Almas Gemelas

El amanecer más hermoso que cualquiera de los dos hubiera visto jamás daba la bienvenida a aquel día. Habían pasado la noche juntos, no habían hablado mucho, Yamato se había concentrado en mantenerla cerca, como si tuviese miedo que se le escapase, y a decir verdad tenia razón para tenerlo; mientras que Mimi no sabia que hacer o pensar. Estaban en un acantilado, con el mar frente a ellos, Yamato estaba apoyado en el auto y ella estaba sentada en la cajuela a escasos centímetros de el, tenia puesta la chaqueta de el, quien se la había dado mientras el frío comenzó a aumentar, el viento les revolvía el cabello, así habían permanecido toda la noche observando las estrellas, y ahora el amanecer. Al tiempo que los primeros rayos de sol dieron en los cabellos castaños de la chica, Yamato se coloco frente a ella y le sonrió sin poderse contener, con solo verla.

Este es el primer día – dijo él.

¿el primer día?

Si, el primer día del resto de nuestras vidas… juntos – le sonrió.

Yamato… - Mimi bajó la mirada lentamente.

Hoy no me quites las esperanzas, para ambos solo tenemos que existir el otro, al menos por hoy – le tomo la barbilla e hizo que subiera la mirada.

Esta bien – acepto ella sonriendo tímidamente.

Yamato pasó con dulzura su mano por el rostro de ella.

Siento que cada vez que te veo estas más hermosa – le dijo, ocasionando que ella se sonrojase.

Exageras…

No, de verdad. Nunca había visto a alguien tan hermosa como tu – dijo Yamato.

Claramente no has visto ninguna revista, o televisión, o películas, o si quiera a tu alrededor cuando caminas – dijo ella riendo.

Eres más hermosa que de cualquiera de esas chicas que pueda ver por allí – le envió una sonrisa – tu eres real, tu eres dulce, encantadora, bondadosa, simpática, divertida, y más hermosa que los mismísimos Ángeles. Tu eres más hermosa porque toda la belleza que tienes por dentro se refleja en tus ojos, en tu sonrisa, en tu mirada, en tu forma de moverte… todo, tu aspecto es un reflejo de quien eres en verdad, y ese es el ser más hermoso que haya visto. Por dentro, por fuera, por donde sea.

Mimi cerró los ojos jurando que su cara estaba encendida en llamas.

Te ves muy linda así – rió Yamato de su reacción.

Mimi le envió una sonrisa tímida.

Oficialmente… eso… eso es lo más lindo que alguien me haya dicho – dijo Mimi mirándolo.

¿Qué te ves linda toda rojita? – dijo el apoyándose en el auto lo que hizo que quedaran mas cerca aun.

No, eso no… - soltó ella con una sonrisa – lo de antes es… wow… si no te conociera diría que lo ensayaste.

No. Nunca antes tuve deseos de decirle eso a una chica – dijo Yamato.

Nunca te había visto ser tan cariñoso con alguien – dijo Mimi – he de admitir que estoy sorprendida.

¿esperabas que te tratara igual que a las demás, Mimi?

Mimi asintió. Yamato rió.

Meems, me importas muchísimo más que cualquiera de ellas, más que todas juntas. Tu… tu eres única, especial y…

¿y?

Nunca antes me había enamorado de alguien – apoyo su frente en la de ella – así que no puedo compararte con las demás, mucho menos tratarte igual.

Entiendo… - Mimi lo observo tiernamente a los ojos – Yamato…

¿si? – alzo la vista hacia ella.

El azul zafiro de los ojos de Yamato y el castaño chocolate de los de Mimi se hicieron uno solo, fundiéndose en una sola mirada, una conexión fuerte e impenetrable que nadie podría romper aunque intentase.

No se si estar juntos ahora sea una idea correcta – Yamato iba a interrumpir pero ella le cubrió los labios – sin embargo, me encanta tenerte así de cerca, saber que estas a mi lado y que puedo dejar de pensar en las cosas malas así sea por un día. Me alegra saberte aquí, conmigo, saber que me correspondes y que también quieres estar a mi lado.

Le sonrió, y Yamato le devolvió la sonrisa.

Me parece increíble – dijo Ella.

