yo nunca podré hacerlo.

¡no quiero a nadie más! – dijo Yamato quitando la mano de la chica de sus labios – yo solo te quiero a ti, yo solo te amo a ti, no puedo amar a nadie mas. Jamás te olvidare porque mi corazón es tuyo, no amara a nadie más. No puedes irte, yo jamás seré feliz sin ti menos pensando que tu eres miserable en América, no te vayas, permíteme amarte del modo que te mereces, yo soy quien no merece tu amor, pero ahora que lo tengo intentare ser digno de el.

Prometiste no hablar.

¡no me callare mientras te veo salir de mi vida!

Si lo harás…

Mimi…

Si me ama, calla.

Yamato apretó los puños con fuerza, pero se calló.

"I pray for this heart to be unbroken
But without you all I'm going to be is incomplete
Incomplete…"

Mimi se acerco lentamente a el y tomándolo por sorpresa lo besó en los labios.

Siempre te amare, sin importar que pase. Juro no olvidarte. Júrame tú ser feliz – dijo alejándose de él - ¡TE AMO YAMATO ISHIDA! – gritó a todo pulmón – pero esta será la ultima vez que me oigas decirlo, aunque silenciosamente lo sienta toda la vida.

Mimi…

Adiós Yamato – dijo ella alejándose.

Yamato se quedó parado sin saber que hacer, sintió sus ojos hacerse agua. Haciendo un esfuerzo retuvo sus lágrimas y comenzó a correr, tenía que alcanzarla…


REALMENTE NOS HA ENCANTADO ESTE CAPITULO! Pero nosotros lo escribimos jajajaja… así que no somos objetivos. Ustedes pueden pensar que es lo peor que han leído, es un país libre, en fin, escríbannos y dígannos que pensaron, esperamos sus respuestas. La obra utilizada no es un plagio, es una de las muchas historias independientes de Isabella, esperamos que les haya gustado. La canción es Incomplete de Backstreet Boys. El tiempo apremia para el final niños, esperemos que logre satisfacerlos, dígannos que tal.

Isabel yFernando Black