Michiru Comprometida

-¡Tenoh¡¡Tenoh!

-Este…si profesor…- Quita su cara de distraído

-Todavía que llega tarde no presta atención en clases, usted es el colmo, a la próxima lo saco del salón Tenoh

Esa mañana Haruka había llegado tarde a su clase. No había alcanzado lugar cerca de la violinista, y aun así no podía dejar de mirarla. Mantenía una leve sonrisa mientras miraba con atención al profesor, su hermoso cabello aguamarina caía sobre sus hombros, y su estética figura era adornada por su uniforme. Algo lo obligaba a verla, una extraña sensación que no era capaz de definir recorría todo su cuerpo, imaginaba tantas cosas acerca de ella, de los dos, si no hubiera sido porque el aula se encontraba repleta de sus compañeros hubiera corrido hasta la sirena y…

-Creo que aun sigues dormido

-Michiru…-Tarda en reaccionar. Yo no… ¿Termino la clase?

-Desde hace unos minutos, creo que tanto desvelo te esta haciendo daño.- Comienza a reír. -Si sigues así ya no voy a dejar que veas caricaturas en las noches

-¡Oye ¿Estas insinuando que soy un niño y aparte sin quehacer?

-Pues….- Pone un acara de cómo cuando te dan el avión

-Jaja que graciosa

-Oh vamos, que enojón eres señor amargado

-No soy amargado, solo que tú me maltratas

-Seee claro, ahora yo

-Pues quien mas ¿Acaso vez a alguien mas aquí?

-Oh Dios, en verdad contigo no se puede

-oye…-Seriedad. ¿Por qué estabas tan distraído?

-No lo se, la clase era muy aburrida creo

-¿Seguro?

-Seguro Michiru, pero salgamos de aquí o pasaremos todo nuestro descanso en el salón de clases

Ambos chicos salieron del aula para dirigirse a un pequeño césped que se encontraba detrás de los salones de séptimo grado. Era la única parte de la escuela donde realmente se podía percibir un ambiente lleno de paz, era un lugar fresco, silencioso, ideal para obtener un buen rato de compañía. Haruka llevo a la pintora ahí para poder conversar a gusto, quería estar a solas con ella, aunque no supiera porque.

-¿Extrañas Paris?.- pregunta solo por hacer conversación

-A veces…pero extrañaba mas Tokio

-¿Por eso regresaste?

-No, regrese para ver si encontraba un loco psicópata que me molara la vida.- comienza a reír insinuando al chico de ojos verdes que el era su psicópata

-Pues tuviste suerte porque lo encontraste…y ahí te va…- Haruka se lanza tratando de atrapar a la chica de cabello aguamarina pero esta lo esquiva.

-Creo que eres muy malo atrapando gente

-Ya lo veremos Michiru

El chico de cabello alborotado siguió tratando de atrapar a la joven de ojos azules sin mucho éxito. A pesar de que Michiru es muy ágil, Haruka lo era también, y termino por atraparla abrazándola por la cintura. Sus rostros quedaron frente a frente, sus miradas se cruzaron diciéndose tantas cosas y a la vez nada, el latir del corazón de Haruka se acelero y alcanzo a percibir el aliento de la violinista tan cerca del suyo. Sintió un deseo irreprimible de atraparlo con su boca, y creyó ver como los labios de la pintora se acercaban lentamente a los suyos….hasta que el sonar de un timbre interrumpió…

-Creo que el descanso termino, es mejor que nos vayamos o el profesor no nos dejara entrar

-Si claro, no quiero tener mas problemas con el. -Suelta a la chica y comienza a caminar cada uno separad del otro, hacia el salón.

-Tal vez si no te durmieras en clases no tendrías problemas

-Es que su clase es aburridísima ¿Acaso es eso mi culpa?

-No, pero dormirte si jajaja

-Oye, vas a ver como si pongo atención en todo lo que restan de las clases

-Ya lo veremos

-Claro que lo haré

Las clases continuaron. Sin embargo, Haruka siguió sin prestar atención. No podía dejar de pensar en lo que había sucedido hace unos minutos con Michiru, ni definir lo que estaba sintiendo. Quizá, la violinista también estaba experimentando algo similar, por eso ese casi beso, pero no podía estar seguro de eso, y lo más importante.

-¿Puedo acompañarte a tu casa?.- dijo al terminar las clases

-Claro, nunca esta de más un chofer.- en tono de burla

-¿O sea que solo me quieres de medio de transporte?

-Bueno, no solo eso…también necesito quien me haga reír un rato

-Chofer y payaso, si que te soy útil.- finge cara de enojado

-Vez, y luego dices que no eres enojon

-…….- Mantiene su expresión

-Esta bien, puedo irme sola, al fin y al cabo mi casa queda unas cuantas atrás.- comienza a caminar rumbo a su casa

-Oye, espérame.- Corre tras de Michiru

-Creí que estabas enojado

-Tú sabes que yo nunca podría estar enojado contigo

-Jaja, ya lo sabia, no puedes vivir sin mi

-Claro…que no puedo.- lo susurra

Por varios minutos caminaron sin decir nada hasta que el chico de cabello alborotado rompió el silencio.

-Michiru….

-¿Si Haruka?