¿Qué cosa? – pregunto el rozándole tiernamente los labios y colocándole un mechón de cabello tras la oreja.

Que yo sea capaz de amar tanto a alguien – dijo ella sonriéndole – que sea capaz de amar de un modo tan incomparable a alguien y a que se alguien a quien amo, seas tu.

Justo estaba pensando en lo mismo – dijo él sonriendo.

Mimi le devolvió la sonrisa mirándolo a los ojos.

No voy a dejarte ir – anuncio él, colocando sus manos en la cintura de ella y haciendo que esta se acercara más.

Mimi no dijo nada. Se apoyo en su hombro, abrazándolo y mirando el cielo.

Eternidad… - murmuro.

¿eternidad? – pregunto el abrazándola mas fuerte.

Si – la chica rió asintiendo – es algo que escribí hace algunos años…

¿me lo dedicas? – dijo el, Mimi rió.

Pues… supongo que podría.

A ver, a ver, quiero oír.

Mimi lo abrazó más fuerte se aclaro la garganta para hablar.

Explícame el significado de la eternidad – dijo comenzando a recitar - ¿Es eternidad tiempo o es eternidad plenitud¿Es eternidad días, horas y minutos o es acaso la paz que trae consigo un segundo de tu mirada¿Es acaso el sentimiento que siento al mirar tus ojos, al besar tus labios o al decir un "te amo" al oído¿Es acaso eternidad saber que mi vida no sería completa sin ti? Eternidad es saber que soy quien quiero ser al estar a tu lado ¿Acaso la eternidad se encierra en ti? Eternidad es que nuestras miradas se crucen y el resto del mundo desaparezca. Eternidad es encontrar plenitud en una noche estrellada. Eternidad es encontrar paz en la soledad de la noche solo por sentir que estas conmigo. Eternidad es la más fehaciente prueba de que el amor lo conquista todo…

Guardo silencio por unos segundos y tomando aire concluyo diciendo:

Eternidad … para mi eternidad eres tú

Es hermoso – dijo Yamato abrazándola mas fuerte.

¿eso crees? – preguntó Mimi sonrojada.

si, es muy hermoso – dijo Yamato – no sabia que escribías.

Solo cuando… necesito desahogarme.

Pues lo haces muy bien. Aunque… mmm…

¿si?

Siento celos de quien sea que fuera el muso que te inspiro a escribirlo hace unos años – dijo el riendo.

Yamato busco sus labios y los unió con los suyos en un beso tierno y a la vez apasionado. Después que separaron sus labios mantuvieron sus frentes apoyadas en las del otro.

Pues entonces sientes celos de ti mismo, Ishida.

Yamato sonrió ampliamente.

Solo quería que me lo comprobaras.

Ya lo sé – dijo ella devolviéndole la sonrisa.

Mmm… ¿puedo besarte de nuevo?

¿Por qué me pides permiso?

Yamato sonrió y volvió a unir sus labios con los suyos.

Ya ves, Val, y nosotros éramos los que necesitábamos el hotel – dijo Taykun negando con la cabeza.

Bueno, prácticamente lo consiguieron ¿no? – dijo Yamato alzando la ceja y mirando el modo en el que estaban.

Ambos chicos estaban en el auto de Valery en el asiento trasero abrazados y arropados con una cobija.

¡Nos quedamos dormidos viendo las estrellas! – dijo Valery sonrojándose.

Hey, lo que hayan hecho en TU auto no es mi asunto – dijo Yamato tratando de aguantar la risa.

Meems, pégale por mi – dijo Valery enviándole una mirada asesina a Yamato.

Bien – Mimi lo golpeo en la cabeza.

Eso es Mimi defiéndenos – dijo Taykun riendo de la cara de sorpresa de Yamato de que ella de hecho lo hubiese hecho.

Princesa no hagas eso – dijo Yamato.

Entonces compórtate – dijo Mimi sonriendo.

Bien, bien.

Sometido – murmuro Taykun.

Mira quien habla – murmuro Yamato.

Hay cállense los dos – dijeron ambas chicas.

Bien ¿Qué haremos ahora? – pregunto Yamato pasando una mano por el rostro de Mimi.

No lo se, lo que sea – dijo ella sonriéndole.

No me importa siempre y cuando este contigo.

Digo lo mismo.

