Una Visita Inesperada.

-Hijo-

-Mamá…-

El chico de ojos verdes no quería volver a su casa. Después de aquella charla con la sirena en realidad no quería ir a ningún lado. Sin embargo, sus pies lo llevaron a ese lugar, a esas ventanas, a ese sitio que muchas veces miro pero al que jamás toco a la puerta. Siempre que se había sentido triste buscaba los brazos de su madre para encontrar consuelo. Pero siempre se iba sin nada. Esta vez quizá seria la primera vez que fuera diferente.

-¿Qué te sucede Haruka?.- respondió preocupada al ver llorando a su hijo

El no respondió, solo la miro. Entonces su madre lo abrazo.

-Mama yo…-

-¿Te has peleado con tu padre?-

-No-

Contesta fríamente.

-¿Entonces?-

-…….-

Silencio.

-¿Ha sido ella?-

-¿Mande?-

-Tú amiga-

El joven de ojos verdes escucho sorprendido.

-Si, es Michiru-

-¿Estas enamorado de ella verdad?-

Haruka no se esperaba aquella pregunta. Parecía que su madre lo conocía mas de lo que el creía. Eso le gustaba pero al mismo tiempo le asustaba.

-Yo…-

-Mañana es su boda ¿Eso es lo que te tiene así?-

-Si-

Dijo apenas susurrando.

-¿Le has dicho lo que sientes?-

Haruka asintió con la cabeza.

-Y aun así se casa…-

-Ella me ama.- Interrumpió el chico a la mujer. -Michiru siente lo mismo por mi. Me lo ha dicho, pero sin embargo prefiere casarse mañana con Josh, solo porque todos le dicen que es lo mejor-

-¿Tu que piensas al respecto?-

-Esta equivocada, ella dice que será feliz con eso ¿Pero como puede serlo haciendo lo que los demás le dicen¿Dónde queda ella¿Su autonomía, su libertad?-

Su madre solo lo escuchaba, observaba sin decir nada al respecto.

-No la entiendo ¿Por qué tiene que ser así¿Por qué tiene que hacer las cosas tan difíciles?-

-Quizá porque las cosas fáciles no suelen valorarse mucho-

-Pues en su caso, no valora las difíciles ni las fáciles ¡Maldición! La detesto tanto por esto, por hacernos esto, pero al mismo tiempo la amo demasiado, yo seria capaz de cualquier cosa por ella-

Esta vez el chico de ojos verdes ya no contuvo más sus lagrimas, se olvido de todas las lecciones que su padre alguna vez le había dado acerca del dolor, no podía seguir fingiendo fortaleza cuando su alma se desquebrajaba a cada segundo por culpa de aquella mujer, la misma que amaba tanto y que lo hería aun con mayor intensidad.

-Hijo…-

Haruka la abrazo mientras el lloraba. Nunca antes había tenido alguien con quien hacerlo. Se lamento por todo el tiempo perdido, quizá si hubiera hablado tiempo antes con su madre, y la hubiera perdonado las cosas serian tan diferentes en su vida.

-Me hiciste mucha falta-

-Siento no haber estado cuando lo necesitabas-

-Pero ahora lo estas-

-Aun así…-

-No, no digas eso, yo siempre supe donde estabas, y nunca me acerque, muchas veces desconsolado por las cosas que me sucedían vine a buscarte, pero no me atreví. Siempre estuve solo, necesite de alguien pero eso ya no me importaba, ahora estas tu…-

De pronto el chico se quedo en silencio.

-¿Qué sucede Haruka?-

-No es cierto, no he estado solo…ella siempre estuvo conmigo-

Su madre siguió observándolo detenidamente.

