"Traumas de una Barra de Chocolate"

5/08/07

El día siguiente seria San Valentín. Ese día fue muy ocupado pues muchas estudiantes iban y compraban los dulces después de la escuela. La tienda ya estaba adornada. Ese día se habían vendido más chocolates de los que Kazahaya pudo contar.

Kazahaya ya sabia del gusto de Rikou por los chocolates. No sería sencillo para el olvidar, por la forma en la que se enteró. Y cada vez que recordaba lo que Rikou le había dicho que había hecho sentía su rostro sonrojado.

Se preguntaba si su compañero de cuarto aun tenía ese antojo por el dulce.

-Kudo-kun, toma esto, por tu buen trabajo en este día, ya puedes ir a descansar- le extendió una barra de chocolate

-Pero si se la paso holgazaneando- Saiga lo molesto desde la caja registradora. Kakei se rió.

Le estaba agradecido por haberle obsequiado el chocolate. No quiso rechazarle el gesto, pero desde aquel evento con Rikou el dulce no le apetecía mucho. Ahora que haría con el dulce? No tenia a nadie quien dárselo como regalo de San Valentín.

La puerta se abrió. Rikou no dijo nada al entrar, fue directo al baño y cerro la puerta. Continuamente se escucho el agua caer.

Kazahaya se quedo viendo la puerta. Regreso su mirada al chocolate.

Cuando Rikou salio del baño, se encontró con Kazahaya dormido en la mesa de la cocina, donde estaba cuando llego, con la barra de chocolate en la mano.

Lo pudo haber despertado como siempre lo hace todas las mañanas, pero recordó que ese día había trabajado mucho vendiendo y adornando la tienda y merecía unas horas de descanso. En la mañana ya lo molestaría debidamente.

Tomo el chocolate que tenia en la mano. Lo trasladó entre sus brazos. Los reflejos de Kazahaya al contacto de Rikou fue rodear su cuello con sus brazos. Rikou se impresiono al acto de su compañero de cuarto.

Llegado a la habitación, fue difícil deshacerse de la atadura de Kazahaya.

-Como te aprovechas de la situación- una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro, lo cubrió con las sabanas y le beso la frente. –Creo que me quedare con esto…- miro el chocolate que tenia en la mano.

Despertó de una manera no muy grata. El pie de Rikou estaba clavado en su estomago.

-Que te pasa! Porque me despiertas así!- dijo Kazahaya sobándose el abdomen.

-Se te hace tarde, tonto- dijo mientras iba saliendo de la habitación

-Tonto? No soy ningún tonto! Ei no me dejes hablando solo!- Kazahaya ahora le gritaba al vació. Se cambio la ropa y fue a la cocina.

La mesa ya estaba puesta. Recordó que era su turno de cocinar, lo observo leer el periódico, y le hubiera agradecido por haber preparado el los alimentos pero se veía muy entretenido con las noticias.

-No vas a comer?- le cuestiono aun con los ojos sobre el papel. Ahora lo veía con furia mientras se sentaba.

Terminaron de desayunar. Y apunto de salir del departamento vio a Rikou tomar el chocolate que Kakei le había obsequiado la noche anterior.

-Oye que haces con mi chocolate?- lo tomo. Y vio lo que había sucedido la noche anterior.

Kazahaya se quedo quieto unos instantes. –Que te sucede! Aprovechado! Quien te crees que eres!-

Rikou imaginándose lo que había pasado salió de la habitación diciéndole: -Luego me dices que quieres para el Día Blanco-

Y dejó a un Kazahaya enojado, confuso y sonrojado.