Dios menos mal que no soy diabético – dijo Taykun.

Valery lo golpeo en el pecho.

Shh…se ven tan lindos.

Taykun giró los ojos.

Vamos a desayunar tengo hambre – dijo Taykun.

También yo – dijo Valery.

Ustedes siempre tienen hambre – dijo Mimi.

Pues si por eso estoy gorda – dijo Valery saliendo del auto a estirarse.

Tu no estas gorda, linda – dijo Taykun siguiéndola.

Aja…

Es en serio eres hermosa en todos los sentidos – dijo Taykun abrazándola por la cintura.

¿eso crees?

Claro que si.

Ah… menos mal que nosotros éramos los que causaban la subida del azúcar – dijo Yamato con una sonrisa burlona en los labios.

¡eso no fue cursi!

Claro que si.

Que no.

Que si.

Que no.

Que si.

¡cállense! – dijeron las dos chicas a coro riendo.

Ya ves Yama, ahora quieren controlarnos – dijo Taykun alzando una ceja y mirando a su novia.

Si, ya veo – dijo Yamato cruzando los brazos – nos convertimos en sometidos.

¿eso fue una queja? – pregunto Mimi.

En lo mas mínimo, Meems.

Bien, suficientes cursilerías por hoy, vamos a hacer algo interesante – dijo Valery.

¿Cómo que? – pregunto Mimi, tomando la mano de Yamato, este sonrió mirándola.

No lo se… cualquier cosa.

Vamos a la playa – dijo Yamato.

¿eso te sale así como así? – pregunto Taykun.

Si, algo es algo ¿no? Será divertido.

Es verdad, vamos a cambiarnos y vamos a la playa – dijo Mimi.

Depuse de pasar unos veinte minutos tratando de separar las manos de Mimi y Yamato, partieron en autos separados para ir a sus casas y quedaron en reunirse en la casa de Mimi, en media hora.

Ambas chicas llegaron, se bajaron del auto y subieron las escaleras con destino a la habitación de la castaña. Comenzaron a hacer las maletas hablando de cualquier cosa, hasta que el tema de todo resurgió…

Me gusta que estés así – comento Valery colocando en un bolso una toalla de playa azul.

¿así como? – pregunto Mimi haciéndose la desentendida.

Tenía meses que no te veía sonreír de ese modo – dijo Valery.

Tenías meses sin verme – dijo Mimi.

Ay Tachikawa deja de huirle al tema, Yama te hace feliz y lo sabes – dijo Valery.

Es verdad – dijo Mimi dejándose caer en la cama y abrazando su cojín rosa – me hace feliz.

Muy feliz – corrigió Valery.

Si, si… muy feliz… inmensamente feliz…

¡ves¡ves!

Ay Val… el que me haga feliz no es algo nuevo, siempre supe que lo haría – dijo Mimi.

¿entonces?

Tú sabes que – dijo Mimi.

Podrías dejar de hacerte la mártir por una sola vez en tu vida – dijo Valery lanzándole otro cojín.

No intento hacerme la mártir – dijo Mimi inmediatamente alzando la vista.

Aja… claro, y yo soy Elizabeth la reina de Inglaterra – dijo Valery.

¡Valery! – dijo Mimi lanzándole el cojín a su amiga.

Mimi, eres un ángel, lo entiendo, todos lo entendemos, sabemos que eres demasiado buena con todo el mundo – dijo Valery sentándose a su lado – pero ya esta bueno ¿si?

Se que intentas decirme algo, pero no termino de dar con que – dijo Mimi.

Escucha… por muy bueno que alguien sea, la naturaleza del ser humano es ser egoísta y ponerse siempre antes que los demás – dijo Valery.

No para mi, yo…

Ya lo se, ya lo se. La reencarnación de la madre Teresa y todo eso… pero amiga, escúchame no puedes renunciar a tu felicidad por esta actitud de mártir – dijo Valery.

¡no estoy intentando…!

Si, si lo haces – interrumpió Valery – en estos años que llevamos de amigas he llegado a conocerte, probablemente, mejor que nadie Mimi y se que tienes dos razones para hacer esto.

¿de que hablas? Solo tengo una razón y esa razón es Sora – dijo Mimi levantándose molesta.

