Por: Laura Flores y Silvia Medina
Pues aquí tienen el capítulo 2 de está historia, espero les guste y los recuerdo que los reviews son apresiado, no importa que digan que no les gusta por lo menos digan algo!!
Capítulo 2.- Finales y comienzos
Era un hermoso día nublado, una gran cantidad de alumnos bajaban la escalinata de una antigua casa, ahora utilizada como colegio. Era un edificio grandioso, que a pesar de ya contar con una larga historia, aún lucía espectacular. De gran tamaño, fue de los primeros edificios creados en la ciudad. En la época de los zares, era el lugar de esparcimiento para las hijas de Nicolás II.
Entre los alumnos que salían de clases a comer se encontraban dos chicas. Una de las chicas, era alta, con el cabello, lacio y muy rubio, cortado a los hombros, ojos de un azul mar espectacular; una chica considerada por muchos como bonita. La joven que la acompañaba tenía un aspecto físico algo extraño de ver en San Petersburgo, cabello suelto y largo, ondulado y de un café muy oscuro. De tez un tanto morena, ojos grandes y de un verde espectacular. Era bastante bajita y delgada. Quizá no era tan llamativa como su amiga, pero ella era considerada más que bonita, ya que contaba con una belleza muy particular y parecía irradiar una luz que cautivaba a quien la viera.
Las amigas se dirigieron a un café cercano a la escuela, querían tomar un bocadillo antes de regresar al colegio.
Las dos jóvenes entraron al café estilo parisino que tan bien conocían. Se dirigieron hacia la misma mesa de siempre y pidieron la comida del día. Luego de sentarse y empezar a comer Anne comenzó a hablar:
Kiara, tengo algo muy importante que contarte- comenzó la morena
Si? Que pasa? – contestó mientras mordía un pan la rubia.
Es difícil decirlo, siento que lo vuelve definitivo, pero es importante que lo sepas, sobre todo tú.
Ya dímelo Anne, comienzas a asustarme.
Me voy a Londres
Qué?
Me voy a Londres, Inglaterra. A papá le ofrecieron un mejor trabajo allá y me tengo que ir.
Pero… y la escuela?
Allá también hay escuelas de magia. Mi madre ha estado investigando y la mejor es una de nombre Hogwarts, ya mandó la solicitud y me aceptaron.
No sabes hablar inglés
Estoy tomando cursos desde hace un par de semanas.
Anne, porque no me habías dicho nada?
No lo sé, pensé que todavía podía suceder algo…
No te irás. Puedes quedarte conmigo, en mi casa!
Se lo dije a mi madre, pero no lo aceptó. Quiere que la familia se mantenga unida.
No quiero que nos separemos
Yo tampoco
Un silencio incómodo se adueñó de ambas amigas. La idea de separarse les dolía tanto, que les impedía hablar. Ellas eran amigas desde hacía años, casi desde el primer año de vida de ambas. Un día llegó a vivir al vecindario de Kiara, una familia que provenía de la capital, Moscú. Esta familia estaba conformada por una pareja de jóvenes con una niña pequeña, de la misma edad que Kiara, Anne. A los pocos días de llegados, las niñas tuvieron su primer encuentro en el jardín, que se unía en la parte de atrás, ya que las casas eran continuas. Las niñas empezaron a jugar juntas y esto promovió la amistad entre sus padres. Estas niñas se encontraban en estos momentos viendo la posibilidad de separarse…
Me voy contigo
Que dices?
Me voy contigo, yo también entraré a ese colegio.
Como te vas a separar de tu familia?
Tú eres parte de mi familia.
Las cosas allá son distintas. Hogwarts no es un colegio como ----, es un internado! Viviremos allí!
No importa, las dos juntas podemos adaptarnos, yo habló mejor que tu el inglés, eso no será mucho trabajo.
Estas segura?
Claro que si, les diré a mis padres y tú diles a los tuyos. Crees que me dejen vivir con ustedes cuando no esté en la escuela?
Por supuesto que si!
Y tu me aceptarás como hermana?
La pregunta me ofende
Entonces, en la tarde iré a tu casa para planear todo.
Está bien. Pero por el momento olvidémonos de este problema y vamos a clases.
Si vamos. Hiciste la tarea de latín?
La puerta del aula se cerró de golpe. Una alta e imponente figura rubia entró con paso decidido y paró enfrente de todo el grupo de séptimo que esperaba su primera clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.