-El día que yo conocí a Michiru yo venia de tu casa mamá. Ese día te encontré después de mucho tiempo de haberte estado buscando. Al verte allí, con tu nueva familia, sentí como si nunca te hubiera importado, eras feliz sin mi ¿Por qué yo no habría de serlo sin ti? Estaba molesto, confundido, triste, no se, había tantos sentimientos invadiéndome. Las cosas con mi papá tampoco estaban bien. Quería irme de la casa. Estaba pensando todo eso cuando Michiru apareció esa noche, ella me ayudo sin saberlo, ahora me doy cuenta que cambio mi vida desde el primer instante en que la conocí.-

-¿Y aun así vas a dejar que se case con otro?-

-¿Qué otra cosa puedo hacer?-

-Luchar por ella, uno siempre lucha por las cosas que ama-

-Ella también me ama y ni siquiera intento hacerlo-

-Haruka-

-Es mejor así, es lo que ella quiere, y como tu dices mamá la amo, yo solo quiero verla feliz, si ella cree que esto es lo que se lo dará, la apoyo-

-¿Aunque significa lo contrario para ti?-

-Aunque me muera con ello, yo la amo-

La señora volvió a abrazar a aquel chico. Se quedaron así por varios minutos hasta que el velocista se quedo dormido en sus brazos. Su madre trajo una cobija de uno de sus otros hijos quienes ya tenían varias horas de dormidos, y arropo al joven de ojos verdes. Ahora las cosas entre Haruka y su madre estaban bien, ya no había pendientes ni rencores.

Viernes. Después de desayunar en casa de su madre, Haruka se despidió cordialmente. Ambos sabían que hoy era la boda de Michiru pero ninguno quiso comentar algo ¿Para que¿Acaso tenia algún sentido hacerlo?

-Hola.- dijo el chico con ciertos aires de inocencia

-Hola…no esperaba verte a estas horas por aquí ¿Te sucede algo?-

-No, solo quería verte Clara-

-¿Y ese milagro?- en tono burlón-

-Hay cosas que debemos hablar-

La pelirroja noto la seriedad de aquellas palabras. El velocista, después de conversar con su madre, y por consejo de ella, había decidido ser completamente sincero acerca de sus sentimientos por la violinista con Clara. No era que le mintiera, pero quizá existían cosas que nunca cambiarían entre la pelirroja y el. Comenzó hablando de la conversación que tuvo con su madre, más que porque quisiera contarle era porque no sabía como iniciar con la charla que tenían pendiente.

-Me da mucho gusto que las cosas entre tu madre y tu estén completamente bien-

-Gracias-

-Pero no creo que haya sido eso por lo que vinieras hasta acá-

Haruka se sintió delatado con aquellas palabras.

-Michiru ¿Verdad?- dijo mirándolo a los ojos

-Si.- dijo en voz baja

-Aun puedes impedir que se case, la boda es en la tarde, tienes mucho tiempo, jaja la podrías secuestrar-

-No voy a hacer eso-

-¿Entonces?-

-Han sucedido cosas entre ella y yo que no te he contado-

-Lo supuse, aunque no lo creas te conozco demasiado bien. Estos últimos días has estado frío y distante conmigo-

-Lo siento pero es que…-

-Creo que no tienes porque disculparte, yo desde un principio supe lo mucho que la querías, y aun así quise arriesgarme, no es tu culpa que te quiera tanto pero… ¿Por qué si sabias que las cosas terminarían así dejaste que me ilusionara contigo?-

-Esa nunca fue mi intención, creí que las cosas a lo mejor funcionarían entre nosotros si yo me esforzaba-

-¿Quieres decir que es un esfuerzo estar conmigo?-

-No, yo no quise decir eso-

-Yo no entiendo porque te molestas de lo que Michiru hace contigo, te quejas que te ilusiono o que jugo contigo, si tu haces exactamente lo mismo conmigo-

-¡Sabes que no es cierto!-

-¿Entonces dime cual es la diferencia?-

La pelirroja estaba exaltada. Haruka trataba de encontrar las palabras pero en el fondo no sabía que aquella joven tenia razón ¿Acaso solo la había estado usando como Michiru lo uso a el?