Si, Sora, al comienzo era Sora pero ¿sigue siendo ella lo que te detiene? Porque por muy mal que me caiga esa niña no he visto que te vuelva a buscar para decirte nada desde lo que paso en el Paintball.

¿y eso te pareció poco?

¡Mimi, por dios! Dime ¿Cómo habrías reaccionado tú si hubieras encontrado a tu novio besándose con otra?

¡El ya no era su novio!

¡Pero toma mas de 24 horas procesar eso! Estaba muy reciente todo, y así como se que ella estaba buscando culpables para su relación fallida se también que tu te agarras de lo mismo para no fallar también.

Mimi dio una vuelta frustrada y se apoyo en la ventana.

Mimi, estoy de tu lado ¿si? Se que Sora manejo todo para hacerte sentir culpable, pero todo esto no es culpa suya.

No estoy diciendo que es su culpa, es mía por haberme enamorado de su novio…

Hubo silencio por unos segundos.

Todos te hemos dicho que esperes a que se calme y entonces podrás…

No, no podré, siempre estará la sombra de eso…

Por pensar así, siempre en el lado malo, es que no estas con el ahora.

Mimi no respondió nada.

Se que querer algo por tanto tiempo es algo que asusta mucho… - dijo Valery, Mimi no respondió – se que da miedo esperar tanto por ello y se lo mucho que te aterra perderlo.

Como si no lo tuviera perdido ahora…

No es lo mismo y tu lo sabes – interrumpió Valery – si lo pierdes ahora, mientras sigue amándote y adorándote como lo hace, y sintiendo que no es culpa de ninguno de los dos, sino del destino, no es lo mismo a intentar realmente y descubrir que pasaste tantos años esperando por alguien de quien no eres su alma gemela.

El si es mi alma gemela…

¿entonces porque prefieres vivir confiada pensando eso a intentarlo y probar que tienes razón?

Mimi no respondió.

No le tengas miedo a lo que sientes y a lo que pueda venir, Mimi, yo se que si son el uno para el otro.

¡déjame sola! – dijo Mimi reteniendo unas lagrimas y hablando con rabia.

Now you're mad at me? – pregunto Valery incrédula.

Out! – dijo Mimi.

You've got to be kidding me…- dijo Valery sin poder creer aquello.

Valery, leave me alone – pidió Mimi.

You know why you're mad right? – pregunto antes de irse la oji-verde - Cuz you know I'm right!

OUT!

Fine.

Valery salio del cuarto tomando su bolso y tirando la puerta al salir. Mimi pateo la pared en repetidas ocasiones hasta que logro calmarse, en unos minutos oyó el timbre y supo que Yamato había llegado. Respiro hondo y tomó su bolso, bajó para encontrarse con los demás, Valery y Taykun ya estaban subidos en el auto de ella y discutían sobre que música escuchar.

Yamato la abrazo y le beso los labios, luego la observo a los ojos extrañado.

¿Te encuentras bien?

Si, estoy bien – dijo Mimi forzando una sonrisa.

¿seguro?

Mimi asintió. Yamato volteo y vio que Valery disimuladamente miraba a Mimi sin que esta lo notase.

¿Te peleaste con Valery?

No, vámonos – dijo Mimi tomándole la mano y llevándolo hasta el auto de el.

La ida a la playa fue callada, sin embargo una vez que llegaron allá la tensión fue desapareciendo. Colocaron las cosas junto a la arena, y jugaron como niños chiquitos tanto en la arena como en la playa. Lograron enterrar a Taykun en la arena después de 20 minutos de convencimiento y después paso el rato entero quejándose, jugaron voleibol. Yamato y Taykun cargaban a Mimi y Valery, a cada rato y las lanzaban al agua y luego las chicas los perseguían a ellos con bolas de arena, que siempre daban certeramente en sus cabezas.

Comieron en un modesto restaurante que quedaba a la orilla de la playa y reanudaron el torote, antes del atardecer se separaron ambas parejas y fueron a caminar por la orilla en direcciones opuestas.

Mimi y Yamato caminaron por la arena mojándose los pies con las olas y hablando tranquilamente.

¿Qué tal ha estado su día, Princesa? – pregunto Yamato.

Pues… - Mimi se puso seria y luego le sonrió – perfecto.

