Por: Laura Flores y Silvia Medina

Capítulo 3.- Recuerdos confusos

La mañana siguiente fue muy atrejeada para las recién llegadas. Su nuevo colegio era mucho más grande que el anterior, lo que les dificultaba encontrar los lugares de las clases. Hermione se había portado de maravilla, tenían que aceptarlo, pues les mostraba el camino y les daba breves explicaciones de las clases y los profesores. Kiara escuchaba atenta a su nueva amiga, mientras miraba hacia todos lados fascinada, ella realmente estaba emocionada por su nuevo hogar. En cambio, Anne iba distante y ensimismada, con un humor muy distinto al que habitualmente tenía, no le interesaba nada, ni clases, ni personas ni lugares; simplemente ella todavía no aceptada el cambio.

En el transcurso de la mañana Kiara había conocido a mucha gente, todos conocidos de Hermione: Neville Longbottom, Luna Loveggod, Ginny Weasley, entre otros más. A todos ellos Kiara les había parecido una chica agradable con un extraño acento, mientras que aún no sabían que pensar acerca de la chica de ojos verdes. Ella no daba muestras de querer hacer amigos y nadie la podía obligar.

Cuando las chicas iban a comer se toparon con Harry y Ron, quienes se les unieron. Llegaron al gran comedor entablados en una interesante plática con Kiara, donde les explicaba como era su vida antes de llegar a Inglaterra.

Pues la vida en Rusia es muy diferente, por ejemplo el colegio en donde estudiábamos no era un internado, íbamos en la mañana, nos daban un descanso y luego regresábamos un rato más en la tarde. Cerca del colegio había muchos puestos de comida, así que en los recesos podíamos comer lo que quisiéramos. Allá la magia no es algo oculto, nuestros vecinos muggles saben que somos diferentes, pero la gente es muy discreta y nunca se han atrevido a preguntar qué es eso que nosotros hacemos. También la comida es muy diferente, en cierto modo la extraño …

La vida allá era mucho mejor, era más tranquilo todo, la unión familiar era importante, la familia era importante…

Un repentino silencio cayó sobre la mesa después de las palabras de Anne. Harry podía notar la tristeza en los ojos de aquella chica y de repente se sintió muy conectado con ella; deseaba cuidarla, protegerla, verla feliz. Esa chica no era la extraña huraña que parecía, no, algo tenía de diferente y Harry quería conocer esa parte de su nueva amiga.

Una semana después, Harry despertó a medianoche, sorprendentemente sin una pizca de sueño. Decidió levantarse y bajar a la sala común mientras le regresaba el sueño. Iba bajando las escaleras cuando se dio cuenta que la misma ya estaba siendo ocupada por otro alumno. Harry no distinguía muy bien quien era, ya que la persona se encontraba arrellanada en un sillón, por lo que Harry sólo veía una silueta. Decidió no hacer ruido para no asustar a aquel desconocido. De repente, la figura volteó hacia donde estaba Harry, y este último se topó con unos sorprendentes ojos verdes. Unos ojos verdes muy parecidos a los suyos.

-Que demonios quieres?- le espetó la chica

-Solo pasaba por aquí

-Pues pasa por otro lado idiota!

-Que te sucede, yo tengo todo el derecho de pasear por donde se me pegue la gana – el mal humor de Harry empezaba a crecer peligrosamente.- Se puede saber que haces tu aquí? deberías estar dormida.

-Quien eres tu para decirme a que hora dormir! Aparte no si se te has dado cuenta que tú tampoco estas en la cama.

Harry estuvo a punto de reírse por el extraño acento de Anne, pero recordó lo irritante que era la chica.

-Simplemente no podía dormir- Estaba claro que no le contaría a esa fastidiosa muchacha sus pesadillas nocturnas

-Pues yo tampoco podía dormir – Por los sueños extraños que tengo cada noche desde que llegué aquí, pensó.

-Mejor me largo a mi dormitorio, ya me fastidiaste la noche- diciendo esto, Harry de encaminó a su dormitorio.

-Me alegro de habértela fastidiado- gritó Anne – Prepotente, agregó en voz baja

-Malcriada, iba pensando Harry.

A la mañana siguiente, la clase de séptimo curso entró al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras. Era la primera clase de esa asignatura que tendrían las chicas nuevas. Todo transcurrió normalmente y los alumnos esperaban a que llegara su profesora. Mientras, Hermione le contaba a Kiara que la profesora Chloe era una buena docente, pero un poco extraña en su trato. En ese momento, la profesora entró al aula y posó su vista en sus alumnos. Recorría los asientos con un vistazo rápido hasta que llegó al lugar que ocupaban Kiara y Anne. Los ojos de la profesora se quedaron clavados en Anne, mientras ella se sonrojaba un poco por tanta atención. Los demás estudiantes empezaron a inquietarse por la manera en que la profesora veía a Anne. Su cara mostraba una inquietud terrible, una gran sorpresa, estaba pasmada, sus rastros desencajados. La que rompió ese trance fue Hermione quien le preguntó si se encontraba bien. Chloe pareció reaccionar de su estado y respondió que se encontraba bien. Acto seguido le preguntó a Anne su nombre, a lo que la chica le respondió "Anneliese Nicolaievna y acabó de llegar al colegio". Chloe asintió brevemente, tomó aire y declaró ante su sorprendida clase que la lección de ese día quedaba suspendida.

La clase tardó en reaccionar. La profesora salió del aula sin pronunciar una palabra más, así que los alumnos decidieron salir también. Los únicos que se quedaron dentro fueron Hermione, Harry, Ron, Kiara y Anne.

-¿Qué demonios le sucedió?- dijo Ron

-Fue una actitud muy extraña de su parte, se quedo viendo a Anne como si fuera algo sorprendente – dijo Kiara mientras veía de reojo a su amiga.

-¿No la conocías de antes?

-Claro que no. Nunca en mi vida la había visto, pero realmente me asustó la manera en la que me vio.

Anne recogió sus útiles y, dejando atrás a sus amigos, salió del salón.

La chica se apresuraba al caminar por los pasillos, era bastante incómodo que todos los hombres voltearan a verla. Le hervía la sangre, y lo único que deseaba era mandarles el maleficio más fuerte que conociera, para que así dejaran de estar de mirones.

Por fin llegó a su habitación y, sin desvestirse siquiera, se acostó en la cama con toda la intención de recuperar el sueño de tantas noches en vela. Inmediatamente se sumió en un agitado sueño.

Mientras tanto en otra habitación del castillo una mujer tampoco estaba en paz. Su mente viajaba a toda velocidad hacia el pasado, lo hacía de nuevo y ella no deseaba hacerlo. Simplemente no quería recordar.


Bueno eso es todo por hoy y espero que les haya gustado, POR FAVOR dejen Reviews!!!!!