-No, nada, no me hagas caso

-Como que nada ¿Qué es lo que te pasa? Llevas varios minutos muy callado

-Yo…quiero decirte algo, pero no estoy seguro.

-No creo que pase nada malo

-No estoy tan seguro de eso

-pues si no me dices nunca lo sabremos.- en tono tierno. ¿Acaso no soy tu amiga ¿No confías en mí?

-Claro que lo eres, por eso, porque eres mi amiga y confió en ti es que me da miedo decirte, no quiero que tu me regañes como lo han hecho las otras personas a las que les q comentado

-No te preocupes, eso no sucederá

-Michiru yo…-Cerro los ojos, tomo aire y hablo con toda la fuerza que salía de su cuerpo aunque apenas se alcanzaba a escuchar. –Yo logre que me acepten como corredor de automóviles de carrera y hoy comienzan mis entrenamientos, y pues solo mi padre, un primo y ahora tu, lo saben, y los dos anteriores me han regañado mi padre dice que voy a desperdiciar mi tiempo en eso que no me llevara a nada y mi primo dice que es sumamente peligroso que hay muchos accidentes, sin embargo yo creo ser bueno y es algo que me encanta

Guardo silencio mientras seguía con los ojos cerrados. Abrió los ojos después del inmenso silencio que reino, levanto su rostro con cautela y vio como Michiru lo observaba con una mirada que no sabría definir, tierna y al mismo tiempo agradecida.

-¿Eso es todo¿Por eso tanto alboroto?

-si es que necesito saber que tengo el apoyo de alguien importante.

-mmm Haruka en muy poco tiempo te has convertido en alguien muy especial para mi, y si me preocupa y mucho que puedas tener algún accidente

-creo que a ti tampoco te agrada la idea

-Oye aun no e terminado, si es cierto no me cae muy en gracia, pero si te apoyo si es tu sueño tienes que hacerlo.

-¿Entonces iras a verme competir?

-Claro bobo, ahí estare, además cuando te vuelvas famoso espero te acuerdes de mi.

-Como olvidarme de ti preciosa

-mm que amable

Ambos abrazaron por unos instantes y continuaron sus caminos.

-Gracias

-…..- Pone cara de desconcierto ¿Por qué?

-Por confiar en mí

-No tienes nada que agradecerme, la confianza es indispensable en la amistad

-Tienes razón Haru ¿Y sabes? Hay algo que también quiero contarte

-dime..

-Pues….

-¿Qué?

Lo que yo quiero decirte es, no es serio pero…tiene que ver con el porque regrese a Japón

-¿Qué quieres decir?

-Haru yo…

Doblan en la esquina que deja ver de frente la casa de la violinista. Allí, recargado, se encuentra un chico con ropa de vestir, cabello corto y negro, ojos azules y muy atractivo. Este se acerca a ver a Michiru a lo lejos hasta llegar con ellos.

-Así que eso era lo que querías decirme

-Siento no habértelo dicho antes

Haruka y Michiru sostenían una conversación nocturna después de que Haruka se retiro de la casa de la violinista para dejar a esta con aquel chico.

-no tienes porque decirme todo

-Pero este tipo de cosas si porque somos amigos

-No te preocupes, en serio, además ya me lo ibas a contar, eso es lo importante

-¿entonces no estas enojado?

-Claro que no ¿Cómo podría enojarme con la niña de los ojos más hermosos que conozco?

-¿O sea que solo me quieres por mis ojos?

-No, también por tu arrogancia, tu sentido del humor ácido, y ese carácter tan difícil

-Oye...esos más que atributos parecen defectos

-¿Y que crees que es lo que te estoy diciendo?

-Tienes suerte de estar tan lejos

-Jaja, si claro, las ventajas del teléfono

Comenzaron a reír como siempre, su amistad parecía que crecía cada vez mas, sin embargo, Haruka no estaba seguro de eso.

-Y...¿Cuándo piensan casarse?

-Al terminar el semestre, así quedamos antes de que yo viniera a Japón, que pasaría un tiempo aquí y luego seria la boda

-¿Vas a regresar a Paris?

-No lo se

-Espero que no...Te extrañaría mucho

-Yo también te voy a extrañar

Un inmenso silencio.

-bueno, creo que es noche, mañana tenemos que levantarnos temprano para ir a la escuela, te dejo para que descanses, buenas noches

-Igualmente

El chico de ojos verdes iba a colgar hasta que...

-michiru...

-¿Si?

-No, nada...descansa

-Gracias

La violinista colgó el teléfono y se fue a descansar sabiendo que tenía un muy buen amigo. Lo que ella no sabia es que en aquella pausa en el auricular alguien había querido decirle algo que no se atrevía a decir. Haruka pensó por unos instantes que si no hubiese sido por la aparición del prometido de Michiru le hubiera dicho aquellas cosas tan diferentes que le hacia sentir, y que nunca nadie le había hecho experimentar. Sin embargo, se prometió así mismo que eso nunca sucedería, se quedo sosteniendo el teléfono mientras le decía a una persona que se había cruzado en su vida por casualidad...pero que había venido a cambiar todo lo que había en si...hasta su vida...aquella cosa que jamás le pronunciaría a ella.