La segunda parte!!!
Mientras el dios guardián del Bifrost, el arco iris, caminaba con pasos largos por el vasto y sospechosamente silencioso hall del castillo de Loki, le invadió un leve sentimiento de estarse entrometiendo. Había decidido ignorarlo, pero al acercarse a los aposentos del dios del engaño, ese sentimiento comenzó a molestarlo nuevamente, y no implicando remordimiento, como había pasado al principio. Desde lo profundo de su estómago, se sentía como un mal presagio. Pero, no se detuvo.
Después de todo, no iba a interrumpir nada que el no conociera. Y avergonzar a Loki -siempre- era placentero.
Lo que interrumpió, lo podría haber supuesto. Pero nunca creyó realmente que lo iba a ver 'en vivo y en directo'.
El dios del caos, quien estaba usando una camisa blanca prendida solamente con un par de botones, y unos pantalones negros, se cernía descuidada pero jugetonamente sobre la chica que solía seguirlo a todas partes en sus días como detective privado... cómo era su nombre? Ah, Mayura. La misma chica que el dios casanova había invitado a la inmortalidad después de la muerte de su padre. A veces Heimdall se preguntaba si Loki actuaba por inteligencia, astucia, intuición o impulso. En ese momento, solamente las dos últimas parecían posibles, pero Heimdall sólo hubiera podido emitir juicio si hubiera podido entender a Loki. Y no podía.
Así que le era suficiente estar parado contra el marco de madera trabajada de la puerta, y sonreír con algo de malicia mientras la chica de pelo rosa murmuraba algo al oído de Loki, y éste abría los ojos, sorprendido... y segundos después reía por lo bajo, probablemente por lo inocente del comentario, y le daba un rápido beso en la mejilla.
Heimdall decidió intervenir.
"Asgard no es lugar para humanos arrepentidos, Loki," observó.
Mayura se sonrojaba todos los tonose de rosa que su piel le permitía, mientras el dios del engaño, tan sereno como siempre, le dedicaba una sonrisa paciente y se dirigía hacia Heimdall, sin alterarse.
"Tampoco Midgard era lugar para dioses exiliados," le respondió con una pequeña sonrisa de triunfo, y acto seguido se permitió agregar, con sarcasmo intencional, "Veo que regresaste a tu forma original."
El dios guardián gruñó por lo bajo.
Heimdall fue sacado de su ensueño accidentado al sentir una mano cálida apoyarse sobre su hombro. Miró aburrido a un amistoso Freyr que empezaba a irritarlo, actuando como si entendiera y todo... Probablemente sí entendía, pero Heimdall estaba demasiado preocupado como para que le importara. En algún lugar de la habitación, Gullinbrusti flotaba con expresión glotona sobre una pila de las galletas caseras rellenas de granos rojos con forma de pez de Freyr.
Porque no costaba nada que la situación perdiera el sentido de buenas a primeras.
De todas formas y aunque estuviera distraído, a Heimdall le producía escalofríos pensar en tener que pedirle a Loki -de todos los dioses del panteón- la mano de su hija.
Bueno, gracias a los reviews tan lindos que me dejaron Lady Legna, Little Red, VICKY y Kellita-chan, me decidí a subir la segunda parte. Espero que me manden más reviews, porque tengo una super idea para el capítulo 3!