La extraña profesora no dirigió ninguna palabra de bienvenida a sus alumnos, solo se dedicó a escribir en la pizarra:
CHLOE HEBUTERNE
DEFENSA CONTRA LAS ARTES OSCURAS
DISCIPLINA
TRABAJO
CONSULTAS EXTERNAS
FUERZA
Muy bien jóvenes, primera tarea del día, me traerán para la próxima clase, una redacción de dos pergaminos acerca de porque son imperdonables las maldiciones imperdonables, valga la redundancia. Ahora si, empecemos la clase del día de hoy. Todos aquí, conocemos las maldiciones imperdonables, sabemos que son tres, que su uso es castigado por la ley etc. etc. etc. Pero nadie de aquí, conoce los sentimientos necesarios para poder realizar este tipo de hechizos, no es fácil, no es solo aprenderse el hechizo y decirlo, este tipo de magia necesita una fuerza, que no es precisamente buena, y que a muchos de sus padres no les agradará que la conozcan. Pero no hay que olvidar, que forma parte de ustedes, de la magia misma, que puede ser una poderosa arma para luchar contra ella misma. Por eso, me escribirán en lo que resta de la clase una lista de a cuales personas les provocaría hacerles estos hechizos y porque. Ahora.
Hubo un sonido de desorden mientras los alumnos sacaban sus cosas para ponerse a trabajar. La fría recibida de la nueva profesora, su clase inicial y el primer trabajo del curso, habían logrado un efecto silenciador en la clase. Todos estaban concentrados en la lista, ya que era un complicado trabajo.
Uno a uno, los alumnos comenzaron a dejar los trabajos en la mesa de la profesora, recogían sus cosas y salían del aula. La primera en terminar fue Hermione, seguida de cerca por Ron y por Harry. Cuando Harry dejó el pergamino en la mesa, la profesora levantó la vista y sus miradas se cruzaron. En el tiempo que duró un instante, a Harry le pareció ver en la mirada de aquella mujer una mezcla de miedo y de arrepentimiento. Estaba pensando en ese hecho cuando la mujer le dijo:
-Potter verdad?
-Si profesora
-Que está esperando, ya se puede ir.
Harry, sorprendido, se encaminó a la puerta, dejando a aquella mujer sumida en sus recuerdos.
-Me parece ridículo viajar como muggle.
-Hay ya! No te estés quejando, casi llegamos
-Por favor! Tardamos horas en llegar. De haber venido con polvos flu ya hubiéramos llegado.
-Ya lo se, pero así quisieron tus papas.
-Lo bueno es que no estaremos mucho en Londres, he escuchado cosas horribles de esa ciudad.
-Mmmm sería interesante conocerla.
-Que demonios! No hay ninguna otra ciudad como San Petersburgo
-No estés con esa actitud Anne, tenemos que acoplarnos, eres una quejumbrosa de lo peor, aparte, no se tu, pero yo estoy emocionada por llegar a Hogwarts.
-No me va a gustar. Que horror estar todo el tiempo metida en un internado, ni que fuera una prisión.
-Anne, yo se que te gustará. Todavía no aceptas el cambio, pero pronto será …
Las dos chicas se asomaron por la ventana de su avión y, por debajo de las nubes, vieron la enorme ciudad que las esperaba, y no solo la ciudad lo hacía, sino que las esperaban también grandes sorpresas y descubrimientos.
En la estación de trenes de Londres, dos chicas, una alta y rubia y la otra baja y morena, estaban esperando a que fuera hora para abordar el suyo. Las dos miraban asustadas de un lado a otro, ya que el lugar de donde venían, no era tan poblado como aquella ciudad. Una, la morena, claramente molesta. La otra, rubia, temerosa pero a la vez fascinada. Faltan 5 minutos para la hora de salida de su tren, así que deciden ir a su andén correspondiente. Se despiden de la pareja que los acompañó y cuidándose de los curiosos, atravesaron el muro que separaba el andén 9 del 10.
Era una noche como cualquiera en Hogwarts. Los alumnos estaban sentados en sus respectivas mesas y acababan de cenar. De repente la profesora McGonagall, ahora directora, se levantó de su asiento y pidió silencio.
-Bueno jóvenes, especialmente de séptimo curso, quiero hacerles un anuncio. Se incorporarán a nuestro colegio dos estudiantes provenientes de Rusia. Son dos chicas que hace muy poco llegaron a Londres, así que es nuestro deber como anfitriones el hacer lo más rápida posible su adaptación. Recuerden que estamos en época de guerra y, como tanto nos repitió el profesor Dumbledore, hay que mantenernos unidos para luchar. Esta noche, conocerán a las nuevas alumnas, que por causas de fuerza mayor, no pudieron integrarse al inicio de clases, y también presenciarán su selección.