-Clara tu eres una persona muy especial para mi, una gran amiga, pero al estar contigo me he dado cuenta que amo a Michiru mas que cualquier otra cosa en el mundo, y pase lo que pase voy a seguir sintiendo eso. Por eso considero que es mejor que no estemos juntos-

-Yo pienso exactamente lo mismo.- en tono serio. -Solo espero que no seas igual que Kaioh y eso signifique que quieres dejar de lado nuestra amistad-

-No podría, te quiero demasiado-

-Michiru también, y aun así te pidió que te alejaras de ella-

-Pero yo no soy como ella-

-Que curioso.- sonríe

-¿Qué cosa?-

-Que siempre nos enamoramos de la persona que menos nos conviene. Eso es curioso-

-No lo creo. Al fin y al cabo conocer a la sirena es una de las mejores cosas que me ha sucedido, cambio mi vida, me hizo una mejor persona ¿O acaso yo he sido tan malo contigo que te arrepientes de haberme conocido?-

-Por supuesto que no.- sonríe. -Me da mucho gusto que compartas conmigo los días-

-A mi también, nunca creí tener una amiga como tu-

-¿Ni siquiera como Michiru?-

-Tú sabes que ella es más que eso para mí-

-Ojala me hubieras conocido antes que a Kaioh-

-Pero no fue así. Michiru se cruzo en mi vida sin que ella lo esperara, o yo lo buscara, la casualidad nos unió y con ello lo cambio todo. Supongo que tengo que agradecerle eso-

-Ahora me doy cuenta que ella es todo para ti. A pesar de todo lo que te ha hecho no has dejado de quererla, ni siquiera un poco-

-No podría, yo solo quiero que sea feliz-

-Pero no lo será sino esta a tu lado-

-Ella no cree lo mismo-

-A veces las personas no tomamos buenas elecciones-

-Quizá.- más que convencido, lo dijo para continuar la conversación

-Michiru es una chica inteligente, no creo que se equivoque-

-Quisiera estar tan seguro-

-Ya lo veras Haruka-

La pelirroja miro con firmeza al velocista quien trataba de regalarle una sonrisa.

La habitación esa mañana se encontraba más arreglada de lo que usualmente solía estarlo. La luz de sol entraba suavemente a través de la ventana, mientras que aquella joven de ojos profundos observaba los dulces rayos matutinos con la esperanza de perderse entre ellos.

-¿Segura estas bien?-

-Por supuesto que si ¿Por qué lo preguntas?- dice saliendo de su trance

-Has estado muy distraída toda la mañana-

-Quizá solo sean los nervios Josh, uno no se casa todos los días je.- figura una sonrisa

-Cierto, eso es lo que lo hace una ocasión especial.- se sienta al lado de la chica

-Así es…-

-Michiru…- guarda silencio por unos segundos. -¿Es una ocasión especial para ti?-

Ella lo observo sorprendida. El solo trataba de sonreír. La sirena miro todo a su alrededor, y con un gesto de satisfacción continuo hablando con su prometido.

-No veo porque no tendría que ser así, esto es lo que toda mujer quiere en su vida-

-Me sorprendes.- dice el chico seriamente. -Nunca pensé que fueras de las personas que piensan así-

-¿Qué piensan así?- la pintora le pregunta al joven pero mas parece que se cuestiona así misma

-Supongo que esa es la razón por la que te casas conmigo-

La violinista sintió un tono diferente en las palabras de Josh, era como si quisiera decirle algo que no se atrevía. La joven de cabellos acuamarina quiso responder pero el toc-toc de la puerta se lo impidió. Josh se levanto a abrir la puerta, dirigió unas palabras con una empleada y volvió nuevamente con la joven de ojos azules como el mar.

-Tienes visitas Michiru-

-¿Yo?- intrigada

-Bueno, nos veremos a la hora de la boda.- el chico se dirige a la puerta

-Adiós Josh.- dice en tono melancólico, quizá aun pensando en las palabras del chico.

-Michiru…espero verte más al rato. Te quiero-

La nadadora no respondió nada. El solo sonrío como si ya supiera la respuesta. Salió del lugar mientras alguien más entraba.