¿a si? – dijo el deteniéndose y abrazándola por la cintura.

Pues si, perfecto – dijo Mimi sonriendo y abrazándolo por el cuello.

Me alegro que mis esfuerzos hayan sido suficientes – dijo Yamato riendo – aunque no fue mucho, en realidad.

Fuiste tu, eso me basta.

Yamato miro hacia el agua para disimular su sonrojo.

Es el modo perfecto de terminar el día – dijo Mimi observando el atardecer que se ponía en el agua.

Oh, no, no, no… este no es el final de su día, Princesa.

¿a no?

No, aun falta algo – dijo Yamato apartándole el cabello de la cara.

¿Qué cosa?

Ya veras, ya veras…

Bueno, esta bien – dijo ella sonriendo y apoyándose en su hombro.

Te amo – dijo Yamato pasando una mano por su rostro.

Yo también te amo – dijo Mimi sonriéndole.

Yamato se acerco y le beso los labios, permanecieron así por unos momentos y luego se separaron observando el atardecer de nuevo.

¿Sabe algo, señorita Tachikawa?

¿si?

Este ha sido hasta ahora, sin lugar a dudas, uno de los mejores días de mi vida – dijo Yamato sonriendo.

Para mi también lo ha sido – dijo ella.

Ya se hace tarde, supongo que tenemos que irnos – dijo Yamato después de pasar un rato abrazados y mirando el atardecer.

Si, vamos – dijo Mimi alejándose un poco.

Aun no – dijo Yamato evitando que se alejara más.

¿Por qué?

Pues… - Yamato coloco su mejor cara inocente.

¿Qué? – Mimi estudio su expresión por unos segundos y luego lo entendió todo - ¡NO¡NI SE TE OCURRA!

Trato de alejarse de el pero el la sostuvo por la cintura.

Ultima vez…

¡YAMA NO! – gritó ella aunque riendo.

Ahhh… ven y ya.

¡NOOOOO! – grito ella intentando alejarse.

Yamato la rodeo con sus brazos, a una pataleante y gritona Mimi, y luego la lanzo al agua, Mimi lo halo por la camisa y se lo trajo con ella. Ambos cayeron en el agua y comenzaron una guerra lanzándose agua con las manos. Después de unos minutos de aquello, finalmente se cansaron y sonrientes volvieron al auto.

Retomaron camino y Yamato los guió hacia un sitio que ninguno conocía, mas que el. Entraron y allí encontraron a otros tres muchachos, que Mimi y Taykun reconocieron como los compañeros de banda de Yamato.

Así que finalmente cantaremos la canción en público – dijo el baterista.

¿canción? – dijo Mimi volteándose hacia Yamato.

Yamato suspiro y la tomo del brazo.

Escúchala, la escribí para ti, siéntate – dijo él llevándola hasta un sofá – siéntate.

Pero…

Solo óyela ¿si?

Esta bien… - dijo Ella suspirando.

Chicos – Llamó Yamato, ambos llegaron y se sentaron con Mimi.

Yamato y sus compañeros se colocaron los instrumentos y se dispusieron a cantar.

"Promise"

What would you say if I asked you not to go?
To forget everyone, forget everything and start over with me?
Would you take my hand and never let me go?
Promise me you'll never let me go

And now the stars aren't out tonight,
But neither are we to look up at them
Why does hello feel like goodbye?
These memories can't replace,
These wishes I wished and dreams I chased
Take this broken heart and make it right

I feel like I lost everything when you're gone
Left remembering what it's like to have you here with me
I thought you should know,
You're not making this easy

I never thought I'd be the one to say
Please don't, well please don't leave me

I feel like I lost everything when you're gone
Left remembering what it's like to have you here with me
I thought you should know,
You're not making this easy

You're not making this easy (easy, easy, easy...)

Take my hand and never let me go,
Take my hand and never let me go,
Promise me...
You'll never let go
You'll never let go
You'll never let go
You'll never let go
Make this last forever

I feel like I lost everything when you're gone
Left remembering what it's like to have you here with me
I thought you should know,
You're not making this easy

You're not making this easy
You're not making this easy
You're not making this easy
You're not making this easy

I'll fall asleep tonight, 'cause that brings me closer to you…