Capitulo
11 por neji-mir
Naruto acarició el colgante mientras su padre le explicaba:
-Haber el olimpo es donde viven los dioses. ¿Lo coges?
-No- lo dijo con una sonrisa.
-Cariño es un caso aparte déjalo- Kurenai lo decía con una gota en la cabeza- lo mejor será que vayas al templo y allí te lo explicaran supongo.
- Vale- Naruto lo dijo mientras se levantaba de un
salto con tanto ímpetu que se dio contra el techo.
La casa
tembló peligrosamente y los tres salieron justo a tiempo de
ver como caía la casa. Destrozada y solo se mantenía
una pared en pie. Pero por culpa del polvo Naruto estornudó y
la última pared también calló.
-¿Lo siento?- Naruto lo dijo con una forzada sonrisa.
-¡Vete de una maldita vez!- gritó Asuma mientras lo miraba con nostalgia.
-Os echaré de menos-. Naruto lo dijo dándoles un muy fuerte abrazo.
Mientras emprendía la marcha cantaba una canción.
-Siempre yo sentí
que en algún lugar
hallaría un hueco esperando por
mí.
Se que triunfaré y me aclamaran,
una voz me
dice que yo debo estar allí.
Se que llegaré, ese es
mi destino,
esforzándome ya cercano estoy.
Llegaré
al final no me importa cual,
al lugar de donde soy, a mi lugar me
voy…
Se que llegaré, ese es mi destino,
solo un paso
doy y mas cerca estoy.
Llegaré al final se muy bien a
cual.
Al lugar de donde soy a mi lugar me voy…
Y ya
tras un día caminando llegó al grandioso templo donde
hallaría las respuestas que buscaba.
Un enorme templo
majestuoso e imponente.
Capitulo
12 por Kraden-Uzumaki
Naruto llegó al gran templo. Era tan grande que, aunque estuvieras a miles de kilometros, lo veías grande y el rubio no se dió cuenta de que tenía un precipio por delante y cayó. Por suerte y por pura potra, su túnica quedó enganchada a una de las rocas. Puso su mano en la piedra y subió hasta llegar otra vez a donde estaba.
Miró todo el sendero para ver que podía coger y poder cruzar el acantilado. Vió un gran árbol que podría llegar hasta el otro lado. Lo arrancó y lo tumbo entre el precipicio. Un grito se escuchó. El grito provenía de un hombre que caía por el agujero negro del precipicio.
- ¡Maldito crio! - se escuchó eco.
Naruto pasó del grito y cruzó al otro
lado, caminando por encima del árbol.
Entró al gran
templo. Tardó una hora en llegar a la estatua de Yondaime, que
se sentaba sobre una silla. Un rayo entró en el templo y dió
de lleno a la estatua, Naruto se alejó corriendo hasta llegar
a la entrada del templo.
Otra hora después, Naruto llegó
de nuevo a la estatua de Yondaime que ya lo esperaba con cara
aburrida.
- Ya era hora - gruñó Yondaime.
-
¡Qué grande, coñete! - gritó Naruto,
mirando a la estatua de arriba a abajo.
- ¡¿Así
és cómo saludas a tu padre?! - bramó Yondaime
cogiendo a Naruto con la mano y poniéndole a la altura de su
cara.
- ¡¡PADRE!! - el rubio no cabía en sí.
- Sí.
- ¡Jesús!
- No, Yondaime.
-
Joder, es algo que se dice cuando uno se sorprende - puntuó
Naruto.
- Ya...
Capitulo
13 por elisae
-
es..espera un momento si tu eres mi padre entonces yo…
- si
hijo, eres un Dios!!
- ¿un Dios? Yo iba a decir
metrosexual pero eh!… eso también esta bien jeje.
- veo
que has crecido hijo, al menos fisicamente.
Padre e hijo estuvieron hablando durante un buen rato sobre lo que ocurrió hace un tiempo cuando lo secuestraron y lo volvieron mortal sin que el mismo ni Tsunade pudieran hacer nada ya que solo los dioses pueden vivir en el monte Olimpo.
- ¿y tu no puedes hacer nada
para cambiar eso?- dijo Naruto
- yo no, pero tu si que puedes, si
demuestras ser un héroe verdadero te será devuelta tu
divinidad.
- ¿en serio? Seré un héroe, y…
¿que debo hacer para ser un héroe?