-Hola Michiru-

-Hola…no esperaba verte aquí.- sorprendida

-Pues hay muchas cosas que nunca me imagine de ti Kaioh, y aun así lo hiciste-

-No entiendo a que te refieres Clara-

-Nada, solo que siempre creí que eras una mujer inteligente, o tan siquiera eso es lo que le dije a Haru-

-Ahora entiendo, el te mando-

-No, claro que no.- toma asiento. -Haruka no sabe que estoy aquí, yo vine porque quiero creer en ti como lo hace el-

-Clara.- la mira severamente. -Siempre he sido amable contigo, pero te voy a pedir que no te metas en asuntos que no te corresponden-

-Por favor.- de forma irónica. -Sabes lo que siento por Haru, así que no atrevas a decir que no es mi asunto, tu crees que no sufro con esta situación, que no sufro sabiendo que el solo estaba conmigo por que no podía estar contigo.-

-Entonces, si te importa tanto ¿Qué haces hablando conmigo¿No lo que mas te conviene es que yo este lejos de Haruka?-

-Haruka y yo…hemos estado juntos, al igual que tu durante las competencias, después de que le dijiste que había sido un sacrificio estar con el, la noche que nos encontramos en el restaurant, logre que el estuviera conmigo-

La violinista sintió la dureza con que la pelirroja le hablaba. Al mismo tiempo parecía que las palabras de la joven de ojos verdes eran como un bote de agua fría, sentía celos, molestia y tristeza a la vez, quería mostrar que saber que Haruka y Clara habían pasado una noche juntos no le importaba, pero a pesar de ello no dejaba de afectarle el descubrir que no era la única mujer en la vida de Haruka.

-Pues no creo que le importe mucho si ahora esta contigo.- molesta. -Encuentro inútil esta plática tuya conmigo-

-Te equivocas. Haruka no siente por mi ni siquiera la mitad de lo que siente por ti. El me quiere, cierto, pero solo como amiga, a ti te ama, yo solo fui la manera de desahogarse, la forma en que reitero que la única mujer en su vida se llama Kaioh Michiru-

La pelirroja tenia los ojos vidriosos, y un nudo en la garganta pero aun así continuo hablando. La chica de ojos profundos estaba muy desconcertada por las palabras de Clara, trataba de comprender porque se encontraba platicando con ella acerca de Haruka si era algo que la lastimaba.

-Yo…siento mucho que el sienta todo eso por mi, pero entiende algo Clara, en unas horas voy a casarme y….-

-¿Crees que con eso serás feliz? Que estúpida eres Michiru, nunca pensé que fueras de ese tipo de personas-

-Ese tipo de personas…-La chica repitió las palabras con mucho cuidado. Era lo mismo que le había dicho Josh ¿Acaso era verdad¿Qué significaba "ese tipo de personas"¿Si era ella realmente así¿Quería ser ella de esa manera? No podía apartar todas esas preguntas de su cabeza.

-El cree que has cambiado su vida. Supongo que dice la verdad porque a pesar de todo lo que le has hecho, de las heridas, de las mentiras, Haruka quiere lo mejor para ti Michiru, estés con el o no-

-Yo…el...Haruka también es una persona muy importante en mi vida. Nunca pensé conocer alguien así, es mi mejor amigo, la persona que mas admiro y respeto, el…-

-Hombre que amas-

La ojiverde termino la oración de la violinista. La sirena no supo que contestar.

-Michiru, si dices que Haruka cambio tu vida, por favor no se la arruines a el, y no te la arruines a ti ¿Qué sentido tiene tenerlo todo por unos momentos cuando sabes que puede ser así para toda la vida si así lo quieres?-

Dicho aquellas palabras la chica se retiro del lugar sin decir nada más. La violinista se quedo estática pensando en aquellas palabras ¿Valía realmente la pena sacrificar el amor de su vida por una vida por hacer lo que todos creían correcto? Ya se había hecho alguna vez esa pregunta, y creyó haber encontrado la respuesta en esa ocasión. Ahora no estaba tan segura. Haruka había cambiado su vida al incursionar en ella, convirtió una simple casualidad en algo maravilloso llamado amor ¿Seria capaz de cambiar aquel encuentro casual por lo que alguna vez le habían dicho que debía ser? El tiempo se le terminaba, y parecía ya haber encontrado una respuesta…