En ese momento la profesora hizo un movimiento de varita y las puertas del Gran Comedor se abrieron. Los cientos de ojos voltearon su mirada hacia la puerta, de donde vieron entrar tímidamente a dos chicas.
Ambas avanzaron con paso presuroso hasta llegar donde la profesora. Todos los alumnos las miraron con avidez (sobre todo los varones), ya que las chicas eran realmente hermosas, sobre todo la morena. Sólo había un chico en todo el salón que ni prestó atención a las nuevas, hasta que Ron le pegó con el codo.
¿Ya las viste? Dios! Y están en nuestro curso! Son hermosas.
No molestes Ron
Pero por favor! Voltea a verlas!
En eso Harry volteó y vio que a la chica rubia le ponían el sombrero seleccionador.
Se llama Kiara Ivanovich. Vaya nombrecito verdad?
No me interesa Ron
Gryffindor!- gritó el sombrero seleccionador de pronto.
La mesa donde estaban Harry y Ron aplaudió con fuerza, mientras que Kiara se sentaba al inicio de la mesa.
Ahora, Anneliese Nicolaievna- anunció la profesora McGonagall.
Ni el mismo Harry supo porque volteó. Vio que la chica morena se sentaba y se ponía el sombrero seleccionador. Algo raro tenía esa chica. No era como la había llamado Ron "hermosa", era linda si, pero tenía algo muy especial, una luz diferente.
Por lo tanto, Anne escuchaba en su mente una vocecilla que le decía:
Mmmm donde te pondré
Quiero estar con Kiara, por favor!
Mmmm con tu amiga verdad? No lo creo, pienso que estarías mejor en Slytherin.
No!
Porque no?
Quiero estar con mi amiga, acabo de llegar, no quiero separarme de ella
Mmmm, solo había tenido un caso tan difícil de elegir como el tuyo, con Potter hace 7 años. Realmente estoy en un dilema.
Por favor
Esta bien. Gryfindor!
Nuevamente aplausos. Anne, un poco mareada, se fue a sentar junto con Kiara a la mesa. Estando sentada, levantó la vista y se topó con los ojos verdes de un chico. "Raro chico" pensó ella. Pero la verdad es que ese chico le removía algo en su interior, le traía extraños recuerdos.
Anne y Kiara, se sentían observadas por todos los alumnos de Gryffindor. Anne los miraba molesta, mientras que Kiara sonreía tímidamente.
Hubo un alboroto cuando los estudiantes se disponían a partir a sus dormitorios. Las recién llegadas no sabían para donde ir y se quedaron sentadas con aire asustado.
Hermione las vio y se acercó a ambas.
-Hola chicas! Me llamo Hermione Granger y supongo que ambas estarán en mi dormitorio. Vamos, les mostraré el camino.
-Muchas gracias! Mi nombre es Kiara Ivanovich.
-Hola! Mi nombre es Anneliese Nicolaievna.
-Pero puedes llamarla Anne – contestó con una sonrisa Kiara
-No, no puede. Nos vamos ya?
Anne se dirigió a la puerta impaciente. Kiara le dirigió una mirada de disculpa a Hermione y esta última también se dirigió hacia la puerta. Las tres chicas se encaminaron por los pasillos hacia la sala común, entre ellas reinaba el silencio solo interrumpido por breves explicaciones de Hermione acerca de los lugares por donde pasaban. Finalmente, llegaron al retrato de la señora gorda, Hermione dijo la contraseña y se apartó para dejar pasar a las rusas. Ambas entraron tímidamente, observando todo de la habitación.
-¿Dónde estabas Hermione?
-Las chicas no sabían como llegar, nos tardamos porque les estaba mostrando los lugares del camino. Pensándolo ahora, ustedes no se han presentado. Miren chicos, ellas son Kiara y ella es Anne… no disculpa Anneliese.
Los 4 chicos se saludaron. Desde el primer instante a Harry y a Ron (al igual que a Hermione) les agradó mucho Kiara, a diferencia de lo que pasaba con Anne. Algo tenía esa chica que no los convencía mucho.
-Bueno, será mejor que nos vayamos ya a dormir, mañana empiezan las clases y no quiero dormirme. Adiós!
Las muchachas se dirigieron a su dormitorio. Entrando, Hermione le mostró sus camas, las chicas encontraron allí su equipaje.
Dejen Reviews!!!!