- tienes que
encontrar a Jiraiya, el te dirá lo que tienes que hacer-decía
yondaime mientras soltaba a Naruto en el suelo- pero antes…
En ese momento apareció por la entrada del templo un gran zorro imponente de nueve colas, con la cabeza bien alta y orgulloso de si mismo, pero su triunfal entrada se vio afectada por un pequeño resbalón que hizo que chocara con Naruto, lo que hizo recordar al joven quien era ese animal.
- se llama Kyuubi, no se si te
acordarás-dijo Yondaime observando la escena.
- si padre,
creo que recuerdo aun ese cabezazo jeje
- bueno es hora de irme
hijo, hasta pronto- la estatua de Yondaime volvió a recuperar
su forma original, y así Naruto junto a Kyuubi se dispusieron
a encontrar al legendario Jiraiya.
Tras un viaje agitado, Naruto y Kyuubi llegaron a su lugar de destino.
- ¿Estás seguro que es aquí Kyuubi?
El zorro hizo un movimiento
afirmativo con la cabeza.
Ambos deambularon un poco por aquel
extraño lugar hasta que a lo lejos divisaron una figura que
parecía estar divirtiéndose observando tras unos
matorrales.
- eso es… ahora la parte de arriba nena… tu sabes como ponerme a 100… oh si…- decía aquella figura que no paraba de babear.
- Naruto se acerco más a aquella
figura.- ¡Anda pero si es una cabra! ¡y esta atascada
entre los matorrales! Y yo que creía haber oído a
alguien. Bueno habrá que ayudar a esta pobre cabrita. Ayúdame
a tirar Kyuubi.
Al zorro no se le ocurrio otra cosa que morder la
cola del animal y tirar fuerte arrancándole unos cuantos
pelos.
- KYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA- grito de dolor
aquel animal que resulto ser mitad hombre mitad cabra.
-AAAAAAHHHHHHHHHH, ¿que demonios eres tu?- grito Naruto
-¡la madre que te parió niño!- gruño
el híbrido
- ¿mama? no me esperaba esto de mi
padre…
- de que demonios hablas cabeza hueca, oh no! Las Ninfas
se han ido! Y todo por tu culpa mentecato con patas!
- lo..lo
siento, yo solo estaba buscando a un tal Jiraiya
- ¿a si?
Pues soy yo, ¿algún problema?
Naruto cogio la mano del Jiraiya tan fuerte que al híbrido le costo incluso respirar.
- encantado de conocerte Jiraiya, necesito que me
ayudes a ser un héroe.
- lo siento chico no puedo
ayudarte.
- ¿pero porqué?
- dos palabras, ya
estoy jubilado
naruto se puso a contar con los dedos- hey! Eso
son seis palabras, bueno no importa necesito que me ayudes, si no ¡no
me podré reunir con mi padre Yondaime!
- espera, que
Yondaime es tu padre, jajajaja, no me hagas reir, si claro tu padre y
yo soy….- no le dio tiempo a articular una palabra más ya
que un rayo lo chamusco asta dejarlo cao- vale me lo creo, tu ganas,
dioses bah.
(cancion cantada por Jiraiya)
Yo ya no
esperaba alguien con ambición
Que hiciera sonar el timbre
por fin, no el gong
Ganar galardones, dinero a montones
Algo
en condiciones
Mas no, siempre novatos
Yo iba de un lado a
otro sin ilusión
Ocioso, paciendo hierba con gran fruición
Pero mi consejo de sabio y de viejo
A ti te hace falta y
¡whau!
Mi úlcera salta
Mi última
esperanza está en ti
Aunque yo nunca te imaginara así
Probé con mil torpes, fue siempre una cruz
Mi última
esperanza ahora eres tú
Semidioses lo intentaron y fueron
un hazmerreir
No te creas las historias que ya estás harto
de oír
El arte de ser un héroe es un don
Para
eso hay que ser genial, va en el corazón
Es más que
la fuerza, es lo que te esfuerzas
Tú harás que se
ejerza tu don
Vamos mejorando
Mi último intento y mi
último afán ya es
Antes que el inframundo me
Tú eres mi sueño, lo debes cumplir
Tienes que
seguir, alcanza tu plenitud
Mi última esperanza ahora eres
tú
De esta manera empezó el duro entrenamiento de Naruto que le llevaría varios años.
